ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
John Bolton. Foto: Internet

Joseph Goebbels, ministro de Ilustración Popular y Propaganda de la Alemania de Adolfo Hitler, es considerado uno de los mayores manipuladores de la historia al ser el encargado de expandir, enardecer y gestionar la genocida ideología nazi y la información sobre sus crímenes.

Utilizó los medios de comunicación para ofrecer información sesgada que facilitó el control y dominio del régimen fascista sobre la población de las diferentes zonas en las que se estableció durante la Segunda Guerra Mundial, además de fomentar el miedo y alentar a la población contra colectivos concretos, para lo que apeló indistintamente a la radio, los periódicos o el cine.

Entre los métodos predilectos de Goebbels: sobresalen la individualización y agrupación de los adversarios bajo la idea de que se trata de un único enemigo, la generación de elementos inventados, pero verosímiles, para confundir y centrar la atención en aspectos ajenos a las noticias reales (como cuando se perdía una batalla), la exageración de situaciones para transformarlas en amenazas y el silenciamiento de aquellas noticias que favorecieran opiniones contrarias a lo estipulado, la pretensión de comunicar la opinión mayoritaria para favorecer la adscripción a la información transmitida o la adaptación de las informaciones al nivel popular.

El precedente nazi es lo más parecido al fascismo o terrorismo mediático de hoy en cuanto a métodos, con la ventaja actual de la velocidad o inmediatez, diversidad de medios, capacidad de multiplicación, movilización, interacción, concertación y subordinación global a los dictados del imperio hegemónico, dueño del monopolio de los medios (radio, prensa plana, televisión e internet), repartidos en un puñado de empresas estadounidenses con socios multimillonarios de países aliados.

Desde principios de la actual década, la información y el entretenimiento en el planeta están controlados por diez supergrupos mediáticos estadounidenses, que en los últimos tiempos tienden a compactarse aún más en las denominadas megafusiones que dominan el mundo editorial, la música, el cine, la producción y distribución de contenidos de televisión, salas de teatro, internet y parques de diversiones tipos Disney World.

De acuerdo con el ranking de las 50 empresas mediáticas que más facturan en el mundo, hoy el consumo informativo y de entretenimiento diario se genera en las cinco corporaciones más grandes y con mayor impacto y dominio del mercado global que son estadounidenses: Comcast, The Walt Disney Company, News Corp Ltd. /21st Century Fox, Direct tv-llc y Time Warner Inc.

Washington es el rector del andamiaje tecnológico, político-diplomático, económico, militar y de la comunidad de inteligencia que conduce los hilos del entramado global de operaciones encubiertas, influencias hostiles y fabricación de mentiras, que luego devienen crímenes consumados, hechos y noticias que desbordan la prensa mercantil de nuestros días.

Joseph Goebbels. Foto: Internet



Coincidencias de los manipuladores

Otra semejanza entre los fascismos viejos y nuevos radica en las características de los personajes que han encabezado la manipulación de la información y la repetición de la mentira ayer y hoy, aunque la historia los ubique en cargos y países diferentes.

La Alemania hitleriana del siglo XX y el imperio hegemónico del «nuevo momento americano» del XXI tienen en común el ejercicio de la mentira como arma de primera línea en sus propósitos de dominación global, en ambos casos guiados por fanáticos inescrupulosos, practicantes de la mentira prefabricada para el posterior castigo con las armas.

En el caso de EE. UU., para esa misión Donald Trump necesitaba a alguien más retrógrado que él, e incondicional a la vez, como lo fue Goebbels respecto a Hitler. En el caso de John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, la señal más reciente es que se ha puesto a su lado cuando han estallado los reiterados conflictos internos y públicos con otros asesores.

Investigadores del perfil sicológico de Goebbels señalan que situaciones difíciles de su infancia y problemas físicos lo convirtieron en una persona que interiorizaba una mala imagen de sí mismo, denominándose en ocasiones «repugnante» o «pobre diablo». Pura coincidencia, Bolton en sus memorias se ha definido a sí mismo como un bicho raro, un «alienígena» desde sus días de estudiante universitario, cuando en las aulas de Yale todos menos él estaban en contra de la guerra de Vietnam.

La prensa estadounidense también ha remarcado la peculiaridad del superasesor, al definirlo como el «más antipático» embajador de ee. uu. ante la onu. Cabe aclarar que los epítetos llegaron antes del nombramiento de la saliente embajadora Nikki Haley, protagonista de espectáculos fascistoides y antidiplomáticos contra Venezuela, Nicaragua, Irán, República Popular Democrática de Corea, Rusia, China, Cuba y muchos otros, en los cuales ha salido a relucir su estrecha amistad con los congresistas de la mafia antilatinoamericana de la Florida, sus capos terroristas y mercenarios.

¿El regreso del Cóndor?

Con la llegada de Bolton al Consejo de Seguridad Nacional, el comportamiento desastroso del Presidente, la integración de un gabinete de guerra y un Consejo de Seguridad Nacional con practicantes de la tortura, la mentira, el racismo, el chantaje y la agresión, con un partido republicano acusado de poner en venta sus principios, la propia «gran prensa» del país ha denunciado que los estadounidenses nunca habían sido «gobernados por personas menos confiables en toda la historia de nuestra nación», como ha reiterado el influyente The New York Times, que forma parte del arsenal imperial en su guerra de dominación global.
Preocupados por la marea de intolerancia, xenofobia y populismo que se extiende por distintos rincones del planeta, que ha desatado la política del centro imperial y sus gobernantes, algunos se preguntan en Europa si Donald Trump, Jair Bolsonaro o la derecha radical europea serán capaces de reeditar el fascismo, el racismo y la homofobia que afectaron hasta no hace mucho al Viejo Continente, basados en los denominadores comunes y la utilización de medios de propaganda desde el poder, que encuentran analogías con los que puso en marcha Joseph Goebbels.

La ola mediática de la extrema derecha neofascista, denunciada internamente en ee. uu. y todos los continentes, arremete contra personalidades y partidos de sus propios países, gobiernos socialistas, defienden políticas antinmigrantes y se declaran abiertamente anticomunistas enfermizos, e incluso promueven nuevas alianzas extremistas con gobiernos propensos al autoritarismo y el servilismo a Washington, como la reciente Cumbre Conservadora de las «gusaneras», organizada por Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente electo brasileño.

Desde su cama, cual trono del dictador que viene, el capitán Jair Bolsonaro, animado por terroristas de origen venezolano, nicaragüense y cubanoamericano, procedentes de Miami, nos recordó a Augusto Pinochet, Alfredo Stroessner, Anastasio Somoza y a muchos otros, con un llamado a «sumar esfuerzos para combatir el comunismo en la región» y enfrentar «los objetivos del Foro de Sao Paulo». Recientemente en un error histórico, dijo que Brasil no sabía lo que es la dictadura.

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Luis dijo:

1

10 de diciembre de 2018

21:52:55


La inclusión del Sr Bolton como asesor por el régimen fascistoide y criminal de Donald Trump, refleja el desespero y la patética posición del imperialismo ante el mundo. Desechadas han quedado la diplomacia, la hipocresía de abogar por derechos humanos y democracia representativa "a la American way". Ahora el imperialismo estadounidense muestra su verdadera cara a los pueblos del mundo--y es una cara de criminalidad, de genocidio, de abusos, de chantajes, y de agresiones. ¿Estaremos observando el comienzo del fin del imperialismo de Estados Unidos?

Miguel Angel dijo:

2

11 de diciembre de 2018

07:14:59


Magnífico artículo, muy actualizado. El neofascismo yanqui reitera de manera propia los viejos métodos empleados entonces por la satánica maquinaria hitleriana. No es casual que se repitan algunos protagonistas, sino causal, los objetivos son similares, el dominio hegemónico mundial. Como se justifican las decenas de agresiones del imperio yanqui y sus lacayos, el exterminio de millones de personas en diferentes "rincones oscuros del planeta" con el abyecto objetivo de garantizar su hegemonismo planetario? Es un secreto entre millones de personas que al término de la 2ª GM, usa llevó a trabajar a instituciones académicas y entidades militares estadounidenses a unos 1.600 "científicos" alemanes, algunos de ellos habían tenido responsabilidad directa en las atrocidades del III Reich, incluso los hubo que fueron juzgados por crímenes de guerra y las autoridades estadounidenses procuraron su absolución. El gobierno yanqui se benefició del conocimiento de estos individuos, que habían trabajado en proyectos punteros de cohetes, armas químicas y biología avanzada, sosteniendo la producción de las bombas V2 con mano de obra esclava o llevando a cabo aberrantes experimentos médicos con humanos. Annie Jacobsen, una periodista de investigación estadounidense, autora y finalista del Premio Pulitzer en la historia en 2016, después de una exhaustiva investigación publicó Operation Paperclip, un libro de 600 páginas donde narra en profundidad el reclutamiento por parte de usa de científicos alemanes y otros diabólicos personajes después de la guerra. En el libro, que toma el título de esta operación, se cuenta cómo estos individuos, que fueron llevados a eeuu disfrutaron de diversos beneficios. Se otorgaron visados, se suspendieron juicios y se evitó el cumplimiento de algunas sentencias. Los documentos relativos a su trabajo durante el conflicto fueron declarados secretos. Les recomiendo leer el siguiente artículo: https://www.eldiario.es/cultura/operacion-paperclip. Gracias.

Alberto N Jones dijo:

3

11 de diciembre de 2018

10:13:11


El momento no es de reflexion historica sino de reconocer la gravedad del momento. El gobierno de Donald Trump anuncio antes de ser elegido, que el decapitaria a los gobiernos hostiles de la region. Sumele a esta decision, que todos los presidentes de los Estados Unidos, han inventado una Guerra para mobilizar un pueblo belicoso, desviar la atencion de sus errores y algutinarlo, como ocurrio en Grenada, Panama, Republica Dominicana, La Crisis de los Misiles, Irak o Libia. Sobran los ejemplos para cerrar filas, estar alertas y sellar una Aduana que esta porosa, con grandes fisuras, por donde pudieran penetrar agentes debilitantes.

Miguel Angel dijo:

4

11 de diciembre de 2018

15:45:20


Magnífico artículo, muy actual. El neofascismo yanqui reitera de manera propia los viejos métodos empleados entonces por la satánica maquinaria hitleriana. No es casual que se repitan algunos protagonistas, sino causal, los objetivos son similares, el dominio hegemónico mundial, a través de la mentira, la calumnia, la difamación, satanización, hasta llegar cuando "sea necesario" al empleo de la fuerza, de las armas, del crimen. Como se justifican las decenas de agresiones del imperio yanqui y sus lacayos, el exterminio de millones de personas en diferentes "rincones oscuros del planeta" con el abyecto objetivo de garantizar su dominio planetario? Es un secreto entre millones de personas que al término de la 2ª GM, usa llevó a trabajar a instituciones académicas y entidades militares estadounidenses a unos 1.600 científicos alemanes, algunos de ellos habían tenido responsabilidad directa en las atrocidades del III Reich, incluso los hubo que fueron juzgados por crímenes de guerra y las autoridades estadounidenses procuraron su absolución. El gobierno yanqui se benefició del conocimiento de estos científicos, que habían trabajado en proyectos punteros de cohetes, armas químicas y biología avanzada, sosteniendo la producción de las bombas V2 con mano de obra esclava o llevando a cabo aberrantes experimentos médicos con humanos. Annie Jacobsen, una periodista de investigación estadounidense, autora y finalista del Premio Pulitzer en la historia en 2016, después de una exhaustiva investigación publicó Operation Paperclip, un libro de 600 páginas donde narra en profundidad el reclutamiento por parte de usa de científicos alemanes y otros diabólicos personajes después de la guerra. En el libro, que toma el título de esta operación, se cuenta cómo estos individuos, que fueron llevados a eeuu disfrutaron de muchos beneficios. Se expidieron visados, se suspendieron juicios y se evitó el cumplimiento de algunas sentencias. Los documentos relativos a su trabajo durante el conflicto fueron declarados secretos. Les recomiendo leer el artículo: https://www.eldiario.es/operacion-paperclip.

Carlos Francisco Arce Villamonte dijo:

5

11 de diciembre de 2018

18:21:54


Excelente enfoque.