ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En El Salvador se redujeron los homicidios así como los índices delincuenciales con respecto al pasado año. Foto: El Faro

El Salvador terminará el año con una notable reducción en sus índices de violencia. Sin embargo los números continúan siendo alarmantes: desde el 1ro. de enero hasta este 5 de diciembre se contabilizan alrededor de 4 990 casos de muertes violentas, según datos del diario El Mundo.

Asimismo, durante el primer trimestre del año, los números se dispararon: los homicidios fueron un 78 % más alto que los del mismo periodo del 2015.

Los números se estabilizaron, y el país logró que en este 2016 se registraran 1 200 homicidios menos respecto al pasado año, a la vez que también descendieron en un 11,5 % en los índices delincuenciales de manera general.

De acuerdo con el ministro de Justicia y Seguridad, Mauricio Ramírez, «esto fue posible gracias a que se concentraron acciones de seguridad en el sistema penitenciario en todo el territorio nacional, sobre todo en los municipios y sectores más afectados por la situación de violencia y porque hubo un despliegue de acciones de prevención» en el marco del Plan El Salvador Seguro.

Dicha iniciativa, lanzada por el Gobierno centroamericano y el presidente Salvador Sánchez Cerén en julio del pasado año, comienza a dar sus primeros frutos.

En el Plan se involucran una serie de entidades estatales y consta de cinco ejes y 124 acciones, diseñadas para enfrentar la violencia y la criminalidad, a la vez que garantiza el acceso a la justicia y la protección de las víctimas.

De acuerdo con el documento, su objetivo reside en «alcanzar una reducción acumulada de los principales delitos (homicidios, feminicidios, violaciones, extorsiones, por mencionar algunos) de entre el 25 % y el 60 % en un plazo de entre dos y diez años».

Para ello cuentan con una inversión de 2 000 millones de dólares en cinco años, el apoyo de Naciones Unidas y el compromiso al efecto de la Organiza­ción de Estados America­nos y la Unión Europea.

El pasado año el Plan se implementó en diez municipios del país, y gracias la disminución de los delitos que allí se come-
tían, este diciembre comenzó su segunda fase en otras 16 regiones, con el mismo propósito.

«Vamos a trabajar fuertemente para lograr en estos meses y en estos años que faltan, para llevar tranquilidad, disminuir la inseguridad, perseguir a los que cometen delitos, pero además darle oportunidades a los jóvenes», afirmó el presidente de la república, Salvador Sánchez Cerén, durante su programa Gobernando con la Gente.

EL FENÓMENO DE LAS MARAS

Aunque la disminución de la violencia en El Salvador ya es una realidad, el país aun se enfrenta al fenómeno de las maras, siendo la MS-13 y Barrio 18 las más letales.
Ambas firmaron en el 2012 un pacto con el gobierno, mediante el cual trasladaron a los líderes de esas pandillas a cárceles de seguridad media.

Un año después, la tregua se resquebrajó y se dispararon los niveles de violencia en El Salvador, y el 29 de agosto del 2015 llegó a convertirse para el país en el día más sangriento del siglo, con 51 homicidios registrados.

El gobierno de Salvador Sánchez Cerén, que llegó al poder en el 2014,  libra otro tipo de batalla contra las maras, más orientada a una política de mano dura.

En ese sentido, a mediados de este año se pusieron en práctica medidas como la creación de una Fuerza de Reacción Rápida, la reducción de la capacidad de funcionamiento de las pandillas, así como un mayor control a los cabecillas que se encuentran encarcelados.

Las maras respondieron a ello con su propia ofensiva, redirigiendo la violencia hacia las fuerzas del orden. Hasta inicios de noviembre, fueron asesinados 37 policías y 18 militares  en el 2016.

En conferencia de prensa, el vicepresidente salvadoreño Óscar Ortíz  expresó  «nosotros desde el principio sabíamos que enfrentar de manera frontal a las estructuras criminales iba a tener en algunos momentos una reacción, pero estamos en el camino correcto, vamos por el camino correcto, estamos obteniendo resultados».

Sin embargo, queda mucho por recorrer para que El Salvador pueda considerarse un territorio pacífico, pues entre las naciones que no están en guerra es aún uno de los países más violentos del mundo.

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July dijo:

1

16 de diciembre de 2016

14:24:26


Es una pena, porque conozco, viví y trabajé este año 2016, en ese país y quedé maravillada ante su historia y su gente, sería muy bueno que pongan a trabajar en un correccional a esos mareros que logran atrapar. Conozco de las estrategias gubernamentales y de los frenos de la derecha y también de la imagen que ofrecen los medios de comunicación. El Salvador merece un futuro mejor.