ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El presidente Barack Obama, demostró su habilidad en el uso del telepromter. Foto: Yander Zamora

Con la referencia a un fragmento de uno de los Versos Sencillos más conocidos de nuestro Héroe Nacional José Martí “Cultivo una rosa blanca”, inició su discurso el presidente de Es­tados Unidos Barack Obama, ante una representación de la sociedad civil, reunida en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, luego de agradecer al pueblo y gobierno de Cuba por la calurosa acogida durante su visita.

“Es un honor extraordinario estar aquí hoy”, dijo el presidente de la nación norteña, y dedicó unas palabras a los actos terroristas acaecidos en la mañana del martes en Bruselas. “Los pensamientos y rezos del pueblo norteamericano están con ellos y condenamos estos ataques contra inocentes. Tenemos que trabajar juntos (…) Tenemos que luchar contra el terrorismo”, añadió.

Obama sostuvo que vino a Cuba a brindar “el saludo de la paz”, en un proceso marcado por “barreras de historia, de ideología, de dolor, de separación”, apuntó.

En su intervención, recordó los tiempos de la Crisis de Octubre, el ataque a Playa Girón, y las décadas de conflicto entre Estados Unidos y Cuba. Hay diferencias entre nuestros pueblos —dijo— pero tenemos que reconocer los puntos en común, y mencionó los nexos históricos y culturales que unen a ambos países, por ejemplo, la colonización europea, la descendencia africana, la herencia de esclavos y esclavistas, el gusto por la música y el deporte.

“Ambos vivimos en un Nuevo Mundo colonizado por europeos. Cuba, al igual que Es­ta­dos Unidos, fue  constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias de esclavos y esclavistas. Ambos dimos la bienvenida a inmigrantes que venían de tierras lejanas para comenzar sus vidas aquí en las Américas, a través de los años nuestras culturas se han unido”, dijo Obama y señaló que el trabajo que hizo el doctor Carlos J. Finlay aquí en Cuba facilitó el trabajo de generaciones de médicos como Walter Reed, quien vino aquí y luego luchó en contra de la fiebre amarilla.

Al Gran Teatro de La Habana asistió el General de Ejército Raúl Castro Ruz, acompañado por otros miembros del gobierno cubano. Foto: Estudios Revolución

“José Martí escribió en Nueva York; Ernest Hemingway escribió aquí y también tuvo inspiración en las aguas de estas costas”, recordó el presidente estadounidense y añadió que “nosotros compartimos un deporte nacional: la pelota. Y hoy nuestros jugadores van a competir en el mismo terreno de La Habana en que Jackie Robinson jugó antes de ser parte de las Grandes Ligas. Y se dice que nuestro gran boxea­dor Muhammad Ali alguna vez dijo que nunca podía luchar en contra de un cubano, porque solamente podría llegar a un empate con un gran cubano, Teófilo Stevenson”.

Nuestros pueblos tienen los mismos valores, el sentido de patriotismo y orgullo, un amor por la familia, pasión por sus niños y compromiso con la educación, añadió, al tiempo que comentó las diferencias en el modo de conducir los gobiernos, las economías, la sociedad.

“A pesar de estas diferencias, el 17 de diciembre del 2014 el presidente Castro y yo anunciamos que Estados Unidos y Cuba comenzarían un proceso de normalizar las relaciones entre ambos países. Desde entonces hemos establecido relaciones diplomáticas, abierto embajadas; hemos comenzado iniciativas para trabajar en salud, en agricultura, en educación, en fuerzas del orden; hemos logrado acuerdos para restaurar vuelos directos y servicios de correo; mayores relaciones comerciales y también mayor capacidad para que los estadounidenses vengan aquí a Cuba. Estos cambios fueron muy bienvenidos, aunque todavía hay aquellos que se oponen a estas políticas. Pero todavía muchas personas preguntan: ¿Por qué ahora? ¿Y por qué ahora? Y hay una simple respuesta: Lo que estaba haciendo Estados Uni­dos no funcionaba. Tenemos que tener la va­lentía de reconocer la verdad: una política de aislamiento diseñada para la guerra fría no tiene sentido en el siglo XXI, el embargo hería a los cubanos en vez de ayudarlos. Y siempre pensé en lo que dijo Martin Luther King: ‘La premura feroz de la hora.’ No tenemos que te­ner miedo a los cambios, tenemos que acogerlos”, manifestó.

