ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: elpolvorin.over-blog.es

Nunca, ahora que la vida misma sucumbe, se ha hablado tanto de civilización y cultura. Y hay un raro paralelismo entre el hundimiento generalizado de la vida, base de la desmoralización actual y la preocupación por una cultura que nunca coincidió con la vida, y que en verdad la tiraniza.
Antes de seguir hablando de cultura, señalo que el mundo tiene hambre y no se preocupa por la cultura; y que solo artificialmente pueden orientarse hacia la cultura, pensamientos vueltos nada más que hacia el hambre.
Defender una cultura que jamás salvó a un hombre de la preocupación de vivir mejor y no tener hambre no me parece tan urgente como extraer de la llamada cultura, ideas de una fuerza viviente idéntica a la del hambre.
Tenemos, sobre todo, necesidad de vivir, de creer en lo que nos hace vivir, y que algo nos hace vivir; lo que brota de nuestro propio interior misterioso no debe aparecérsenos siempre como preocupación groseramente diges­tiva.
Quiero decir que si a todos nos importa comer inmediatamente, mucho más nos importa no malgastar en la sola preocupación de comer inmediatamente nuestra simple fuerza de tener hambre.
Si la confusión es el signo de los tiempos, yo veo en la base de esa confusión una ruptura entre las cosas y las palabras, ideas y signos que las representan.
No faltan, ciertamente, sistemas de pensamiento; su número y contradicciones caracterizan nuestra cultura, pero ¿dónde se advierte que la vida, nuestra vida, haya sido alguna vez afectada por tales sistemas?
(...) Hay que insistir en esta idea de la cultura en acción, que llega a ser en nosotros como un nuevo órgano, una especie de segundo aliento; y la civilización es la cultura aplicada que rige nuestros actos más sutiles, es espíritu presente en las cosas, y solo artificialmente podemos separar la civilización de la cultura y emplear dos palabras para designar una única e idéntica acción.
(...) Todas nuestras ideas acerca de la vida deben reformarse en una época en que nada adhiere ya a la vida. Y de esta penosa escisión nace la venganza de las cosas; la poesía que no se encuentra ya en nosotros y que no logramos descubrir otra vez en las cosas resurge, de improviso, por el lado malo de las cosas: nunca se habrán visto tantos crímenes, cuya extravagancia gratuita se explica solo por nuestra impotencia para poseer la vida.
(...) Dicho esto, podemos esbozar una idea de la verdadera cultura, una idea que es, ante todo, una protesta. Protesta contra la limitación insensata que se impone a la idea de ­cultura, al reducirla a una especie de inconcebible panteón. Protesta contra la idea de una cultura separada de la vida, como si la cultura se diera por un lado y la vida por otro; y como si la verdadera cultura no fuera un medio imprescindible de comprender y ejercer la vida.
Diría Antonin Artaud en El teatro y su doble: «Pueden quemar la biblioteca de Alejandría, pero por encima y fuera de los papiros hay fuerzas; nos quitarán por algún tiempo la facultad de encontrar otra vez esas fuerzas, pero no suprimirán su energía. Y conviene que las facilidades demasiado grandes desaparezcan y que las formas caigan en el olvido; la cultura sin espacio ni tiempo, limitada solo por nuestra capacidad nerviosa, reaparecerá con energía acrecentada. Y está bien que de tanto en tanto se produzcan cataclismos que nos inciten a volver a la naturaleza, es decir, a reencontrar la vida».
¿Qué hacer? Esta sigue siendo una pregunta con insuficientes respuestas. Lo primero es caracterizar el momento histórico que estamos viviendo, que es comparable con el fascismo que surgió en España con Franco. En este aspecto creo que lo que estamos viviendo es un reverdecimiento del neofascismo.
El término que se le ha dado a este proceso ofensivo del Gobierno de Estados Unidos aliado a la derecha latinoamericana: «restauración neoliberal», es suavizar la serie de delitos y crímenes que se han venido cometiendo. La derecha tiene sus reglas del juego bien planteadas para frenar cualquier progresismo, entonces no­­­sotros como izquierda y espacio de resistencia cultural tenemos el deber de reaccionar, por eso la importancia de que surja un Plan de Acción para la izquierda latinoamericana, basado en la unidad y que contemple a la cultura como un área estratégica. Insisto, si nos dividen, nos aniquilan.
La democracia re­presentativa, la realmente existente en la mayoría de nuestros países, todavía tiene una fuerte hegemonía cultural derechista y reaccionaria, que impide los avances, las rupturas, abrir las brechas. Ahí, junto con ganar las necesarias elecciones –dato clave–, es fundamental la participación activa en los procesos de los pueblos y las mayorías nacionales. Sin eso, hay derrota. Una vez alcanzado el poder, debemos trans­formar sustancialmente el sistema hegemónico y la cultura juega un rol fundamental.
Por eso, porque cada país y pueblo tiene su propia historia, sus particularidades, su estructura de clases, su formación de partidos y movimientos sociales y su propia cultura, tenemos que ayudarnos y dilucidar –en primer lugar– los caminos que nos permiten resistir, en conjunto, la agresión de Estados Unidos y revertir los procesos que tratan de parar.
Lo primero es escucharnos, podremos tener diferencias de opinión, pero sería fatal intentar confrontar y eventualmente tensar las relaciones políticas y culturales entre nosotros por eventuales diferencias de diagnóstico.
El primer desafío de la izquierda latinoamericana es ejercer una verdadera influencia; las izquierdas de Latinoamérica estamos dispersas en lo que vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer. Debemos unirnos, los problemas de América Latina y el Caribe son comunes, tenemos que hacer una alianza entre la Cultura, el Arte, la Comunicación Política y las Ciencias Sociales, donde la batalla no puede ser descalificando al enemigo, sino proponiendo otra alternativa.
Como lo señalara Fidel en el acto del aniversario 40 del asalto al cuartel Moncada: «Resistir y hacer todo lo necesario con tanta firmeza como inteligencia, para salvar la patria, la revolución y las conquistas alcanzadas (...). Si resistimos, tendremos solidaridad».

