ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

PRESIDENTE BARACK OBAMA: Los Estados Unidos hoy están cambiando sus relaciones con el pueblo de Cuba y realizando los cambios más significativos en nuestra política en más de 50 años. Pondremos fin a un enfoque anticuado que durante décadas no ha podido promover nuestros intereses. Comenzaremos, en cambio, a normalizar las relaciones entre nuestros dos países.

A través de estos cambios, pretendemos crear más oportunidades para el pueblo estadounidense y el pueblo cubano y dar inicio a un nuevo capítulo entre las naciones de las Américas.

Existe una historia complicada entre los Estados Unidos y Cuba. Yo nací en el año 1961, poco más de dos años después que Fidel Castro tomara el poder en Cuba, y pocos meses después de la invasión por Bahía de Cochinos, la cual trató de derrocar a su régimen.

Durante las décadas subsiguientes, las relaciones entre nuestros países se desarrollaron teniendo como telón de fondo la Guerra Fría y la férrea oposición de los Estados Unidos al comunismo. Nos separan apenas 90 millas.

Pero año tras año, una barrera ideológica y económica se ha ido fortaleciendo entre nuestros dos países. Entretanto, la comunidad de exiliados cubanos en los Estados Unidos hacía enormes aportes a nuestro país en la política, los negocios, la cultura y los deportes.

Al igual que habían hecho los inmigrantes en el pasado, los cubanos contribuyeron a rehacer a los Estados Unidos, aún cuando sentían una dolorosa añoranza por la tierra y las familias que habían dejado atrás. Todo esto une a los Estados Unidos y a Cuba en una relación única, como miembros de una sola familia y como enemigos a la vez.

Los Estados Unidos han apoyado con orgullo la democracia y los derechos humanos en Cuba a través de estas cinco décadas. Lo hemos hecho fundamentalmente a través de políticas encaminadas a aislar a la Isla, evitando los viajes y el comercio más elementales que los estadounidenses pueden disfrutar en cualquier otro lugar.

Y aunque esta política ha estado enraizada en las mejores intenciones, ninguna otra nación nos ha apoyado en la imposición de estas sanciones, las cuales han tenido poco impacto, como no sea el de brindarle al gobierno cubano una justificación para imponerle restricciones a su pueblo.

Hoy Cuba aún está gobernada por los Castro y el Partido Comunista que llegó al poder hace ya medio siglo. Ni el pueblo estadounidense ni el pueblo cubano se benefician de una política rígida que tuvo su origen en los acontecimientos que tuvieron lugar antes de que la mayoría de nosotros hubiéramos nacido.

Téngase en cuenta que durante más de 35 años, hemos tenido relaciones con China, un país mucho mayor que también está gobernado por un partido comunista. Hace casi dos décadas restablecimos relaciones con Vietnam, donde libramos una guerra que le costó la vida a más estadounidenses que los que murieron en cualquier conflicto de la Guerra Fría.

Es por ello que, cuando tomé posesión de mi cargo, prometí reexaminar nuestra política hacia Cuba. Para comenzar, eliminamos las restricciones que impedían que los cubano-americanos viajaran y enviaran remesas a sus familias en Cuba. Estos cambios, que en cierto momento fueron controversiales, ahora parecen obvios. Los cubano-americanos se han reunificado con sus familiares y son los mejores embajadores potenciales de nuestros valores.

Y a través de estos intercambios, la nueva generación de cubanoamericanos se cuestiona cada vez más un enfoque que más bien mantiene a Cuba apartada de un mundo interconectado.

Si bien desde hace tiempo he estado preparado para dar pasos adicionales, un obstáculo fundamental se interponía en nuestro camino: el injusto encarcelamiento en Cuba del ciudadano estadounidense y subcontratista de la USAID Alan Gross durante cinco años.

Desde hace muchos meses mi gobierno ha estado sosteniendo conversaciones con el gobierno cubano acerca del caso de Alan y otros aspectos de nuestras relaciones. Su Santidad, el Papa Francisco, me hizo llegar a mí y al Presidente Raúl Castro una solicitud personal en la cual nos instaba a resolver el caso de Alan Gross y a tener en cuenta los intereses de Cuba en la liberación de los tres agentes cubanos, que han estado encarcelados en los Estados Unidos durante más de 15 años.

