ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Árbenz presidió Guatemala entre 1951 y 1954. Murió en México en 1971. Foto: Archivo

Llegué a Guatemala el 27 de marzo del año 1954. Miles de personas se habían concentrado en el aeropuerto La Aurora para recibir la delegación guatemalteca que había participado en la X Conferencia Panamericana en Caracas, presidida por el Doctor Guillermo Toriello.

Había estado en Guatemala en los años 1952 y 1953 y en el citado día de 1954 inicié mi tercera visita, en todas las ocasiones como delegado de la Federación Mundial de Juventudes Democráticas (FMJD), donde representaba a la Juventud Socialista de Cuba y encabezaba el área de América Latina.

Mi tarea consistía en impulsar la creación y la labor de un Comité Preparatorio del Festival de México, Centroamérica y el Caribe que tendría lugar en el verano en la capital del país del Quetzal, cuyo gobierno democrático presidido por el Coronel Jacobo Árbenz aplicaba una ley de Reforma Agraria que repartía entre la población rural de Guatemala las tierras ociosas del Estado, de los grandes terratenientes del país y del Latifundista Mayor: la United Fruit Company, con 200 mil hectáreas no cultivadas.

Esta Reforma Agraria significaba, además, un acto de justicia histórica: devolver la tierra a sus dueños legítimos, los indígenas, descendientes directos de la renombrada civilización precolombina maya-quitché, que constituían la inmensa mayoría de la población rural y cuyos ancestros habían sido expropiados por los colonizadores españoles siglos atrás y vivían desde entonces en una virtual servidumbre.

La Conferencia de Cancilleres de la OEA, de la que regresaba Toriello, había tenido lugar en la capital de Venezuela, bajo la sangrienta tiranía de Pérez Jiménez.

El Secretario de Estado norteamericano Foster Dulles, con cinismo inaudito invocó a Bolívar y subrayó la preocupación profunda del presidente Dwight Eisenhower por “el bienestar económico en América Latina” e inmediatamente atacó “la conspiración comunista internacional que amenazaba al he­misferio”... “lo cual constituía una amenaza para la soberanía y la independencia política de los Estados americanos, po­niendo en peligro la paz de América”. Ello exigía “una acción apropiada conforme a los tratados existentes...”.

Los representantes de las tiranías que gobernaban en Latinoamérica, los Pérez Jiménez, Batista, Somoza, Trujillo, Duvalier, Odría, etc., aplaudieron la proposición del amo.

Otros gobiernos simpatizaban con el gesto de Guatemala, pero vacilaban en enfrentarse a la represalia yanki.

El firme discurso del canciller Guillermo Toriello fue es­truendosamente aplaudido. Sin embargo, Foster Dulles utilizó la amenaza, diferenciada según el caso, con varios países que vacilaban en apoyar la proposición de Estados Unidos. Al final, solo México y Argentina se abstuvieron y Guatemala emitió el único voto contrario.

UN TESTIGO EXCEPCIONAL, ERNESTO GUEVARA

Desde los días anteriores a la Conferencia, un joven médico argentino llamado Ernesto Guevara de la Serna, quien había llegado a Guatemala en diciembre del año anterior, en carta a su familia exponía su postura firme de apoyo al Gobierno de Árbenz:

“He tomado posición decidida junto al Gobierno guatemalteco y, dentro de él, en el grupo del PGT que es además comunista, relacionándome además con intelectuales de esa tendencia...”.

Durante todo el primer trimestre de 1954, Ernesto Guevara había compartido penurias, domicilio y magras actividades económicas de supervivencia con Ñico López, jefe del grupo fidelista que encabezó el asalto al cuartel de Bayamo el 26 de julio, acción de la que logró salir con vida, regresar a La Ha­bana y obtener asilo político en la embajada de Guatemala.

Los relatos de Ñico sobre el heroico asalto y la exposición de los ideales de los moncadistas, impregnados por el pensamiento y el ejemplo de Fidel, impresionaron profundamente a Guevara:

“Cuando oía a los cubanos hacer afirmaciones grandilocuentes con una absoluta serenidad me sentía chiquito. Puedo hacer un discurso diez veces más objetivo y sin lugares comunes, puedo leerlo mejor y puedo convencer al auditorio de que digo algo cierto, pero no me convenzo yo y los cubanos sí. Ñico dejaba su alma en el micrófono y por eso entusiasmaba hasta a un escéptico como yo”.

