ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: werkenrojo.cl

Es complicado saber cuándo un oportunista exhibe su verdadera cara, al cambiar de casaca y transformarse en todo lo contrario a lo que predicó durante gran parte de su vida.

Y es que, aunque resulte difícil de digerir, el actual secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha sido militante de la izquierda uruguaya, en el Frente Amplio. También fue canciller en el gobierno de José Mujica desde el 2010 hasta el 2015, y hasta hizo promesas –cuando saltó a la OEA el 18 de marzo del 2015– de llevar esta organización adelante como «representante de los pueblos latinoamericanos».

Al parecer el personaje de marras no conocía o no quería conocer cuál ha sido y es la verdadera función de esa desprestigiada organización. Ya dentro de ella, se involucró –y de qué manera– con las peores causas injerencistas y proestadounidenses que los anfitriones imponen a esa institución.

Además de hacer el papel de bufón de las administraciones norteamericanas, se ha empleado a fondo en el plan yanqui de dividir la comunidad de naciones latinoamericanas y caribeñas, de francotirador contra los procesos revolucionarios y sus líderes, arrimando la brasa del dinero de los amos a los gobiernos de la derecha y conspirando abiertamente contra procesos populares y de izquierda.

Pero su obsesión mayor en los últimos dos años es la de echar abajo la Revolución Bolivariana de Venezuela. Para ello ha encabezado todo tipo de provocación y ha llamado abiertamente a una intervención militar contra Caracas, como lo acaba de hacer de manera descarada en la ciudad de Cúcuta, fronteriza entre Colombia y Venezuela.

Allí el asalariado de Washington escenificó un show mediático al que llamó «conferencia de prensa». A su lado, además de algunas autoridades colombianas, dos o tres venezolanos de esos que con algunos dólares de pago, lo mismo realizan una guarimba para matar civiles que queman autos, escuelas, hospitales, o –como esta vez– ofrecen sus imágenes para que los medios que siguen al Secretario General de la OEA  puedan llevar al éter los «aplausos» que recibió cuando llamó a una intervención militar externa para «calmar» la situación en Venezuela.

El tema es tan preocupante, que hasta la agencia de noticias estadounidense AP ha referido en un reporte que «Almagro se ha unido al presidente Donald Trump en su amenaza de una intervención armada contra Venezuela, para restaurar la democracia y aliviar la crisis humanitaria que vive el país».

El jefe del «Ministerio de Colonias» ha cruzado la «línea roja» en su abierto llamado a agredir a una nación soberana de la región y, si peligroso es ese llamado, más preocupante aún son los argumentos de «democracia» y «crisis humanitaria» que recuerdan los términos utilizados por los gobernantes norteamericanos para invadir países, bombardear ciudades, desestabilizar gobiernos y masacrar personas.

A este personaje y a sus marañas desestabilizadoras hay que ponerles freno, denunciarlo ante los organismos internacionales como lo ha hecho el Gobierno bolivariano, el presidente Evo Morales y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA-TCP). Y más que todo, hay que desenmascararlo como traidor de las ideas de izquierda que un día profesó y como lo que es hoy: un empleado al que Washington utiliza en sus andanzas guerreristas.

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Héctor dijo:

6

17 de septiembre de 2018

07:24:41


A esta altura no sé si tenía razón Napoleón cuando escribió: " No existen los incorruptibles. Todo hombre tiene su precio, solo depende de la cantidad". Solo puedo afirmar que este sujeto abominable, durante el primer gobierno de Tabaré Vazquez, se llevó muy mal con nosotros, los argentinos. No sé qué motivó al Pepe Mujica a seguir teniéndolo como canciller. Si yo fuera uruguayo me sentiría profundamente avergonzado de tener de compatriota a esa lagartija. Me despido con esta frase de Emiliano Zapata: "El que quiera ser águila que vuele; el que quiere ser gusano que se arrastre, pero que no grite cuando lo pisen".

Yosmany Velazco dijo:

7

17 de septiembre de 2018

08:16:10


Si, es difícil detectar a los oportunistas, trepadores y simuladores; casi siempre picos de oro de grandes discursos de alabanzas y grandilocuentes coristas de los análisis de las causas y apasionados ante las cámaras. Las izquierdas tienen que buscar métodos para detectar a tiempo estos personajillos de opereta, pues nos han asustado a veces en los últimos tiempos y nos han quebrado la unidad de américa, ejemplos vivos Almagro y Lenín Moreno: véase cuan ambivalente y falaz la conducta de ambos, cómo lograron engañar a personalidades talentosas de estos tiempos y mas grave aun, lograron engañar a los pueblos. Pero contra ellos hay que esgrimir la frase lapidaria de la sapiencia romana como destino común de los vende patrias "...Roma usa a los traidores, pero los desprecia..."

Daniela dijo:

8

17 de septiembre de 2018

08:32:33


Con las declaraciones realizadas por el lacayo imperial Luis Almagro sobre un llamado a una intervencion militar insulta a la diplomacia regional, pero ese hecho nunca puede ser mas importanta que la situacion de crisis que sufre el pueblo venezolano que necesita con urgencia recibir la ayuda humanitaria internacional y menos emtiendo como nosotros hacemos mutis ante un hecho tan grave que afecta al pueblo humilde venezolano pues la burguesia ya recogio sus dolares y fue a Miami a disfrutar.

Miguel Angel dijo:

9

17 de septiembre de 2018

08:42:54


Haciendo honor a su apellido (magro: flojo, débil,) este pelele lamebotas incondicional del imperio yanqui es en primer lugar un judas de la izquierda latinoamericana, de la cual formó parte y abrazó sus ideales. Que se puede esperar de alguien que lucha por una idea y se vende al mejor postor por dinero, más que por endebles principios. Es un ser miserable y despreciable. El imperio emplea y paga a los traidores, pero al final los desecha y desprecia. Plenamente de acuerdo con el autor del trabajo, hay que estar alertas y preparados, pues este mequetrefe expresa las intenciones de quien le ordena, es un mercenario asalariado del imperio, quien en sus innúmeras fechorías ha tocado corneta a la agresión contra Venezuela en varias oportunidades, sería un error colosal obviar su llamado. Quiere decir que el imperio no ha descartado la vía armada para aplastar la Revolución Bolivariana. Alertas y preparados siempre para prevenir, persuadir al perverso enemigo y preparados para derrotarlo si lo intenta. Venezuela no está sola, tiene la solidaridad de millones de personas de bien en nuestra región y en el mundo.

Tony C. dijo:

10

17 de septiembre de 2018

09:17:26


Evidentemente, este "señor" jamás jamás hizo lo que pensaba ni creía en lo que hablaba en la izquierda y ya debía ser traidor en el gobierno de Mujica, al cuál también le fue traidor, pues nada más hizo entrar y comenzó con contradicciones con sus discursos (algunos muy exsaltados y toda una representación teatral) para pasar a sus verdaderas intenciones: DINERO, MUCHO DINERO!!! Traidor a América Latina y, estoy seguro, no tenía ninguna ideología, excepto la que le diera el dinero. Cínico!!!