ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

No queda tiempo para decir que a ciertas zonas de la sociedad parecen haberlas carcomido el virus de la inercia, el desinterés y las indisciplinas sociales; que la escuela y la familia deben ganar más espacio en la educación de sus niños y jóvenes, y de­clarar en terreno movedizo, las conductas éticas. Can­sa­dos de repetirnos y escucharnos corremos el riesgo de que al­gunos se hayan taponado los oídos, o de estar imitando patrones que por comunes se banalizan, y esconden a simple vista el daño irreparable realizado.

Como si nos hubiéramos acostumbrado a hablar de crisis de valores, —al punto que ya no puede dejar de ser parte de nuestra vida y nuestro discurso—, buscamos los culpables (el periodo especial y las carencias económicas derivadas de él, por solo mencionar un ejemplo); y hemos olvidado que la formación de las nuevas generaciones es el resultado de nosotros mismos enfrentados a esas estrecheces materiales y mentales, y lo más importante, el análisis de las consecuencias que tendría no empezar a enfrentarlas debidamente.

Hace pocos días escuché a alguien lamentarse porque en el Día de las Madres, uno de los niños de su cuadra, quien formaba parte de otro conjunto mayor de esos “diablillos” que “adornan” todos los vecindarios, arremetieron a piedras contra su puerta. La señora estaba compungida por verse en la “triste necesidad” de hacerle al pequeño y a su familia un llamado de atención desde la inteligencia, la madurez y la civilidad, y pesaba sobre su conciencia la reacción que provocó el acontecimiento.

Porque no estamos acostumbrados a sentirnos responsables con la educación de la sociedad, y creemos que es asunto de la institución escolar, la familia puertas adentro, y no nos consideramos todavía parte de ese necesario eslabón que es la comunidad.

El reclamo del Ministerio de Educación de estrechar los víncu­los entre esos tres factores radica precisamente en sentirnos todos partícipes, no ya circunscribiéndonos a límites geo­gráfi­cos, sino entendiendo que la “comunidad país” lo necesita, y que solo allí donde a una familia le falten las herramientas para edu­car a su hijo, puede ser usted mismo un agente de cam­bio.

No hay tiempo ya para sentarse a debatir sobre valores, co­mo si se tratara de un concepto subjetivo y no de la vida diaria, que de ir tan rápido no nos deja tiempo más que para criticarnos, y en muy escasas excepciones para tomar partido en la edu­cación de los jóvenes.

Si por cada uno de ellos que usted ha mirado inquisitivo cuando arroja la basura al piso, o lanza malas palabras al viento, o maltrata la naturaleza, o sube el volumen de su música estridente… en lugar de esa contemplación pasiva y el pensamiento enfermizo de creer en la imposibilidad del mejoramiento humano y pensar en la perdición de la juventud, se hubiera abierto paso a una reflexión, una actitud participativa y una lección respetuosa, es posible que ese día su intervención haya sido un granito de arena que transformara un poco más la sociedad.

¿Nos hemos puesto a pensar acaso en lo álgidas que se vuelven las discusiones sobre este tema y cuánto puede influir eso en la propia conciencia de los más jóvenes? ¿O qué funciones cumplen en las escuelas las llamadas estrategias para potenciar valores, cuando a veces no son más que pedazos de papel y tinta engavetados y confeccionados en función de un calendario de informes, sin iniciativa ni intencionalidad? La inteligencia y el ejemplo son los dos únicos pilares desde los cuales construir estrategias de este tipo, y a veces no es necesario ni llevarlas al papel, si las enarbolamos de forma consecuente con nuestros principios y nuestra forma de actuar.

No queda tiempo para ir desdeñando oportunidades de enseñar que existe una mejor manera de vivir, porque puede llegar ese instante en que ya no quedará ni para los lamentos, y cuando ese momento llegue seremos los mismos primates que rascándose la cabeza hace millones de años, no podían explicarse el mundo.

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la cienfueguera dijo:

1

15 de mayo de 2015

08:22:52


Todo hay que rescatarlo desde el principio ,por ejemplo hubo un tiempo que habían escuelas de educadoras de círculos infantiles ahora cualquiera que le haga falta trabajo es educadora de círculos infantiles y aveces vemos que tienen una conducta de chabacanería y de mal hablar la educadora , la mayoría de los padres son muy sobre protectores muchos padres crían a los hijos en las calles llegan de la escuela y para la calle mientras mas tiempo están mejor para hacer las cosas de la casa `-ERROR. Los padres no pueden perder el control de los hijos los niños tienen horarios de comida de educación y de juegos y uno ve a cualquier hora un niño en la calle y eso termina en bandolerismo, yo llego a mi trabajo y voy diciendo buenos días sola por todo el pasillo cuando alguien me los da les doy las gracias es el milagro del día , deben de existir medidas para esa música alta de mal gusto que vecinos te obligan a oír hay mucho por hacer se me acaba el tiempo para enumerarlos

