De la Sierra Maestra a Santiago de Cuba. La contraofensiva estratégica. Fidel Castro Ruz

Octubre de 1958

Parte 4

Miércoles 08

La carta que dirigí al comandante Almeida, donde le participaba los planes estratégicos con relación a la provincia oriental y a la ciudad de Santiago de Cuba, es muy extensa, por lo cual solo incluyo un fragmento esencial:

Combatientes de la Columna 32 José Antonio Echeverría reunidos con Fidel.

Sierra Maestra
Oct. 8, 58
8 a.m.

Querido Almeida:

He luchado por adelantar lo más posible los preparativos para la operación Santiago a fin de hacerla coincidir con la farsa electoral, con el propósito de obligar a las fuerzas enemigas a una batalla de gran envergadura por esos días, que junto con otras medidas que vamos a tomar hicieran imposible su celebración. Pensaba igualmente trasladarme a ese territorio con el mayor número de efectivos posibles este mismo mes, pero analizándolo bien todo comprendí que era imposible por varias razones: a) El abastecimiento de armas y parque no ha adquirido todavía su máximo ritmo. b) La multitud de asuntos y tareas de todo orden que hay que encarar este mes quedarían sin resolver o resueltas a medias si me aparto de aquí y emprendo una marcha larga.

Persistente como sabes que soy en mis propósitos me ha costado grandemente renunciar a la idea de partir. Al mismo tiempo, para dar empleo rápido a todas las fuerzas con vistas a las elecciones he iniciado una serie de movimientos hacia distintos territorios de la Provincia, pero procurando que estos movimientos al mismo tiempo que llenen objetivos específicos con vistas al 3 de Noviembre, sirvan de base a la estrategia a desarrollar en las semanas venideras al transcurso de esa fecha. Es decir, que las tropas que ahora mando a los territorios de Victoria de las Tunas, Puerto Padre, Holguín y Gibara, están llamadas a cumplir importantes objetivos en los meses finales del año. El plan de tomar primero Santiago de Cuba lo estoy sustituyendo por el plan de tomar la Provincia. La toma de Santiago y otras ciudades resultará así mucho más fácil y sobre todo podrán ser sostenidas. Primero nos apoderaremos del campo. Dentro de 12 días, aproximadamente, todos los municipios estarán invadidos. Después, nos apoderaremos, y si es posible, destruiremos todas las vías de comunicación por tierra (carreteras y ferrocarriles). Si paralelamente, progresan las operaciones en las Villas y Camagüey, la tiranía puede sufrir en la Provincia un desastre completo como el que sufrió en la Sierra Maestra. Esta estrategia resulta para nosotros mucho más segura que cualquier otra, y entre tanto, lejos de concentrar el grueso de nuestras fuerzas en una dirección, lo que lleva tiempo, requiere gran acumulación de víveres e implica riesgos de consideración, las distribuimos de forma que puedan mantener al enemigo bajo hostigamiento constante en todas partes. Al frente tuyo que es el frente de Santiago de Cuba, quedan asignadas por ahora, las columnas 3, 9 y 10. Tienes que hacer de esas tropas una potente y disciplinada fuerza que vaya dominando progresivamente y sobre todo estudiando minuciosamente la zona para cuando llegue la hora de atrincherarse en los puntos estratégicos. Todas las ciudades importantes van a ser aisladas simultáneamente. Y eso hay que hacerlo en el momento en que seamos lo suficientemente fuertes para resistir y el enemigo lo bastante débil, desmoralizado y acosado para que no pueda librarse de los cercos. Siguiendo las tácticas empleadas en la Sierra Maestra nuestra ofensiva los obligará no solo a defenderse si no a tener que tomar trincheras si quieren salvarse. (Todo lo anterior es rigurosamente secreto, de tu exclusivo conocimiento).

Ahora bien: esta es la estrategia que vamos a seguir con la Provincia. Pero en el medio tenemos las elecciones que hay que impedir a toda costa. [... ]

Viernes 10

En cada oportunidad posible, yo insistía en apelar al sentido del honor de los militares de Academia que integraban el Ejército, así como en criticar la inercia de quienes, dentro de ese cuerpo militar, no comulgaban con el régimen establecido por la dictadura, pero, al mismo tiempo, no movían un dedo para cambiar tal estado de cosas.