Hoy, Alan Gross ha regresado a casa, y se ha reencontrado al fin con su familia. Alan fue liberado por el gobierno cubano por razones humanitarias.

Por otra parte, a cambio de los tres agentes cubanos, Cuba hoy ha puesto en libertad a uno de los más importantes agentes de inteligencia que los Estados Unidos han tenido en Cuba y que ha permanecido en prisión durante casi dos décadas.

Este hombre, cuyo sacrificio ha sido del conocimiento sólo de unos pocos, le proporcionó a los Estados Unidos la información que nos permitió arrestar a la red de agentes cubanos de la cual eran parte los hombres que hoy son transferidos a Cuba, así como otros espías en los Estados Unidos

Este hombre se encuentra ahora a salvo en nuestras costas.

Tras haber recuperado a estos dos hombres que se han sacrificado por nuestro país, ahora estoy dando pasos a fin de colocar los intereses de los pueblos de ambos países en el centro de nuestra política.

Primero, le he dado instrucciones al Secretario Kerry para que comience de inmediato las discusiones con Cuba a fin de restablecer las relaciones diplomáticas que han permanecido interrumpidas desde el mes de enero de 1961.

Como parte de los avances en este sentido, los Estados Unidos reestablecerán una embajada en La Habana y funcionarios de alto nivel visitarán Cuba. En aquellas esferas donde podamos promover intereses mutuos, así lo haremos, en aspectos tales como la salud, la migración, la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la respuesta a situaciones de desastre.

De hecho, ya hemos visto con anterioridad los beneficios de la cooperación entre nuestros países. Fue un cubano, Carlos Finlay, quien descubrió que los mosquitos transmitían la fiebre amarilla; sus trabajos ayudaron a Walter Reed a combatirla.

Cuba envió a cientos de trabajadores de la salud a África para combatir el Ébola, y creo que los trabajadores de la salud estadounidenses y cubanos deben trabajar hombro con hombro para detener la propagación de esta mortal enfermedad.

Ahora bien, en aquellos aspectos en los cuales no coincidimos, abordaremos esas diferencias directamente, tal y como continuaremos haciendo en aquellos temas relacionados con la democracia y los derechos humanos en Cuba. Pero yo creo que podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano y promover nuestros valores a través del compromiso.

Después de todo, estos cincuenta años han demostrado que el aislamiento no ha funcionado. Es hora de que adoptemos un nuevo enfoque.

Segundo, le he dado instrucciones al Secretario Kerry para que revise la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo. Esta revisión se hará conforme a los hechos y a la ley.

El terrorismo ha cambiado en las últimas décadas. En los momentos en que centramos nuestra atención en las amenazas provenientes de Al Qaeda y del ISIL, una nación que cumple con nuestras condiciones y que renuncia al uso del terrorismo no debe estar sometida a este tipo de sanción.

Tercero, estamos dando pasos para incrementar los viajes, el comercio y el flujo de información hacia y desde Cuba. Esto tiene que ver fundamentalmente con la libertad y la apertura y también es expresión de mi confianza en el poder del compromiso pueblo a pueblo.

Con los cambios que estoy anunciando hoy, será más fácil para los estadounidenses viajar a Cuba, y los estadounidenses podrán utilizar las tarjetas de crédito y débito en la Isla.

Nadie representa mejor los valores de los Estados Unidos que el pueblo estadounidense. Y yo creo que este contacto en última instancia es lo que más contribuye a otorgarle autoridad al pueblo cubano. También creo que al pueblo cubano podrá llegar una mayor cantidad de recursos.

De modo que estamos aumentando significativamente la cantidad de dinero que puede ser enviado a Cuba y eliminando los límites de las remesas que apoyan los proyectos humanitarios, al pueblo cubano y al emergente sector privado en Cuba.

