ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El doctor Ivo Zúñiga Martínez, presta servicios en la región de Anse –Hailnaut, integra la brigada del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve enviada a Haití. Foto: Cortesía del entrevistado

Una vez más, los haitianos sufrieron la devastación causada por el paso de un fenómeno natural, en esta ocasión el huracán Matthew a inicios del mes de octubre, y para socorrer a las víctimas, Cuba envió una brigada del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve.

Este grupo, integrado por tres epidemiólogos, diez licenciados en Higiene, diez técnicos en Control de Vectores y once especialistas en Medicina General Integral (MGI), refuerza la labor de la Brigada Médica cubana y enfrenta una situación de emergencia nacional en ese país, debido a las graves afectaciones sufridas por el paso del ciclón, que empeoró el cuadro epidemiológico allí existente.

Así lo constata vía email el doctor Ivo Zúñiga Martínez, quien presta servicios en la región de Anse –Hailnaut, como integrante del «Henry Reeve» y realiza labores de pesquisa y consulta en el terreno, donde aparecieron brotes de cólera y de otras diarreas agudas, además de un aumento de casos de malaria.

Recorrido de los médicos cubanos para atender a la población de zonas rurales de Haití. Foto: Cortesía del entrevistado

«La población en general agradece nuestra presencia porque hemos llegado a lugares donde es muy difícil acceder con los medios de transporte tradicionales por lo que, nadie llega», señala el médico cubano a Granma Internacional y relató impresionarle conocer a una niña de dos meses de nacida con una salud muy deteriorada al cuidado de una señora porque sus padres fallecieron durante el fenómeno meteorológico.

Para llevar a la bebé a un centro médico, el galeno cubano debió conducirla a pie unos cinco kilómetros por caminos obstruidos. Luego de hospitalizarla y aplicarle un tratamiento adecuado, la niña recuperó su vitalidad y su cuidadora repite constantemente en idioma creole: «Gracias cubanos, que dios los bendiga».

Con anterioridad, el doctor Zúñiga Martínez prestó servicios en Guinea-Conakri para combatir la letal epidemia del ébola, y califica ese trabajo como una escuela. «Resultó una tarea intensa, de mucho desgaste físico y psicológico, debíamos protegernos y proteger a los compañeros», señaló.

De su trabajo en África occidental como miembro también del Contingente Henry Reeve, le resulta impactante el fallecimiento por malaria de su compañero, el licenciado en Economía Jorge Juan Guerra Rodríguez, de 60 años de edad y natural de la provincia central de Sancti Spíritus.

Sin embargo, reconoce que lograron salvar muchas vidas humanas gracias al desvelo y los procederes médicos adoptados. La población acudió masivamente a su hospital por los buenos resultados en el enfrentamiento a esa peligrosa enfermedad.

A unos meses de su regreso de África, Zúñiga Martínez acudió a otro llamado en el Sahara occidental a finales del año 2015, donde ocurrieron graves inundaciones. Su grupo apoyó el trabajo de la brigada médica cubana que presta colaboración desde hace más de 40 años en ese país árabe.

De izquierda a derecha Mariela, Gisselle y Michelle. Foto: Anabel Díaz

Para este joven cubano, lo más difícil afrontado en su estancia en Haití ha sido el nacimiento de su segunda hija, escribió: «Me avisan el día 24 de octubre a las 5:58 p.m. del nacimiento de Michelle de parto normal con buena salud y pesando 9.4 libras. Lloré de la emoción y se lo grité a todos en la brigada. Recibí muchas felicitaciones y a los pocos minutos me enviaron la foto de mi hijita envuelta en un paño verde con los ojos muy abiertos».

Por tal motivo, Granma Internacional visitó a su esposa Gisselle Fernández Arias, quien relata: «Me ingresaron desde el 1ro de octubre en el hospital Luis Díaz Soto, conocido por el Naval, por padecer de infección urinaria. Mi suegra vino a la casa y se ocupó de mi hija Mariela, de seis años. El día del alumbramiento me apoyaron varios familiares. Tuve muy buena atención de los médicos, algunos conocían al padre de la criatura, porque fueron sus profesores cuando cursaba la carrera de Medicina».

«Cuando estaba por nacer la bebé hice una llamada a Haití y le dije a mi esposo que me encontraba en la sala de preparto y en pocas horas nacería la niña. El me respondió que yo había demostrado ser una mujer y que esa era otra prueba más. Hice todo lo que me indicaron para el alumbramiento y salió muy bien».

La familia del doctor Zúñiga reside en uno de los apartamentos construidos por la Revolución en la urbanización de Alamar, en el municipio capitalino de la Habana del Este y expresan sentirse apoyadas por familiares, amigos y conocidos.

Gisselle Fernández comenta: «Me levanto muy temprano, preparo a Mariela para la escuela. Voy con mi bebé y dejo a la mayor con su maestra. A veces me quedo para la actividad patriótica del matutino o salgo a hacer compras. Al regresar a la casa suministro pecho a libre demanda para la bebita hasta que se duerme. En ese tiempo aprovecho para encargarme de las labores domésticas. En las tardes recibo la visita de mi abuela, mi papá u otro familiar. Todos están muy pendientes de mis necesidades hasta que a las cuatro vuelvo a la escuela a recoger a la niña mayor. Nos ocupamos de los repasos escolares, de servir la comida y preparar los útiles para el día siguiente, así paso los días y se me van muy aprisa».

Para terminar, envía un mensaje al esposo: “Lo quiero mucho y lo extraño aún más”.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Miguel Angel dijo:

1

21 de diciembre de 2016

03:13:11


Conmovedor relato de la periodista Nuria Barbosa León.Hay q quitarse el sombrero ante este héroe de bata blanca, el doctor Ivo Zúñiga Martínez, cuánta hidalguía, desprendimiento, sentido de solidaridad, cooperación, amor por el prójimo, asombroso, las palabras no alcanzan para expresar los sentimientos de respeto y admiración, también para su bella flia. Desbordan coraje a raudales. Mucha salud, felicidad, éxitos profesionales y personales, se lo merece campeón de la solidaridad, contraste abismal, los imperialistas yanquis llevando terror, crimen, desgracias a través de sus guerras genocidas y nuestros héroes de batas blancas ofreciendo amor, esperanza y apoyo a las personas q lo necesitan. Es el legado de Fidel. El Dr Ivo Zúñiga Martínez "es Fidel".