ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Tomada de Internet

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza en los términos más enérgicos la nueva escalada en la conducta agresiva de los Estados Unidos contra Cuba.

El Departamento de Estado anunció hoy la decisión de permitir que, a partir del próximo 19 de marzo y al amparo del Título III de la ley Helms-Burton, se presenten demandas judiciales en tribunales de los Estados Unidos únicamente contra empresas cubanas incluidas en la Lista de Entidades Cubanas Restringidas elaborada por ese gobierno en noviembre de 2017 y actualizada un año después. Este listado arbitrario e ilegítimo, dirigido a recrudecer el bloqueo y extender sus efectos extraterritoriales, prohíbe a los ciudadanos estadounidenses realizar transacciones financieras directas con las entidades señaladas.

El anuncio del Departamento de Estado también indicó que suspendería por solo 30 días la posibilidad de iniciar acciones judiciales por igual concepto en contra de otras entidades cubanas o extranjeras con vínculos comerciales o económicos en Cuba.

Desde su entrada en vigor en 1996, la ley Helms-Burton ha procurado universalizar el bloqueo económico, mediante presiones brutales e ilegales de Estados Unidos contra terceros países, sus gobiernos y sus empresas. Persigue asfixiar la economía cubana, y promover o aumentar las carencias de la población con el propósito de imponer en Cuba un gobierno que responda a los intereses de Estados Unidos.

Por sus pretensiones ilegítimas y contrarias al Derecho Internacional, la ley Helms-Burton y el bloqueo concitan el rechazo universal, reiterado durante casi tres décadas, en los más importantes organismos regionales e internacionales. El ejemplo más reciente fue en la Asamblea General de las Naciones Unidas cuando el pasado 1 de noviembre fue objeto de diez votaciones consecutivas de rechazo, en que el gobierno de los Estados Unidos quedó en absoluto aislamiento.

El título II de la ley Helms-Burton dispone que el derrocamiento del gobierno revolucionario, la posterior tutela del país a cargo de un interventor estadounidense y el ulterior establecimiento de un gobierno contrarrevolucionario y subordinado a Washington tendrían como tarea inequívoca la devolución o pago a los antiguos propietarios de todas las propiedades que sean reclamadas por antiguos dueños o sus descendientes, hayan sido estadounidenses o no al momento de las nacionalizaciones o de que las abandonaron. En todo ese período, el bloqueo económico permanecería en pleno vigor.

Por consiguiente, los cubanos estarían obligados a devolver,  restituir o pagar a  reclamantes de los Estados Unidos por la casa donde viven, el terreno  donde se edifican sus comunidades, la tierra agrícola donde cultivan y producen, la escuela donde se educan sus hijos, el hospital o el policlínico donde reciben servicios médicos, donde está su centro de trabajo, donde tienen un negocio particular, además de por los servicios de electricidad, agua y comunicaciones subsidiados que disfruta la población. 

Es una pretensión solo concebible en las mentes de quienes identifican a Cuba como una posesión colonial.  Según dispone la ley Helms-Burton, el bloqueo económico sólo se podría levantar cuando se haya alcanzado esa ambición.

Esta ley descansa sobre dos mentiras fundamentales: la noción de que las nacionalizaciones llevadas a cabo poco después del triunfo revolucionario fueron ilegítimas o indebidas y que Cuba constituye una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos.

Las nacionalizaciones cubanas se llevaron a cabo amparadas por leyes, con estricto apego a la Constitución y en conformidad con el Derecho Internacional. Todas las nacionalizaciones contemplaron procesos de compensación justa y adecuada que el gobierno de los Estados Unidos se negó a considerar. Cuba alcanzó y honró acuerdos globales de compensación con otras naciones que hoy invierten en Cuba como España, Suiza, Canadá, Reino Unido, Alemania y Francia.

La verdadera amenaza a la paz y la seguridad de la región son las declaraciones y acciones irresponsables del gobierno de Estados Unidos y los planes desestabilizadores contra América Latina y el Caribe en el afán declarado de imponer la doctrina Monroe.

La Ley de Reafirmación de la Dignidad y Soberanía Cubanas del 24 de diciembre de 1996 establece que la ley Helms-Burton es ilícita, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno. Considera nula toda reclamación amparada en dicha ley, por cualquier persona natural o jurídica.

Según estipula esa ley, las reclamaciones de compensación por las propiedades nacionalizadas podrán formar parte de un proceso de negociación sobre la base de la igualdad y respeto mutuo entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, “examinadas de conjunto con las indemnizaciones a las que el Estado y el pueblo cubanos tienen derecho con motivo de los daños y perjuicios causados por el bloqueo y las agresiones de todo tipo cuya responsabilidad corresponde al gobierno de los Estados Unidos”. Aclara, a la vez, que quedará excluido de futuras posibles negociaciones quien utilice los procedimientos y mecanismos de la ley Helms-Burton en perjuicio de otros.