Sierra Maestra, 10 de Octubre de 1958

Estimado F.:

Le escribo estas líneas para expresarle mi pena por la muerte de su padre y al mismo tiempo darle las gracias por su respuesta a mi mensaje.

Ud. debe exhortar a sus amigos a que se decidan. Es inexplicable que los militares cubanos no comprendan la magnitud y el alcance de los acontecimientos que están teniendo lugar. Que como hombres que han seguido la carrera de las armas sean tan indecisos y vacilantes. Que no tengan inventiva ni imaginación para idear formas de lucha revolucionaria para combatir la dictadura. Si el triunfo no está asegurado de antemano no dan un paso. Si no tienen fuerzas para asegurar el triunfo se cruzan de brazos. Si intentan extender los contactos más tarde o más temprano los pescan. Mientras tanto no hacen absolutamente nada por ayudar a la lucha como si pensaran que el mero privilegio de pertenecer a las Fuerzas Armadas, les va a permitir recoger, a última hora, los frutos maduros.

No destruyen un solo avión de los que bombardean y atacan poblados indefensos; no ejecutan uno solo de los tantos jefes asesinos que los tiranizan a ellos tanto como a los civiles; no hacen estallar un arsenal de bombas o de parque; no hacen en fin el menor esfuerzo en ningún sentido. Si solo una parte de los descontentos se decidieran a actuar de alguna forma para colaborar con la revolución, sería suficiente. Ya tenemos cinco frentes de combate en la Provincia de Oriente, un frente en Camagüey, uno en Las Villas y otro en Pinar del Río, donde cualquier militar puede trasladarse en caso de dificultad insuperable o de fracaso, en vez de irse para el extranjero y vivir en espera de que la tiranía caiga para reintegrarse en sus cargos, como si no se estuviera librando una guerra en la propia patria donde debieran estar prestando sus servicios a la revolución como técnicos y como hombres de carrera.

Hemos preparado cerca de la Sierra Maestra varios campos de aviación, así como en el frente Norte, donde puede aterrizar cualquier avión civil o militar con los que deseen incorporarse a la lucha.

Los militares pueden colaborar de mil formas a esta lucha, que no es contra las Fuerzas Armadas, sino contra la dictadura y el grupo de jefes asesinos que desde los mandos militares sostienen su régimen.

Las Fuerzas Armadas no tienen más culpa que la pasividad con que han aceptado los horrores y los actos de barbarie de los criminales que tienen dentro de sus filas, que por vestir el uniforme de los institutos armados les han ganado a éstos el descrédito y el odio del pueblo, en cierto sentido con razón, porque los militares de un modo o de otro están sosteniendo con sus armas un régimen que viola y asesina mujeres, masacra presos en las propias prisiones o los desaparece cuando son puestos en libertad por los tribunales, asesina a los prisioneros aún después que nosotros hemos puesto en libertad más de seiscientos militares en lo que va de lucha. Regiones enteras han sido diezmadas por Sánchez Mosquera, Meroc [Merob] Sosa, Grau, Morejón, Ugalde Carrillo, etc. En un solo pueblecito fueron asesinados más de doscientos cincuenta campesinos; en un sólo día, en el Oro de Guisa, 53 infelices fueron ultimados. A una madre le mataron de golpe los siete hijos y el esposo. Actos como los que nunca perpetraron los españoles en las peores épocas de represión. Y los huesos de estas víctimas indefensas algún día serán desenterrados por la Historia.

