ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Aunque esta imagen es de Ciudad Ho Chi Minh, de igual modo modernos edificios se levantan en diferentes puntos del país. Foto: del autor

VIETNAM.— Todavía los vietnamitas usan sus enormes sombreros cónicos y cargan a lomos, colgando de una vara, sus mercancías. Todavía se les ve a cualquier hora inclinados sobre los cultivos,  aten­­diendo hasta el último detalle. A pesar de ello, nadie dudaría nunca en decir que Vietnam es muy diferente al de antaño, incluso quienes por primera vez pisan la tierra de los ana­mitas.

Ya nos habían advertido del inmenso cariño que sienten por Cuba en esos lares, pero la realidad siempre fue superior. Así, cada paso que dio la delegación de Granma, encabezada por su director, en el recorrido de una semana por ese país —gracias a la gentileza del periódico Nhan Dan, órgano oficial del Partido Comu­nista de Vietnam—; estuvo marcado por el asombro. Primero ante el avance alcanzado tras las devastaciones de la guerra, y segundo, ante las mu­chas muestras de afecto que prodigaban, a través nuestro, a todos los cubanos.

Desde la llegada al aeropuerto de Noi Bai en la capital, Hanoi, percibimos una nación en pujante desarrollo. Bajo el intenso calor del verano tropical (muy parecido al de Cuba) nuevas y mo­dernas construcciones se abren paso, incluidas la extensión de la gran avenida que lleva a la terminal aérea y la ampliación de esta.

La vegetación de la región, también muy similar a la de nuestra propia tierra, compartía espacio con sembrados de arroz, malanga, flores... Lo que sí no observamos fueron tierras ociosas.

Aunque las motos son las reinas del tránsito —al punto en que bien podría Vietnam apuntarse en el libro de récord Guinnes— automóviles de diferentes marcas circulan por las calles, casi todos ensamblados en el país. En cierta medida es el fruto de la renovación implementada desde 1986 y que ha desembocado en la economía de mercado con orientación socialista que los vietnamitas defienden como modelo económico.

Justamente conocer algunas de las experiencias relacionadas con estas transformaciones, fue uno de los objetivos de nuestra visita, que nos llevó a tres ciudades de importancia: en el norte Hanoi; al centro Da Nang, la bella urbe costera, y en el sur Ciudad Ho Chi Minh, con su gran carga de historia.

CLAVES DE UNA RENOVACIÓN

El denominador común entre un banco, un as­tillero, una cooperativa, una imprenta, una fábrica de fertilizantes y otra de calzado deportivo, podría parecer lejano; sin embargo la búsqueda de diversos caminos que conduzcan al de­­sarrollo ha hecho posible que entidades de­dicadas a asuntos tan diferentes, confluyan en una misma dirección. Todas ellas han apostado por diversas formas de gestión, mas el resultado ha sido la eficiencia.

Vietnam convive hoy con experiencias de ad­ministración estatal, cooperativas, negocios privados (con excepción de sectores estratégicos para la seguridad del país) y no pocas empresas que operan con capital mixto o están divididas en acciones, donde el Estado tiene alguna participación.

Así ocurre por ejemplo con el LienViet PostBank en el cual el gobierno es dueño de po­co más del 12 % a través del Minis­terio de Co­municaciones. La política de esa institución, se­gún explicaron sus ejecutivos, es que sea “un ban­co de todos y pa­ra todo el mundo”, por ello han aplicado regulaciones es­peciales de acuerdo con las características de la po­blación de Viet­nam: alrededor de 90 millones de habitantes, de los cuales el 70 % vive en el campo.

De esta manera se han enfocado en llegar a los lugares más intrincados y estimular sobre todo el desarrollo agrícola, para cuyo sector tienen es­ti­­puladas determinadas ventajas, además de otros incentivos como las favorables tasas de interés.
Igualmente llamativas resultaron las fórmulas aplicadas por una cooperativa de producción de flores en las afueras de Hanoi. Antes se dedicaban al cultivo de hortalizas, pero las transformaciones en el mercado los obligaron a cambiar. Hoy sus producciones se comercializan en otras provincias y además en algunos países del área.

Sin embargo, lo más significativo es que han logrado vincular a la mayor parte de la gente de la zona, pues quienes no laboran en el campo pueden desempeñarse en las gestiones de venta o la compra de insumos, entre otros empleos; además del impacto en el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad.

Poco a poco la economía vietnamita ha ido creciendo, pero no lo ha hecho en una sola dirección. A la par de la producción de arroz y café (segundos exportadores mundiales) han potenciado otros renglones como los lácteos, textiles, calzado, turismo e industria. Los ha favorecido su capacidad para aprender y perfeccionar ese conocimiento, las asociaciones ventajosas en la búsqueda de capital y tecnología, y también su espíritu de perseverancia y dedicación al trabajo.