Yo creo que las empresas estadounidenses no deben ser colocadas en situación de desventaja y que un incremento en el comercio es beneficioso tanto para los cubanos como para los estadounidenses. De modo que facilitaremos las transacciones autorizadas entre los Estados Unidos y Cuba. Las instituciones financieras estadounidenses podrán abrir cuentas en las instituciones financieras cubanas.

Y resultará más fácil para los exportadores estadounidenses vender mercancías en Cuba.

Creo en el libre flujo de información. Desafortunadamente nuestras sanciones contra Cuba le han negado a Cuba el acceso a la tecnología que les ha otorgado nuevas capacidades a los individuos en todo el mundo. Por ello he autorizado el incremento de las conexiones de telecomunicaciones entre los Estados Unidos y Cuba.

Las empresas podrán vender productos que les permitan a los cubanos comunicarse con los Estados Unidos y otros países.

Estos son los pasos que puedo dar como Presidente para cambiar esta política. El embargo que ha sido impuesto durante décadas ha sido codificado en una ley. En la medida en que se produzcan estos cambios, espero poder sostener un debate honesto y serio con el Congreso sobre el levantamiento del embargo.

Ayer conversé con Raúl Castro con el fin de ultimar los detalles en torno a la liberación de Alan Gross y el intercambio de prisioneros y describir la manera en que avanzaríamos. Expresé claramente mi convicción de que la sociedad cubana se ve limitada por las restricciones impuestas a sus ciudadanos.

Además del regreso de Alan Gross y la liberación de nuestro agente de inteligencia, acogemos con beneplácito la decisión de Cuba de liberar a un número significativo de prisioneros cuyos casos fueron directamente discutidos por mi equipo con el gobierno cubano.

Acogemos con beneplácito la decisión de Cuba de brindarles mayor acceso a Internet a sus ciudadanos y continuar incrementando el compromiso con instituciones internacionales como las Naciones Unidas y el Comité Internacional de la Cruz Roja, que promueven valores universales.

Pero no me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas sólo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Y continuaremos apoyando a la sociedad civil allí.

Si bien Cuba ha hecho reformas para abrir gradualmente su economía, continuamos pensando que los trabajadores cubanos deben tener la libertad de crear sus sindicatos, así como los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos.

Además, dada la historia de Cuba, espero que ésta continúe ejerciendo una política exterior que en ocasiones se oponga radicalmente a los intereses estadounidenses. No espero que los cambios que estoy anunciando hoy traigan consigo una transformación de la sociedad cubana de la noche a la mañana.

Pero estoy convencido de que, a través de una política de compromiso, podemos, de una manera más eficaz, defender nuestros valores y ayudar al pueblo cubano a que se ayude a sí mismo a medida en que se adentra en el siglo XXI.

A aquellos que se oponen a los pasos que estoy anunciando hoy, permítanme decirles que respeto su pasión y comparto su compromiso con la libertad y la democracia. El problema radica en cómo podemos nosotros mantener ese compromiso. No creo que podamos seguir haciendo lo mismo que hemos hecho durante cinco décadas y esperar un resultado diferente.

Además, tratar de empujar a Cuba hacia un colapso no favorece los intereses del pueblo estadounidense ni del pueblo cubano. E incluso si eso funcionara –y no lo ha hecho durante 50 años- sabemos, por amargas experiencias, que es mucho más probable que los países disfruten de las transformaciones que son duraderas si sus pueblos no están sometidos al caos.

Exhortamos a Cuba a desencadenar el potencial de 11 millones de cubanos poniendo fin a las restricciones innecesarias a sus actividades políticas, sociales y económicas. En ese espíritu, no debemos permitir que las sanciones impuestas por los Estados Unidos se añadan a la carga que pesa sobre los ciudadanos cubanos, aquellos a quienes pretendemos ayudar.

Los Estados Unidos extienden una mano amiga al pueblo cubano. Algunos de ustedes nos han considerado a nosotros como fuente de esperanza, y continuaremos siendo una luz de libertad. Otros nos han visto como antiguos colonizadores, empeñados en controlar su futuro.

José Martí dijo una vez: “La libertad es el derecho de todo hombre a ser honesto”.

Hoy estoy siendo honesto con ustedes. No podremos nunca borrar la historia que existe entre nosotros, pero creemos que ustedes deben contar con la autoridad para vivir con dignidad y autodeterminación.