Por último toleran una milicia de gangsters, no aforados, verdaderos intrusos que ejercen funciones de Fuerza Pública, que al mando de Masferrer se dedican a sembrar el terror y a matar a las puertas de los cuarteles con la complicidad de los mandos y la impotencia de muchos oficiales que están en desacuerdo, pero que cuando les dan la orden de combatir para defender este estado odioso e insoportable de cosas, salen a combatir. ¡No se rebelan! Los vejan, los humillan, los obligan a pelear para defender el crimen, desconfían de ellos y terminan licenciándolos o deteniéndolos. ¡Pero, ninguno se rebela! Les ponen a los peores jefes, a los más odiados y desprestigiados, en los mandos del Ejército porque Batista no puede confiar más que en los incondicionales, en los más asesinos, en los más comprometidos. Los Tabernilla, los Pilar García, los Ventura, los Chaviano, los Ugalde Carrillo, son una vergüenza y un deshonor para todos los militares. ¡Pero ninguno se rebela! ¡Qué impotencia, qué cobardía! ¿Cómo podrán justificar eso en el futuro ante la Nación y ante la Historia? ¿Con qué derecho podrán reclamar luego la honrosa misión de mantener el orden, hacer respetar la Ley y garantizar la vida y demás derechos del ciudadano? ¿No comprenden que cada ciudadano asesinado, cada crimen que la posteridad conozca será una vergüenza infinita para todos los hombres que hoy visten el uniforme de las fuerzas armadas?

Mucho menos criminal y odiosa que esta tiranía fue la de Machado y los oficiales que, sordos y ciegos a la tragedia, se cruzaron de brazos, no tuvieron luego autoridad ni moral para hacerse respetar de los propios soldados, y fueron arrojados con desprecio de sus mandos. Y es lástima, porque hay mucha gente buena en los Institutos Armados, pero enfermos de abulia, de inercia, de ceguera, de sumisión, de impotencia.

¡Y eso Ud. lo sabe mejor que yo! ¿Por qué no les abre un poco los ojos?

Lo saluda su sincero amigo,

Dr. Fidel Castro Ruz

Le dedico, por aquellos días, especial atención a la Ley 2, contra la farsa electoral de 1958, que fue suscrita por el Dr. Humberto Sorí Marín y por mí el 10 de octubre de 1958. En sus artículos se estableció:

Artículo 3: Cualquier agente político que se dedique al corrompido sistema de recoger cédulas, será sometido a Consejo Sumarísimo de Guerra y fusilado en el acto.

Artículo 4: El candidato a cualquier cargo electivo que sea capturado en la zona de operaciones del Territorio Libre, será condenado a pena, que puede fluctuar de acuerdo con el mayor o menor grado de responsabilidad, entre 10 años y la pena de muerte.

Artículo 5: En las zonas urbanas, la pena de muerte podrá ser ejecutada contra los culpables, tanto por las tropas rebeldes como por las Milicias que operan en pueblos y ciudades.

Ese mismo día fue suscrita, por los mismos firmantes, la Ley 3, sobre el derecho de los campesinos a la tierra. En los tres últimos Por Cuanto de esa ley queda definido:

POR CUANTO: El asentamiento de la tierra de los pequeños agricultores que la trabajan es el primer paso de la Reforma Agraria y un derecho que pueda ya y debe garantizarse al campesinado cubano, por los que han asumido la responsabilidad histórica de liberar a la Patria de la tiranía política y de la injusticia social.

POR CUANTO: La Revolución es fuente de derecho.

POR TANTO: En uso de las facultades de que está investido este mando del Ejército Rebelde como Poder constituido del Pueblo levantado en armas contra la Tiranía, se dicta la siguiente [Ley 3].

La Ley 3, sobre el derecho de los campesinos a la tierra, contiene tres capítulos, 38 artículos, tres disposiciones finales y una disposición transitoria. Esta última expresa:

En la Sierra Maestra, en el Segundo Frente Oriental Frank País y en todos los frentes dominados firmemente por las fuerzas rebeldes, esta Ley será de aplicación inmediata, a cuyos efectos se dictará un Reglamento especial, a fin de que los posesionarios de tierras del Estado puedan recibir sus títulos e inscribir los mismos en los Registros de Propiedad Rústica que a este fin se habilitarán y los de tierras particulares radicados en territorio Libre, inscribir su posesión y solicitar los beneficios de esta Ley, que quedarán pendientes del trámite de indemnización previa por el Estado en la forma y oportunidad que señalan los preceptos de la misma.

