ULTRAJE A LAS MILES DE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO INTERNACIONAL

21 de junio de 2005

El terrorismo o la paz

ORLANDO FUNDORA*

La guerra ha sido siempre el antónimo de la Paz, pero hoy hay que decir que ese lugar tan sombrío lo ocupa el terrorismo, que ha devenido el enemigo más ostensible de la estabilidad, la tranquilidad y la seguridad ciudadana en todo el mundo. Un terrorismo con raíces históricas sumamente extendidas, pero que hoy amenaza a la humanidad a escala universal, porque se ha convertido en el método principal de la superpotencia militar para el ejercicio del dominio absoluto a escala universal y dentro de sus propias fronteras.

Los recientes escándalos en torno a la presencia en territorio estadounidense del connotado terrorista internacional de origen cubano Luis Posada Carriles, su solicitud de asilo político, la resistencia del Gobierno de Estados Unidos a proceder contra dicho delincuente y las maniobras que percibe la comunidad mundial para evitar su extradición a Venezuela o su comparecencia ante un tribunal internacional que garantice que se haga justicia, alarman a la humanidad.

Sobre una plataforma de mentiras e infundios de todas clases, Estados Unidos ha desatado sendas guerras en Afganistán e Iraq que han costado la vida a más de 100 000 iraquíes y a 1 600 soldados norteamericanos, además de haber dejado cifras aproximadamente diez veces mayores de heridos, buena parte de ellos mutilados. A ello que hay que sumar las amenazas a un crecido número de países, todos del Tercer Mundo, contra los cuales han comenzado ya la consabida campaña de calumnias, conspiraciones y provocaciones.

Cuba ha sido, durante casi medio siglo, objetivo y víctima significativa de la agresividad de diez administraciones estadounidenses y es hoy igualmente uno de los blancos esenciales de la actual Administración norteamericana.

Cuba ha sufrido durante toda la existencia de la Revolución los más atroces actos terroristas. En ninguno de ellos ha dejado de estar presente el Gobierno de los Estados Unidos de América a través de algunas de sus agencias públicas o secretas.

Cuba ha sufrido, desde acciones de quema de campos de caña, incendios de grandes establecimientos comerciales, esparcimiento de gérmenes de distintas enfermedades contra animales y humanos, asesinatos de diplomáticos cubanos en varios países, la explosión de bombas en embajadas y consulados de Cuba en diversas ciudades del mundo, hasta la larga lista de atentados terroristas contra el Presidente Fidel Castro en los que igualmente se han puesto en peligro las vidas de personas, niños inclusive, en varios países.

Mediante actos terroristas se han esforzado especialmente por sabotear el desarrollo turístico del país y es conocido que han hecho estallar artefactos dinamiteros en varios hoteles de La Habana con saldo de varios heridos y la muerte de un turista italiano.

Especialmente repugnante fue la acción terrorista que hizo explotar en pleno vuelo, en 1976, un avión de Cubana de Aviación en el que perdieron la vida 73 personas. Es ampliamente conocido en todo el planeta que los autores intelectuales de este horrendo crimen fueron Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, quienes resultaron detenidos y sometidos a juicio en Venezuela y que, aún en desarrollo un deliberadamente dilatado proceso judicial, fueron liberados en operaciones organizadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, en estrecho contubernio con la mafia terrorista cubano americana de Miami.

Todo el mundo conoce también que Posada Carriles y Orlando Bosch han estado implicados en una buena parte de los crímenes más arriba mencionados y cómo cuantas veces han sido hechos prisioneros de la justicia por sus fechorías, han sido excarcelados mediante manipulaciones organizadas por la CIA, casi siempre por medio de operaciones de soborno de funcionarios, incluso de jefes de Estado.

El historial delictivo de estos criminales no se resume al expediente "anti-castrista" de ambos, como pretende la prensa controlada por el imperio, ellos son culpables así mismo de haber aplicado torturas y otros excesos represivos contra personas progresistas durante el tiempo en que sirvieron en los cuerpos represivos de Venezuela en la década de los años setenta, y posteriormente en diversos países de Centroamérica, al servicio de la CIA contra los movimientos de liberación nacional y progresistas en la región.

Indigna observar el contraste entre la actuación del Gobierno estadounidense en los casos de Posada Carriles y Bosch con el procedimiento que llevó al apresamiento e injusta condena de Cinco jóvenes patriotas cubanos que, en cumplimiento del mandato de su Patria y de su conciencia, penetraron las filas de la mafia cubano americana de Miami para denunciar y frustrar sus macabros planes terroristas.

Esta forma sui géneris de la Administración estadounidense de combatir el terrorismo mediante el estímulo, apañamiento y protección de los terroristas y la persecución y condena de los luchadores contra el terrorismo, contrasta vivamente con la proclamación que ahora hace el presidente George W. Bush de los EE.UU. como líder mundial de la lucha contra este mal. Disiente también, obviamente, de sus pronunciamientos acerca de que "quien protege a un terrorista es en sí mismo un terrorista" o de que "quien está con el terrorismo está contra la nación estadounidense".

Finalmente, es bueno subrayar que, en los casos de Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, no se trata simplemente de simples agentes terroristas de bajo vuelo; ellos han sido asesinos, violadores, cómplices y ejecutores privilegiados del plan terrorista más siniestro llevado a cabo en cualquier parte del mundo, el tristemente célebre Plan Cóndor, ideado y programado por la CIA y puesto en las manos (sería más exacto decir en las garras) del siniestro tirano Augusto Pinochet, a cuyo expediente asesino hay que agregar las infames acciones de malversación del erario público chileno recién probadas, hechos que le equiparan, en el terreno de la corrupción, a los más indecorosos tiranuelos del continente.

*Presidente del Consejo Mundial por la Paz y del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

   

SubirSubir