Los cubanos utilizan un dicho relacionado con la vida diaria: “No es fácil”. Hoy los Estados Unidos desean convertirse en socios para hacer que la vida de los ciudadanos cubanos comunes sea un poco más fácil, más libre, más próspera.

A aquellos que han apoyado estas medidas, les doy las gracias por haber compartido nuestros esfuerzos. En particular, quiero agradecerle a Su Santidad, el Papa Francisco, cuyo ejemplo moral nos demuestra la importancia de aspirar a un mundo como debe ser, y no simplemente conformarse con el mundo tal cual es.

Al gobierno de Canadá, que patrocinó nuestras conversaciones con el gobierno cubano, y un grupo bipartidista de congresistas con quienes hemos trabajado sin descanso a favor de la liberación de Alan Gross y de un nuevo enfoque para promover nuestros intereses y valores en Cuba.

Finalmente, el cambio de nuestra política hacia Cuba se produce en un momento de renovado liderazgo en las Américas. El próximo mes de abril estaremos preparados para que Cuba se una a otras naciones del hemisferio en la Cumbre de las Américas. Pero insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no sólo los líderes, los que conformen nuestro futuro.

Y exhorto a todos mis colegas líderes a que le den sentido al compromiso con la democracia y los derechos humanos, que es la esencia de la Carta Interamericana. Dejemos atrás el legado de la colonización y del comunismo, la tiranía de los carteles de la droga, los dictadores y las farsas electorales.

Un futuro de más paz, seguridad y desarrollo democrático es posible si trabajamos unidos, no para mantener el poder, no para proteger los intereses creados, sino para promover los sueños de nuestros ciudadanos.

Compatriotas estadounidenses, la ciudad de Miami se encuentra a sólo 200 millas aproximadamente de La Habana. Miles de cubanos han llegado a Miami en aviones y balsas improvisadas, algunos sólo con la camisa que llevan puesta y la esperanza en sus corazones.

Actualmente a Miami se le conoce como la capital de América Latina. Pero es también una ciudad profundamente estadounidense, un lugar que nos recuerda que los ideales valen más que el color de nuestra piel o las circunstancias de nuestro nacimiento, una muestra de lo que el pueblo cubano puede alcanzar y la apertura mostrada por los Estados Unidos hacia nuestra familia del Sur.

Todos somos americanos.

El cambio es difícil tanto en nuestras vidas como en las vidas de las naciones, y el cambio se torna aún más difícil cuando llevamos en nuestros hombros la pesada carga de la historia.

Pero hoy estamos haciendo estos cambios porque es lo correcto. Hoy los Estados Unidos optan por librarse de las ataduras del pasado para lograr un futuro mejor para el pueblo cubano, para el pueblo de los Estados Unidos, para todo nuestro hemisferio y para el mundo.

Gracias. Que Dios los bendiga a ustedes y a los Estados Unidos de América.

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Jenny dijo:

101

18 de diciembre de 2014

21:44:54


por primera veo en este periodico comentarios positivos debajo de un post que diga estados unidos , con el corazon apretado peor de felicidad veo como el papa franscisco ha guiado de alguna manera el corazon de mi presidente obama y ha hecho posible este cambio tan ansiado por ambas partes tanto de los cubanos que vivimos en estados unidos como de mis cubanos de la isla, ayer 17 de diciembre ha sido un dia historico , ha sido un dia que va a cambiar la histroia de cuba para siempre y tambien la de este pais, despues de tantos anos de lejanias , que lo unico que han hecho ha sido oprimir a familias y generacones de cubanos, gracias a dios hoy podemos sentirnos mas cerca , se podran leer comentarios positivos en este periodico acerca de los etsdao unidos, no tendra que existir esa rencilla que siempre esta cuanod se habla de las dos naciones , en alucion a cualquier tema por muy trivial que parezca. Que dios bendiga a america y bendiga a mi cuba bella y a mis cubanos en la isla. porque detras de todo esto solo podia estar la mano de dios.

daysel dijo:

102

18 de diciembre de 2014

21:54:16


solo un pequeño comentario, no nos deslumbremos con los fuegos artificiales y la lluvia de estrellas, hoy más que nunca la revolución está en peligro y es deber de nosotros protegerla. viva el comercio, si. viva la amistad, si pero recordemos el caballo de troya, asi que a aprender de la historia para no repetirla. recuerden hoy más que nunca la revolución está en peligro.

eduardo dijo:

103

19 de diciembre de 2014

11:57:56


en el decursar de las horas hemos escuchado declaraciones de muchas tendencias ,es lastimoso escuchar a ileana ross,con su discurso gastado y sabor a guerra fria,a marcos rubio un senador joven que odia su pais mas alla de un regimen politico,el discurso de obama habla de un pueblo sufrido por penurias economicas y de realidades que hemos vivido,revisemonos internamente, reflexionemos,nuestros sindicatos no representan al trabajador,nuestra informacion es utopica,es imposible la critica si esta esta hecha por uno mismo,rompamos el bloqueo interno,ese que encontramos desde que llegamos a las aduanas y que cada dia se recrudece mas,demosle la posibilidad al cubano de deyerminar que es bueno y que malo,la revoluciopn sembro valores que nos permiten discernir,basta ya de cuentos gastados y de consignas,eso si el mundo debe aceptarnos como somos,viva cuba,raul habla poco y trabaja mucho,es la idea ,dios lo bendiga

Fco Gutiérrez dijo:

