De la Sierra Maestra a Santiago de Cuba. La contraofensiva estratégica. Fidel Castro Ruz

Diciembre de 1958

LUNES

15

Inmerso en el asedio a Maffo, le escribí a Raúl para que me prestara apoyo aéreo con algunas bombas incendiarias, con el objetivo de precipitar el desenlace y dirigir el ataque a Jiguaní.

Carretera Central

Dic. 15, 58

5 y 15 p.m.

Raúl:

Aquí se está librando una lucha dura. Hoy es la quinta noche consecutiva de ataque a Maffo. La aviación ha arrasado el pueblo. Después tenemos la tarea de Jiguaní que está cercado con 250 hombres dentro. Una tropa de 200 guardias ha logrado filtrarse, tratando de apoyar a la de Maffo; la tenemos localizada al norte de Baire, que está en nuestras manos y espero interceptarla mañana. Los de Maffo se están defendiendo como fieras y nos han costado ya 13 bajas (dos muertos y 11 heridos de mayor o menor gravedad) hasta este momento, pero los tenemos en una situación desesperada. Me preocupa que la operación posterior en Jiguaní me vaya a llevar mucho tiempo. Necesito, pues, que me prestes apoyo aéreo con algunas bombas incendiarias. Yo puedo emplear algunos obuses 81 como bombas. Para eso te mando a Willy [Figueroa].

La [Carretera] Central está tomada por nosotros desde el Río Cautillo hasta cerca de Palma Soriano. El único punto que tienen ellos es Jiguaní. Baire, Contramaestre y América los tenemos nosotros. Ellos están arrinconados en unas naves del BANFAIC en Maffo.

No sueltes un solo prisionero más. Creo que debemos variar ya la política en ese sentido. Después del trato que les hemos dado no se justifica que resistan todavía como resisten. Tengo un encabronamiento con estos de Maffo, que de milagro no los fusilo a todos cuando se rindan.

Fidel Castro R. [firma]

MARTES

16

S. M.

Dic. 16, 58

6 y 40 p.m.

Cristino [Naranjo. Se encontraba al norte de Jiguaní]:

Espera ahí instrucciones mías.

Fidel Castro Ruz [firma]

S. Maestra,

Dic. 16, 58

[A Arturo Aguilera]

Orden de 6 galones de gasolina al portador.

Fidel Castro Ruz [firma]

S. Maestra/Dic. 16, 58

10 y 50 p.m.

Almeida:

El refuerzo fue interceptado en los lugares escogidos anoche y rechazados hasta Jiguaní, no sin antes caer en una tercera emboscada que le preparé por la tarde al mando de Antonio (el que se le fue a Casillas). Se ocuparon algunas armas. Eran tres compañías. Traían muchos Garand, bazoocas y morteros 81. Primero cayeron en la emboscada donde estaba Reynaldo [Reinaldo Mora] y luego fueron a parar a donde estaba [Crisógenes] Vinajera. Aquí se contaron diez o doce muertos.

Hace tres días ocurrió un accidente muy lamentable en la zona de operaciones de las columnas 1 y 3. Tuvo su origen en una imprudencia injustificable por parte de la Jefatura de la Cruz Roja Cubana.

El puente de la carretera central, sobre el río Cautillo, entre Bayamo y Sta. Rita, había sido volado por nuestras fuerzas. El enemigo se dio entonces a la tarea de hacer un desvío por tierra, que permitiera el tránsito de los transportes de guerra. Para contrarrestar esta medida, minas de alto poder explosivo y extrema sensibilidad fueron colocadas en la ruta del enemigo.

Fuerzas blindadas de la Dictadura estaban instaladas en el lugar conocido por la Marmolera, al otro lado del Cautillo, en espera de la oportunidad para avanzar.

El día 15 a [las] 3 de la madrugada, sin previo aviso y sin solicitar autorización del mando rebelde, un jeep de la Cruz Roja se puso en marcha por el desvío construido por el enemigo junto al Cautillo.

Apenas había caminado doscientos metros, al pasar sobre una mina de contacto esta hizo explosión destruyendo el vehículo y matando a sus tripulantes. La culpa de este accidente la tiene, en primer término, la Jefatura de la Cruz Roja, que sin comunicarse con el mando rebelde y sin aviso previo alguno envía un carro en horas de la madrugada por un camino donde se está esperando el avance enemigo.

En segundo lugar, también es culpable el mando de la Dictadura, que utilizó un carro de la Cruz Roja como conejillo de Indias, autorizándolo a pasar por un camino minado sin advertirle el peligro.

El resultado fue la muerte de 5 humildes miembros de la Cruz Roja Cubana. Al amanecer, los tanques no avanzaron; se habían valido de la Cruz Roja para explorar el camino, y en lugar de soldados murieron pacíficos ciudadanos, que prestaban sus servicios en la humanitaria institución.