“¡Creo en el pueblo cubano! Esto no es una política solamente de normalizar las relaciones con el gobierno cubano: Estados Unidos está restableciendo relaciones con el pueblo cubano”, dijo Obama.

“El cubano ‘inventa del aire’”, añadió el mandatario, e hizo hincapié en “el talento de cuentapropistas, en las cooperativas, en los ‘almendrones’ que todavía funcionan”,  y se­guidamente reconoció el sistema de educación de la Mayor de las Antillas, que valoriza a todas las niñas y los niños, además de mencionar que Cuba ha comenzado a abrirse al mundo y los cuentapropistas pueden tener éxitos sin perder su cubanía. “Los cubanos pueden innovar y adaptarse, sin perder su identidad”, indicó.

“Nuestras políticas son para apoyar a Cuba, no para herirla, por eso nosotros quitamos las limitaciones de las remesas, para que los cubanos tengan más recursos; por eso alentamos el viaje, que va a construir puentes entre nuestros pueblos, va a tener más ingresos aquí para aquellos pequeños empresarios cubanos. Por eso vamos a hacer intercambios entre ambos países, para poder encontrar cura a enfermedades, crear trabajos y abrir posibilidades a más cubanos”.

“Como Presidente de Estados Unidos le so­licité al Congreso de Estados Unidos que levante el embargo, es una carga obsoleta sobre el pueblo cubano, es una carga sobre los norteamericanos que quieren trabajar aquí, invertir en Cuba, venir a Cuba. Es momento de levantar el embargo”, dijo Obama.

“Antes de 1959 algunos estadounidenses consideraban que Cuba era algo a ser explotado, no prestaban atención a la pobreza, permitían la corrupción. Desde 1959 estamos enfrascados en nuestras ideas de geopolítica y de personalidad, yo sé la historia, pero no voy a estar atrapado por la misma. Fui muy claro, Estados Unidos no tiene ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba, los cambios dependen del pueblo cubano. No vamos a imponer nuestro sistema político y económico, porque conocemos que cada país, cada pueblo debe forjar su propio destino, tener su propio modelo”.

Como dijo Martí, la libertad es el derecho de todo hombre de ser honesto, de pensar, de hablar sin hipocresía. Les voy a decir en lo que creo. No puedo forzarlos a que ustedes estén de acuerdo con esto; pero ustedes tienen que saber lo que yo pienso.

“No es ningún secreto que nuestros gobiernos no están de acuerdo en muchos temas, yo tuve conversaciones muy francas con el Pre­sidente Castro. Durante muchos años él ha se­ñalado las fallas de nuestro sistema estadounidense: desigualdad económica, la pena de muerte, discriminación racial, luchas en el exterior, solamente como un ejemplo, él tiene una lista bastante más larga; pero los cubanos de­ben entender que a mí me gusta este debate, este diálogo, porque es bueno, es saludable, no le tengo miedo.

“Por supuesto, tenemos problemas con la discriminación racial, con nuestras comunidades, en nuestro sistema de justicia, el legado de la esclavitud, segregación; pero el hecho de que nosotros tenemos un debate abierto dentro de nuestra democracia es lo que nos permite mejorar”, añadió Obama.

El presidente comentó la última campaña electoral en Estados Unidos, reconoció que hay mucho dinero en la política norteamericana, y exaltó la democracia norteamericana, aunque, dijo, “no es perfecta”.

