La Organización de Estados Americanos (OEA) y su secretario general, Luis Almagro, acaban de lanzarse sobre sí un cubo lleno, y no de agua, en su carrera desesperada contra Venezuela.
Esta vez, y con la coincidencia de que quien preside el Consejo Permanente de esa organización es el delegado del gobierno estadounidense, se «reconoció» como representante de Venezuela a Gustavo Tarre, designado por Juan Guaidó, que preside una Asamblea Nacional en desacato, le acaban de retirar la inmunidad diplomática y es un personaje vinculado con los atentados dirigidos desde Estados Unidos contra el sistema eléctrico de la nación bolivariana, además de ser partidario de una intervención militar contra ese país.
La resolución, presentada por el gobierno de Colombia, tuvo el voto favorable de 18 países, encabezados por Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú. Nueve naciones votaron en contra, seis se abstuvieron y una estuvo ausente. En Caracas, el gobierno bolivariano catalogó la decisión como una «descarada y criminal violación del Derecho Internacional y de la Carta de la OEA».
El reconocimiento del enviado del usurpador Guaidó se produce un día después de que el presidente estadounidense aceptara en la Casa Blanca las credenciales de Carlos Vecchio, emisario designado por Guaidó para ser su representante ante el gobierno del magnate inmobiliario.
Antes del comienzo de la reunión de la OEA –una hora más tarde de lo previsto–, se pudo ver al embajador de EE. UU. ante esa institución, Carlos Trujillo, negociando en los pasillos con representantes de gobiernos caribeños, refiere un despacho de la agencia EFE.
¡Qué vergüenza!, el presidente de la mayor potencia del planeta, tratando de comprar votos de pequeños Estados del Tercer Mundo para que se unieran al plan golpista para derrocar al presidente constitucional, Nicolás Maduro, y con ello, echar abajo la Revolución Bolivariana. Pero Venezuela resiste.














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J.C dijo:
6
16 de abril de 2019
08:56:49
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