104

21 de diciembre de 2014

17:46:30


Reflexión de un cubano de estos tiempos Me tome la licencia de hacerle un cometario a algunas de las frases del reciente discurso del presidente Obama referente al cambio en la política de su país con respecto a Cuba, con la única razón que me asiste: la del compromiso No dudo de la buena voluntad del señor Obama, pero una gran parte de esa buena voluntad está permeada por la resistencia, la lucha y el enfrentamiento del pueblo cubano y el apoyo de otros pueblos hermanos. Analicemos algunas frases El presidente Obama dice: “Y aunque esta política ha estado enraizada en las mejores intenciones (…), las cuales han tenido poco impacto, como no sea el de brindarle al gobierno cubano una justificación para imponerle restricciones a su pueblo”. ¿!De qué habla Mr. Obama!? ¿Quién es el que verdaderamente ha impuesto restricciones al pueblo cubano? Durante más de 50 años, nuestro pueblo ha tenido muchas carencias: medicamentos, tecnología, etc. Sabemos de los ingentes esfuerzos que realiza nuestro país para adquirir un medicamento para la atención a niños con enfermedades oncológicas, entre otras, buscando por otros países, mientras algunos de ellos fallecen, cuando EEUU nos niega la adquisición de uno de estos medicamentos. EEUU sanciona severamente a aquellas empresas que deciden vendernos algunos de ellos. Se ha hecho necesario la adquisición de tecnologías en mercados distantes y a elevados precios, por temor de los empresarios de ese país a ser sancionados. No solamente EE.UU. ha impuesto restricciones al pueblo cubano, sino que aferrado a esa absurda política ha impuesto también restricciones a su propio pueblo, sino, ¿que es la restricción impuesta a los ciudadanos de EE.UU. de viajar libremente a Cuba? La lista sería interminable, eso lo sabe el mundo. Su argumento carece de fundamento. “Hoy Cuba aún está gobernada por los Castro y el Partido Comunista que llegó al poder hace ya medio siglo. Ni el pueblo estadounidense ni el pueblo cubano se benefician de una política rígida que tuvo su origen en los acontecimientos que tuvieron lugar antes de que la mayoría de nosotros hubiéramos nacido”. ¿Con que moral Mr. Obama se atreve a hablar de política rígida? Es un absurdo, cuando durante más de 50 años hemos sido sometidos a la política más rígida que pueblo alguno halla conocido en la historia, incluso la reconcentración de Weiller a la que fue sometida una parte de la población de la época, durante un tiempo relativamente breve podría compararse con los 50 años de política rígida del gobierno norteamericano hacia nuestro país. Quien dirige y como se dirige nuestro país es una decisión del pueblo cubano. No existe derecho alguno que permita la intromisión de país alguno en los asuntos de otro. “Ahora bien, en aquellos aspectos en los cuales no coincidimos, abordaremos esas diferencias directamente, tal y como continuaremos haciendo en aquellos temas relacionados con la democracia y los derechos humanos en Cuba. Pero yo creo que podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano y promover nuestros valores a través del compromiso”. La democracia y los derechos humanos. ¡Cuidado Mr. Obama! El pueblo cubano y toda la población mundial sabemos a que Usted se refiere cuando habla de “democracia y derechos humanos”: Los drones, las bombas, las municiones radioactivas son sus principales portadoras. Los asesinados, los torturados, los excluidos ya levantan sus brazos. “¿y promover nuestros valores?” ¿A qué valores se referirá Mr. Obama? ¡Estemos alerta! El pueblo norteamericano, el pueblo patriota, digno que sabe defender sus derechos, tiene muy altos valores de solidaridad, amistad, cooperación, de eso los cubanos tenemos pruebas, la historia reciente ha sido elocuente: el regreso de Elian, el regreso de nuestros 5 héroes. Pero hay valores que supimos desterrar de Cuba en el año 1959 y venían de EE.UU. enlatados como el “américan way of live”: consumismo, individualismo, enajenación, entre otros muchos. ¡Cuidado! “De modo que estamos aumentando significativamente la cantidad de dinero que puede ser enviado a Cuba y eliminando los límites de las remesas que apoyan los proyectos humanitarios, al pueblo cubano y al emergente sector privado en Cuba”. Estemos alerta con “estamos aumentando significativamente la cantidad de dinero (…) y al emergente sector privado en Cuba (…)”. Conociendo al vecino, esto huele a quinta columna y no es paranoia, ejemplos de quintas columnas creadas, organizadas y financiadas desde el norte, sobran en el acontecer histórico mundial. Nuestros trabajadores por cuenta propia deben estar preparados y preparados. “Acogemos con beneplácito la decisión de Cuba de brindarles mayor acceso a Internet a sus ciudadanos (…)” “¿Acogemos con beneplácito?” ¿Debemos los cubanos