Tati dijo:

2

15 de mayo de 2015

10:08:38


Creo que se necesitan medidas drásticas contra toda violación de la civilidad, la disciplina social o el vandalismo. ¿Hasta cuando vamos a estar llamando a las conciencias que yacen en el fondo de las fosas?. Con tristeza he podido constatar que todos esos violadores cuando llegan a otros países "entran por el aro" con las grandes multas. En ningún lugar alguien tiene derecho a destruir, ensuciar o hacer oir la bulla que le gusta. !Basta ya de paños tibios!, vamos a ver si de una buena vez se pone orden y después la conciencia irá saliendo del pozo.

Mario dijo:

3

15 de mayo de 2015

12:07:32


Si se respetara a esas generaciones anteriores y digo RESPETAR, a partir de primero su autonomía por demás bien ganada no estaríamos hablando de crisis de valores. Más claro cuando ellos aportaron a la Seguridad Social el Peso cubano fue de un dollar a 7. Hoy está a 25 pesos Como pueden ellos lograr su autonomía si por su condición física natural están en desventaja con nosotros? Si ese respeto primario no existe para ellos que puedo esperar para mí y mi descendencia. Por qué valores quiere que luche esa generación y las que le suceden? Saludos a todos y no pierdo la esperanza de aportar algo a los que me suceden.

ACANDA dijo:

4

15 de mayo de 2015

13:32:53


...LA CRONICA DE LA STA. LISSY LA TITULARIA "ES CORTA LA VIDA PARA DEMASIADO TIEMPO"...SIEMPRE FUE NECESARIO EL TIEMPO PARA REVERTIR GRANDES FRACASOS, NEGATIVOS RESULTADOS, INMENSOS IMPACTOS SOCIALES,..,DE MODO QUE LO QUE NOS FALTA ES CONSTANCIA EN EL TIEMPO PARA LOGRAR A OBTENER EN NUESTRAS VIDAS BUENOS RESULTADOS,..,IMNUMERABLES SERIA CITAR MALOS EJEMPLOS DE CONDUCTA Y MUCHOS MAS COMO LOS CITADOS POR LA STA. PERIODISTA,..,QUE TODOS COMENZARON POR UN DIA, PERO QUE ALBERGO LA ESPERANZA TODAVIA, QUE HABRA OTRO MISMO DIA PARA SU TOTAL RESCATE,..,NO SIN TERMINAR AÑADIR EXPRESAR MI PENSAMIENTO DE DIFERENTE MANERA, RESPECTO A LA CITA DEL NO 2,..,esos violadores cuando llegan a otros países "entran por el aro"...,AQUI EN NUESTRO PAIS EXISTE EL ARO TAMBIEN, LO QUE SUCEDE ES QUE LOS VIOLADORES LE TIENEN COGIDA LA MEDIDA AL ARO,..,PORQUE ESOS VIOLADORES TIENEN TIEMPO PARA VIOLARLAS RESPECTO A ESE POBLADOR QUE NO LE ALCANZA NI EL TIEMPO PARA VER SU CASA DE DIA,..,PERO TAMBIEN DENTRO DE NUESTRAS AGITADAS VIDAS HAY QUE BUSCAR EL TIEMPO PARA ENFRENTARLAS...PORQUE SI NO ME PREGUNTO ¿QUIEN NO SE EQUIVOCO ALGUNA VEZ?, PERO TAMBIEN ¿QUIEN NO RECTIFICO A TIEMPO?

Joan dijo:

5

15 de mayo de 2015

14:32:54


Para mí, es una de las medidas de agresión mediática, que además tiende a mediatizar y banalizar la música, y la cultura. No niego que los hay pegajosos, y educados, mesurados, pero la mayoría "raya el tímpano" con expresiones soeces y extemporáneas. Permitir que se haga costumbre el reguetón banal y malhablado, con su aburrida máquina de ritmo es someternos a ser denigrados a una escala puramente animal. Sin dudas, una agresión sutil más, que ha sido acogida alegremente por muchos que no tienen dos dedos de frente. ¿Como contempla esto la política musical que ejecuta el ICRT? ¿Clasifica en los porcentajes como otro contenido "nacional" más? Su reiteración horada lenta pero inexorablemente la cultura y la ética como la conocida tortura de la gota china.