Mas a principios de abril Ñico debió partir de Guatemala rumbo a México.

Poco después de mi llegada, una noche en el local de la Alianza de la Juventud me presentaron al médico argentino amigo de Ñico. Fue un encuentro breve. Más prolongada resultó la segunda ocasión en una actividad familiar en la residencia de don Edelberto Torres, destacado intelectual nicaragüense exiliado político en Guatemala.

(Mi tercer encuentro sería con el Comandante Ernesto Che Guevara, a mediados de enero de 1959, en La Cabaña, en mi primer “pase” de combatiente del Ejército Rebelde destacado en Santiago desde el día del triunfo de la Revolución, para visitar a la familia en mi natal Habana).

SE CONCRETA EL GOLPE

Los planes de la CIA, que dirigía Allen Dulles, hermano de Foster, avanzaban con el objetivo de derrocar al gobierno de Arbenz, mediante la acción combinada de una gran campaña mediática, una invasión mercenaria y un complot en el seno de las fuerzas armadas. La Resolución de Caracas era la cobertura “legal” de la intervención en Guatemala.

En el mes de abril avanzamos en la preparación del evento regional de solidaridad con Guatemala, constituyendo el Comité Preparatorio, con la participación de dirigentes juveniles y estudiantiles de México, los países de Centroamérica, Cuba, Santo Domingo y Venezuela.

Sin embargo, en la medida en que se acrecentaba el peligro de agresión contra Guatemala, la preparación de un evento regional perdía vigencia para los jóvenes patriotas guatemaltecos, ante la inminencia de defender la nación frente al zarpazo yanki.

El 17 de mayo, la tensión alcanzó un nuevo nivel en Guatemala, cuando el Departamento de Estado anunció que un barco sueco, el Alfhem, acababa de atracar en Puerto Barrios, cargado de armas procedentes del otro lado de la llamada Cortina de Hierro. Se trataba de un modesto cargamento de armas y municiones adquiridas en Checoslovaquia para el ejército guatemalteco, que desde hacía años sufría la negativa de Estados Unidos de venderle pertrechos militares.

El escándalo en el Congreso y en la prensa yankis, que se amplificaba en América Latina, no tenía precedentes. Se esgrimió hasta la Doctrina Monroe. Eisenhower impuso, una “cuarentena naval” en torno a las costas guatemaltecas. Los preparativos de invasión se intensificaron aún más.

El 18 de junio las brigadas juveniles habrían de reunirse en la Alianza de la Juventud, pues a las 8 de la noche el Pre­sidente Árbenz debía de hablar... “Tropas mercenarias”, así em­pezó con voz emocionada, “que están integradas por un montón de traidores de Guatemala y aventureros de la Re­pública Dominicana, Nicaragua, Cuba, equipados por la United Fruit y con 300 dólares mensuales han cruzado la frontera de nuestra patria”.

Los jóvenes gritaban a todo pecho:.. “¡Viva Guatemala! ¡Abajo el imperialismo yanki!...”.

Ernesto Guevara le escribe a su madre: “Árbenz es un tipo de agallas... el espíritu del pueblo es muy bueno... ya estoy apuntado para hacer servicio de socorro médico de urgencia y me apunté en las Brigadas Juveniles para recibir instrucción militar e ir a lo que sea”.

El 25 de junio, bajo la presión de la población y por orden oficial del presidente Árbenz, comenzó la preparación de 2 000 jóvenes que después irían al frente. De inmediato se movilizaron todas las brigadas juveniles. Por la noche se llenaron las oficinas de la Alianza de la Juventud con una gran masa de jóvenes.

En pocos días se alistaron unos 2 000 hombres, en su mayoría jóvenes. El sábado 26 de junio a las 8 de la mañana camiones militares recogieron los batallones.

Nos dimos cuenta muy tarde de que la preparación militar era solo una cínica farsa con la cual el alto mando castrense quería confundir a la población y al gobierno, para ganar tiem­po en la preparación de su trama.

Una confesión de estos propósitos la dio la “United Press”: “El enviado norteamericano, John Puerifoy ha desempeñado el papel principal en el rápido cambio de gobierno en Gua­temala”.

Con el poder del dólar y mediante el chantaje, Puerifoy compró a altos oficiales del ejército, ministros y otros funcionarios del gobierno. La amplia red de estos traidores, saboteó las medidas tomadas por el Presidente y le informó al enemigo los secretos militares. Los traidores esperaban ahora el momento más adecuado para derrotar al gobierno democrático. En sus planes también estaba previsto el asesinato del presidente Árbenz.