Dada en la Sierra Maestra el día 10 de Octubre de 1958, a los noventa años del Grito de Yara y como homenaje a los patricios que en aquella ocasión gloriosa se despojaron de sus tierras, de sus esclavos y de todos sus bienes para conquistar a Cuba la Libertad que sus descendientes tenemos el Deber de afianzar en esta hora.

Dr. Fidel Castro Ruz, Comandante Jefe

Doctor Humberto Sorí Marín, auditor general

Humberto Sorí Marín, graduado como abogado, fue enviado a la Sierra Maestra por el Movimiento Revolucionario 26 de Julio. Era Auditor General cuando suscribió estas leyes.

Traicionó más tarde a la Revolución Cubana en sus momentos más difíciles. Los días previos a la invasión mercenaria de Girón, fraguada por Estados Unidos, fue capturado en las proximidades de las costas con un importante alijo de armas suministradas por la CIA.

En esa acción resultó herido. Tan pronto lo supe fui a visitarlo al hospital y me dijo que era inocente de aquellas acusaciones, que había desembarcado solo para entrevistarse conmigo y confesarme el error. Sorprendido por aquellas palabras pedí comunicarme con la Seguridad del Estado y estos me explicaron cómo se produjeron los hechos.

Si hubiese sido sincero, con seguridad le habríamos conmutado la pena capital por otra sanción. Vino la invasión a Girón y fue ejecutada la sentencia.

Su hermano gemelo, de enorme parecido, era médico, miembro también del 26 de Julio. Hasta donde yo recuerdo mantuvo una conducta correcta. Más de una vez me encontré con él y no guardaba rencor alguno.

Viernes 17

El espíritu humanitario, la vocación justiciera y la franqueza de la Revolución Cubana no son hechos recientes, sino una esencia. El Ejército Rebelde atendió y curó a los prisioneros invariablemente. Puede decirse también que nuestra arma principal fue siempre la verdad. El parte de Radio Rebelde del 17 de octubre de 1958, trasmitido tras un revés táctico, prueba el apego a esos principios durante la guerra.

RADIO REBELDE

Octubre 17 de 1958

LA SITUACIÓN MILITAR

Hemos recibido hoy de la Comandancia General el siguiente parte de guerra:

La columna Nº 11, al mando del capitán Jaime Vega, sufrió un serio revés en su zona de operaciones en la provincia de Camagüey.

Sobre este hecho ocurrido hace más de dos semanas no habíamos ofrecido información alguna en espera de las investigaciones y los datos exactos que fueron ordenados al respecto. Un revés táctico puede ocurrir a cualquier unidad en una guerra, porque el curso de la misma no tiene que ser necesariamente una cadena ininterrumpida de victorias contra un enemigo que ha contado siempre con ventajas de armamentos y recursos bélicos que ha llevado sin embargo la peor parte en esta contienda.

Consideramos un deber del mando de nuestro ejército informar de cualquier vicisitud que pueda ocurrir a cualquiera de nuestras fuerzas en operaciones, por cuanto entendemos como norma moral y militar de nuestro movimiento que no es correcto ocultar los reveses al pueblo ni a los combatientes.

Los reveses hay que publicarlos también, porque de ellos se derivan lecciones útiles; para que los errores que cometa una unidad no los cometan otras, para que el descuido en que pueda incurrir un oficial revolucionario no se repita en otros oficiales. Porque en la guerra las deficiencias no se superan ocultándolas y engañando a los soldados, sino divulgándolas, alertando siempre a todos los mandos, exigiendo nuevos y redoblados cuidados en el planeamiento y ejecución de los movimientos y acciones.

Pero en este caso, además, la acción fue caracterizada por hechos posteriores que el pueblo debe conocer cabalmente, que atañen muy seriamente al destino de las fuerzas armadas de la república y que de continuarse repitiendo pueden tener consecuencias muy graves para el futuro de esos institutos.

