
El presidente de la Duma estatal Serguei Naryshkin reiteró este lunes el llamado de Rusia al diálogo y a un compromiso en aras de una solución pacífica al conflicto en torno a Nagorny-Karabaj por Armenia y Azerbaiyán, reseña Prensa Latina.
La senda hacia una solución en Nagorny-Karabaj -separado de Azerbaiyán desde 1991- descansa sobre el diálogo y la búsqueda de un compromiso, subrayó Naryshkin en comentarios a la prensa sobre una evaluación de la situación en la línea de contención, escenario de nuevos enfrentamientos armados desde el fin de semana.
Se reportan al menos 33 muertos (30 soldados y tres civiles) y más de 200 heridos por los cruentos choques reanudados en la conflictiva zona en la madrugada del sábado, según estadísticas de la ONU.
Armenia y Azerbaiyán se acusan mutuamente de violar el armisticio pactado en 1994 por mediación del Grupo de Minsk, a instancias de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, con el auspicio de Rusia, Estados Unidos y Francia.
El dirigente parlamentario subrayó la intensa labor desplegada por Moscú como parte del Grupo de Minsk en procura de una solución pacífica al prolongado, complicado y pesado conflicto en torno a Nagorny-Karabaj, dijo.
Recordó Naryshkin que los titulares rusos de Asuntos Exteriores y Defensa celebraron conversaciones telefónicas con sus respectivos pares de Armenia y Azerbaiyán, además del llamado a la contención del presidente Vladimir Putin.
Informativos reportaron intenso intercambio de fuego en la mañana de este lunes en dirección noreste y sureste de la línea de contención que divide el enclave de mayoría étnica armenia con el territorio de Azerbaiyán.
En un parte sobre la situación en el frente, el secretario de prensa del ministro armenio de Defensa Artsrun Oganesyan informó que las tropas karabajas destruyeron tres tanques del bando contrario, reporte desmentido por la contraparte azerí.
Fuentes de la misma cartera dijeron que el ejército del territorio no reconocido por Bakú ni por la ONU estaría dispuesto a analizar la propuesta azerí sobre un cese el fuego en el "contexto de una restitución de las posiciones anteriores" en la zona de contacto", según se aclaró.
Armenia, por su parte, aseguró que prestaría ayuda militar a Nagorny-Karabaj en caso necesario. La nación trascaucásica representa los intereses del enclave en las negociaciones internacionales.
En Bakú, el presidente Iljam Alíev reiteró la posición de "no negociar " lo que consideró una cuestión de la integridad territorial de Azerbaiyán, en alusión directa a la recuperación de siete distritos perdidos luego de la secesión de Karabaj. El mando azerí aseguró al respecto que controla en su totalidad la situación operativa. Lo mismo alegó el ministerio armenio de Defensa.
El conflicto entre Ereván y Bakú por Nagorny-Karabaj estalló en febrero de 1988 cuando la entonces región autónoma anunció su salida de la República Soviética de Azerbaiyán. Tras la desintegración de la Unión Soviética, en 1991 el enclave proclamó el establecimiento de una república independiente, lo cual exacerbó el conflicto y la prolongación de las hostilidades.
De otro lado, la agencia iraní de noticias Fars informó del impacto de tres proyectiles en una aldea de la provincia Azerbaiyán Oriental, territorio persa, provenientes al parecer de la limítrofe zona de conflicto.














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Miguel Angel dijo:
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4 de abril de 2016
11:34:56
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