Rusia tuvo, durante la Gran Guerra Patria, en la conocida Batalla de Moscú, una de las etapas más críticas de la contienda bélica, donde se pusieron de manifiesto valor, entrega, heroísmo, resistencia y estrategia militar.
Tal hecho no podría ser olvidado en un país al que hoy nuevos actores internacionales, con el mismo propósito de los de entonces, quieren doblegar y vencer.
Rusia juega hoy un verdadero ajedrez político, económico y militar, en el que su protagonista principal es el pueblo y su arma más poderosa es la enseñanza histórica dejada por la Gran Guerra Patria, que lleva al liderazgo actual a sentir la responsabilidad de evitar que Rusia sea llevada al camino de la confrontación y la guerra.
Vale recordar en estas circunstancias hechos históricos como la hazaña de un grupo de soldados de la división del general Iván Panfilov, en el combate al lado de la carretera de Volokolamsk, con el comisario Vasily Klochkov al frente, donde los agresores nazis fueron rechazados por una heroica resistencia.
Entonces era la capital rusa el objetivo que quería conquistar el invasor nazi y era, como lo es hoy, el patrimonio entonces soviético y hoy ruso.
Ni la guerra ni las sanciones harán retroceder un milímetro a la ciudad defendida por el comisario Klochkov y su aguerrida tropa.
Hoy, la Rusia heredera de toda esa historia heroica, encabezada por sus actuales dirigentes, con el presidente Vladimir Putin al frente, se prepara para las nuevas amenazas de un enemigo con similares pretensiones a las alemanas de la década del 40 del siglo pasado.
En ese alto nivel de patriotismo y entereza se curtió la población soviética que entregó al mundo lo mejor de sí para acabar con el fascismo.
La ofensiva nazi contra Moscú se había iniciado el 30 de septiembre de 1941 mediante lo que se llamó Operación Tifón. El 5 de diciembre de ese mismo año las tropas soviéticas habían destruido las divisiones alemanas del llamado Grupo de Ejércitos Centro. Se constataba así la primera gran derrota de los fascistas durante la II Guerra Mundial, destruyéndose el mito del carácter invencible de las tropas alemanas.
En aquella gran batalla los germanos perdieron medio millón de sus hombres; así como 1 300 carros de combate, 2 500 cañones, más de 15 000 vehículos y otros materiales bélicos.
Hoy Rusia se prepara militarmente ante cualquier intento exterior de agresión.
No resulta casual que, aun en medio de grandes sanciones económicas por parte de Estados Unidos y Europa, Moscú haya decidido incrementar sus gastos militares en el 2015, en un proyecto de presupuesto federal que contempla alrededor de 252 400 millones de rublos para el desarrollo de nuevas armas, según reporta la agencia Ria Novosti.
El diario Vedomosti, citado por PL, señala que el presupuesto para la Defensa Nacional crecerá un 21,2 % frente al año 2014.
El propio presidente Putin, encabezó una conferencia sobre el esbozo del programa de armamentos del país en el periodo correspondiente a 2016-2025, informó el servicio de prensa del mandatario.
Todos los componentes imprescindibles para el sector de defensa deben ser diseñados y producidos en Rusia, reclamó el mandatario.
Tal prioridad muestra la responsabilidad del país y en especial de sus dirigentes y sus fuerzas armadas, de estar alertas en momentos en que la OTAN emplaza tropas y cohetes en países cercanos a las fronteras rusas; y cuando Estados Unidos y algunos otros gobiernos han desembarcado en Ucrania a contingentes de soldados, con el burdo pretexto de “preparar a las fuerzas militares de Kiev ante cualquier agresión rusa”.
Recientemente, el mando de defensa informó que el primer regimiento antimisiles de la Flota rusa del Norte dotado de sistemas S-400 Triumf, comenzó su servicio en la provincia de Múrmansk.
El objetivo de los regimientos antimisiles de la citada Flota consistirá en proteger las industrias, las instalaciones energéticas, las tropas y las comunicaciones de transporte, señalan despachos de prensa.
Los S-400 (SA-21 Growler de acuerdo con la clasificación de la OTAN) son capaces de abatir blancos aéreos de tecnología furtiva, misiles de crucero de pequeño tamaño y nuevos cohetes balísticos tácticos y táctico-operativos.
Cada sistema puede disparar simultáneamente hasta 72 misiles contra 36 blancos.
En este contexto, el Instituto Central de Investigaciones Científicas Kurs ha desarrollado un sistema de uso automatizado de drones que podría instalarse en buques rusos.
“Se trata de un sistema de uso automatizado de aviones no tripulados y submarinos teledirigidos que podría ser útil para el destructor de nueva generación”, publicó RIA Nóvosti.
Lo expuesto son solo algunos pocos ejemplos para recordar lo que hace Rusia cuando se prepara para conmemorar por todo lo alto el aniversario 70 de la Gran Guerra Patria este 9 de mayo.














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Pavel dijo:
1
1 de mayo de 2015
03:04:16
arojas dijo:
2
1 de mayo de 2015
15:07:32
juan jose fuentes melo dijo:
3
4 de mayo de 2015
11:12:59
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