ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Equipo femenino de polo acuático. Foto: especial para Granma, Roberto Morejón,

BARRANQUILLA, Colombia .–El Doctor Antonio Becali, presidente del Inder, reconoció la superioridad de México en el balance de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, Barranquilla 2018, al ofrecer una conferencia de prensa este viernes, después que cayera la última medalla para Cuba por intermedio de la maratonista Dailin Belmonte, plata en las ardientes arterias de Barranquilla.

«México tuvo una gran actuación, hicieron una muy buena preparación y dieron continuidad a la generación que armaron de cara a Veracruz. Ellos ganaron 132 medallas de oro, con niveles de eficiencia muy grande, superándose en varias disciplinas como la natación, el tiro y el patinaje, las cuales marcaron la diferencia al final. Además, aprovecharon las debilidades de Colombia y Venezuela, sobre todo en modalidades que no tenían tantas opciones», sentenció el directivo, satisfecho con el balance de la delegación cubana.

«Nos vamos con un saldo de 241 medallas. Han sido un total de 102 títulos en unos Centroamericanos de un nivel muy alto, incluso superiores a la valoración que hicimos en Cuba. Participaron varios atletas de enorme calidad que no imaginamos vinieran aquí. Eso nos alegra mucho, pues prestigia al evento», añadió Becali.

«El programa estaba diseñado para que Cuba tuviera los mejores resultados al final. En los tres últimos días logramos 48 títulos, 21 en la penúltima jornada, en la cual fue clave el compromiso, la valentía y disciplina de los atletas, que siempre estuvieron pendientes de los resultados. Cuando se vio que podíamos pasar de las cien medallas de oro, ellos se volcaron para lograr esa meta.

«Pudiéramos citar varias disciplinas dignas de elogiar, como la esgrima, ganadora de siete medallas de oro.

Se creció el ciclismo, el boxeo que iba con una gran tensión, la gimnasia artística, deporte de arte competitivo que siempre está sujeto a la apreciación de los árbitros. Además, el hockey lo dio todo, el polo acuático mostró una gran recuperación y un salto desde el punto de vista cualitativo, y del balonmano masculino se vio su gran somatotipo y sus cualidades técnicas y tácticas», refirió el titular del Inder sobre la actuación cubana.

Respecto a la labor de Colombia, de quien se esperaba mucho, Becali refirió que los pronósticos fallaron al colocarlos como posibles campeones de los Juegos. «Se quedaron en 77 medallas de oro, no llegaron ni a 80.

Los vaticinios no salieron en su caso, después de la gran inversión que han hecho y de sus triunfos crecientes en los últimos años», afirmó.

El presidente del organismo deportivo destacó el peso que tienen los entrenadores cubanos en el desempeño de otras naciones. «No son técnicos cualquiera, son hombres que fueron campeones mundiales y olímpicos, formados en nuestras escuelas deportivas, que saben cómo piensan nuestro movimiento deportivo y nuestros atletas».

Por su parte, reconoció que el por ciento de efectividad fue clave, pues a la delegación se le cayeron finales con posibilidades muy claras, aspecto que está directamente relacionado con la juventud de la comitiva. «El 66,6 % de los atletas debutaron en Juegos Centroamericanos, y eso influye en la disciplina táctica y en el resultado deportivo».

Por último, Becali aseguró que Cuba fue a los Juegos a ganar, y que en ningún momento se transmitió una idea triunfalista, pues todos los pronósticos estaban basados en estudios de contrarios, modelajes y estrategias llevadas a punta de lápiz. Además, resaltó que desde ya se trabaja de cara a los Panamericanos de Lima.

«Empezar a soñar con los Panamericanos. Haremos un análisis a lo interno con cada uno de los deportes dirigidos a trazar la estrategia de cara a Lima. Allí buscaremos rescatar el segundo lugar perdido en Toronto. El escenario de competencia será más duro, porque el deporte de hoy no se parece en nada al de hace diez años, pero iremos por ese objetivo».

MIRAMOS DESDE EL SEGUNDO LUGAR

Cincuenta y dos años es mucho tiempo. En 52 años el ser humano ha dado un vuelco radical a la sociedad, con inventos tan sensacionales que todo ha parecido un brutal salto futurista. También 52 años ha tardado Cuba para verse de nuevo en el segundo lugar de unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, lo cual nos produce la sensación más extraña a quienes amamos el deporte.