Nosotros hemos proclamado muchas veces que no estamos en guerra contra las fuerzas armadas sino contra la tiranía. pero la actuación y la corresponsabilización de los oficiales, clases y soldados del ejército principalmente, con ciertos actos de inaudita barbarie puede llegar a un grado tal, que ningún militar hoy en activo tenga justificación para sentirse ajeno de culpa con los hechos que están ocurriendo, desde que la ambición desmedida de un dictadorzuelo sin escrúpulos y la traición de unos cuantos oficiales el diez de marzo de mil novecientos cincuenta y dos, condujo al ejército [a al] rol antidemocrático, inconstitucional e indigno que está desempeñando.

Los hechos a que me refiero ocurrieron así: El Capitán Jaime Vega, descuidando las medidas tácticas de seguridad contenidas en las instrucciones precisas recibidas y que deben tomarse siempre en territorios dominados por el enemigo, avanzaba [con sus fuerzas] en camiones la noche del 27 al 28 de Septiembre, por un terraplén que conduce del Central Francisco al Central Macareño, al sur de la provincia de Camagüey.

La compañía 97 de las fuerzas de la Dictadura, emboscada en el terraplén abrió fuego por sorpresa sobre la columna a las dos de la madrugada del día 28, apoyada con barraje de ametralladoras pesadas. Las descargas cerradas del enemigo contra los vehículos ocasionaron a la Columna, 18 muertos, cayendo prisioneros once de los heridos que no pudieron ser recuperados en medio de la noche bajo el fuego de las ametralladoras enemigas emplazadas en posiciones ventajosas. Los prisioneros heridos rebeldes fueron llevados al hospital de Macareño, siendo atendidos por el médico de ese lugar y dos médicos que mandó a buscar a Santa Cruz del Sur el Teniente Suárez, Jefe de la Compañía 97. Al día siguiente llegó en un avión el coronel Leopoldo Pérez Coujil y poco después arribaron en un automóvil el teniente coronel Suárez Souquet, el Comandante Domingo Piñeiro y el Sargento Lorenzo Otaño de su guardia personal.

El coronel Pérez Coujil le obsequió a la compañía [con] $ 1,000.00 en efectivo que se distribuyeron entre los soldados.

Después, lo primero que hizo fue golpear en el rostro a uno de los prisioneros heridos. Una vez que los hubo interrogado dio instrucciones al Teniente Coronel Souquet de que había que matar a todos los heridos. Este último, designó al comandante Piñeiro para que, simulando un combate, al trasladar a los heridos para Santa Cruz del Sur, los ultimara en el camino.

Prepararon camiones con colchones donde los colocaron y partieron con ellos. Después de caminar algunos kilómetros empezaron ellos mismos a tirar mientras el comandante Piñeiro gritaba: "Nos están atacando los rebeldes", en cuya oportunidad el sargento Otaño lanzó dos granadas de mano en los camiones donde iban los heridos, los que a su vez creyendo que realmente eran sus compañeros decían: "Compañeros, somos nosotros que estamos heridos, no disparen". El sargento Otaño subió a los camiones y con un fusil ametrallador fue ultimando a los que estaban agonizando; algunos habían perdido los brazos por efecto de las granadas, otros la cabeza, y en el interior del camión no quedó más que un amasijo de carne y sangre humana. Al sargento Otaño, desde entonces, los propios soldados lo apodan "el carnicero". Después colocaron los restos en un camión y los llevaron para Santa Cruz del Sur donde abrieron una fosa y los enterraron.

La narración de estos hechos por sí sola es suficiente para indignar al más insensible. Pero sobre ningún ciudadano puede producir los mismos efectos que sobre los médicos rebeldes que curaron a más de cien soldados prisioneros heridos en los días de la ofensiva contra la Sierra Maestra, sobre nuestros combatientes que los transportaron en hombros y camillas, desde los campos de batalla a los hospitales a muchas millas de distancia. Tal vez entre esos heridos rebeldes asesinados se encontrasen algunos de los compañeros que durante la batalla del Jigüe transportaron enemigos heridos desde la línea de fuego a los sitios donde recibieron la primera atención en horas de la noche, escarpando las farallas casi inaccesibles. Esos heridos asesinados en Camagüey vieron desfilar ante sus ojos en la Sierra Maestra los 442 soldados de la tiranía entregados a la Cruz Roja Internacional y Cubana y compartieron con ellos sus medicinas y alimentos.

