ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Jerusalén se conoce en la historia como el lugar donde han compartido techo cristianos, judíos y musulmanes. Foto: Reuters

Resulta imposible decir con exactitud cuándo comenzó el problema, exacerbado ahora por el presidente estadounidense Donald Trump. Pero lo que reconoce la historia es que, alentado por el antisemitismo que sufrían los judíos en Europa, a comienzos del siglo XX, tomó fuerza el movimiento sionista, que buscaba establecer un Estado para los judíos.

El 14 de mayo de 1948 nació Israel y con él un conflicto cuya expresión más complicada fue la llamada Guerra de los seis días en 1967, que terminó con la expansión sionista, la masacre a los palestinos y la expulsión de sus tierras a millones de ellos.

Comenzaba la colonización de un territorio hasta ese momento considerado sagrado para musulmanes, judíos y católicos.
Lo que la naciente Organización de las Naciones Unidas había creído como solución al tema judío después del holocausto, fue convirtiéndose en lo que es hoy, el conflicto más largo, sangriento y politizado de la era moderna.

Casi diez millones de palestinos que vivían en aquellas tierras han tenido que convertirse en parias y emigrar ante el odio y la masacre sionista.

Otras decenas de miles de árabes han muerto por la barbarie israelí. Miles, incluyendo niños, están en cárceles. Mientras casi un millón de colonos judíos se han expandido en asentamientos construidos ilegalmente en la ocupada Palestina.

Así llegamos a la «era Trump» y, como si fuera poco lo que allí sucede, una nueva embestida contra la civilización y la convivencia estremece a la humanidad, cuando el mandatario estadounidense decide —tal si fuera dueño y señor de este mundo— reconocer a Jerusalén como la capital israelí y trasladar la embajada de su país hacia esa ciudad, burlándose de la ONU, de la historia y de la comunidad internacional.

HISTORIA Y ANTIHISTORIA

Jerusalén se conoce en la historia como lugar donde han compartido techo cristianos, judíos y musulmanes.

Entre las hipótesis de esa larga y complicada historia, un despacho de la BBC Mundo refiere que para los judíos la zona en la que se asienta Israel es la Tierra Prometida por Dios al primer patriarca, Abraham y a sus descendientes.

En la Ciudad Vieja de Jerusalén existen cuatro barrios: el cristiano, el musulmán, el judío y uno armenio.

Reclamos en contra del reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Estados Unidos. Foto: RT

Dentro del Barrio Cristiano está la Iglesia del Santo Sepulcro, localizada en un sitio donde se cree fue la muerte, crucifixión y resurrección de Jesús.

Es uno de los principales destinos de peregrinaje para millones de cristianos de todo el mundo que visitan la tumba vacía de Jesús y buscan consuelo y redención orando en el sitio.

El Barrio Musulmán es el más grande de todos y contiene el santuario de la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa en una planicie conocida por los musulmanes como Haram al-Sahrif o el Noble Santuario.

La mezquita es el tercer lugar más sagrado del islamismo y muy cerca de ella está la llamada Roca Fundacional, en el santuario de la Cúpula de la Roca, donde los musulmanes creen que Mahoma ascendió a los cielos.

Los fieles visitan el sitio todo el año, pero cada viernes durante el mes sagrado de Ramadán, cientos de miles de ellos llegan a orar a la mezquita.

El Barrio Judío alberga el Muro de los Lamentos, un fragmento del muro de contención de la montaña en la que el Monte del Templo alguna vez se erigió, apunta el despacho noticioso.

Dentro del templo está el Sancto sanctórum, que es el recinto más sagrado del judaísmo.

La tesis de los judíos señala la creencia de que esta fue la ubicación de la Roca Fundacional con la cual el mundo fue creado y donde Abraham se preparó para sacrificar a su hijo Isaac.

Esas son algunas de las versiones en cuanto a Jerusalén y sus habitantes.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de la ONU aprobó un plan para la partición de Palestina, que recomendaba la creación de un Estado árabe independiente y uno judío y un régimen especial para la ciudad de Jerusalén.

Esa es la historia en apretada síntesis, del porqué se hace tan necesaria la coexistencia pacífica en una ciudad con componentes religiosos variados, pero que han podido vivir, cada cual venerando a sus dioses y sus credos y defendiendo con ello «su verdad».

Sin embargo, la antihistoria, se escenifica en épocas más recientes, cuando la expansión judía parecía no calmar la sed de expulsar a los palestinos del lugar donde vivieron por siglos, y más aún cuando las autoridades sionistas optaron en 1980 por declarar a Jerusalén como la capital de Israel, lo que provocó la ira palestina y de la comunidad internacional.

También la ONU ha declarado como ilegales los asentamientos judíos que Israel construye por decenas de miles en tierra palestina. Pero nada ha cambiado a no ser para mal, pues las resoluciones y reclamos de la ONU nunca se han convertido en realidad, pues siempre han chocado con el muro de contención del veto estadounidense, el mayor aliado de Israel en sus andanzas contra los palestinos.

Ahora con Donald Trump, Estados Unidos reconoce a Jerusalén como la capital oficial de Israel y con ello echa más leña a un fuego que de seguro tendrá como víctimas a los mismos de siempre: los palestinos.