Durante medio siglo hemos sido testigos del crecimiento sin igual del movimiento atlético nacional, del surgimiento de talentos de calibre mundial, de victorias en los escenarios más hostiles, de los actos más puros de entrega, compromiso y lealtad.

Pero ahora, lamentablemente, somos testigos de un retroceso, visible y palpable más allá de los meros resultados, más allá del cuarto lugar en los Panamericanos del 2015, nuestra peor ubicación desde 1967, más allá de la pérdida del primer lugar en los Centrocaribe de Barranquilla, tras 48 veranos reinando en la región.

Si tomamos como ejemplo estos mismos Juegos en tierras colombianas, podremos observar cómo deportes de dominio tradicional han caído, aunque hayan sido rescatados por individualidades, esas que siguen y seguirán saliendo porque Cuba es cuna de talentos excepcionales y tiene un sistema deportivo que permite desarrollarlos.

En ese grupo de disciplinas entra el voleibol, el béisbol, el judo, el remo y hasta el propio atletismo, que maquilló con dos títulos sensacionales en los relevos una actuación muy distante a la cosechada en Veracruz 2014, la misma que nos dio el empujón final para arrebatarle el reinado regional a México en sus propias narices, en sus propios estadios.

Muchos de estos deportes tienen para el cubano un valor sentimental que trasciende los resultados, por ello duele tanto ver a un equipo de voleibol femenino fuera de lucha por las medallas y al masculino perdiendo puntos clave por alineaciones indebidas, para luego caer al cuarto escaño sin bríos ni garra. Duele ver una versión sempiternamente apagada de la pelota, tradicional bastión en este tipo de delegaciones, o al judo y el remo quedar tan distantes de sus pronósticos arrasadores.

Pero no debemos afrontar con excesivo dramatismo este resultado, en primer orden porque teníamos señales muy claras de nuestras deficiencias y hacia dónde podían conducir, y en segundo porque cada vez el escenario deportivo internacional se ha emparejado más, con varios países que han invertido grandes sumas de dinero en aras de colarse en el espectro de máximo nivel. 

En Barranquilla, si bien se pudiera hablar de descenso de la calidad de nuestro deporte, hay que mirar con mucha mayor atención al desarrollo y efectividad de México, un gigante «dormido» que desde el pasado ciclo se puso las pilas, y que todavía puede crecer mucho más. Esa, a mi juicio, ha sido la causa fundamental del desenlace de estos Juegos en tierras colombianas.

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inmortal dijo:

16

6 de agosto de 2018

08:32:45


Bueno, aunque nos duelas tenemos que repetir lo dicho por Maradona, luego de la derrota de su Argentina en la última Copa Mundial de futbol, vi los juegos tranquilo, sabiendo que era la “Crónica de una derrota anunciada” – digo derrota, porque no creo que sea una muerte. A los atletas todos, los que ganaron y los que no, felicidades y gracias por su esfuerzo, ahora a disfrutar junto a su familia y su pueblo de estas vacaciones de verano que todos merecemos y luego a la batalla, a seguir entregando todo su sudor por mejorar cada día a pesar de las dificultades, sabiendo que en esas mismas difíciles condiciones vive y se entrega este pueblo cada día por salir adelante y demostrar que “si se puede”. Ahora bien, existen responsables de este resultado, y sobre todo de engañar a este pueblo y a la alta dirección del país que confió en ellos; quizás por exceso de triunfalismo o por sus análisis tecnócrata, en el mejor de los casos – algunos pueden pensar otras cosas menos legitimas. No era muy difícil saber que las posibilidades de ganar el medallero general de los JCC eran prácticamente imposible, que análisis justos permitirían entender a nuestro pueblos que las condiciones del universo deportivo es totalmente diferente a tiempos atrás, que para países del tercer mundo y en las condiciones económicas y asfixia financiera en que se tiene que desarrollar Cuba es una épica epopeya obtener los resultados que aún mantenemos en la esfera deportiva internacional. Estos responsables, desde el Presidente del INDER, recientemente ratificado como miembro del Consejo de Ministro, deben ser analizados y tomar las medidas que permitan evitar estas actitudes en un futuro y si es necesario realizar los cambios en los cuadros de dirección que se requieran. para dar cumplimiento a los lineamientos aprobados en el Congreso del PCC en cuanto al deporte hace falta cuadros capaces de presentar al Consejo de Ministro y a la alta dirección del país estrategia que coadyuve a adaptar el movimiento deportivo cubano a los nuevos tiempos, haciendo “revolución”, se puede hacer mucho en esta materia sin renunciar a nuestros principios, pero estamos siendo muy lentos y repito lo que es peor mintiendo al pueblo diciendo que nada cambió y que seguimos siendo los mejores o los ganadores. Por ahora solo un ejemplo de cosas inconcebible, la consecuencia de la discriminación de que han sido victima nuestras mujeres al no permitírsele aún practicar de forma organizada el boxeo femenino y el atraso de más de 10 años en permitir el levantamiento de pesas y la lucha libre entre damas, estas decisiones retrogradas y sumamente machistas representan sin duda dejar de competir con oportunidad por más de 15 títulos en estos JCC y conociendo la impronta de nuestras féminas quien sabe si por unas cuantas medallas olímpicas. Estos cambios no pueden quedarse solo en la esfera gubernamental, también tienen mucha responsabilidad el inmovilismo de la esfera no gubernamental que representa el Comité Olímpico Cubano y las federaciones deportivas, estas también deben hacer cambios en muchas de sus direcciones, ahí están figuras como el Dr. Antonio Castro embajador de la Confederación Internacional de Beisbol y Softbol o la fenomenal Mireya Luis recientemente nombrada vicepresidenta de la FIVB, ambos jóvenes que pueden volver a poner al Comité Olímpico cubano en el nivel de años atrás y optar por tener representación en el COI y en la dirección de la ODEPA y la ODECABE; tenemos que volver a ganar el prestigio de nuestros federativos en sus respectivas asociaciones internacionales que ayude a que como en tiempos anteriores, los árbitros y jueces lo piensen dos veces antes de tomar decisiones que perjudiquen a los atletas cubanos, estos además pueden ayudar a obtener donativos y ayudas financieras y de recursos u de otro tipo que tanto requiere nuestro deporte de alto rendimiento para poder acercarse a los niveles de entrenamiento que tienen nuestros contrincante en la arena internacional. Y la prensa, la pésima prensa deportiva que tenemos, también tiene mucha responsabilidad, unos hipercríticos y otros muy complacientes unidos al triunfalismo a sabiendas de estar equivocados, en la mayoría de los casos sin realizar un profundo y verídico análisis de los aspectos multifactoriales que inciden en la preparación y los resultados del deporte. La prensa deportiva requiere de ese cambio que se debatió en el congreso de la UPEC, tiene que ser sobre todo más profesionales y saber que esa oportunidad que tienen de llegarle a todo el pueblo, sobre todo la televisión y la radio y por tanto de convertirse en líderes de opinión los obliga a evitar esos comentarios simplistas y en ocasiones de mal gusto, los que no tangan condiciones deben superarse o no pueden seguir en esas responsabilidades, algunos no lo entienden así, pero los comentaristas y periodistas deportivos se convierte en ocasiones en unos de los eslabones más importante de la batalla ideológica que enfrenta nuestro país y que mucho daño a hecho a jóvenes deportistas que deciden abandonar el país, tener en cuenta que muchos jóvenes y no tan jóvenes solo ven televisión para ver los programas deportivos. Este, un poco largo comentario, es lo que me viene a la mente después de esta derrota, pero repito todo estos responsables directos y todos nosotros como parte de este pueblo, deportistas, entrenadores, federativos, médicos deportivos, sus familias, sus vecinos o simplemente amantes del deporte tenemos que colaborar. Si se puede, pero hay que intentarlo primero. Ah; por último, porque no merecen que se sienten importante, nuestro repudio a los traidores que abandonaron nuestro barco en los últimos meses y que también representaron perdidas de medallas para nuestra Cuba en estos juegos.

Julio Respondió:


7 de agosto de 2018

12:47:02

Coincido, si se puede, mucho más allá del 100% con usted, Inmortal, es más, lo leo y creo reconocer la manera de pensar y expresarse de un amigo. Esperemos su certero comentario no caiga en saco roto. Le felicito.

loco dijo:

17

6 de agosto de 2018

08:43:45


Dr Becali se paso todo el tiempo diciendo que cogeríamos el 1er lugar y mira lo que paso, sus cuentas fueron mal sacada. Y la que Usted esta sacando ya para el Panamericano, !Usted esta Embarcado!