La falta de reciprocidad no puede ser más repugnante y cobarde, no es éste un caso aislado por parte de un oficial o una tropa determinada, es una costumbre generalizada en todo el ejército hasta un grado que produce asco.

Cuando el ataque al Moncada, asesinaron a los prisioneros; cuando el Goicuría, asesinaron a los prisioneros; cuando el desembarco del Granma, asesinaron a los prisioneros; cuando el asalto a Palacio, asesinaron a los prisioneros; cuando el desembarco de Calixto Sánchez, asesinaron a los prisioneros; cuando la sublevación de Cienfuegos, asesinaron a los prisioneros. Pero en todos aquellos casos el ejército podía tener todavía alguna esperanza de conservar el poder, era fuerte, no había sufrido derrotas sustanciales, podía pensar que sus crímenes iban a permanecer impunes, ante la impotencia de un pueblo desarmado. Lo sucedido en Camagüey, sin embargo es doblemente indignante y absurdo, primero porque todavía está fresca en la memoria de la ciudadanía los cientos de sus soldados que fueron devueltos a la Cruz Roja por los rebeldes, sanos y salvos, y segundo, porque los soldados de la tiranía están perdiendo la guerra, han sido vencidos en numerosas batallas, pierden cada día más terreno, retroceden en todas partes.

Están perdiendo la guerra, y sin embargo, asesinan a los pocos heridos prisioneros que caen en sus manos del ejército que está venciendo. Por ese mismo territorio de Camagüey, marcharon victoriosas e incontenibles las columnas Nº 2 y Nº 8 de los Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara, sin que pudieran detener su paso las numerosas fuerzas que lanzó contra ellos la dictadura. La vanguardia invasora ha penetrado ya más de cincuenta kilómetros en el territorio de Las Villas.

¿Qué sentido político o militar puede tener ese alevoso asesinato de los rebeldes heridos, sino lanzar sobre las fuerzas armadas, harto desprestigiadas ya, una mancha de sangre que muchas veces recordará la Historia como una vergüenza infinita para cualquier soldado que hoy viste el uniforme infame y deshonrado del que no puede volver a llamarse jamás "Ejército de la República". Este hecho será denunciado ante la Cruz Roja Internacional y demandaremos el envío de delegados de la misma para investigar lo sucedido, y será dirigida también una carta abierta a las fuerzas armadas, haciéndoles ver la responsabilidad que están echando sobre sus hombros. En poder nuestro están, además, numerosos soldados prisioneros, un Teniente Coronel, para mayor paradoja herido y siendo atendido en un hospital nuestro, un comandante y dos capitanes.

Constituye una cobardía infinita y una ausencia total de compañerismo, la conducta del coronel Leopoldo Pérez Coujil, el Teniente Coronel Suárez Souquet, el Comandante Triana y demás miserables asesinos, olvidarse de esos compañeros suyos que están aquí, prisioneros de nosotros, sin otras garantías para sus vidas que la calma y la serenidad que hay que tener frente a estos hechos vandálicos, el sentido humano y justiciero de la guerra que estamos librando, el ideal de lucha que nos inspira y el concepto verdadero que tenemos del Honor Militar. No crean ninguno de los responsables de tales actos que tendrán escapatoria. No los salvará siquiera un viraje del ejército a última hora, porque una de las condiciones que hemos puesto y mantendremos firmemente ante cualquier golpe de Estado es la entrega inmediata de los criminales de guerra y de todos los militares y políticos que se hayan enriquecido con la sangre y el dolor del Pueblo, desde Batista hasta el último torturador.

De lo contrario tendrán que seguir afrontando la guerra hasta su total destrucción, porque la Revolución no podrán obstruccionarla lo más mínimo ni la asquerosa farsa que se prepara para el próximo 3 de Noviembre, ni el golpe de Estado que no venga precedido por las condiciones que establece el Movimiento "26 de Julio" y mediante acuerdo previo.

