Los ex oficiales CIA Phil Giraldi y Larry Johnson; W. Patrick
Lang, de las Fuerzas Especiales de la Agencia de Inteligencia de la
Defensa; Ray McGovern, de la Agencia de Inteligencia de la Armada y
de la CIA, y otros ex altos oficiales con largos años de servicio,
tienen razón cuando advierten a Obama que el Primer Ministro de
Israel tiene proyectado un ataque sorpresa con la idea de obligar a
Estados Unidos a la guerra contra Irán.
Pero con la Resolución 1929 del Consejo de Seguridad de Naciones
Unidas, Israel logró que Estados Unidos se comprometiera a ser el
primero en atacar.
Después de eso, Netanyahu no se atrevería a ser el primero en
hacerlo, ya que una acción de este tipo lo enfrentaría a todas las
potencias nucleares y él no es estúpido.
Entre todos los enemigos de Irán han creado una situación
absurda. A Obama no le quedaría otra alternativa que ordenar la
muerte de cientos de millones de personas inocentes, y los
tripulantes de sus naves de guerra en las proximidades de Irán
serían de los primeros en morir y él no es un asesino.
Es lo que pienso sin temor a estar equivocado.
Lo peor que puede ocurrir es que alguien cometiera un error
funesto que precipitara los acontecimientos antes de que venza el
plazo del Consejo de Seguridad para inspeccionar el primer mercante
Iraní.
Pero no hay razón para ser tan pesimista.