Es curioso que entre los muertos no se encontrase ningún oficial de la Cruz Roja y que enviaran solamente cinco modestos miembros a la riesgosa misión de avanzar a las tres de la madrugada sin aviso previo por una vía que se ha convertido en campo de batalla.

Días antes una ambulancia, con el teniente coronel Caballero, había penetrado hasta Baire sin comunicación ni solicitar autorización previa. Se había comunicado solamente con el Puesto de Mando de Bayamo. Esta Comandancia le advirtió al teniente coronel Caballero que debía permanecer en Baire hasta nuevo aviso, pues todos los caminos, lo mismo hacia Santiago de Cuba que hacia Bayamo estaban minados, y que la Cruz Roja, no podía transitar con la sola autorización del Mando Militar de la Dictadura, ya que de hecho se estaba sirviendo de ella para explorar los caminos, antes de ordenar el avance de sus tanques.

Si el Ejército tiene helicópteros disponibles que en otras ocasiones ha facilitado a la Cruz Roja para evacuar a sus heridos, ¿por qué ahora cuando se está combatiendo en la carretera precisamente, van a mandar ambulancias y jeeps, por los mismos caminos por donde están situadas nuestras posiciones?

Ningún Ejército en guerra tiene obligación de publicar en qué punto está colocada una mina o tiene situados sus elementos de combate.

Se sabe que el Presidente de la Cruz Roja, coronel Figarola Infante es un incondicional de la Dictadura de Batista. Aunque la mayor parte de los miembros de esa institución son personas respetables y honestas, el Ejército Rebelde tiene la obligación de velar por la seguridad de sus combatientes, y no puede permitir que la Dictadura, valiéndose del Presidente de [la] Cruz Roja y otros adictos que tiene en el organismo, espíe nuestras posiciones militares.

Cuando hemos llamado a la Cruz Roja, lo hemos hecho siempre después que las batallas han finalizado, para devolver prisioneros y heridos enemigos; pero eso no significa que la Cruz Roja esté autorizada a transitar libremente de día o de noche, sin consulta ni aviso previo.

La muerte lamentable y dolorosa de esos modestos miembros de la institución debe ser investigada cabalmente para depurar la responsabilidad que quepa al coronel Figarola Infante, por estar utilizando a los miembros y vehículos de la Cruz Roja en misiones de exploración y espionaje.

Si la Cruz Roja desempeña sus funciones con entera neutralidad, Figarola que es un impostor y un servidor incondicional de la tiranía, debe renunciar.

Fidel Castro [firma]

JUEVES

18

Sierra Maestra,

Dic. 18, 58

12 m.

Montesdeoca [Raimundo Pérez Montes de Oca]:

No he recibido informes de la situación en esa. Me pides obuses y balas por la libre. Ayer no pude ir por allá por estar enfermo.

VIERNES

19

El día 19 en la mañana, cuando prácticamente había terminado la acción de ataque a Jiguaní, cayó en combate el capitán Ignacio Pérez, a quien había designado al frente de las fuerzas rebeldes para esa misión. Aún consternado, le escribí a su padre, el veterano guerrillero Crescencio Pérez.

Jiguaní

Dic. 19, 58

12 y 5 p.m.

Querido Crescencio:

Me acaban de informar la muerte de Ignacio. Con una pena infinita en mi corazón le escribo estas amargas líneas. Sé que era el hijo que usted más quería; y en verdad que se merecía todo su cariño y el nuestro. Siempre lo cuidé cuanto pude, como hago con todos los compañeros que más riesgos han corrido por el tiempo que llevan en la lucha. Murió de un obús de mortero, combatiendo una tropa que iba en retirada. Recogimos su cadáver y le daremos honrosa sepultura. Duele que haya muerto precisamente cuando el triunfo está a la vista y cuando él estaba resultando ser uno de nuestros oficiales más competentes y de mi mayor confianza.

Su nombre figurará en la lista de los comandantes de nuestro glorioso Ejército y nunca lo olvidaremos. Le diré solo que Ignacio era para todos nosotros un hermano y tal es el dolor que sentimos en este momento.

Fidel Castro [firma]

LUNES

22

Dic. 22, 58

Che:

Considero perjudicial desde el punto de vista militar devolver prisioneros en este instante.

La Dictadura ha obtenido grandes cantidades de armas tácticas pero carece de personal para su uso.

Devolver prisioneros en estas circunstancias es ayudarle a resolver una de sus mayores dificultades. Aunque no los envíen a pelear de nuevo los emplean en guarniciones donde no hay frentes de combate, para sustituir tropas que son enviadas en operaciones.

Fidel

Salvo que en las condiciones de rendición se haya contraído un compromiso expresamente, no deben ser devueltos los prisioneros de Fomento.

Fidel

MARTES

23

Carretera Central

Dic. 23, 58

Se designa al compañero Orestes Bárzaga, responsable de recibir a todo soldado que se presente de la zona de Bayamo.