El gobierno cubano reitera a los socios económicos y las empresas extranjeras que operan en Cuba todas las garantías para la inversión extranjera y los proyectos conjuntos. La Constitución Cubana, ratificada por amplia mayoría en referendo el pasado 24 de febrero de 2019, en su artículo 28 reconoce también esas garantías, incorporadas en la Ley de Inversión Extranjera No. 118 del 29 de marzo de 2014.

La decisión de hoy impone obstáculos adicionales a nuestros objetivos de desarrollo y progreso económico, pero Estados Unidos continuará fracasando en su objetivo central de someter por la fuerza la voluntad soberana de los cubanos y nuestra determinación de construir el socialismo. Prevalecerá el sentimiento mayoritario de los pueblos de Cuba y Estados Unidos que favorece la mejoría de las relaciones y el desarrollo de una convivencia civilizada y respetuosa.

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Oscar Ruiz de Huidobro dijo:

11

5 de marzo de 2019

14:40:47


Adhiero plenamente a lo que dijo Fidel Castro “Y no solo que sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión, ... libertad quiere decir patria. Y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte.” Siempre será así. Y sí los yanquis pasan del bloqueo a otra acción directa para imponer el artículo que tratará de derrocar al gobierno cubano como suele expresar Trump. no tan solo los cubanos y cubanas defenderán Cuba. Hombres y mujeres libres de todo el país serán internacionalistas defendiendo la isla o actuando en el lugar que indique Miguel; Raúl y Ramiro. Entonces el Patria o Muerte será patria libre y sin yanquis.

Luis Antonio Amigo dijo:

12

5 de marzo de 2019

21:09:09


Pienso que se debe trabajar más en el comercio interno, aumentar más la producción agrícola y pecuaria, tanto estatales como privada estimulando más a los trabajadores de esos sectores, unir fuerzas en los servicios tantos estatales como privados, mejorar la calidad de todos los productos, tantos los que se consumen en el país como lo que se exportan. La estimulación a las inversiones tantos de extranjeros como de cubanos dentro y fuera de país con supervisiones continuas del funcionamientos de estas inversiones y empresas mixtas, pero con facilidades para producir, vender y traer empleos mejor remunerados. Los principios no se negocian, eso lo sabemos bien, porque volver al capitalismo es pagar la salud, la educación y tener inseguridad en las calles y corrupción a todos los niveles. Los logros de la revolución hay que defenderlos a toda costa sin regalar y vender la patria. Hay que ser muy inteligente para aprovechar las potencialidades agrícola y pecuaria para una autosuficiencia alimentaria. Hay que aprovechar las iniciativas de servicios para fomentar un turismo creativo y con mayor desempeño económico. Se debe tener en cuenta los errores que se cometieron y que dieron lugar a la rectificación y que ahora no podemos dar el lujo de volver cometerlo. Con control y supervisiones justas no se puede temer a la inversión extranjera y de los connacionales. Tenemos de romper los tabús, la burocracia y lentitud de los procesos inversiones y atraer más capital y prestigio en nacional e internacional en estas actividades económica pagando a tiempo. Hemos vivido frente al imperio con bloqueo económico durante más de 58 años y hemos vencido, pero debemos de ser más creativos inteligentes, estimulantes al trabajador para ganarnos mayor prestigio dentro y fuera de Cuba. Tenemos que producir más y no depender de las importaciones, pero recordando que el pueblo también necesita certeza en el futuro de nuestro socialismo. Por favor creo que pensar en todo esto es necesario. Aprendimos de los momentos más difíciles del periodo especial para no volver a llegar a esos extremos, pero no podemos darnos el lujo de caer en una recesión económica, porque debemos salvar el socialismo a toda costa. Debemos aumentar la educación político - ideológica y económica de las futuras generaciones para que defiendan los logros sociales y desarrollen iniciativas para aumentar el bienestar social. Espero que con esas ideas y otras muchas de cubanos de corazón no nos importe lo que el imperio declare o quiera imponernos. Debemos pensar en esa victoria siempre

Andrés dijo:

13

6 de marzo de 2019

10:35:04


Trump y sus lacayos, no arreglan los problemas de su casa y estan entrometidos en los problemas de otros, claro para sus intereses

Julio Piñones dijo:

14

6 de marzo de 2019

20:41:45


La Revolución Cubana ha sido por décadas la fortaleza moral de quienes aspiramos a una sociedad distinta, a la que nos ha impuesto EEUU a Latinoamérica. Vaya nuestro saludo y mensaje de fortaleza ante esta nueva irrupción de amenazas imperialistas. ¡Viva Cuba!

Rolando Jaen Roldan dijo:

15

8 de marzo de 2019

19:34:33


Con esa nueva escalada imperialista no van a doblegar al pueblo cubano ni a la revolución. Con el afán de querer e linar al socialismo en el mundo están Cómo locos y esto puede provocar un guerra que en esta ocasión va a llegar a su territorio y entonces el pueblo norteamericano va a entender de una vez lque los gobernantes que eligen sólo quieren guerras para enriquecerse.viva Cuba con mi vida defenderé mi patria y mi REVOLUCION. Patria o muerte.