Antecedentes (Contexto internacional, fundadores, principios.)

El Movimiento  de Países No Alineados (MNOAL) se gestó y fundó en medio de la quiebra del sistema colonial y de la lucha emancipadora de los pueblos de África, Asia, América Latina y otras regiones del mundo, y en el apogeo de la Guerra Fría. En los albores del Movimiento, su accionar constituyó un factor esencial en el proceso de descolonización, que luego condujo al logro de la libertad y la independencia de muchos países y pueblos, y a la formación de decenas de nuevos Estados soberanos. El MNOAL ha desempeñando a lo largo de su historia un papel fundamental en la preservación de la paz mundial.

Aunque antes de 1955 se celebraron algunas reuniones de corte tercermundista, los historiadores consideran la Conferencia Afro-Asiática de Bandung como el antecedente más inmediato en el camino hacia la creación del MNOAL. Esta Conferencia se celebró del 18 al 24 de abril de 1955 y reunió a 29 Jefes de Estado de la primera generación postcolonial de líderes de los dos continentes, con el objetivo de identificar y evaluar los problemas mundiales del momento, y desarrollar políticas conjuntas en las relaciones internacionales.

Fue en esa Conferencia que se enunciaron los principios que deberían  gobernar las relaciones entre las naciones grandes y pequeñas, conocidos como los "Diez Principios de Bandung". Dichos principios fueron  adoptados posteriormente como los principales fines y objetivos de la política de no alineamiento. El cumplimiento de dichos principios pasó a conformar un criterio central para la membresía de los NOAL, en lo que hasta inicios de la década de 1990 se conoció como la "quintaesencia del Movimiento".

En 1960, a la luz de los resultados alcanzados en Bandung, durante el XV período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la ONU, en el que fueron admitidos 17 nuevos países de África y Asia, la gestación del MNOAL cobró un impulso decisivo. En ello jugaron un papel esencial los entonces Jefes de Estado o de Gobierno de Egipto, Gamal Abdel Nasser, de Ghana, Kwame Nkrumah, de la India, Shri Jawaharlal Nehru, de Indonesia, Ahmed Sukarno y de Yugoslavia, Josip Broz Tito, quienes después se convertirían en líderes emblemáticos del Movimiento.

Seis años después de Bandung, sobre una base geográfica más amplia, se fundó el Movimiento de Países No Alineados en la Primera Conferencia Cumbre de Belgrado, celebrada del 1 al 6 de septiembre de 1961. Asistieron a la Conferencia 25 países. Cuba fue el único país de la región de América Latina y el Caribe que participó en la Cumbre de Belgrado.

Los criterios de membresía formulados en la Conferencia Preparatoria para la Cumbre de Belgrado (El Cairo, 1961), demuestran que el Movimiento no fue concebido para desempeñar un papel pasivo en la política internacional, sino para formular sus propias posiciones de manera independiente, reflejando los intereses y condiciones de sus integrantes, como países militarmente débiles y económicamente subdesarrollados.

Así, los objetivos primarios de los países no alineados se enfocaron en el apoyo a la autodeterminación, la independencia nacional, la soberanía e integridad territorial de los Estados;  la oposición al apartheid; la no adherencia a pactos multilaterales militares y la independencia de los países no alineados de las influencias y rivalidades de las grandes potencias o bloques; la lucha contra el imperialismo en todas sus formas y manifestaciones; la lucha contra el colonialismo, el neocolonialismo, el racismo, la ocupación y la dominación extranjeras; el desarme; la no interferencia en los asuntos internos de los Estados y la coexistencia pacifica entre todas las naciones; el rechazo al uso o amenaza de uso de la fuerza en las relaciones internacionales; el fortalecimiento de las Naciones Unidas; la democratización de las relaciones internacionales; el desarrollo socioeconómico y la reestructuración del sistema económico internacional; así como la cooperación internacional sobre bases de igualdad.

Desde su fundación, el Movimiento de Países No Alineados ha librado  una batalla constante para garantizar que los pueblos oprimidos por la ocupación y dominación extranjeras puedan ejercer su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia.

En las décadas del 70 y el 80 del siglo pasado, el MNOAL desempeñó un papel fundamental en la lucha por el establecimiento de un nuevo orden económico internacional que permitiera a todos los pueblos del mundo disfrutar de sus riquezas y recursos naturales, y que ofreciera una plataforma amplia para un cambio fundamental en las relaciones económicas internacionales y la plena emancipación económica de los países del Sur.

En sus casi 45 años de existencia, el MNOAL ha agrupado a un número creciente de Estados y movimientos de liberación, los cuales, a pesar de su diversidad ideológica, política, económica, social y cultural, han aceptado sus principios fundacionales y objetivos primarios y han demostrado su disposición de convertirlos en realidad. Históricamente, los países no alineados han demostrado su capacidad para superar sus diferencias y encontrar un común denominador para la acción, que lleve a la cooperación mutua y la defensa de sus valores compartidos.

Hasta hoy, se han celebrado trece Conferencias Cumbres del MNOAL.

Los Diez Principios de Bandung

 

Respeto de los derechos humanos fundamentales y los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Respeto de la soberanía e integridad territorial de todas las naciones.

Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y la igualdad de todas las naciones, grandes  y pequeñas.

La abstención de intervenir o de interferir en los asuntos internos de otro  país.

El respeto del derecho a defenderse de cada nación, individual o colectivamente, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

A. La abstención del uso de pactos de defensa colectiva en servicio de los intereses particulares de cualquiera de las grandes potencias.

B. La abstención de todo país de ejercer presiones sobre otros países.

Abstenerse de realizar actos o amenazas de agresión, o de utilizar la fuerza en contra de la integridad territorial o independencia política de cualquier país.

La solución pacífica de todos los conflictos internacionales, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

La promoción de los intereses mutuos y de la cooperación.

 

El respeto de la justicia y de las obligaciones internacionales.

Tomado de: www.cubanoal.cu

 

SubirSubir