Toda persona que haga contacto con algún soldado que se presente, está en la obligación de ponerlo en contacto con Bárzaga quien deberá recoger el arma para enviarla a la Comandancia.

Fidel Castro Ruz [firma]

MIÉRCOLES

24

El día de Noche Buena, acompañado por Celia y varios combatientes, visité a mi madre en Birán. Luego fui a Marcané y de allí reemprendí el camino de regreso. En el recorrido hicimos un alto en Mangos de Baraguá, lugar de la histórica protesta de Antonio Maceo.

Carretera Central, Dic. 24, 58

Capitán Luis Crespo:

Toma el mando militar del Territorio Libre en la zona de Estrada Palma desde Jibacoa hasta Bueycito y desde la carretera hasta la Maestra.

Procede a desarmar a todos los escopeteros. Debes disolver todas las patrullas. Quien quiera puede ingresar en la escuela. Al que encuentres con una escopeta, debes enviarlo a puerto Malanga [prisión rebelde]. Bríndale a las arroceras todas las facilidades. Cualquier reunión de cualquier índole debe contar con tu permiso previo. Hay que evitar todo género de anarquía. Tú eres en toda esa zona la máxima autoridad. Voy a escribirle a Orlando Benítez para que actúe de auditor en la zona y se ocupe de las cuestiones legales.

Fidel Castro Ruz [firma]

VIERNES

26

Palma Soriano, 12/26/58 / 8:00 p.m.

Ché:

No tengo en este momento [tiempo] de hacerte una larga carta ni tengo facilidades para hacerlo, por no contar con otra luz que la de una linterna.

Considero que estás cometiendo un grave error político al compartir tu autoridad, tu prestigio y tu fuerza con el Directorio Revolucionario.

La guerra está ganada, el enemigo se desploma estrepitosamente, en Oriente tenemos encerrados diez mil soldados. Los de Camagüey no tienen escapatoria. Todo eso [es] consecuencia de una sola cosa: nuestro esfuerzo. No tiene sentido aupar [a] un grupito cuyas intenciones y cuyas ambiciones conocemos sobradamente, y que en el futuro serán fuente de problemas y dificultades. Tan soberbios y presumidos son, que ni siquiera han acatado tu jefatura, ni la mía, pretenden erigir una fuerza militar autónoma y particular que no podremos tolerar de ninguna forma. Quieren en cambio compartir los frutos de nuestras victorias para robustecer su minúsculo aparato revolucionario y presentarse el día de mañana con toda clase de pretensiones. Es necesario que consideres este aspecto político de la lucha en Las Villas como cuestión fundamental.

Por lo pronto, es de suma importancia que el avance hacia Matanzas y La Habana sea efectuado exclusivamente por fuerzas del Movimiento 26 de julio. La Columna de Camilo debe constituir la vanguardia y apoderarse de La Habana cuando la Dictadura caiga si no queremos que las armas de Columbia se las repartan entre todos los grupos y tengamos en el futuro un problema muy grave.

En este momento la situación de Las Villas constituye mi principal preocupación. No comprendo por qué vamos a caer en el mal que motivó precisamente el envío tuyo y de Camilo a esa Provincia.

Ahora resulta que cuando podíamos haberlo superado definitivamente, lo agravamos.

Fidel Castro R.

Palma Soriano

Dic. 26, 58

7 y 30 p.m.

Aníbal [Belarmino Castilla]:

Te felicito. Luzón [Antonio Enrique Lussón] acaba de informarme todo. Tu objetivo ahora es Mayarí. Envía fuerzas con toda rapidez a tomar el camino de Mayarí a Preston. Deben ser lo suficientemente numerosas para impedir que la guarnición se retire. A mi entender el refuerzo que venía de Preston y que tengo noticias de que pasó hacia Mayarí, tiene el objetivo de retirar la tropa de este punto. No creo que en las actuales circunstancias puedan pensar en otra cosa que en retirarse de Mayarí.

Después que hayas asegurado el camino por donde único pueden retirarse, tienes tiempo para preparar el ataque sistemático contra la posición.

Todo marcha por aquí bien.

Raúl está reunido conmigo hoy y ya hemos tratado este asunto. Para ahorrar tiempo te envío directamente las instrucciones, ya que en este momento él no está aquí y quiero que el portador salga con toda urgencia.

¡Mucho éxito!

Fidel Castro Ruz [firma]

Dic. 26, 58

Dentista [Dr. Luis Borges Alducín, encargado del armamento]:

Entrégale a Emilio 15 obuses 81 con espoletas y detonadores.

Fidel Castro [firma]

Dic. 26, 58

Dentista:

Entrégale al portador 3 000 balas (tres mil) 30.06.

Ya sabes que Palma Soriano cayó y se ha ocupado mucho parque.

Fidel Castro [firma]

EJÉRCITO REBELDE

COMANDANCIA GENERAL

Sierra Maestra, Diciembre 26, 1958

Sr. Juan Nuiry Sánchez

Presente.

