Alemania ya vivió a inicios de este año una jornada de elecciones, en las que la Asamblea Federal eligió a Frank-Walter Steinmeier como presidente de la nación teutona para los próximos cinco años.
Sin embargo, las funciones del presidente son representativas y protocolares. Es quien ocupa el cargo de canciller federal –actualmente Angela Merkel– la persona encargada de llevar las riendas del Gobierno y tomar las decisiones importantes, junto a los demás miembros del gabinete.
En ese sentido, el próximo 24 de septiembre se decidirá si Merkel continuará ocupando ese cargo o si pasará a las manos de otra persona.
Para esa fecha los alemanes están convocados para elegir a los miembros del Bundestag, el parlamento federal del país, encargado de representar la voluntad del pueblo, de decidir las leyes federales, y, precisamente, de seleccionar al canciller.
Recientes encuestas demuestran que la favorita para ocupar ese puesto es la propia Angela Merkel, que de ganar la reelección sería la cuarta vez que se desempeñe como canciller federal.
La funcionaria, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) –que se postula en coalición con la de la Unión Socialcristiana (CSU)–, presentó esta semana un programa de Gobierno, enfatizado por medidas destinadas a frenar la ola migratoria en el país.
«Es un programa que une al país, no lo divide. Es un programa de
bienestar y de seguridad para todos. Queremos que al final de la legislatura a la gente le vaya mejor que al principio de la misma», dijo Merkel en conferencia de prensa.
Asimismo, el documento de 72 páginas se centra en el empleo, una de las cuestiones más importantes en la Alemania actual, donde la tasa de paro alcanza el 5,7 %. Merkel, quien dijo que «el trabajo para todos es la clave», prometió disminuir alrededor de 2,5 puntos porcentuales esa cifra para el 2025.
Otros de los puntos que aparecen reflejados en el texto son el incremento de la seguridad, la ampliación de la ayuda familiar y una notable rebaja fiscal.
Por su parte, el CSU condicionó –tras el posible triunfo de la coalición– que se limitara a 200 000 la cifra de solicitudes de asilo concedidas anualmente.
En tanto, el contrincante más directo de la canciller teutona es Martin Schulz, de 61 años y líder del partido Social Demócrata alemán (SPD).
Schulz, quien durante varios años se desempeñó como presidente del Parlamento Europeo, afirmó que va a tener el mejor programa para el futuro de Alemania, y que debe refundarse el continente como un lugar de libertad, seguridad y derechos.
El candidato del SPD propone un aumento de las políticas sociales, luchar contra la evasión de impuestos y contra los contratos laborales precarios.
Un sondeo divulgado recientemente mostró que Angela Merkel lidera la intención de voto con el 39 %, 15 puntos por encima del SPD de Schulz, que ha perdido apoyo en las últimas semanas.
PROSPERIDAD PARA TODOS
Datos recientes mostraron que la economía alemana creció 1,9 puntos porcentuales en el 2016, lo que representa la mejor cifra en los últimos cinco años.
En ese sentido, durante la cumbre del G-20, celebrada la pasada semana, la canciller federal Angela Merkel convocó a los líderes de esa plataforma a lograr un crecimiento económico sostenible e inclusivo.
Merkel también abogó por la necesidad de «un acuerdo de protección climática, mercados abiertos y mejores acuerdos comerciales en los que se defiendan los estándares de protección del consumidor, sociales y medioambientales».
El lema del encuentro, propuesto justamente por Alemania, país anfitrión, fue Forjar un mundo interconectado.














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emilio dijo:
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10 de julio de 2017
17:04:25
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