ULTRAJE A LAS MILES DE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO INTERNACIONAL

2 de junio de 2005

Testimonios contra el terrorismo en La Habana

La desmemoria es lo peor que nos podría pasar

Nuevas intervenciones resaltan la necesidad de recordar la historia del terror perpetrado contra América Latina. Destacan fenómeno de la "impunidad" como la otra cara del terrorismo de Estado en el continente

ANETT RÍOS JÁUREGUI

Es imprescindible dar a conocer nuestra historia a los pueblos que la ignoran y a quienes no la recuerdan, porque perder la memoria sería lo peor que nos podría pasar, enfatizó esta mañana Norah Cortiñas, fundadora del movimiento de las Madres de la Plaza de Mayo, y una de las argentinas delegadas al encuentro internacional Contra el terrorismo, por la verdad y la justicia, inaugurado esta semana en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

En una sesión que también contó con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba,  quien desde ayer participa activamente en la reunión, Cortiñas relató las consecuencias del conocido Plan Cóndor en Argentina, un instrumento imperialista que, según precisó, salió del caparazón en 1823, con la Doctrina Monroe.

Para Cortiñas la doctrina imperialista de terror económico fue el germen del horror que su país y el continente padecerían después: Solamente en Argentina, indicó, hubo más de 30 000 desaparecidos, más de 10 000 presos políticos y miles de exiliados.

El exilio fue para afuera y para adentro, explicó, porque el pánico obligó a miles de familias a trasladarse de barrio en barrio, y por diferentes provincias, huyendo del terror.

Cortiñas denunció la existencia de alrededor de 500 campos de concentración en Argentina durante la dictadura militar, centros de tortura donde se aplicaron metodologías nazis contra mujeres, hombres y menores de edad, desde que comenzó el gobierno castrista en marzo de 1976.

Al principio no entendíamos por qué ni para qué se llevaban a nuestros hijos, confesó, luego entendimos que los secuestraban porque eran jóvenes revolucionarios, luchadores populares que buscaban la liberación de nuestros pueblos.

Se los llevaban, continuó, para eliminarlos con el fin de implementar políticas económicas neoliberales, porque el Cóndor fue la antesala de este imperio actual de George W. Bush que programa el ALCA, expropia nuestras riquezas y pretende militarizar una vez más a nuestros países.

Nuestros hijos desaparecidos y asesinados querían defender la independencia, la libertad y el respeto a los derechos humanos, señaló la delegada argentina, y hoy están presentes para pedirnos que nos pongamos de pie y nadie quede arrodillado, ellos están presentes para que no claudiquemos.

Durante su intervención Norah Cortiñas informó que el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, no pudo asistir a este encuentro pues participa actualmente en una importante reunión celebrada en la ciudad de Mar del Plata, donde más de 100 organizaciones se han dado cita para organizar y promocionar el Encuentro de los Pueblos, un movimiento que repudiará la visita del presidente Bush a Argentina el próximo mes de noviembre.

TERRORISMO IMPUNE

Raúl Olivera, investigador y dirigente sindical uruguayo, definió ayer el fenómeno de la impunidad como la otra cara de la moneda del terrorismo de Estado en Latinoamérica.

Para nosotros, indicó, derrotar al terrorismo es acabar con la impunidad política, cerrarle el paso y no permitir que se sigan repitiendo los crímenes del pasado.

Resaltó la importancia de que las naciones víctimas de estos conflictos encuentren una política común que en principio permita aunar esfuerzos para escribir, rescribir e intercambiar información sobre los episodios del Plan Cóndor, y propuso trazar líneas de acción concretas durante el encuentro para que el trabajo futuro sea eficaz.

Por su parte, Hernán Uribe, periodista chileno que fuera director del diario La Noticia de Ultima Hora, órgano del Partido Socialista de Chile durante el gobierno de Salvador Allende, denunció el papel de las dictaduras militares de América Latina en el asesinato de alrededor de 800 periodistas a partir de la década del sesenta.

Uribe, quien se califica como el primer chileno al que la Junta Militar concedió el "honor" de quitarle su nacionalidad, dijo que los profesionales de la prensa fueron "víctimas preferidas" por las dictaduras, y que el conocimiento de los crímenes cometidos bajo su poder comenzó a ser investigado y conocido con mayor exactitud a partir de la constitución de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) en 1976.

Hoy nos tenemos que enfrentar al terrorismo informativo, señaló Uribe, una presión enorme de los medios más poderosos, específicamente estadounidenses, que distorsiona y confunde la información en nuestros países.

La prensa alternativa, aunque en cifra menor, se suma cada vez más a la labor de encarar a esta prensa dominante, y los periodistas deben tomar conciencia para colaborar y difundir la verdad, añadió.

El encuentro internacional Contra el terrorismo, por la verdad y la justicia reúne en La Habana a cientos de líderes políticos y sindicales, activistas sociales, defensores de los derechos humanos, académicos periodistas, escritores, artistas y víctimas del terrorismo de más de 66 países. Cientos de delegados e invitados cubanos participan también en estas sesiones que concluirán mañana sábado.

   

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