Compañero:

Me es grato poner en su conocimiento la Resolución de esta Comandancia General, por la que se asciende a Ud. al grado de Capitán del Ejército Rebelde, debiendo seguir prestando sus servicios en la Columna bajo mi mando.

Ninguna exhortación he de dirigirle que no sea la de hacer votos porque prosiga la línea de conducta revolucionaria y persista en el cumplimiento del deber.

Su amigo y compañero,

LIBERTAD O MUERTE

Dr. Fidel Castro Ruz,

Comandante Jefe

SÁBADO

27

Contramaestre

Dic. 27, 58

Pellón [José Pellón, dirigente obrero del M-26-7]:

Quiero que atiendas a la compañera Gloria Suárez que es una luchadora obrera del Movimiento.

Fidel Castro Ruz [firma]

Radio Rebelde trasmitió el parte que redacté sobre la toma de Palma Soriano. Aún combatíamos en Maffo, pero los acontecimientos ya se precipitaban velozmente en las pocas jornadas que restaban para el final de 1958 y el comienzo de 1959.

Radio Rebelde

Parte Militar de la toma de Palma Soriano

Diciembre 27 de 1958

Fuerzas Rebeldes de las Columnas 1 y [2 3], apoyadas por unidades de las Compañías A y B de la Columna No. 17 en su marcha sobre Santiago de Cuba ocuparon hoy la ciudad de Palma Soriano. La ciudad fue tomada por asalto después de cinco días de violentos combates, mientras las columnas 9 y [11 10] transportaban todos los equipos desde Santiago de Cuba.

Las fuerzas enemigas se defendían en la ciudad de Palma Soriano, con unos 350 hombres, la mitad de ellos prácticamente estaban sitiados en los edificios de la ciudad, mientras el resto se atrincheraba en el Cuartel [de la Guardia Rural] que está cerca de la Carretera Central, a la entrada del puente que lo separa de la ciudad.

La acción comenzó el día 23 a las dos y treinta de la madrugada cuando una compañía rebelde a fuego de bazooka atacó la estación de policía al oeste de la ciudad. A esa misma hora, unidades se emboscaban en el Aeropuerto y en los caminos que conducen del Cuartel a dicho punto. En horas de la mañana una patrulla enemiga que se dirigía al Aeropuerto a recibir un avión militar fue abatida por nuestras fuerzas.

Acto seguido fue rodeado el Central Palma donde se parapetó una fuerza enemiga, mientras dos compañías rebeldes tomaban posiciones al sur y este del cuartel.

El día 24 nuestras tropas ocuparon el Central mientras las fuerzas se guarnecían y lograban replegarse a tiempo.

Ese mismo día, en horas de la noche, una compañía rebelde atravesando el Cauto entró en la ciudad por el sur, ocupando las manzanas de casas que estaban situadas en el extremo oeste del mismo, dividiendo en dos a las fuerzas enemigas.

Simultáneamente las unidades que atacaban desde el oeste avanzaron hacia el centro de la población después de tomar la Jefatura de Policía. El día 25 una batería de morteros 60 batió el principal cuartel enemigo desde la mañana al anochecer.

El 26 se inició el ataque general contra las posiciones enemigas. A las 7 de la mañana la batería de morteros 81 entró en acción. El fuego concentrado de nuestras baterías causó un efecto terrible sobre la guarnición. Los pesados obuses comenzaron a caer exactamente sobre las azoteas del edificio y en las trincheras enemigas.

Los soldados que manejaban la calibre 50 desde lo alto del edificio fueron puestos fuera de combate por un impacto directo. Al producirse el décimo disparo del 81, la bandera blanca fue izada, siendo hechos prisioneros 250 soldados enemigos que lo defendían, ocupándose 213 armas en el mismo y 65 pistolas.

Mientras tanto la batalla proseguía en el interior de la ciudad. Uno por uno fueron recuperándose los edificios tomados por el enemigo. A la una de la tarde, uno de los más importantes, defendido por 35 soldados, fue tomado por nuestras fuerzas. Pero todavía continuaba resistiendo la Compañía 104 de Infantería, en el centro de la ciudad, al mando del Comandante Sierra. El combate se sostuvo durante la tarde, la noche y las primeras horas de la madrugada del día de hoy, y a las cinco de la mañana, completamente dominado el edificio, la guarnición incluyendo su propio Comandante fue hecho prisionero. En total habían sido hechos prisioneros 256 combatientes enemigos y ocupadas 357 armas: 227 fusiles Springfield, 66 ametralladoras, 21 carabinas M-1, 19 Garands, 2 fusiles ametralladoras Browning, 1 fusil ametralladora Johnson, 1 ametralladora Fal, 1 ametralladora Jane, 4 ametralladoras calibre 30, una ametralladora calibre 50, una bazooka 3.5, 85 000 balas de distintos tipos, cientos de cananas, mochilas, etc.