Los que han sembrado vientos recogerán tempestades. Nadie duda ya que las decadentes y desmoralizadas fuerzas de la tiranía no podrán contener el empuje victorioso del pueblo.

Para eso tendrían que vencer primero a cada una de las columnas que ya están operando sólidamente en cuatro provincias y después tomar en la Sierra Maestra hasta la última trinchera en la cúspide del Pico Turquino defendida por el último soldado rebelde, y el ejército de Batista ha demostrado ya suficientemente que es incapaz de hacerlo.

A la Comandancia General ha llegado un informe extenso de la Columna Invasora Nº2 Antonio Maceo, que después de atravesar victoriosamente la provincia de Camagüey ha penetrado en el territorio de Las Villas. Dicho informe, que contiene la narración detallada de una extraordinaria proeza militar, será leída, por Radio Rebelde y el pueblo tendrá oportunidad de conocer uno de los episodios más emocionantes con los que se está escribiendo la historia viva de la Patria.

Fidel Castro

Comandante Jefe

Sábado 18

En la distribución minuciosa de armas y municiones persistí en dotar a las fuerzas guerrilleras de acuerdo con nuestros planes estratégicos, pero también con la disciplina de los combatientes.

Sierra Maestra
Oct. 18 de 1958

Lara:

No puedo armar a estos muchachos por varias razones:

1o Porque las armas hay que distribuirlas entre las distintas zonas de operaciones de acuerdo con las necesidades y los planes.

2o Porque tengo que tener en cuenta los 300 muchachos que están en la escuela esperando su oportunidad.

3o Porque no está clara la actuación de esos muchachos al abandonar la tropa que iba para Camagüey y quedarse aquí, yo no voy a premiar ahora ese proceder.

[entregándoles Entregaré] armas con preferencia a los que están en la escuela, muchos de ellos después de prestar muchos meses de servicio en las carreteras y otros lugares.

La zona de operaciones que te asigné cuenta ya con 125 armas buenas en los pelotones de [Oscar] Orozco, Cristino [Naranjo] y [Eddy] Suñol. Tú tienes a la gente de Orozco bien armada que están al regresar de un momento a otro para que te acompañen personalmente cuando te traslades al llano. Estos muchachos tienes que irlos armando con lo que ese pelotón pueda ir ocupando. Recuerda que en los cálculos contábamos que aquellos 34 hombres bien armados debían tratar por todos los medios de aumentar sus efectivos.

Yo no puedo ahora ir allá porque estoy ocupado enteramente de las transmisiones de Radio-Rebelde en estos días que preceden las elecciones, además de todos los asuntos que ya me ocupaban. Había pensado matar dos pájaros de un tiro con lo del congreso obrero bajando un día a Providencia, pero el acto fue suspendido y me vinieron a informar el día antes sin tiempo de avisarte.

Le diré al médico que vaya a verte. Si te quitan el yeso, podrías venir para tratar de los planes relacionados con las elecciones. Si el médico cree que todavía no estás en condiciones de actuar, tienes entonces que esperar dos o tres semanas más, en cuyo caso mandaré instrucciones a Cristino y a Suñol para que junto con Orozco cumplan su cometido.

Ya yo hablé con Cristino de la nueva organización que le vamos a dar al mando abajo y le ofrecí un pequeño refuerzo para el pelotón de él que es el que cuenta con menos efectivos. Ese pequeño aporte que le ofrecí cuando vino de 10 fusiles, tengo que cumplirlo y es el máximo que puedo ya dedicar a la zona de la columna por ahora y que es sin embargo más de lo que creía haber podido enviar para esta fecha.

Hasta tanto el médico no te dé de alta y estés en condiciones razonables de poder moverte en el llano, Cristino seguirá desempeñando las funciones que tenía; él no puso objeción alguna al mando que vas a desempeñar y es un muchacho disciplinado y bueno.

No tengo aquí ninguna Cristóbal para cumplir lo ofrecido, pero te mando un M-1; con lo que puedes hacer dos cosas: cambiárselo a cualquiera del pelotón de Orozco que tenga una Cristóbal o mandármelo para convertirlo en M-2, como tú prefieras; ya en el taller se convirtió uno de [Roberto] Fajardo y quedó perfecto.

