ULTRAJE A LAS MILES DE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO INTERNACIONAL

7 de octubre de 2005

El crimen de Barbados

Huellas invisibles del terror

DOMINGO ALEXANDER (estudiante de Periodismo)

Desde aquel oscuro y triste octubre de 1976 permanece en el recuerdo de Mirtha Hayes Pérez, como si fuera hoy, la imagen de su hermano Santiago Edenio, víctima de uno de los actos terroristas más crueles que la humanidad conozca: el horrendo crimen de Barbados.

Foto: JORGE LUIS GUIBERT"No podía entender que algo así le hubiera sucedido a mi hermano y a sus compañeros llenos de vida, de sueños", expresa Mirtha. 

El entrenador de esgrima Santiago Edenio Hayes Pérez fue una de las vidas tronchadas el fatídico 6 de octubre, cuando terroristas al servicio del imperialismo y la contrarrevolución hicieron estallar en pleno vuelo una nave de Cubana de Aviación.

Mirtha recuerda conmovida aquellos días como "momentos de inconsolable dolor. No podía entender que algo así le hubiera sucedido a mi hermano y a sus compañeros llenos de vida, de sueños y de éxitos. Cosas así marcan a uno para siempre, máxime cuando sabemos que los autores están libres, protegidos por los que se proclaman, con Bush a la cabeza, defensores de la democracia y antiterroristas.

"Mi hermano era cariñoso, afable, muy familiar, por esa razón le puse a mi hija Edenis, por el segundo nombre de él. Ella es actriz, actualmente interpreta el personaje de Alelí en la telenovela Al compás del son. Él estaría muy orgulloso de su única sobrina, pues siempre me insistía en que como mujer debía trabajar y labrar mi propia senda.

"De niña quedé huérfana de madre, y de él siempre recibí apoyo y comprensión. Me daba consejos sobre cómo actuar en la vida y me animaba a superarme para ser útil a la sociedad. Gran parte de lo que soy se lo debo a mi hermano".

Mirtha, que escogió el hermoso camino de educar a otros y hoy dirige la Unidad de Estudio de Música en la Escuela de Instructores de Arte de Santiago de Cuba, habla con emoción de las conmovedoras palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro en la Plaza de la Revolución el día del sepelio de las víctimas. "El impacto fue tremendo, lloré muchísimo, pero hoy reconozco que su mensaje me hizo más fuerte. No puedo describir lo que sentí al ver no solo a Fidel sino a todo el pueblo de Cuba compartir nuestro dolor. Son cosas que no podemos olvidar.

"Da tristeza pensar que pese a las denuncias, pruebas y testimonios, la justicia es burlada y el terrorista internacional Luis Posada Carriles, autor intelectual del monstruoso asesinato, disfruta de privilegios en su falsa prisión y se niegan a deportarlo a Venezuela.

"La muerte de mi hermano dejó en todos un vacío inmenso. Nuestro padre jamás se repuso de tanto sufrir y comenzó a presentar problemas cardíacos y otros padecimientos.

"Pero quien más ha padecido es su hija Dasnay que solo tenía nueve meses de nacida. Mi hermano no tuvo la oportunidad de educarla, de darle cariño, de verla crecer. Hoy ella me pide que le hable de su padre, de cómo era.

"A 29 años de aquel abominable crimen, a los familiares de los mártires de Barbados no nos anima la venganza ni el odio, solo queremos justicia. No puede quedar impune lo que costó tantas vidas y sufrimientos. Y lo exigimos hoy con la misma firmeza de aquellos días, para que tragedias como esas no vuelvan a ocurrir".

Para Mirtha Hayes Pérez la pérdida de su hermano fue como mutilar parte de su propio cuerpo, y aunque ha pasado mucho tiempo, este suceso dejó huellas imborrables en su vida y la de su familia.

¡Tantos años después del brutal crimen de Barbados la justicia sigue secuestrada!

   

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