Ante las victorias logradas por el victorioso Ejército Rebelde 26 de Julio, el Estado Mayor de la tiranía acaba de ordenar el bombardeo de las ciudades liberadas. Esta medida del tirano de Cuba no es nueva. Innumerables ciudades de Las Villas y de Oriente y zonas rurales de Pinar del Río, Las Villas y Camagüey y Oriente son testigos de los bombardeos y ametrallamientos criminales que ha perpetrado la aviación de la tiranía.

Ese anuncio de bombardeo a las poblaciones ocupadas como si fuese algo hasta ahora no realizado es una jugada de la tiranía para justificar su fracaso militar.

Está probada la ineficacia de la aviación en el tipo de guerra que se desarrolla en Cuba. La aviación no pudo vencer a los rebeldes de la Sierra Maestra, la aviación no ha podido vencer a nuestras columnas que invadieron el llano, la aviación no podrá vencer a una revolución que representa los más caros anhelos del pueblo de Cuba.

Lo único que podrán hacer los aviones y bombas que Inglaterra ha vendido al tirano de Cuba es asesinar a niños, mujeres y ancianos, como en Calabazas donde mataron una familia completa, y como han hecho en tantos pueblos y zonas rurales de Cuba. Allí está, destrozado por los bombardeos, el niño José Manuel Pérez, por ironías del destino, hijo de un soldado de la dictadura, Pitágoras Pérez.

No obstante, aclaramos que las poblaciones de la Provincia de Las Villas tomadas por el Ejército Rebelde han sido declaradas ciudades abiertas por orden de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, para evitar así que los aviones de la dictadura puedan justificar el crimen de bombardear las poblaciones que forman parte del Territorio Libre de Cuba.

Cuando nuestro Ejército Rebelde, reedición gloriosa del Ejército Libertador, toma una ciudad, no acampa en ella sino que se desplaza hacia las zonas rurales cercanas.

El Movimiento 26 de Julio está bien consciente del momento decisivo que vive Cuba. Conocemos perfectamente que todas estas amenazas de ofensiva aérea encierran una antipatriótica maniobra para propiciar una intervención extranjera en Cuba. Pero nadie podrá robarle al pueblo de Cuba el saldo beneficioso de la Revolución.

Conquistaremos toda la justicia, estamos a un paso de obtenerla, pero si intereses mezquinos intentan obstaculizarlo, hasta el último combatiente de la Revolución sabrá morir de cara al sol.

DOMINGO

28

Al compañero Jefe de Policía de Palma [Eduardo Ruiz Samé, capitán del Ejército Rebelde, nombrado para ese cargo, después de la liberación de Palma Soriano].

Esta compañía tiene descanso. Debe pernoctar en Palma. Facilítele alojamiento y oriéntelo en la adquisición de víveres. Todos tienen permiso para visitar el pueblo.

Fidel Castro [firma]

Este mismo día, en las oficinas del administrador del central Palma, dispuse varios ascensos a oficiales del Ejército Rebelde; entre otros, fueron:

Ascendidos a comandante: Calixto García Martínez, Luis Crespo, Raúl Menéndez Tomassevich, Rafael Verdecia, Pungo; Aldo Santamaría, Manuel Piñeiro, Luis Orlando Rodríguez y Félix Duque.

Ascendidos a capitán: Enrique Jiménez Moya y Luis Borges Alducín.

Ascendida a teniente: Pastora Núñez González.

EJÉRCITO REBELDE

COMANDANCIA GENERAL

POR CUANTO:

Por altas conveniencias y en consideración a sus servicios prestados en las Fuerzas Rebeldes, es procedente disponer el ascenso al grado de Comandante del Capitán Universo Sánchez.

POR TANTO:

En uso de las facultades de que estoy investido

RESUELVO:

Aprobar y poner en vigor el siguiente

DECRETO:

Primero: Se asciende al grado de COMANDANTE de las Fuerzas Rebeldes, al Capitán Universo Sánchez, quien pasará a prestar sus servicios en el Mando Militar donde oportunamente se le señale.

Segundo: Que se le comunique la presente al ascendido, así como a los Mandos Militares del Ejército Rebelde, para su conocimiento y efecto.

Dado en Territorio Libre de Cuba de la Comandancia General del Ejército Rebelde, a los veinte y ocho días del mes de Diciembre de mil novecientos cincuenta y ocho.

LIBERTAD O MUERTE

FIDEL CASTRO RUZ

Comandante en Jefe / Ejército Rebelde

Dic. 28, 58

El portador va en misión especial importante. Facilítesele gasolina.

Fidel Castro [firma]

LUNES

29

12/29.58

Entregar al portador 7 galones de gasolina.

Fidel Castro Ruz [firma]

29-12

[Arturo] Aguilera:

Proporciónele 5 galones [de] gasolina al Ctan. Lorenzo [García Frías] que se tiene que trasladar a Palma.

