ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Tomada de Internet

La oposición violenta, encabezada por Juan Guaidó, un diputado autoproclamado presidente interino, y cumpliendo órdenes de sus instigadores y financistas de Estados Unidos, se lanzó «con todo» este 30 de abril, para echar abajo las bases y la obra de la Revolución Bolivariana de Venezuela.

Un intento de golpe con un buen componente de guion mediático a través del uso de las llamadas redes sociales, se fue preparando como única opción después de más de tres meses de derrotas sucesivas para la oposición y su payaso Guaidó, el hombre lanzado al ruedo por Estados Unidos, lo más probable con la intención de «quemarlo», acusarlo de no cumplir las expectativas imperiales, y que cargue con toda la culpa del fracaso de las acciones contrarias al pueblo bolivariano.

No es la primera vez que grupos vándalos, generalmente pagados por los propios opositores, irrumpen en las calles y otros espacios públicos de Caracas, lanzan piedras y balas, bombas molotov y otros medios letales; saquean comercios, destruyen instalaciones públicas y –muy importante– son seguidos por filmaciones desde móviles, que de inmediato son subidas a la red, de manera que el mundo conozca  de «primera mano» lo que el propio Guaidó ha calificado como el «fin del gobierno de Maduro».

Si hay muertos en esa intentona golpista, si hay presos, si se violenta alguna ley de las contenidas en la Constitución, la «culpa» recaerá sobre las fuerzas bolivarianas del orden, no sobre los terroristas opositores.

El guion que se trata ahora de escenificar es muy parecido a otros –fracasados todos– de años anteriores.

Tratar de penetrar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, llamarla a unirse con urgencia a los grupos opositores encabezados por el diputado Guaidó; prometerle mayores salarios y otros beneficios materiales e, incluso, asegurarle que se le mantendría su jerarquía militar, han sido, entre otros, los componentes del objetivo principal de tener como aliados a los militares.

Al parecer Guaidó se supo demasiado huérfano de poder e inteligencia para pasos como este, y llevó adelante, como primera acción, sacar de la prisión al terrorista Leopoldo López, el mismo que en intentos de golpe de Estado anteriores instituyó las guarimbas, los cierres de calle y hasta la quema de personas de afiliación chavista.

Esta vez, con Leopoldo López fuera de la prisión, lo inmediato fue la foto con Guaidó, el video de ambos encabezando el fracasado golpe y el «agradecimiento» a un puñado bastante exiguo de militares que, o fueron engañados o, en algún caso, se prestaron al show golpista.

«He sido liberado por militares a la orden de la Constitución y del Presidente Guaidó. Estoy en la Base La Carlota. Todos a movilizarnos. Es hora de conquistar la Libertad. Fuerza y Fe», exclamó el terrorista Leopoldo López a través de las redes sociales.

El bochornoso espectáculo nos debe recordar a otro personaje, menos violento pero miserable también, Pedro Carmona «el breve», que en otro intento de golpe contra el Comandante Hugo Chávez, también se autoproclamó presidente y se atrevió a dictar órdenes nada divinas, ni salidas de algunas de las páginas de la Constitución Venezolana. Su fracaso fue muy rápido y de manera estrepitosa.

Este martes 30 de abril, el pueblo bolivariano se lanzó a las calles, no en defensa de los golpistas, sino en apoyo a su Revolución, su presidente constitucional y a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, escudo seguro para que el pueblo se sienta dueño de su destino y los agresores pierdan sus ilusiones de conquistar el poder a través de la violencia y el terror.

El intento de golpe ha fracasado. El pueblo ha triunfado. La justicia venezolana, de seguro, se aplicará a quienes han vuelto a las acciones violentas y a sus patrocinadores terroristas con apellido de oposición.

El globo Washington-Guaidó se acaba de desinflar, pero la alerta del pueblo y sus fuerzas armadas bolivariana, debe mantenerse activada con mayor fuerza y seguridad en la victoria.   

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AlfredoMS dijo:

11

2 de mayo de 2019

11:00:21


Trump no es tonto, el sabe que no puede invadir a Venezuela, ese alarde es para mantener entretenidos a la gusanera de Miami para que le voten de nuevo a la reelección, ademas, ya Putin dijo que no le temblará el pulso si Washington viola el derecho internacional.

mjt dijo:

12

2 de mayo de 2019

13:09:42


Es increible que alguien que no sea elegido por el pueblo, se le permita actuar como presidente de un pais, no se preocupen que tarde o temprano ese tambien se desinfla y el propio pueblo lo llevará a la justicia, no le permitan salir de venezuela a el ni al tal Lopéz, para que respondan pero en la carcel por lo que han hecho, todos unidos seran invencibles

Miguel Angel dijo:

13

2 de mayo de 2019

15:30:29


Excelente artículo. En mi opinión, no podemos minimizar el peligro que existe de una agresión armada contra Venezuela. El imperio gringo se encuentra en una encrucijada, acorralado en su propia trampa, tira zarpazos a diestra y siniestra. La única manera de persuadir al enemigo imperial de no realizar una aventura militar es fortalecer la defensa, convertirla en inexpugnable. Así ya lo había concebido el Comandante Hugo Chávez, vislumbraba la necesidad de establecer la defensa integral de la nación y para ello recurrió a las doctrinas que le dieron la victoria al Ejército vietnamita en dos ocasiones, así como a la novedosa fórmula: la unión cívico-militar. Por tal motivo, se creó el Método Táctico de Resistencia Revolucionaria (MTRR). El Comandante Chávez decía: "tenemos que convertirla en un país inexpugnable, blindado por todos lados, por dentro y por fuera, y para ello es necesario darle vida y forma a la doctrina de la guerra de todo el pueblo. Todos somos soldados". Pienso, después de leer y escuchar algunas opiniones de expertos, que el teatro de operaciones es complejo para cualquier agresor. Si se pretende emplear las ffaa de Brasil o Colombia en esta operación ofensiva, no pocos conocedores plantean que no están preparadas para realizarla, tanto por tierra, como por aire. Los obstáculos naturales del terreno lo impiden, no cuentan con los medios para salvarlos, tampoco con la aviación de combate necesaria, ni por autonomía, ni por los medios de fuego, además de la eficaz defensa antiaérea que poseen las FANB. Thomas Barnett, estratega del Pentágono, plantea: el poderío militar de EEUU sólo sirve para acceder a los campos de batalla, lograr una victoria táctica, pero no necesariamente una militar o política. Es por ello que el pentágono teme que el territorio venezolano, y toda Sudamérica se pueda convertir, no en uno, sino en varios Vietnam. Una variante empleada frecuentemente por el imperio yanqui son las fuerzas terroristas, no considero que tenga éxito contra Venezuela. El propio trumposo y sus secuaces han reiterado en muchas oportunidades que la variante militar es viable, conocemos perfectamente la agresividad de las administraciones estadounidenses, particular la actual, la única opción real es prepararse para ella. Toda Revolución, si es verdadera, tiene que ser capaz de defenderse por sí misma y no depender de fuerzas extranjeras. En cualquier circunstancia, sería muy provechoso para los gringos tener en cuenta la opinión dada por el Libertador Simón Bolívar al agente norteamericano Bautista Irving, hace ya dos siglos: "por fortuna se ha visto a un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos".