ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Monseñor Romero abrió las puertas de la Iglesia a los campesinos desplazados en El Salvador. Foto: TELESUR

El Monseñor Oscar Arnulfo Romero, quien fuera canonizado por el Papa Francisco ayer, es recordado en América Latina como el hombre que levantó su voz ante los potentados de este mundo, ese que se atrevió a desafiar la injusticia, y esto hizo que se convirtiera en la voz de los sin voz.

Oscar Arnulfo Romero nació en El Salvador el 15 de agosto 1917. Luchó siempre en pro de los derechos humanos de los más pobres. Durante sus homilías, denunciaba los atropellos contra los derechos de los campesinos, de los obreros y de los sacerdotes.

Monseñor Romero abrió las puertas de la Iglesia a los campesinos desplazados y condenó la represión del Ejército durante la guerra civil salvadoreña (1980-1982). A lo largo de su vida se encargó de denunciar la violencia militar, razón por la que fue asesinado con el objetivo de callar su voz, siempre en pro de esta lucha.  

Los primeros conflictos de Romero en América surgieron a raíz de su oposición a los sectores económicos del país, aquellos que junto a la estructura gubernamental salvadoreña alimentaban la escalada de violencia institucional.

A raíz de sus reiteradas denuncias, comenzó a ser objeto de una campaña de descrédito contra su ministerio arzobispal, su opción pastoral y su personalidad misma. A través de la prensa escrita era insultado y calumniado.

El domingo 23 de marzo de 1980, Oscar Arnulfo Romero pronunció su última homilía, la que fue considerada como una sentencia de muerte, debido a la fuerte denuncia que realizó: «En nombre de Dios y de este pueblo sufrido... les pido, les ruego, les ordeno en nombre de Dios, cese la represión», pidió.

Un día después, el 24 de marzo, fue asesinado con un disparo en la cabeza, mientras oficiaba la Eucaristía en la capilla del hospital La Divina Providencia.

Murió a manos de un francotirador que formaba parte de los escuadrones de la muerte de ultraderecha, financiados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

«¿Qué era Romero para Estados Unidos? ¡Era un peligro muy grande!, porque era la voz de los que no tienen voz, pero sin tener un pasado que le pudieran enrostrar».  Así lo recuerda, en entrevista para Telesur, el periodista y escritor uruguayo Juan Raúl Ferreira, quien fue gran amigo de Monseñor Romero.

El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, a propósito de la fecha, hizo un llamado al pueblo salvadoreño a encontrar en el pensamiento y legado de Oscar Arnulfo Romero, un camino para la paz social en la nación centroamericana.

Sánchez Cerén afirmó que Monseñor Romero, desde su legado histórico, llama al país «a un cambio de conducta, a sumar esfuerzos para que nuestras comunidades avancen en convivencia y con tolerancia, poniendo en práctica una nueva cultura de paz basada en el respeto a la vida, a las diferencias y los derechos humanos».

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ROSA dijo:

1

15 de octubre de 2018

03:22:32


JUSTO RECONOCIMIENTO A LA MEMORIA DE ESE HOMBRE GRANDE Y JUSTO QUE DIO TODO DE SI EN FAVOR DE LOS POBRES DE SU PUEBLO.

Miguel Angel dijo:

2

15 de octubre de 2018

07:08:12


El sacerdote Oscar Arnulfo Romero es uno de los muchos buenos clérigos que han existido en Nuestra América, defensores de los derechos de los más pobres, abandonados y explotados desde los tiempos de la colonia hasta nuestros días. Más de 80 millones de nativos indígenas descubrieron que existían, después que Cristóbal Colón los "descubrió". Vaya falacia. Se perpetuó hasta hoy la segregación, discriminación, explotación de los indígenas, además de otros sectores muy empobrecidos de la sociedad. Hasta el nombre original nos negaron. Cuánto crimen se ha cometido en las tierras de Abya Yala en nombre de la civilización y el cristianismo. En relación a este hecho se ha referido y ofrecido disculpas el Papa Francisco (aunque no basta con eso), pero no los dignatarios de las antiguas metrópolis. "Los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio. Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. Nunca los dejemos solos" Papa Francisco. Ojalá los representantes de la Iglesia llevaran siempre a vías de hecho este enunciado. Hay que eliminar la pobreza, la génesis del problema. No creo que un ser humano tenga el derecho de canonizar a otro, ese menester hay que dejárselo a Dios. Habría que canonizar a Camilo Torres, acaso no lo merece también? Por qué no se canonizan otros destacados líderes sociales, incansables luchadores por el bienestar de las grandes masas populares? Pienso que el Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue un hombre que luchó denodadamente por la vida, por los ddhh más elementales de los pobres en El Salvador. Viva el ejemplo de Arnulfo Romero y de todos aquellos que han dado su sangre por las masas populares en cualquier rincón del mundo!!!

Lucía dijo:

3

15 de octubre de 2018

08:24:26


Nunca es demasiado tarde para honrar al que se lo merece, todavía El Salvador, su Patria, le debe la paz y la unidad que necesitan para salir adelante a la violencia, la pobreza, el analfabetismo, la falta de empleos, entre otros muchos males que heredaron de gobiernos corruptos y títeres anteriores.

Angel Parra dijo:

4

16 de octubre de 2018

07:09:49


Loord a Mons. Óscar Romero, el Santo de América ,en esos momentos de terror de la guerra Civil del Salvador y antes las astrocidades, que ocurrían en El Salvador debido a la intromisión del imperio Norteamericano , para impedir que siguieran surgiendo nuevas Cubas en América , Romero alzó su voz y uso el púlpito como tribuna, para defender los pobres e instarlos a luchar por la justicia y hoy vemos que su muerte no fue en vano.

Carlos Céspedes dijo:

5

17 de octubre de 2018

09:02:37


Gloria eterna a ese gran hombre de pueblo. Gracias Papa Francisco por hacer justicia y elevar a este buen hombre en nombre de su pueblo que lo hizo suyo y lo convirtió en motivo de inspiración y razón de ser.