«Tenemos
que ayudarnos y dilucidar –en primer lugar– los caminos que nos
permiten resistir en conjunto, la agresión de Estados Unidos y revertir los procesos que tratan de parar»
«La derecha tiene sus reglas del juego bien planteadas para frenar cualquier progresismo, entonces nosotros como izquierda y espacio de resistencia cultural tenemos el deber de reaccionar»

Nota:
Intervención en el taller de Arte y Cultura realizado en La Habana el 16 de julio de este año, como parte del xxiv Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo.
La autora es actriz y gestora cultural, miembro de la Comisión Internacional del Partido Comunista de Chile.

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Jorge Alfonso dijo:

1

27 de agosto de 2018

09:16:01


En lo primero que deben unirse las fuerzas es en los medios de comunicación, Agencias de Prensa, Periodicos, Television, Internet para ampliar información en medios digitales y en las Redes Sociales, en nada de eso en los países del Alba que aún se mantienen no existe al respecto coordinación y unidad para contrarrestar en los Grandes medios monopólicos las falsas noticias que sobre nuestros pueblos se imponen, mi opinión es que solo TeleSur da la batalla, y como agencia de prensa " Prensa latina". Cuando cada medio nacional de amplio alcance y presencia internacional lo que hace es dañar la imagen de lo que somos capaces de hacer, un ejemplo vivo de desperdicio es Cubavisión Internacional, que en cada ocasión que uno entra se encuentra con Grupos de Ballet y Danzas, pero pocas noticias y las que trasmiten son de varios días de atraso, esto ocurre también en los medios digitales que en el mundo capitalista Liberal se actualizan constantemente. Hasta dos días hay que esperar para que noticias de un juego de Beisbol se publique en medios digitales cubanos cuando sabemos que en Cuba las plantillas de periodistas en los medios está inflada, y que los periodistas se turnan para que le publiquen algún trabajo. En Cuba hace falta menos reuniones hablar menos y hacer mas.

