ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

La educación formal “...va desde el hábito de vestirse, el hábito de comer, el hábito de sentarse, el hábito de ponerse de pie cuando corresponde ponerse de pie, porque esos son sentimientos de respeto que el socialismo no debe abolir jamás” , dijo Fidel Castro.

Todos apretados, unos 34 grados Celsius más el calor humano distinguen la temperatura en el interior del ómnibus, bajan cinco y suben ocho, caben todos pero aumenta la inquietud, no porque más van de pie, sino porque dirigirse al río no es pretexto para transitar por espacios urbanos con ropa escasa.

A un lado, muchachos sin camisetas e inclusive sin zapatos, jovencitas en bikinis mal disimulados con minifaldas, botella de ron como mínimo equipaje, voces con tono de jarana, conversaciones nada discretas; alrededor, muchos ojos y oídos impresionados.

No es que la belleza corporal deba ser despreciada o encubierta; pero respeto, sentido común, cultura del vestir y normas de convivencia social no deben ser conceptos vulnerables frente a las altas temperaturas del verano.

Esas blusas cortas no son para mí, la gente por la calle te mira diferente con esas prendas, en lo particular me hacen sentir extraña, por qué arruinar mi reputación a cambio de un poco más de fresco, opina Melissa Blanco Déniz, estudiante de la Universidad de Matanzas.

Debe existir sincronización entre atuendo y destino, pero sin descuidar tampoco el trayecto, porque el fin justifica el vestuario, pero hay que lograr la confluencia de comodidad y cumplimiento de los deberes cívicos.

Aunque algunos se molesten, creo que es responsabilidad moral del chofer llamar la atención a quienes aborden el ómnibus indebidamente vestidos, y convidar a mantener un tono de voz modulado durante el viaje, afirmó Brachy Ramírez, conductor de un ómnibus urbano.

La Constitución de la República de Cuba establece que “Es deber de cada uno cuidar la propiedad pública y social, acatar la disciplina del trabajo, respetar los derechos de los demás, observar las normas de convivencia socialista y cumplir los deberes cívicos y sociales”.

¿Acaso no es un deber ciudadano profesar respeto mediante la conducta y el vestir? Los transportes colectivos son de uso común, y constituyen escenarios perfectos para demostrar el buen gusto y la educación personal, o para ponerlos a prueba.

Tampoco es que predominen las manifestaciones insolentes en el seno de la sociedad cubana, pero en una nación donde el ser humano constituye el centro de toda actividad, resulta indispensable que no pase inadvertido lo aparentemente inofensivo que lacera, poco a poco, la realidad de la nación.

Por estos días en los que los termómetros superan los 30 grados Celsius, deslumbran el colorido de los vestuarios y los diseños innovadores; pero jamás el verano debe ser pretexto para llegar a los extremos, sobre todo en esta Isla donde se anuncia que es eterno. (ACN)

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Indira dijo:

1

1 de agosto de 2016

13:46:42


Acertado y conciso su ojo critico, es cierta la situacion que tenemos en cuanto a las altas temperaturas pero coincido con ud amigo periodista ,no por ello debemos desechar la educacion formal y no combatir lo mal hacho .