Por otra parte dijo que “nadie puede negar el servicio que miles de doctores cubanos han llevado a los pobres, a los que sufren”, y aludió a la colaboración conjunta de los médicos de ambos países en la lucha contra el ébola. “Te­nemos que seguir esa cooperación en otros países”.

“Hemos desempeñado diferentes papeles en el mundo. Siempre hemos estado en diferentes lados en diferentes conflictos en el he­misferio; pero hoy los estadounidenses y los cubanos están sentados en una mesa de negociaciones y estamos ayudando a los colombianos a solucionar la guerra civil que los ha azotado durante años. Esa cooperación es buena pa­ra todos. Todos en este hemisferio tienen es­pe­ranzas. Tomamos diferentes caminos para apoyar el pueblo de Sudáfrica para que erradicaran el apartheid, pero el presidente Castro y yo, am­bos, estuvimos en Johannesburgo pa­gán­dole un tributo al legado de Nelson Man­dela. Y al examinar su vida, sus palabras, estoy seguro de que ambos nos dimos cuenta de que nos queda mucho por hacer para promover la igualdad en nuestros propios países.”

“Hemos pertenecido a diferentes bloques de naciones y vamos a seguir teniendo diferencias en cómo promover paz, seguridad, oportunidad, derechos humanos; pero al normalizar estas relaciones creo que va a alentar un mayor sentido de unidad en las Américas: todos somos americanos”, sentenció Barack Obama.

“La historia de Estados Unidos en Cuba in­volucra revolución, conflicto, lucha, sacrificio y ahora reconciliación. Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el fu­turo, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familias, como ve­cinos, juntos. Sí se puede”, concluyó el presidente estadounidense.

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Muiña dijo:

11

23 de marzo de 2016

15:15:44


La buena voluntad y los deseos de normalizar las relaciones, bienvenidos sean pero no podemos perder de vista la esencia del imperio. Los inrercambios de todo tipo con ellos facilitan su penetración y hay que estar preparados para ello, ¿ Lo estamos ?

Aníbal "Revolución" dijo:

12

23 de marzo de 2016

15:33:18


24 de Marzo de 2016. !Todo muy INTERESANTE..., pero...Va a PASAR, cuando el Pre. "Barac", termine su -Mandato-, como presidente de Estados Unidos???. -Que... Garantía...hay???. Anibal "Revolución".

EDY dijo:

13

23 de marzo de 2016

16:34:35


Por que tanta prepotencia imperial, quien le dio a EEUU, el poder para ser gendarme mundial, los paladines de la democracia hacen caso omiso a esta a la hora de defender sus intereses politicos y economicos, quien le dio el derecho de criticar y condenar a los demas. quien le dio el derecho a decir como deben ser los gobiernos en cada pais. quien le dio el derecho a ignorar la historia. quien le dio el derecho de en nombre de la democracia pisotear la independencia de los pueblos. quien le dio el derecho a determinar y poner en listas negras los paises que se portan mal o que no son afines a sus intereses, en fin son tantos los derechos que atropellan en nombre de la libertad, que es aberrante escuchar el discursos de obama y el comentarios de muchas personas alabando dicha retorica. nuestro sistema se que no es perfecto ,que necesita frescura y dinamismo para alcanzar el socialismo prospero, pero es digno

José Armando dijo:

14

23 de marzo de 2016

19:39:34


Evidentemente este discurso está bien pensado y fue escrito para trabajar la sicología del cubano, haciéndonos creer que realmente compartimos los mismo valores, como puede ser compatible con los cubanos quien desata guerras, siembra el caos con hambre y miseria, cree, más que nada, en las desigualdades crecientes de los seres humanos. Es una marioneta de los dueños de las grandes transnacionales extranjeras, del circo político estadounidense.

José Armando dijo:

15

23 de marzo de 2016

19:41:17


Ha, recordemos que hemos de andar en cuadro apretado, como La Plata a las raíces de Los Andes, para evitar que pase el gigante de las siete leguas.