El día 27 era el día X. Tal como lo informó la prensa yanki, Mister Puerifoy visitó al ministro Toriello con saco deportivo y le explicó que si Arbenz no renunciaba de inmediato, en­tonces vendrían los aviones norteamericanos para arrasar la tierra de Guatemala. Mediante la traición de algunos altos militares y políticos le fue posible al embajador yanki llevar a cabo el golpe.

Distintos gobiernos provisionales se sucedieron tras el golpe de Estado. Puerifoy dejó actuar a sus marionetas, hasta traer al lacayo más fiel de la “United Fruit” al mercenario Castillo Armas, quien se bañó en la sangre y se rodeó del odio del pueblo guatemalteco.

A la juventud de Guatemala le quedó solo el camino de la lucha clandestina. Consideré que mi deber era ayudarla. En el mes de agosto, en apoyo a un alzamiento de cadetes, pude ver las consignas escritas en las paredes a través de las cuales los jóvenes reflejaban su repulsa al régimen. La lucha clandestina había comenzado.

Mientras tanto ya habían pasado varias semanas y tuve que pensar seriamente en abandonar Guatemala. No obs­tante, había perdido mi pasaporte y las fronteras estaban cerradas.

Abandoné Guatemala el 2 de septiembre de 1954, bajo la protección de una embajada latinoamericana.

UNA NUEVA TAREA HISTÓRICA

El 21 de septiembre llega Ernesto Guevara a México. A finales del siguiente mes, de modo casual, Ñico López se encuentra con su querido amigo argentino en el hospital general donde este trabaja. De nuevo, el futuro Che enlaza sus relaciones con los revolucionarios cubanos.

En la segunda mitad de junio del año siguiente conoce a Raúl Castro, que acaba de llegar de Cuba. Una cálida amistad e identificación de ideales surge inmediatamente. El 8 de julio, llega Fidel. En esa segunda semana de julio, Raúl organiza el encuentro con el líder.

Los abrazos, al final de la larga plática, rubrican la firma del Che y de Raúl como los primeros integrantes de la expedición que Fidel ha decidido organizar.

El Granma parte de Tuxpan el 25 de noviembre de 1956. Se abre una nueva página en la historia de América Latina, en su larga lucha por su verdadera independencia.

Fidel, Raúl y el Che asumen la tarea que la historia reclama. La triste lección de Guatemala sería tenida en cuenta.

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vicente dijo:

1

27 de junio de 2014

10:07:15


Los tetaculos del gobierno amerino estaban detras del golpe a Jacobo Arben en Guatemala

vicap dijo:

2

27 de junio de 2014

10:18:53


Excelente recuento historico, empero nada ha cambiado y la lucha por la libnertad debe continuar

Gil Zu dijo:

3

27 de junio de 2014

18:12:56


Fui junto a otros compañeros los fundadores de la primer Cooperativa Agricola beneficiada por La Reforma Agraria de Arbenz en la finca San Francisco Miramar, Colomba, Quetzaltenango. Una mañana llego una delegacion del Departamento Agrario Nacional. Entre los visitantes se encontraba el Profesor Nayo Castillo Flores y el Doctor Ernesto Che Guevara. Despues me entere que el Comandante Fidel Castro habia estado en Guatemala de paso hacia Mexico. Arbenz propuso hacer de Guatemala una Nacion Independiente saliendo de la pobreza con una poblacion alfabetizada con iguales oportunidades para todos. En la actualidad la Vicepresidente de Guatemala Roxana Baldettii ha hecho una fortuna que pasa de los 15 millones de dolares que incluye un helicoptero. La mayoria de funcionarios son corruptos y traficantes.

Pilas dijo:

4

27 de junio de 2014

18:51:56


El poeta revolucionario Otto René Castillo escribió en su poema vamos patria a cominar, " porqué hijos malditos de madre tan buena ". En Guatemala aún no amanece.

ROBERTO dijo:

5

27 de junio de 2014

21:51:55


Y SEGUIMOS EN LA OSCURIDAD, EN EL PAIS DE ETERNA TIRANIA Y DEL ANALFABETISMO Y MISERIA. MUERAN LOS TRAIDORE DE AYER, HOY Y MANANA...