ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Equipo de gimnasia artística femenina Foto: Rodríguez Robleda, José Raúl

BARRANQUILLA.– Quedan todavía dos semanas de competencias en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, quedan un sinfín de emociones por vivirse en esta ciudad, perla del Atlántico, pero difícilmente encontraremos otra actuación tan espectacular y tan sentida como el título conquistado por las chicas de la gimnasia artística femenina en la lid por equipos, la cual nuestro país no ganaba desde hace 25 años.

Antes de hablar de cómo llegamos a lo más alto del podio, hay que situar en perspectiva a este conjunto de la Mayor de las Antillas, que perdió a una de sus estrellas a solo un mes de los Juegos. Yesenia Ferrera, doble monarca hace cuatro años en Veracruz, México, se lesionó y quedó fuera de la escuadra, por lo que se tuvieron que modificar todas las rutinas, darle vuelta a estrategias planificadas desde hace muchísimo tiempo.

Este solo detalle le da un valor mayúsculo al cetro de Marcia Videaux, Yumila Caridad Rodríguez, Norma Zamora y Mary Morffi, quienes remontaron de manera espectacular y con rutinas de alto calibre en manos libre y caballo de salto se agenciaron el metal áureo.

Contra todos los pronósticos y burlando el efecto grada que suele nublar la vista a los jueces a favor de los anfitriones, las chicas entrenadas por Yareimi Vázquez se crecieron, demostraron todo su talento y, sobre todo, demostraron que cuando hay un trabajo de fondo serio, cuando hay dedicación y entrega, cualquier objetivo es posible.

Las cubanitas, con un equipo en el que tres integrantes no pasan de 19 años, culminaron en la cima con 150.100 unidades, superiores por estrecho margen a Colombia (149.950) y México (149.900), las anfitrionas con un apabullante apoyo de la afición, que coreó hasta el cansancio en las tribunas del Centro de Eventos Puerta de Oro.

«Salimos nerviosas al principio, pero el detalle del público no nos incomodó, al contrario, nos sirvió para darnos más ánimo a nosotras mismas», apuntó Morffi, la más experimentada del plantel antillano, quien no esperaba el resultado, aunque la fuerte preparación previa a la cita regional les permitió llegar con confianza.

Morffi tuvo notas superiores a 12.000 en los cuatro aparatos y, a pesar de no alcanzar puntuaciones elevadas en ninguno, su estabilidad resultó determinante en el desenlace final. No obstante, quien se robó los focos fue Marcia Videaux, impresionante por su sangre fría y liderazgo en los momentos de mayor tensión.

La granmense, quien celebró su 19 cumpleaños sobre el tapiz, fue la de mejor acumulado general entre todas las gimnastas en liza (52.950 puntos), y descolló particularmente en manos libres y salto, con altas calificaciones de 13.900 y 14.250, por ese orden. «Sentí que no podía fallar, que debía lograr ejecuciones perfectas porque el equipo lo necesitaba, y así mismo fue», precisó Marcia, emocionada y casi sin palabras tras una celebración llena de lágrimas.

Pero al margen de la estrella del plantel y del rendimiento estable de más experimentada, las chicas de menos experiencia sacaron la cara y aportaron de manera decisiva. Yumila Caridad Rodríguez (17 años) y Norma Zamora (16) ofrecieron una excelente imagen en el salto y también se destacaron en manos libres, por lo que contribuyeron al cierre espectacular del conjunto cubano.

«Teníamos bien claro el objetivo. Gracias al trabajo de la psicóloga Sucel Suárez, estábamos enfocadas y seguras de que podíamos ganar, sin importar que Colombia fuera la sede. Cuando uno tiene un objetivo hay que hacer de todo para lograrlo, superando todos los obstáculos que aparecen en el camino. No se puede parar hasta que no se llegue a la meta», expresó Yumila Caridad, quien se vio con mucho aplomo pese a su escasa experiencia internacional.

Por su parte, Norma aseguró que la victoria se sustentó en la capacidad para levantarse tras algunas caídas, algo que distingue a los cubanos. Dicho criterio lo respaldo la entrenadora Yareimi Vázquez, emocionada, entre lágrimas, pero con una sonrisa en su rostro que prueba la plena y merecida satisfacción por el éxito.

«Estoy muy contenta, porque hemos pasado por momentos difíciles, hace muchos años que la gimnasia femenina no ganaba por colectivos, y no tengo palabras para expresar lo que se siente. Muy feliz con mis atletas, se supieron levantar a pesar de las dificultades, y dedicamos el triunfo al pueblo de cuba, a todas las personas que contribuyeron a la preparación, a la Escuela, desde los maestros, médicos, fisiatras, personal de limpieza…esta medalla es de todos», destacó.

Yareimi reconoció que el camino no ha sido fácil, pues el hecho de perder a Yesenia, una de sus estrellas, a tan poco tiempo de la competencia, fue un golpe muy fuerte. «Algunas niñas no estaban preparadas para hacer los cuatro aparatos, y tuvimos que cambiar la estrategia. Nos vimos apretadas, pero ellas trabajaron intensamente en la recta final y aquí se ven los frutos. Pero lo mejor está por llegar. Esto empieza ahora».

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