Casi nunca se pondera o critica el trabajo de los perdedores en un evento deportivo, tenga el nivel que tenga. Si se señala su labor se dice que «se fueron con la cabeza en alto, no merecieron perder o deben renunciar todos al equipo». Esos argumentos son válidos, pero no podemos resumir un trabajo de años en simples frases muy trilladas en estos tiempos.
Los equipos pierden o ganan porque forma parte de la dialéctica de la vida, eso no es nuevo. Algunos dejan mejor imagen que otros, pero se repara muy poco en esos que quedan en el camino de manera temprana. Lo más recurrente es «descargar» la furia del fracaso contra los entrenadores y sustituirlos por otros que pueden correr igual suerte, en el futuro, que sus predecesores.
Los ocho equipos que fueron eliminados en octavos de final de la Copa del Mundo Rusia 2018 tienen un palmarés que transita de un extremo a otro en el ámbito del fútbol. Hablamos de elencos campeones mundiales y selecciones habituales que, en mayor o menor medida, han logrado regalar sorpresas en anteriores torneos.
Comencemos por Japón, nación donde el fútbol ha cobrado gran popularidad en los últimos 20 años. Integra, junto a Sudcorea, las dos «potencias» en el continente asiático. En esta Copa Mundial mostraron los nipones un equipo compacto, con proyección de juego por ambas bandas y olfato goleador de sus delanteros. De cara al futuro tienen que mejorar en la constitución física de sus zagueros para molestar a los atacantes rivales. Si consiguen mantener la exportación de jugadores hacia las principales ligas de Europa, podrán estabilizar sus resultados internacionales.
Una de las selecciones que estuvo por debajo en su accionar fue Dinamarca. La defensa cumplió, pero no se puede esperar que un solo hombre cargue con el peso ofensivo. Christian Eriksen está para crear juego, pero no es una superfigura. La ausencia por lesión del «bombardero» Nicklas Bendtner se hizo sentir en una delantera que estuvo desacertada de cara al gol.
A Colombia la mala suerte le acompañó en el Mundial (James Rodríguez lesionado, un árbitro pitando en su contra y perder en la lotería de los penales).
Sin embargo, nunca renunciaron a jugar un fútbol ofensivo y de buen toque de la pelota. La mayoría de los miembros del plantel tendrá la edad para llegar a Catar 2022 en una excelente forma deportiva. Es poco probable que su entrenador José Pékerman siga con la selección. Su reemplazo debe mantener una filosofía de juego similar a la que promulga el argentino.
México llegó hasta donde le tocaba. Es cierto, tienen buenos jugadores y una liga con nivel, pero si aspiran a más necesitan que sus estrellas no vayan solamente a Europa, sino que puedan jugar en los 15 mejores clubes del viejo continente. Por ahora son una plantilla para estar en octavos de final. El éxito ante Alemania indica que se va por el camino correcto si desean estar entre los grandes, pero subir a la cima requiere de más tiempo y trabajo.
Suiza figura como el México de Europa, componen un conjunto moldeado para ir hasta los octavos de final. Se impone un recambio de varios futbolistas. Por fortuna para ellos, se nutren constantemente de jóvenes talentosos con origen en la región de los balcanes. Una «generación de oro», estilo Bélgica, les puede cambiar su suerte, pero esa no es la realidad inmediata. Ante Suecia pudieron jugar mejor, sin embargo no encontraron la fórmula para penetrar el muro vikingo.
Portugal llegó con un gran cartel al Mundial, y se fue desinflando a medida que pasaron los partidos. Era evidente que solo Cristiano Ronaldo encontraba la puerta, pero al momento de jugar con un rival de nivel en la etapa de cruces la situación podía cambiar y así ocurrió. Costó caro no llevar a Nani, un hombre diferente que puede salir desde la banca. CR7 parece que seguirá un par de años más y necesita ser arropado en el ataque por compañeros como Bernardo y André Silva, quienes estuvieron por debajo de las expectativas en Rusia.
España volvió a defraudar como hace 60, 50, 40, 30 y 20 años atrás. Mientras no jueguen de forma más vertical pasarán muchos apuros para tramitar sus compromisos, con la sombra de la derrota siempre a sus espaldas. Nadie les pide que renuncien a su fútbol de control y circulación del balón, pero han de ser más atrevidos por las bandas. Muy poco queda de la generación dorada de hace diez años. Los nuevos futbolistas precisan evitar ser comparados con sus antecesores y crear una selección con nuevas fortalezas.
Argentina llegó mal a Rusia y marchó peor. Muy poco fútbol mostró. Casi nadie de los 23 futbolistas se salva de las críticas, uno de los exonerados es Paulo Dybala. El plantel se puede recomponer, tomando lo mejor de quienes siguen para el próximo ciclo mundialista con aquellos que estuvieron en Rusia: Mateo Musacchio, Mauro Icardi o Lautaro Martínez. Si Lionel Messi y Jorge Sampaoli continúan o no, se despejará en los próximos días, aunque todo parece indicar que su tiempo en la albiceleste expiró.



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lcsilva dijo:
1
5 de julio de 2018
11:27:40
Jorge dijo:
2
9 de julio de 2018
09:37:10
Edgardo Martínez García dijo:
3
9 de julio de 2018
16:58:28
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