ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Había una vez un hombre que era muy querido en su aldea, porque contaba historias. Todas las mañanas salía del villorrio y al anochecer, cuando volvía, los trabajadores, después de haber penado durante el día, lo rodeaban diciéndole: ¡Vamos, cuenta!. ¿Qué has vis­to hoy?

Y él contaba: he visto en la selva a un fauno tocando la flauta, y un coro de faunos bailando en derredor. ¡Sigue!,  le impelían los oyentes, ¿Qué más has visto? Al llegar a la orilla del mar he visto a tres sirenas al borde de las olas, peinando sus cabellos verdes, decía. Y los hombres lo amaban, porque les contaba historias.

Lo anterior, en esencia, pertenece a un apólogo (fábula moral) de Oscar Wilde. La especie, en ninguna época, pudo prescindir de la fantasía —y la belleza que genera— para su supervivencia. Ese aldeano tejedor de historias, quien la representa en este apólogo, no mentía; solo inventaba lo que su imaginación soñaba que existía.

La ensoñación, la sugerencia y la fe confieren poder de obrar a los mecanismos de la fantasía: llegar a ella entraña abrazarlas, e incluso sucumbir a ese convenio tácito de creerla posible aun sin pensarlo.

Necesitamos la fantasía. Ciento y tantos años atrás, una suerte de profeta como Wilde lo sabía. Es preciso no abjurar de sí. Menos quienes tenemos el timón de la nave para transportarla al mundo del niño.

Si los que, por nuestra condición de padres, tenemos tal misión hacemos caso omiso de ella —en desmedro de alimentar ese universo infantil urgido de las maravillas coloreadas por la imaginación—, no mucho se podrá hacer por la fantasía en el mañana.

Si procedemos a la cruda e insensible operación de trueque total de los cuentos de hadas por las tramas de sangre de los videojuegos, o los correveidiles de los peores culebrones televisivos, o la mentira disfrazada de altruismo de ciertos concursos de participación o realities, solo quedarán rescoldos de su fuego.

Si mandamos a Salgari de vuelta eterna a Mompracen y a Verne a hundirse para siempre con Nemo en el submarino, estaremos ahogando por expreso deseo la ilusión de quienes nos sucedan.

Levantar una pira para la fantasía en la infancia podría tildarse de crimen, si existiesen juzgados al efecto. Y hay niños, tan a la fuerza adelantados a su edad, que en verdad fueron retrasados por mera voluntad paterna.

Ese pequeño educado en un materialismo rayano en lo sórdido, que a los ocho años se conoce cuanto calzado “de mar­ca” existe, pero que no sabe si el zapatico de Cenicienta era de cristal o de palo, ¿qué podrá enseñar a su vez a sus hijos, par de décadas adelante en el tiempo?

Pocas niñas quisieran estar entonces en el papel de hijas de las que hoy no rebasan los diez años y ya mami las deja, desde que sueltan la mochila de la escuela, enterarse del mínimo de­talle de las improductivas novelitas de turno, que no aportan co­nocimiento alguno y son un atentado abierto a la sensibilidad.

Ellas y los que se alelan con la última versión de los peores videojuegos de vísceras afuera no tendrán tiempo para saber de sirenas verdes alisándose sus cabellos con su peine de oro, ni de un coro de faunos bailando en el bosque al canto de la flauta.

Mucho menos serán exhortados a devorar cien páginas de Emilio Salgari. La vulgaridad del presente impuesta por sus padres no lo permitirá.