estar orgullos de que el gobierno de EE.UU. acoja con beneplácito la decisión de Cuba de brindar mayor acceso a Internet a sus ciudadanos? Sabemos que nuestra isla esta circundad por varios de estos cables de comunicaciones que facilitarían esa conexión. Pero hablando de restricciones ¿quién verdaderamente pone las restricciones del acceso a Internet a los ciudadanos cubanos? ¿Quién pone las restricciones al acceso a la tecnología, a los softwear? Mr Obama, Cuba se ha ocupado de darle al pueblo cubano todos los conocimientos necesarios para usar Internet, ha usado disímiles variantes para facilitar ese acceso. ¿Verdaderamente de quien es la decisión de que los cubanos no podamos tener mayor acceso a Internet? Eso lo sabemos los cubanos y sus conciudadanos mucho más. “Pero no me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común” ¡No, no se haga ilusiones señor Obama!. El pueblo cubano y del resto del mundo sabe a cual tipo de libertad usted se refiere. Sino pregúntele a los yugoslavos, a los granadinos, al los nicaragüenses, a los hondureños, a los guatemaltecos, a los afganos, entre otros miles, a sus propios compatriotas. ¿y las multas millonarias impuestas a sus conciudadanos por viajar a Cuba? ¿y las sanciones impuestas a empresarios por intentar hacer negocios con Cuba? ¿y las restricciones impuestas a la venta de medicamentos y alimentos por empresas norteamericanas y sus filiales a Cuba? ¿Usted no los considera obstáculos a la libertad? El rasero con el que EE.UU. mide la libertad es muy ambiguo. “Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas sólo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Y continuaremos apoyando a la sociedad civil allí”. ¡Qué gran ironía! ¡El presidente de Estados Unidos, preocupado por el acoso, el arresto o golpizas a los cubanos!. ¿Acaso lo que pasa en las calles de su país, en las cárceles, en los campos de concentración que ese gobierno organiza y dirige por el mundo; lo que ocurre en algunas instituciones educativas con los negros, mestizos, chicanos, los propios nativos, extranjeros no es: acoso, arresto o golpizas? El señor Obama indudablemente no ha tenido tiempo de leer las estadísticas de sus instituciones, no ha tenido tiempo de ver, escuchar o leer sus medios de información, ¿le estará pasando lo mismo que la pasaba a los expresidentes Reagan o Bush? La prepotencia, la ignorancia los embarga. “(…) los trabajadores cubanos deben tener la libertad de crear sus sindicatos, así como los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos”. Si no fuera por lo serio del asunto, esto motivaría una gran carcajada. Indudablemente a Mr. Obama no le alcanza el tiempo para estar informado. ¿Cómo podrá dirigir un país? ¿Se habrá leído el libro: Las venas abiertas de América Latina, que Chávez le obsequió? seguramente que no, ¿No le preocupará el porciento de ciudadanos que vota en las elecciones de EE. UU? Quizás no lo sepa. ¿Pero no solo el que vota, sino el que participa? Pudieran contarse con los dedos de una mano las empresas norteamericanas a las que les es permitido tener organizaciones sindicales. Las explicaciones sobran. “No creo que podamos seguir haciendo lo mismo que hemos hecho durante cinco décadas y esperar un resultado diferente”. ¡Ojo con esto! ¡Estamos asistiendo a un cambio de estrategia del imperio, que sigue conservando su propia esencia!!!!!. Los imperios no tienen amigos, solo tienen intereses. “José Martí dijo una vez: “La libertad es el derecho de todo hombre a ser honesto” ”. Mr Obama, debería hacerse portador de esta frase, no solo divulgador. Pura demagogia. ¡Estemos alerta! Y reitera el señor Obama: “(…) para promover nuestros intereses y valores en Cuba”. De eso estamos MUY PERSUADIDOS y debemos estarlo por ¡SIEMPRE!!!!. No lo olvidemos NUNCA. Hagámoslo saber a las generaciones de cubanos que están por venir. Nuestras organizaciones políticas y de masas, nuestros dirigentes, nuestros cuentapropistas, los trabajadores en general, nuestros niños, ancianos, limitados físico motores, hasta las mascotas en nuestras casas NO DEBEN OLVIDAR ESTA FRASE NUNCA. La historia nos lo ha enseñado, seamos consecuentes, la desmemoria, la irresponsabilidad aniquilan. “(…) creemos que ustedes deben contar con la autoridad para vivir con dignidad y autodeterminación”. Evidentemente Mr. Obama, desconoce la historia, cuando hace esa afirmación: Autoridad, dignidad y autodeterminación. Fue por lo que Hatuey prefirió morir en la hoguera antes que comulgar, por lo que Carlos Manuel de Céspedes dio la libertad a sus esclavos, por lo que se desembarco en el yate Granma, por lo que se ascendió a la Sierra Maestra, por lo que se lucho en las ciudades y por lo que hemos resistido por más de 50 años y seguiremos haciéndolo si el imperio, como dice el señor Obama