ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Manrique Larduet. Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial

BARRANQUILLA.– Nunca asegures nada en la gimnasia artística, porque el pronóstico más seguro puede desvanecerse en un santiamén, sobre todo por la apreciación de los jueces, factor que en muchas ocasiones influye más en los desenlaces que el propio talento de los atletas.

No puede decirse tajantemente que ese haya sido el caso de la final por equipos en el inicio de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, pero en dicha prueba distintos factores resultaron determinantes en la clasificación final de los conjuntos, liderada por Colombia con una puntuación de calibre mundial: ¡249.400!.

Apoyados por su público, que coreó sin cesar durante más de una hora en el Centro de Eventos Puerta de Oro, los cafeteros arrancaron una de las preseas doradas que Cuba tenía en planes, lo cual demuestra cuán duros serán estos Juegos para la Mayor de las Antillas en su empeño de sostener el primer lugar del medallero.

Adrian Vergara. Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial

Colombia tuvo una actuación correcta, no se puede negar, pero jamás podremos considerar que sus ejecuciones tuvieron nivel mundial. Los jueces fueron extremadamente benévolos y caseros, algo que se esperaba, pues siempre tienden a existir «favores» para la sede en deportes de apreciación.

Cuba no estaba de espaldas a esta situación, había recibido pistas desde todas partes. Los colombianos entrenaron con ellos, estudiaron algo de sus rutinas, y en la programación de la competencia, fueron colocados en la segunda subdivisión y los anfitriones en la tercera, ya con plena conciencia de todo lo que debían hacer para salir campeones.

Ante ese panorama, la obligación de Cuba era buscar una actuación perfecta, con muy pocos fallos, algo que a la postre no sucedió, pues Manrique Larduet quedó por debajo de sus posibilidades en el libre, Randy Lerú y Rafael Rosendi fallaron en el salto, mientras en los arzones, el aparato más débil tradicionalmente de nuestro país, el desempeño no tuvo nada de especial.

«La competencia fue dura, tuvimos que llenarnos de fuerza y sobreponernos después de un comienzo en el que estuvimos un poco nerviosos. Empezamos en un aparato complicado como los arzones, donde nunca hemos sido fuertes, y salimos con un poco de miedo a fallar, de ahí las imprecisiones», aseguró a Granma la primera figura del plantel, Manrique Larduet.

El plantel caribeño culminó con puntuación de 245.150, con mal desempeño en manos libres, aparato en el que fueron cuartos entre los ocho contendientes. «Es un deporte en el que cualquier puede fallar. Nosotros hicimos nuestro trabajo y en sentido general estuvo bien.

Rafael Rosendi. Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial

«Nos sobrepusimos a las lesiones y, sobre todo, estamos contentos porque los más jóvenes supieron sacar la garra cuando hacía falta, demostrando que tienen talento y coraje para representar a nuestro país en cualquier escenario», apuntó el entrenador Carlos Gil.

Por su parte, Manrique, quien competirá el domingo en la final de máximos acumuladores con el segundo mejor registro (84.250, solo superado por el 84.950 del colombiano Jossimar Calvo), aseguró que salir de último en cada aparato es una responsabilidad muy grande, porque está obligado a no fallar. «La presión es mayor, pero trato de hacer lo mismo q en los entrenamientos», expresó.

«Estoy contento con mi desempeño individual, pero bien no me puedo sentir del todo porque la competencia era por equipos y veníamos a ganar. Además, no clasificar a la final de manos libres es un golpe doloroso, aunque estoy seguro de que Randy va a sacar la cara y aportar la medalla para Cuba», concluyó el estelar santiaguero.

Tras esta lid por colectivos, ahora se ordenarán los mejores por cada aparato para las finales de la próxima semana, en las cuales habrá que tener mucho cuidado con los colombianos y con algunas individualidades de otras naciones, pues en este deporte, como hemos podido apreciar por enésima vez, la apreciación es un arma de doble filo.

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Linda dijo:

1

21 de julio de 2018

00:56:45


Los jueces favorecieron a los anfitriones, sin dudas. Jossimar Calvo es bueno, pero las puntuaciones al resto del equipo, y a él mismo, en ocasiones, fueron exageradas. Encima de eso, Cuba estuvo mal en manos libres, y falló en aparatos en los que pueden hacerlo mejor. Pero se diseñó todo para que ganara Colombia.

PP dijo:

2

21 de julio de 2018

01:07:08


Y prepárense para las competencias que quedan. Si quieren ganar, tendrán que hacerlo todo perfecto, y aún así los colombianos seguirán siendo los favoritos de los señores jueces.

Miguel Garcia dijo:

3

21 de julio de 2018

09:36:10


Siempre ha sido así con Cuba pero eso no impedirá recoger la cosecha dorada. Somos CUBA

Orlando dijo:

4

21 de julio de 2018

09:49:38


La apreciación, un arma de doble filo, pero por lo que describe Aliet, aunque no fuese con esa elevada puntuación, Colombia ganó y bien!

Wilson dijo:

5

21 de julio de 2018

10:56:56


No todas las veces se puede ganar. Saber perder tambien es un merito. Descalificar al contrincante por ganar solo demuestra pobreza de espiritu. felicitaciones a colombia que trabajo arduamente por su triunfo.