Eso lo pudimos apreciar en el astillero donde fuimos testigos de la dura faena en la construcción de barcos de servicio, básicamente de me­diano porte, y guías de puertos, pero con un alto grado de  complejidad; en la planta de fertilizantes, que forma parte de PetroVietnam y don­de en 10 años han contribuido a que ese país pa­sara de importador a exportador; así como en una fábrica de calzado deportivo, a la cual la calidad de sus terminaciones le han valido convertirse en subsidiaria de marcas internacionales con la consecuente ampliación de sus mercados.

Crear condiciones de trabajo y el empleo de una parte considerable de las ganancias para remunerar a los trabajadores, recapitalizar las empresas y gestionar la superación de sus recursos humanos, fueron puntos de coincidencia en las gestiones de estos lugares tan diversos.

Si algo nos quedó claro en este periplo, es que aunque no es saludable copiar al calco, es sabio aprender de otros. Los vietnamitas lo han puesto en práctica y han visto los resultados, y quizás por ello preguntan con tanta avidez sobre la implementación de los Linea­mientos y las trans­formaciones en el modelo económico cubano.

Lo hacen también con un deseo de hermanos de que nuestro país salga adelante, pues siempre hablan de su agradecimiento por el apoyo y la solidaridad durante la guerra, por los cientos que estudiaron aquí y sobre todo, porque estuvimos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre.

visitar Vietnam también fue una ma­nera de amar más a Cuba, porque ante tantas muestras de gratitud y cariño uno siente cómo le crece en el pecho el orgullo de haber nacido aquí, de defender un proyecto que se ha caracterizado por su humanismo.

Una semana no es suficiente para conocer un país, pero graba en la memoria las claves que  permiten poco a poco comprenderlo. Del otro lado del mundo hay una tierra que tiene todavía muchos retos, al igual que la nuestra.

Los vietnamitas —que sin olvidar el pasado de sufrimiento que les dejaron el colonialismo y la guerra, pasaron página para enfrentarse al futuro— ven las urgencias de frenar los efectos de la economía de mercado, las manifestaciones de corrupción y la disminución de las diferencias sociales. Para nosotros, los imperativos están en encontrar las fórmulas que nos conduzcan a ese socialismo próspero y sostenible con el que hemos soñado.

Visto así, uno descubre que no hay grandes distancias ni muchas diferencias, sino caminos diversos. Lo bueno es que, en esos senderos, Cuba y Vietnam continúan de la mano.

Junto a la modernidad conviven las tradiciones del pueblo.
En el astillero de la corporación SONGTHU, este barco ya estaba listo para botarse al mar. 
La fábrica de calzado deportivo Tuan Viet es subsidiaria de la marca Superga, que se comercializa en Cuba. 
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Orlando dijo:

1

1 de agosto de 2014

07:08:12


Felicidades, a ese pueblo vietnamita que nos ha dado tantas muestra de grandeza, cito algunas: La derrota de los franceses, norteamericanos e incansable labor diaria. Gracias Karina, por mostrarnos como avanza ese pueblo.

leonardo dijo:

2

1 de agosto de 2014

08:38:00


Mi criterio es que VietNam ha encontrado la formula correcta para sostener su economia que da muestra de eficiencia y eficacia en favor del bienestar de sus habitantes; atras va quedando las carencias y necesaidades y se distingue un pueblo prospero y mas feliz, Dios permita que Cuba logre alcanzar en poco tiempo un modelo semejante, por que nos apremia.

Daisy T. Rivero Leon dijo:

3

1 de agosto de 2014

10:20:19


Acertado el comentario anterior. Confiemos en que nuestros altos dirigentes, que conocen la situación de este país lo tengan en cuenta. Naturalmente el bloqueo eterno que sufrimos no se repite en Viet Nam. Eso no lo olvidemos.

malaquias dijo:

4

1 de agosto de 2014

11:23:32


"...Los vietnamitas —que sin olvidar el pasado de sufrimiento que les dejaron el colonialismo y la guerra, pasaron página para enfrentarse al futuro..." Que bueno sería que nuestros dirigentes se leyeran esta fragmento del artículo..

Luisecu dijo:

5

1 de agosto de 2014

11:52:39


¿y por qué no estudiamos los que han hecho ellos, sus reformas económico sociales y las aplicamos con sus variantes en Cuba? Tenemos el capital humano y recursos, pero no nos desprendemos el control riguroso y estricto de todo por parte del Estado. ¿Hasta cuándo?