Gracias, Calixto [García].

Fidel Castro Ruz [refrendado]

MARTES

30

El 28 de diciembre, en las ruinas del central Oriente, sostuve conversaciones con el general Eulogio Cantillo, jefe de operaciones del Ejército de la dictadura en la provincia, quien había mostrado disposición para sumarse al movimiento militar que junto al Ejército Rebelde precipitaría la caída de la tiranía y el triunfo de la Revolución.

Tal y como fue previsto en ese encuentro, el día 30 me disponía a avanzar sobre la ciudad de Santiago de Cuba cuando recibí una nota del general Cantillo donde solicitaba una prolongada tregua. Le respondí inmediatamente a través del coronel Rego Rubido:

[A Eulogio Cantillo]

Maffo - 12/30/58

El contenido de la nota se aparta por completo de los acuerdos tomados. Es ambiguo e incomprensible. Me ha hecho perder la confianza en la seriedad de los Acuerdos.

Quedan rotas las hostilidades a partir de mañana a las 3 p.m. que fue la fecha y hora acordada.

Fidel Castro R.

RADIO REBELDE

Diciembre 30 de 1958

Cayó Maffo en poder de las fuerzas rebeldes. La guarnición se rindió después de veinte días de combate. Ciento diecisiete prisioneros, 129 armas y 57 000 balas ocupadas.

Hemos recibido de la comandancia general del E. R. [Ejército Rebelde] el siguiente parte: Maffo, donde las fuerzas de la dictadura ofrecieron una tenaz resistencia, cayó después de 20 días de lucha. Los restos del batallón diez al mando del comandante Leopoldo Hernández Ríos, se rindieron hoy a las cinco y treinta de la tarde. La batalla de Maffo se inició el día diez del presente mes. Durante 20 días se mantuvo el combate. Las fuerzas enemigas se habían atrincherado en las naves del Banfaic, las que convirtieron en una verdadera fortaleza. Las casas y los edificios de Maffo quedaron virtualmente arrasados por los ataques de la aviación enemiga. Con singular heroísmo nuestras tropas mantuvieron el cerco bajo el incesante ataque aéreo con bombas de 500 libras. Todos los refuerzos enemigos fueron rechazados con grandes bajas.

Durante los últimos tres días, las fuerzas de las Columnas 1 y 3 arreciaron el ataque. Un tanque T-17 que cayó en poder de nuestras fuerzas durante la ofensiva a la Sierra Maestra, fue movilizado desde las proximidades de Manzanillo hasta Maffo; un cañón de 37 milímetros y un mortero 81, armas todas ocupadas en los combates contra la dictadura, mantuvieron un incesante fuego contra la posición enemiga, hasta que hoy a las cinco y treinta de la tarde la fortaleza del Banfaic cayó al fin en nuestras manos. Fueron hechos prisioneros un comandante, cinco tenientes y ciento once soldados y clases del ejército enemigo. Se ocuparon 129 armas: 24 garand, 42 fusiles springfields, 46 ametralladoras San Cristóbal, 4 fusiles ametralladoras Browning, un fusil ametrallador Maxim, 7 carabinas M-1, una ametralladora Thompson, dos ametralladoras trípode calibre 30, un mortero 81, un mortero 60, cincuenta y siete mil [sic] balas 30.06 y de M-1 y más de cien cananas, mochilas, cantimploras, etc.

Nuestras fuerzas sufrieron cuatro muertos y veinte heridos durante el transcurso de la lucha.

Al caer Maffo, no queda una sola fuerza enemiga entre Bayamo y Santiago de Cuba. En cuarentaicinco [sic] días las fuerzas de las columnas uno y tres, han ocupado más de 700 armas, 186 000 balas y han ocasionado al enemigo, entre prisioneros, muertos y heridos, cerca de mil bajas. Sumados a los que se han ocupado en otras partes de la provincia de Oriente en los últimos dos meses pasan de dos mil el número total de armas arrebatadas a las fuerzas enemigas.

La batalla de Santiago de Cuba comenzará de un momento a otro. De cinco a seis mil soldados enemigos defienden la ciudad; las fuerzas de las columnas uno y tres, que en cuatro semanas han liberado los pueblos de Jiguaní, Baire, Contramaestre, Maffo y Palma Soriano, unidas ahora con las columnas 9 y 10 tomarán también a Santiago de Cuba, donde se librará una batalla decisiva.

Fidel Castro Ruz

Comandante Jefe

MIÉRCOLES

31

[Carta al coronel José Rego Rubido, jefe de la Plaza Militar de Santiago de Cuba]

EJÉRCITO REBELDE

COMANDANCIA GENERAL

Territorio Libre de Cuba

31 de Diciembre de 1958.