intentara, siquiera por desconocimiento, por error o por ambición, como el expresó en su discursito: “promover nuestros intereses y valores en Cuba". Los cubanos de hoy tenemos toda la AUTORIDAD, toda la DIGNIDAD, toda la AUTODETERMINACIÓN, la hemos conquistado. “(… ) insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no sólo los líderes, los que conformen nuestro futuro”. El señor Obama sigue confundido, en Cuba, los ciudadanos y los lideres, los lideres y los ciudadanos, unidos, somos la sociedad civil. En Cuba, a diferencia de ese país, no tenemos castas, no tenemos magnates políticos, que ellos llaman líderes. No tenemos elites que dividan nuestra sociedad y los ciudadanos, nos unimos a nuestros líderes, y los líderes se unen a los ciudadanos, recordemos la frase: En el pueblo hay muchos Camilos. “Dejemos atrás el legado de la colonización y del comunismo (…)” Dejar atrás el legado de la colonización, que gran farsa y además edulcorada, ¿quién se comerá su key, Mr Obama? ¿Qué dirá el pueblo borinqueño al escuchar sus palabras? Es una vergüenza que aún Puerto Rico, en pleno siglo XXI mantenga un status colonial. Es necesario señor Obama que dedique un tiempo a buscar coherencia. Usted, quien esgrime, erróneamente, algunas frases del apóstol, aplíquese esta frase del Titán de Bronce: “...Jamás vacilaré porque mis actos son el resultado, el hecho vivo de mi pensamiento (...)" Esa, es la coherencia que hoy el mundo necesita. Dejar atrás el legado del comunismo, es dejar atrás a la clase obrera, típico acto de los imperios, la clase obrera solo interesa para que produzca la plusvalía que una parte, una pequeña parte de la sociedad disfrutará, ¿le interesará al señor Obama disminuir la brecha entre ricos y pobres? Las armas ideológicas de la clase obrera mundial es y será el legado del comunismo, Marx, Éngels y Lénin no eran millonarios, ni poderosos políticos que por mero acto filantrópico dedicaron gran parte de sus vidas a dotar a la clase obrera de una ciencia de lucha, fueron y son luchadores, comprometidos con su clase. Dejar el legado del comunismo es como pedirles a los cristianos que dejen atrás el legado de Cristo. Obama nos ofende, nos irrespeta, evidentemente no nos conoce. “Un futuro de más paz, seguridad y desarrollo democrático es posible si trabajamos unidos, no para mantener el poder, no para proteger los intereses creados, sino para promover los sueños de nuestros ciudadanos”. ¿Un futuro de más paz?: El mundo de ayer y el mudo de hoy conoce muy bien a qué tipo de paz Usted se refiere Mr. Obama y el mundo del futuro, ya lo vislumbramos, América Latina es un ejemplo, no está dispuesto a aceptar la paz del imperio: drones, bombas atómicas, municiones radiactivas, ataque químico, guerra biológica, órganos fosforados, errores colaterales, son componentes esenciales de la paz del imperio. ¿Nos habla usted, a los cubanos de hoy de esa paz? Está usted desorientado señor Obama. Y como si fuera poco nos dice: “Un futuro de más seguridad (…)” ¡qué gran farsa la de un premio Nóbel de la paz! ¿Un futuro de más desarrollo democrático? Evidentemente desconoce el señor Obama, los conceptos de desarrollo y democrático, ¿cuantas barreras ha puesto su gobierno al desarrollo de nuestro país, en estos 50 años, de bloqueo económico, financiero y comercial, al que eufemísticamente algunos llaman embargo?, ¡que gran engaño! “Todos somos americanos”. Se equivoca nuevamente el señor Obama. Hay un viso de historia-prepotente e imperial en sus palabras, leamos entre líneas, está trayendo al presente las palabras de John Quincy Adams: América para los americanos. No señor Obama, no todos somos americanos a la usanza que usted seguramente lo esgrime, aquí somos latinoamericanos, caribeños, centroamericanos, con toda una historia de humillación, explotación, desprecio, pero sobre todo de lucha, de enfrentamientos y de victorias, no estamos dispuestos a ser los americanos que usted dice. Concluyendo insisto en que: Los cubanos necesitamos una percepción diferente referente a las relaciones Cuba-USA, pero no la que emerge de las palabras del presidente de los EE. UU. Necesitamos un dialogo, no un monólogo, un consenso, no una imposición. Parafraseando a Ramón Labañino, héroe de la república de Cuba, a escasas horas de salir de las cárceles del imperio, asintió: “Es una nueva estrategia la del imperio, hay que estar preparados”. Él como muchos cubanos vivió en el mostro y le conoció sus entrañas. ¡ESTEMOS ALERTAS! NO NOS DEJEMOS LLEVAR POR LOS CANTOS DE SIRENA. LOS QUE LO HAN HECHO, HAN QUEDADO EN EL CAMINO. Fdo/ Francisco, Pancho, Pincho, Juan, María, El chino, Pepe, Cachita, Pedro, Ramón, en fin cualquier cubano de estos tiempos. .

Juan Carlos dijo:

105

25 de diciembre de 2014

18:30:21


De mucho interes; Por lo Grandioso del Pueblo Cubano