Uno de los conflictos más profundos, complicados y duraderos de la época moderna es el existente entre Israel y Palestina. Muchos se obstinan en tratar de probar que está basado en diferencias religiosas; sin embargo, la historia ha probado que hay muchos otros intereses, principalmente económicos y geográficos, que median en esta realidad.
El pueblo palestino reclama en cada oportunidad en la arena de debate internacional, una y otra vez, el derecho al retorno para los refugiados, la liberación de sus presos políticos, el cese de la ocupación por los colonos y el ejército sionista, el regreso a las fronteras de 1967, y quizá la más importante, la creación de un Estado independiente con Jerusalén Oriental como capital.
El territorio que ocupa la Explanada de las Mezquitas ubicado en Jerusalén Oriental sigue siendo el epicentro del conflicto, al ser un lugar sagrado tanto para el Islam como para el Judaísmo y el Cristianismo, donde diariamente coinciden fieles de las tres religiones.
En octubre del 2016, el Consejo Ejecutivo de la Unesco adoptó una resolución en la que se niega todo vínculo entre este lugar y el judaísmo, limitándose a considerarlo un lugar único del Islam.
La resolución subraya que la Explanada es sagrada solo para los musulmanes; además, el documento desaprueba de forma tajante la actitud de Israel con respecto al acceso al lugar y las construcciones y excavaciones llevadas a cabo en el mismo.
En los últimos años, el área ha sido escenario de frecuentes enfrentamientos entre devotos musulmanes y la policía israelí. El origen de las tensiones se exacerba con las reiteradas visitas de los fundamentalistas de Israel, que provocan la cólera de la población palestina, castigada por las autoridades sionistas de Tel Aviv al no acatar las resoluciones de la ONU que amparan a Jerusalén Oriental como su capital.
La Cúpula dorada, ubicada en el centro de la Explanada, alberga una roca desde la cual la mayoría de los musulmanes cree que el profeta Mahoma ascendió a los cielos en su caballo alado.
Pero esa roca también es considerada la Piedra Fundacional para los judíos, que creen que allí se situaba el sancta sanctorum que albergaba el Arca de la Alianza con las tablas de la ley y el Cristianismo tiene también allí su más santo lugar: la Iglesia del Santo Sepulcro.
Con el conflicto israelo-palestino alejándose de una solución tangible, la lucha por la soberanía de la Explanada se ha convertido en política y es verdaderamente muy arriesgado plantear que el complejo se comparta, pero debería haber, más allá de un compromiso político de ambos lados para compartir el lugar, una voluntad para coexistir.















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guardianesdeltemplo dijo:
1
19 de julio de 2017
09:12:17
guardianesdeltemplo dijo:
2
19 de julio de 2017
11:50:29
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