ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Estado Islámico quemó vivos como represalia a cuatro milicianos chiitas en Irak. Foto: Reuters

La escalada de atentados en Oriente Pró­ximo y otras zonas no tiene fin y parece la consecuencia de la frustración del Estado Islámico (Daesh en árabe) ante los golpes recibidos en Siria e Irak. Puede que, como dice el analista argentino Guadi Calvo, “el EI esté pasando factura”.

El grupo terrorista es blanco de los ataques de las sendas coaliciones internacionales lideradas por Rusia y por Estados Unidos, así co­mo la resistencia de los gobiernos locales y de distintos grupos armados. La preocupación de muchos analistas es que el EI está comenzando a actuar como un animal herido, lo que lo hace más peligroso.

Mientras se centra la atención militar en las zonas sirias cercanas a las fronteras con Tur­quía y los dominios en Irak, se esparce hacia nuevos territorios.

LAS PÉRDIDAS

El EI perdió un 22 % de territorio en estos últimos 15 meses y actualmente controla unos 78 000 kilómetros cuadrados, según un informe de la revista militar británico-estadounidense IHS Jane’s.

“En marzo del 2016 los ingresos mensuales del Estado Islámico cayeron de 80 millones de dólares a 56 millones”, señaló el mismo texto.

La mayor parte del territorio perdido se en­cuentra en Siria. En Irak abandonó el control de importantes ciudades como Tikrit y Baiyi, donde se encuentra la mayor refinería de pe­tróleo del país.

A todo esto se suma que en el 2015 el EI explotó unos 30 000 barriles de petróleo brutos por día. Sin embargo, esa cifra es cuatro ve­ces menos que en el 2014, y sigue descendiendo en la actualidad cuando solo puede extraer cerca de 20 000 barriles diarios.

La campaña rusa de conjunto con el Ejér­cito sirio ha causado miles de bajas a los insurgentes y los ha obligado a desplazarse.

A lo que se añade la campaña aérea de Es­tados Unidos llamada Operation Tidal Wa­ve II- Operación Marejada II- la cual ha atacado cam­pos pe­trolíferos, refinerías y camiones cisternas.

Según informaciones de funcionarios del Pentágono, las fuerzas de la coalición encabezada por Estados Unidos han incinerado millones de dólares confiscados a los extremistas.  Ade­más, la comunidad internacional guiada por Naciones Unidas ha hecho un intento de incluir a personas o empresas relacionadas con el Estado Islámico en una lista negra financiera.

Las pérdidas no son solo de carácter económico o territorial. Recientemente uno de los máximos líderes de la milicia terrorista, el portavoz y jefe de propaganda Abu Mohammed al Adnani, fue abatido en el norte de Siria, según dio a conocer el EI.

Además se han eliminado otras figuras claves como su ministro de guerra, Omar al Shishani (Omar el Checheno), y a uno de los principales comandantes, Abd al Rah­man­Mus­tafa al Qaduli.

Pero las finanzas y capacidad de despliegue del grupo terrorista aún son considerables, como demuestra su accionar en los últimos meses.

LAS REPRESALIAS

Han transcurrido aproximadamente dos años desde que el EI fundara su califato desde la ciudad iraquí de Mosul. Aunque en un principio tuvo en la mirilla al Levante, entre sus objetivos está llevar la violencia a toda tierra que encuentre a su paso.

Por ejemplo, en Egipto, desde noviembre pasado un movimiento yihadista se afincó en el Sinaí. Este nuevo grupo rindió pleitesía a EI con una cadena de ataques coordinados que el 29 de enero de este año cobró la vida de al menos 32 personas. A pesar de la campaña militar liderada por el ejército local, no se ha logrado detener sus acciones.

Algo similar ocurrió con el grupo Soldados del Califato en Argelia. Días después de jurar lealtad al Daesh, se atribuyó el secuestro de Herve Gourdel, un alpinista francés de 55 años que sería finalmente decapitado el 23 de septiembre del pasado año.

La realidad de otros países como Af­ga­nistán y Pakistán no difiere mucho de las anteriores. Desde que el portavoz del EI anunciara la adhesión de la autodenominada Provincia de Jorasán —que comprende partes de Af­ganistán, Pakistán, India y toda el Asia Cen­tral—, estos territorios se utilizan como bases de reclutamientos de adeptos.

Eso ha llevado al grupo a atentar también en Occidente, persuadir a los visitantes extranjeros que quieran integrar sus filas y perpetrar ataques en sus países de origen. La ONU se ha hecho eco de ello en varias oportunidades y Europa vive en estado de alerta constante por la amenaza.

El mundo entero pudo conocer la dimensión de los lamentables atentados en París, Bruselas y Estambul, gracias a la amplia cobertura de la gran prensa occidental, que contrasta con sus magros reportes sobre lo que ocurre en otros países del Tercer Mundo.

Se han visto lobos solitarios como los de San Bernardino —aunque no está muy clara la real vinculación al yihadismo a la hora de cometer el crimen—, el ataque de Niza —to­da­vía en vías de investigación— y el del tren de Wurzburgo.

Una investigación reciente de la agencia Associated Press documentó el hallazgo de más de 70 tumbas en la localidad de Sinya, al noroeste de Irak y cerca de la frontera siria, que presuntamente pertenecen a víctimas de las masacres del EI. Según la pesquisa el número de cadáveres podría llegar a 15 000.

LA ESTOCADA FINAL

La lucha contra la organización tensa aún más una región que ya se encontraba inmersa en conflictos civiles y militares, ocupaciones y desgaste de sus recursos naturales.

Las coaliciones internacionales parecen avanzar en su guerra contra el EI, pero la lentitud del progreso ocasiona que los terroristas tengan tiempo de recuperarse, reagruparse y planear nuevos ataques.

Se abre entonces un nuevo capítulo en la historia del Medio Oriente. Ahora, además de sus conflictos históricos, existe la necesidad de calmar y silenciar para siempre a una bestia herida que amenaza con destruir todo a su paso.

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Alberto dijo:

6

2 de septiembre de 2016

23:10:14


La mayor parte de los paises involucrados poseen armas nucleares ... lo que deberian hacer es probar todo ese armamento alli ... ahora occidente acusa a los rusos de usar bobas de racimo... pues lo rusos deberian seguir utilizando estas bombas pero con cabezas nucleares y sumarce todos los demas que no han podido probar sus armas en conflictos reales

Pedro Garrido González dijo:

7

3 de septiembre de 2016

13:50:04


Es como un animal corralado, que están en la útimas y lo único que hacen es hacer daño

Miguel Angel dijo:

8

3 de septiembre de 2016

15:14:16


El imperio ha utilizado sus mercenarios en todos los trabajos sucios, horrendos, sangrientos, criminales salvajes, en cualquier rincón del mundo, tenemos vasta experiencia en nuestro país, contra nuestros ciudadanos. El objetivo primordial es destruir el animal salvaje creado por los imperialistas, posteriormente el golpe final será eliminar al imperio sanguinario q los crea. La historia es implacable, todos los imperios macabros han desaparecidos, fueron derrotados, no será una excepción, sino la regla, mas tarde o mas temprano la humanidad progresista impondrá la justicia, es inevitable.