Jorge Luis dijo:

2

27 de agosto de 2018

09:22:17


La corrupcion en los lideres de izquierda ha socavado los principales valores de un movimiento que surgio para la defensa de los oprimidos. Los 10 cuadernos sobre sobornos en Argentina es un episodio inimaginable pero ahi estan las pruebas irrefutables.

gimano Respondió:


27 de agosto de 2018

19:46:33

si vas ha creer toda la propaganda y la mentira que te ponen a kristina no le han encontrado nada al igual que ha lula y en ecuador a rafael han sido enjuciados sin pruebas ,,eso es persecucion politica que en eso la derecha si sabe ,,preguntese ,,en 100 años de independencia dominada por la derecha ,,,¡ todos son angelitos' ? a la derecha no se le ha encontrado nada de corrupcion,,,,que ingenuo eres y como se han robado la america latina completa ,,jajajj das lastima ,,lo que pasa con la izquierda es que debe ser como dijo fidel inclaudicable contra ellos ,,ni un tantico asi ,,,

Jorge Alfonso dijo:

3

27 de agosto de 2018

09:23:46


Si, se trata de aniquilar al enemigo o al contendiente, de desmentir, de descalificar, de imponernos. Si no somos mejores que CNN, lo que la gente buscara para estar informado y lo que cree es lo que diga CNN. Hoy RT en Español los tiene a la defensiva, Estados Unidos hasta emplea formas de Censura para restarle influencia, lo que ocurrió en las Elecciones de Estados Unidos no fue ingerencia o Hackeo de campañas Electorales, fue informacion, Noticias poniendo al descubierto las falsedades de su sistema democrático, quitemonos el yarey de los pies.

Faustino dijo:

4

27 de agosto de 2018

09:28:28


Ante todo necesitamos rescatar los valores morales y de principios de la izquierda en el continente arremetiendo en una lucha sin cuartel contra la corrupcion en sus lideres y volver a fomentar los principios basicos de la lucha por el pueblo, para el pueblo junto al pueblo. Asi lograremos sacudirnos del neoliberalismo y demas formas de opresion de la infame derecha.

Zunilda Respondió:


27 de agosto de 2018

15:51:44

Muy de acuerdo con usted, rectificar y encaminarnos realmente por el camino de la lucha por una sociedad justa donde nadie quiera aprovecharse del poder pues solo el pueblo es quien tiene derecho a elegir a quienes mejor deben servirle.

Salvador de la Cruz Elías dijo:

5

27 de agosto de 2018

11:13:45


Reciban un abrazo de un hermano puertorriqueño: Estoy muy de acuerdo con el énfasis de la compañera Florencia en el escucharnos, la unidad en el pensamiento y la acción y ,sobretodo, el que concentremos en proponer desde la palabra y el obrar de nuestros pueblos, alternativas y transformaciones. Así como “la derecha tiene sus reglas del juego bien planteadas..”, exhibiendo una extraordinaria conciencia de clase a nivel mundial, a esa escala de unidad, coordinación y organización debemos los pueblos aspirar. En ese sentido, pienso que debemos superar una interpretación limitante de la brillante doctrina convocante y aglutinante de Nuestra América, para incluir en nuestra ecuación estratégica de transformación al pueblo estadounidense, que en su diversidad de luchas, está dando la batalla por rescatar su soberanía, derrotar la explotación y lograr una verdadera democracia social y económica. No podemos darnos el “lujo”de no solidarizarnos e interactuar con un pueblo que históricamente y en la actualidad ha sido solidario con nuestras luchas. El pueblo estadounidense es nuestro Caballo de Troya, nuestra quinta columna. Es el talón de Aquiles del imperialismo. Si la derecha tiene mentalidad global, a ese nivel debe ser la mirada e iniciativa de nosotros, los pueblos del mundo. A tender puentes de coordinación y cooperación. Abrazo fraternal