Sr. Coronel:

Un lamentable error se ha producido en la trasmisión a usted de mis palabras. Tal vez se debió a la premura con que respondí a su nota y a lo apurado de la conversación que sostuve con el portador. Yo no le dije que la condición planteada por nosotros en los acuerdos que se tomaron era la rendición de la plaza de Santiago de Cuba a nuestras Fuerzas. Hubiese sido una descortesía con nuestro visitante y una proposición indigna y ofensiva para los militares que tan fraternalmente se han acercado a nosotros.

La cuestión es otra: se había llegado a un acuerdo y se adoptó un plan entre el líder del movimiento militar y nosotros. Debía comenzar a realizarse el día treinta y uno a las tres p.m. Hasta los detalles se acordaron después de analizar cuidadosamente los problemas que debían afrontarse. Se iniciaría con el levantamiento de la guarnición de Santiago de Cuba. Persuadí al General C. [Cantillo] de las ventajas de comenzar por Oriente y no en Columbia, por recelar el pueblo grandemente de cualquier golpe en los Cuarteles de la Capital de la República y lo difícil que iba a ser en ese caso vincular la ciudadanía al movimiento. Él coincidía plenamente con mis puntos de vista; se preocupaba sólo por el orden en la Capital y acordamos medidas para conjurar el peligro.

Se trataba de una acción unida de los militares, el pueblo y nosotros; un tipo de movimiento revolucionario que desde el primer instante contaría con la confianza de la Nación entera. De inmediato y de acuerdo con lo que se convino suspendimos las operaciones que se estaban llevando a cabo y nos dimos a la tarea de realizar nuevos movimientos de fuerzas hacia otros puntos, como Holguín, donde la presencia de conocidos esbirros hacía casi segura la resistencia al Movimiento Militar Revolucionario.

Cuando ya todos los preparativos estaban listos por nuestra parte, recibo la nota de ayer donde se me daba a entender que no se llevaría [a cabo] la acción acordada. Al parecer hacía otros planes, pero no se me informaba cuáles ni por qué. De hecho ya no era cosa nuestra la cuestión. Teníamos simplemente que esperar. Unilateralmente se cambiaba todo. Se ponía en riesgo a las fuerzas nuestras, que de acuerdo con lo que se contaba habían sido enviadas a operaciones difíciles; quedábamos sujetos además a todos los imponderables. Cualquier riesgo del General C. en sus frecuentes viajes a La Habana, se convertiría militarmente para nosotros en un desastre. Reconozca usted que todo está muy confuso en este instante y que Batista es un individuo hábil y taimado que sabe maniobrar. ¿Cómo puede pedírsenos que renunciemos a todas las ventajas obtenidas en las operaciones de las últimas semanas, para ponernos a esperar pacientemente que los hechos se produzcan? Bien aclaré que no podía ser una acción de los militares solos; para eso realmente no había que esperar los horrores de dos años de guerra. Cruzarnos de brazos en los momentos decisivos es lo único que no se nos puede pedir a los hombres que no hemos descansado en la lucha contra la opresión desde hace siete años. Aunque ustedes tengan la intención de entregar el Poder a los revolucionarios, no es el Poder en sí lo que a nosotros nos interesa, sino que la revolución cumpla su destino.

Me preocupa incluso que los militares por un exceso injustificado de escrúpulos, faciliten la fuga de los grandes culpables, que marcharán al extranjero con sus grandes fortunas para hacer desde allí todo el daño posible a nuestra causa. Personalmente, puedo añadirle que el Poder no me interesa, ni pienso ocuparlo. Velaré sólo porque no se frustre el sacrificio de tantos compatriotas, sea cual fuere mi destino posterior. Espero que estas honradas razones que con todo respeto a su dignidad de militares les expongo, las comprendan. Tengan la seguridad de que no están tratando con un ambicioso ni con un insolente. Siempre he actuado con lealtad y franqueza en todas mis cosas. Nunca se podrá llamar triunfo a lo que se obtenga con doblez y engaño. El lenguaje de honor que ustedes entienden es el único que yo sé hablar.

Nunca se mencionó en la reunión con el General C. la palabra rendición, lo que ayer dije y reitero hoy es que a partir de las tres de la tarde del día treinta y uno, fecha y hora acordadas, no podíamos prorrogar la tregua con relación a Santiago de Cuba, porque eso podría perjudicar extraordinariamente a nuestra causa.

Nunca una conspiración es segura. Anoche llegó aquí el rumor de que el general C. había sido detenido en La Habana; que varios jóvenes habían aparecido asesinados en el cementerio de Santiago de Cuba; tuve la sensación de que habíamos perdido el tiempo miserablemente. Aunque afortunadamente hoy parece comprobarse que el general C. se encuentra en su puesto, ¿qué necesidad tenemos de correr esos riesgos?