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judith dijo:

11

25 de agosto de 2015

10:41:35


Qué pena que así sea. Recuerdo aún mi niñéz en casa de mis abuelos. Hacía junto a mi madre casa para duendes y cosas así. Hoy los niños y las niñas ya nada conocen de estas cosas. Todo comienza en casa, donde desde la música que escuchan hasta los programas que ven, son de corte adulto y fuera de su edad y mentalida, donde la fantasía y la inocencia deberían ser palabras de orden. Luego estan las instalaciones infantiles; que le puedo ejemplificar con algo que pude vivir este fin de semana en el parque de La Maestranza. Quisiera vieran y escucharan la música y el animador, donde motivar al "PERREO" como se dice ahora es lo que prima en el parque a decir de los vecinos más próximos desde que comenzó el verano. La música es puro reguetón para adultos, donde la vulagridad no escapa de las letras y resultan desaradables a oidos de gente grande incluso; imagínese para un niño o niña. Hay que ver niñas agarradas de un farol y cintura pá bajo y párriba. Penoso!. Donde quedaron los juegos infantiles, los payasos, los magos, los juegos de participación, LOS ANIMADORES?. A donde fueron a parar la calle y los cines móviles que mucho pudieran hacer para llevar a las comunidades un poco de fantasía y peliculas para niños a barrios donde los padres han olvidado que sus hijos necesitan soñar despiertos y disfrutar de sus vacaciones. Donde están los funcionarios y especialistas de los centros de orientación de la familia?. Al aparecer destrás de sus buroes, esperando les toquen las puertas para entonces desempolvar proyectos que solo leen ellos. Donde están las autoridades que no ven niños en plenas vacaciones recojiendo latas y sentados en los poltales del Hotel Habana Libre y por toda la Habana Vieja con una cajita entre las piernaspidiendo limosnas?. Será que estaremos convirtiéndonos en una sociedad de ciegos?. Es alarmante. Será que es muy díficil impartir charlas, conferencia en las escuelas, los circulos infantiles, las comunidades por todos y cada uno de los muchos psicilógos y especialistas conque cuentan nuestras instituciones?. Será que la FMC pensará que ya todo está hecho y mujer de hoy ya sabe qué hacer para que la fantasía entre a cada hogar. Es preocupante!.

Mendaro Gregory dijo:

12

25 de agosto de 2015

11:34:30


Estimado Eduardo Ortega. / Ante todo GRACIAS por su apoyo. / Por otro lado le comento que, sin saberlo, usted descubrió que mis colegas y amigos me dicen Menda. / Un abrazo. / Mendaro Gregory --- mendaro.gregory@gmail.com

maria dijo:

13

26 de agosto de 2015

14:16:44


En mi país Francia no comprar una playstation era aislar a mis hijos! No llevarles a Eurodisney era hacerles diferentes, y qué? Integraron el conservatorio de música y pasamos buenos momentos de conciertos y fiestas, y esfuerzos. Les explicamos que las tierras esterilizadas por el parque de atracción norteamericano eran muy productivas en alimentos. Los entendieron y hoy que una va a ser madre nos dedicamos a encontrar libros aunque sean electrónicos para que la sociedad de consumo capitalista no le coma el coco. De la feria del libro de la Habana ya trajimos buenos cuentos y bonita música . Es difícil resistir pero no imposible.

Alfonso Cadalzo Ruiz dijo:

14

27 de agosto de 2015

08:13:23


Julito, te felicito por este trabajo tan certero. Es algo que nuestros medios de difusión (Radio y TV) debieran retomar. Habrá quienes digan que los clásicos infantiles son cosas del pasado, pero se equivocan. Esa literatura se hizo para todos los tiempos y cada obra contempla una enseñanza moral para la vida.

sachiel dijo:

15

27 de agosto de 2015

11:18:43


Coincido con tf(7) ya que es la pura realidad, cada nueva generación se nutre de lo primero que tiene a su alcance. Recordar, que hoy hay tambien videolibros y videorevistas, de anime, manga y demas , que se deberian recoger todas las ediciones de PIONERO, EL MUÑE, COMICOS, y tantas y tantas publicaciones infantiles que existieron y existen en Cuba, digitalizarlas y subirlas a sitio web asequible para todos, entre otras acciones de divulgación de lo mejor d ela literatura nacional e internacional. Buscar la manera de bajar precios de la publicaciones impresas. Los conozco de estas nuevas generaciones que juegan WoW y SKYRIM a todo gas, pero tambien se prenden con los libros impresos, y usan bastante las enciclopedias digitales de todo tipo.