ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Banner
Cuba se coronó en el softbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial

BARRANQUILLA, Colombia.– Guber Plutín había dado mil vueltas durante toda la noche. Salía del dogout, iba a calentar, regresaba, tomaba el guante otra vez, pedía una pelota… El zurdo intuía que le iba a tocar salir al centro del diamante, con la temperatura y la tensión al máximo, para definir.

Por un momento, parecía que ese instante nunca iba a llegar. Alberto Hernández, un derecho corpulento y temperamental, estaba haciendo los deberes desde la tabla de lanzar, controlado y veloz, quemando los sedientos bates venezolanos.

Pero los partidos de softbol se juegan sobre el filo del alambre, muy pegados, entre permanentes roces, y la aparente calma o dominio de las emociones se puede esfumar en cuestiones de segundos, y así pasó. En el epílogo, se caldearon los ánimos, se vaciaron las bancas, y los morochos, jugando al límite, sacaron de concentración a Alberto.

Faltaban dos outs para la medalla de oro, dos outs para dejar atrás 20 años de tedio y sufrimiento, 20 años de derrotas. En dicha escena de suspenso, los focos se dirigieron a Plutín, sereno, sin la misma velocidad de antaño, pero con la mirilla ajustada y, cerca de las diez de la noche del pasado jueves, en medio de un calor asfixiante, fildeó como un torpedero en el corazón del diamante y corrió como un loco a pisar el primer cojín.

En ese instante se rompió toda la tensión, desde el dogout detonaron los gritos, la alegría contenida durante tanto tiempo, los deseos de celebrar un gran triunfo de Cuba, el último título de Barranquilla.

En uno solo se unieron Plutín y Alberto, la armada santiaguera de Yesander Rodríguez, Reynaldo Lamote y Juan Ríos, y los caballos de mil batallas: Roberto Echarte y Alain Román, la gran estrella de este conjunto, que al final observó los toros desde la barrera muy a su pesar, resentido de una dolencia en la cintura.

Pero por cada entrada que Alain no pudo pararse a soltar sus envíos de humo estuvo Alberto, estuvo Plutín, estuvo un elenco que defendió con uñas y dientes, que corrió sin cesar hasta llegar a la tierra prometida: el campeonato.   

«Queremos que este sea el despunte después de muchos años con varias derrotas. Desde que estoy como director les he tratado de inculcar las experiencias que tuve como jugador, y convencerlos de que sí pueden ganar en cualquier escenario. Creo que este es un gran logro, pero nos queda camino por recorrer», sentenció el mentor Leonardo Cárdenas, emocionado tras la victoria.

«La competencia se gana en el entrenamiento y aquí se demostró otra vez, todos estaban preparados para jugar y hacerlo bien. Por ejemplo, perdimos a Alain Román por lesión, nuestro mejor lanzador, y Albertico respondió a la altura, lo mismo que nos sucedió el año pasado en el Panamericano contra Canadá», añadió el preparador, consciente de que todavía deben mejorarse muchas cuestiones para dar un paso superior.

«Tenemos un campeonato nacional muy corto, y resulta muy complicado venir a competir a este tipo de eventos solo con algunos topes de preparación entre nosotros mismos. Cuando sacas la cuenta, estos hombres se pasan casi todo el año sin jugar.

«Por eso son tan importantes las contrataciones, con las cuales ellos ven distintos pitcheos, velocidades, ángulos de salida e incorporan más herramientas para enfrentar este nivel», añadió Cárdenas, quien estuvo acompañado todo el tiempo por Miguel Albán, otrora entrenador de la selección nacional y voz autorizada del softbol cubano.

«Me siento muy satisfecho. Por primera vez en mucho tiempo hemos recibido una atención tan espectacular de parte de las autoridades del Inder, con bases de preparación, entrenamiento de altura en Bogotá diez días antes de los Juegos, con partidos nocturnos. Cuando uno trabaja así aumentan tremendamente las posibilidades de conseguir un resultado», nos comentó el experimentado avileño.

Albán vivió en tensión cada partido, sudó la gota gorda y por momentos parecía que iba a infartar, pero supo controlar sus emociones y aportar desde el dogout. «La experiencia me ha permitido ver las cosas más fríamente, analizar los juegos, los lanzamientos con que nos conectaron, con cuáles sacamos outs… Pero lo más importante aquí no he sido yo, ha sido el colectivo».

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Rosa Maria dijo:

1

4 de agosto de 2018

01:07:22


Felicitaciones a todos nuestros deportistas, han batallado duro...