Lo que dije al mensajero en cuanto a rendición, que no fue transmitido literalmente y pareció motivar las palabras de su nota de hoy, fue lo siguiente: que si se rompían las hostilidades por no cumplirse lo acordado, nos veríamos obligados a atacar la plaza de Santiago de Cuba, lo que es inevitable, dado que en ese sentido hemos encaminado nuestro esfuerzo en los últimos meses, en cuyo caso una vez iniciada la operación exigiríamos la rendición de las fuerzas que la defienden. Esto no quiere decir que pensemos que se rindan sin combatir, porque yo sé que aun sin razón para combatir, porque lo han hecho en defensa de una causa infame, los militares cubanos defienden las posiciones con tozudez y nos han costado muchas vidas; quise decir sólo que después que se haya derramado la sangre de nuestros hombres por la conquista de un objetivo, no podía aceptarse otra solución, ya que aunque nos cueste muy caro, dada las condiciones actuales de las fuerzas que defienden al régimen, las cuales no podrán prestar apoyo a esa ciudad, ésta caerá inexorablemente en nuestras manos. Ese ha sido el objetivo básico de todas nuestras operaciones los últimos meses y un plan de esa envergadura no puede suspenderse por una semana sin graves consecuencias, caso de que el Movimiento Militar se frustre, perdiéndose además el momento oportuno que es éste, cuando la dictadura está sufriendo grandes reveses en las provincias de Oriente y Las Villas. Se nos pone en el dilema de renunciar a las ventajas de nuestras victorias o atacar; un triunfo seguro a cambio de un triunfo probable. ¿Cree usted que con la nota de ayer, ambigua y lacónica, contentiva de una decisión unilateral, pueda yo incurrir en la responsabilidad de mantener en suspenso los planes?

Como militar que es, reconozca que se nos pide un imposible. Ustedes no han dejado un minuto de hacer trincheras; esas trincheras las pueden utilizar contra nosotros un Pedraza, un Pilar García o un Cañizares, si el General C. es relevado del Mando y con él sus hombres de confianza. No se nos puede pedir que permanezcamos ociosos. Vea usted que se nos coloca en una situación absurda. Aunque defiendan con valor sus armas no nos queda más remedio que atacar, porque nosotros también tenemos obligaciones muy sagradas que cumplir. Más que aliados deseo que los militares honorables y nosotros seamos compañeros de una sola causa, que es la de Cuba, pero ahí señor Coronel hay millares de soldados que defienden todavía el pabellón de la tiranía.

Deseo por encima de todo que usted y sus compañeros no se hagan una idea errónea de mi actitud y de mis sentimientos. He sido extenso para evitar que se confundan o tergiversen los conceptos.

Respecto a la tácita suspensión del fuego en la zona de Santiago de Cuba, para evitar toda duda ratifico que aunque en cualquier instante antes de que se inicien los combates podemos reanudar las conversaciones, a partir de hoy debe quedar advertido que el ataque se va a producir de un momento a otro y que por ninguna razón volveré a suspender los planes ya que todo esto, como son cuestiones que se tramitan en secreto, puede sembrar la confusión en el pueblo y perjudicar la moral de nuestros combatientes.

Atentamente,

LIBERTAD O MUERTE

FIDEL CASTRO RUZ

Al pueblo de Cuba

Compatriotas:

Pocas veces suelo venir a los micrófonos de Radio Rebelde, porque son muchas mis obligaciones como Comandante de las Fuerzas Rebeldes. Lo hago sólo en circunstancias especiales cuando considero un deber ineludible hablarle al pueblo.

Hoy vengo a decirle a nuestro pueblo que la Dictadura está vencida. Es posible que la caída de Batista sea cuestión ya de 72 horas. A estas horas luce evidente que el régimen no puede resistir por más tiempo. Las fuerzas que lo defienden se están resquebrajando en todas partes. El Ejército Rebelde tiene 10 mil soldados de la tiranía copados en la provincia de Oriente. Sin embargo, yo tengo que hablarle hoy muy claramente al pueblo.

Altos oficiales del Ejército están¼ [doc. incompleto]

Hay muchos intereses que están tratando de evitar el triunfo pleno de la Revolución. Le quieren escamotear al pueblo y al Ejército Rebelde la Victoria. Altos oficiales del Ejército que han estado sirviendo [a] la odiosa tiranía durante 7 años, convencidos de que si la guerra dura 15 días más nuestras fuerzas hacen rendir a todas las guarniciones de la Isla, [doc. incompleto].

Palma Soriano, 31 Dic./58

INSTRUCCIONES A LOS COORDINADORES PROVINCIALES Y MUNICIPALES DEL 26 DE JULIO

En estos momentos en que la tiranía se desploma, los dirigentes del 26 de Julio en cada localidad deben asumir provisionalmente el gobierno de cada municipio.

Posteriormente y previa investigación por un Comité designado por la Comandancia General, serán nombrados los comisionados municipales y provinciales, que regirán hasta que se convoquen elecciones generales.

Fidel Castro Ruz

Comandante-Jefe

   

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