La ira desatada por la decisión de Trump ya deja sus huellas ensangrentadas por doquier. Los palestinos, con piedras y palos, se enfrentan una vez más a  quienes, desde la fundación del Estado israelita en 1948, se han hecho el  propósito de adueñarse de aquel territorio y expulsar de allí a los árabes, pueblo originario que sobrevive a sus matanzas.

Es Donald Trump esta vez quien enciende la mecha para que las llamas se expandan y de esa forma el Pentágono facilitar más armas salidas del Complejo

Militar Industrial, para que sean usadas contra los indefensos palestinos.

¡Qué horror!

¿Y la humanidad qué?

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Diego Cordoba dijo:

1

17 de enero de 2018

00:36:06


QUIEREN HACER CUMPLIR PROMESAS BIBLICAS, SOBRE EL ISRRAEL TERRENAL.

Pedro Otto Respondió:


18 de enero de 2018

07:29:43

El gran problema es que nos es un conflicto judio-palestino, es un conflico judio-arabe, tiene un caracter internacional y es por esto que no se ha solucionado. Si dejasemos a israelenses y palestinos solos, con seguridad llegarian a una solución. Alguien aquí ha negociado con un árabe?. Por definición ellos rompen el acuedo que acaban de llegar. Basta ver como se relacionan ellos mismos en diferentes paises. No me gusta Trump, pero tengo que reconocer que a veces posiciones fuertes hacen funcionar ciertas cosas.

Aristónides Ferrer Guzmán. dijo:

2

17 de enero de 2018

01:47:04


Muy buen artículo. Síntesis apretada de una gran historia pero sin obviar detalles. Los planes de estudio en Cuba han cambiado mucho. Me refiero específicamente a historia. No recibimos en las escuelas nada respecto a ese y otros muchos conflictos como por ejemplo la división de Corea en 2 países. Sin ese conocimiento básico previo es difícil entender el mundo actual. Yo siempre sentí curiosidad por conocer y entender el conflicto entre Israel y Palestina. Causas, evolución y actualidad. Hoy se habla mucho de que el Presidente Trump reconoció a Jerusalén como capital de Israel lo que es un insulto a la humanidad pero para saber que es así es necesario que la persona tenga conocimiento de causa para poder hacerse un juicio sobre esa situación. Yo no la tenía hasta hace poco. Gracias por su artículo.

Miguel Angel dijo:

3

17 de enero de 2018

03:49:27


Excelente trabajo, realizado en apretada síntesis. La macabra y diabólica política estaba ya concebida cuando se aprobó por la ONU la creación del Estado de Israel en territorio palestino, para compartir el mismo y vivir en "paz y armonía". usa, gran bretaña y otras potencias occidentales se frotaban las manos, su primer paso estaba dado, los otro era pan comido, fomentar el sionismo, financiar, armar y apoyar a Israel para invadir, saquear los enormes recursos en hidrocarburos, exterminar a los palestinos y al resto de los países árabes de la región, incluyendo Persia. Existen muchos documentos que así lo atestiguan, además de la propia historia, inequívoca. La geopolítica imperial es la principal promotora de los criminales y sanguinarios conflictos, que generan las innumerables penurias de cientos de millones de personas en la región y en el resto del planeta. Es cierto, !Que horror! Cese el cesarismo yanqui!!!

Aldo dijo:

4

17 de enero de 2018

07:12:40


Cierto todo pero adentrese en la historia y es muy facil ver que era el territorio Judio desde 1477 antes de Cristo que Josue cruzó el Jordan. Lo de palestina es real que se procede mal pero ellos ocuparon ese territorio y no les pertenece como hicieron en España y como España hizo con nosotros. Que no nos cieguen nuestras posiciones políticas. Israel es el nombre de Jacob el inhibo de Isaac hijo de Abraham. Ese es un territorio judio y dado por Dios. Las tres religiones que conviven allí lo saben bien porque el antiguo testamento de la Biblia es respetado por ellas. Israel siempre vota contra nosotros pero no paguemos mal por mal hagamos como dijo Cristo pon la otra mejilla.

Miguel Angel Respondió:


18 de enero de 2018

08:12:26

Disculpe Sr Aldo, muchos hemos estudiado los documentos sagrados, es una gran estafa lo q dice. Cuando David se apoderó por la fuerza de Jerusalén. Samuel 5,6-8) "El rey con sus hombres marchó hacia Jerusalén para atacar a los yebuseos que vivían en esa región. Se le dijo a David: «No entrarás aquí, porque te echarán los ciegos y los rengos». Querían decir: "No entrará David aquí". Pero David conquistó la fortaleza de Sión, que es la Ciudad de David. Dijo David ese día: «Todo el que quiera atacar a los yebuseos que tome el sinnor. Y a los ciegos y rengos, David los aborrece con toda el alma». Fue una guerra de ocupación, expulsando a los yebuseos, gente pacífica, laboriosa, que vivía en Jerusalén dos siglos antes que David los expulsara. Estoy convencido que Dios no autorizó tal genocidio. Cada cual interpreta la Biblia como le conviene para justificar sus saqueos y crímenes. Gracias.

cirilo dijo:

5

17 de enero de 2018

07:48:03


Es muy triste la hitoria del pueblo Palestino y de Israel y mas triste es que en el siglo XXI exista un Donald Trump presidente de un imperio hechandole leña al fuego para quemar palestinos vivos. Que Ironia de la hitoria.