Lo que no hay es peines. Balas sí porque llegan hoy aquí y tal vez peines; pero esto último no es difícil de resolver pues uno de los muchachos de Orozco tiene seis o siete.

Pienso hablar con [Julio] Martínez Páez ahora.

Saludos

Fidel

Este mismo día 18 de octubre publicamos dos informaciones relacionadas con el Ejército de la dictadura, la primera sobre la cada vez más deteriorada moral de sus tropas y el afán de abandonar sus filas por parte de hombres de honor que preferían pasarse al lado de los rebeldes. La segunda noticia abordaba el desesperado e iluso propósito de la tiranía de compensar sus derrotas con la adquisición de aviones ingleses, la agresión imperial del Reino Unido al venderlos y la denuncia de nuestro Ejército Rebelde de la acción de comerciar con la tragedia de Cuba, ante la cual no quedaríamos impasibles ni nos cruzaríamos de brazos. Así fue que, el día 19, decretamos la Ley No. 4 contra la agresión inglesa al pueblo de Cuba.

RADIO REBELDE:

Octubre 18 de 1958

Como una compensación moral en el ánimo conturbado por los detalles del bárbaro y cobarde asesinato de prisioneros heridos rebeldes al sur de Camagüey, por las fuerzas del sanguinario Coronel Leopoldo Pérez Coujil, la Comandancia General del Ejército Rebelde ha recibido una emocionante carta de un soldado de Camagüey, que en hermoso gesto patriótico abandonó las fuerzas de la Tiranía y se pasó con su arma y su experiencia militar a las filas rebeldes.

La matanza de heridos prisioneros, ocurrió el 28 de septiembre, pues bien, tres días después, el primero de Octubre, este humilde soldado abandonó las fuerzas del Ejército de la Dictadura para combatir en defensa de su Pueblo. Abandonó un ejército donde se paga un sueldo, para formar filas en un ejército donde nadie cobra por combatir; abandonó un ejército donde todo se lo dan, para combatir junto a un ejército donde el soldado lo da todo por un ideal; trajo su arma, porque esa arma que él llevaba es un arma del Pueblo, la pagó el Pueblo con el sudor de su frente para defender la República, para disfrutar sus Leyes, para defender sus Libertades, no para oprimirlo, pisotear su derecho, asesinar sus hijos y defender la infame Tiranía.

Ya van sumando muchos los soldados de la Dictadura que se están pasando con sus armas al ejército Rebelde para combatir junto a nosotros. Así, día a día, no irán quedando junto al Tirano más que los esbirros, los pusilánimes y los cobardes. Este soldado, de Camagüey, que ingresó en nuestras filas tres días después de la masacre de los prisioneros heridos, ha escrito sus sentimientos patrióticos y revolucionarios en una carta conceptuosa y que revela una gran dignidad humana y una conciencia muy clara de su Deber como Soldado.

Viene a combatir junto a nosotros, ofrece sus conocimientos y su experiencia; no se expresa con rencor de sus antiguos compañeros de armas, pero no vacila en su firme determinación, pues es bien claro para él que el Soldado debe estar con el Pueblo y no contra el Pueblo. Y no cabe alternativa posible.

Como este soldado, se expresan todos los militares que han ingresado en nuestro Ejército.

Hay Hombres con suficiente personalidad y entereza para no dejarse engañar ni arrastrar como borregos a la causa del Mal.

Para un soldado del Ejército no es ningún secreto la inmoralidad y corrupción que corroe los institutos armados. Conoce los crímenes que se cometen en los cuarteles, los negocios de los jefes, los márgenes escandalosos que perciben por la explotación del juego y la prostitución; sabe toda la desvergüenza y el impudor que entraña asesinar a tantos compatriotas por defender la odiosa Dictadura.

Para eso no vale la pena dar la vida; para eso no vale la pena dejar huérfanos a sus hijos y desamparadas sus esposas y sumidos en eterno luto a sus padres y hermanos.

Esto lo están empezando a comprender miles de soldados que ingresaron al Ejército cuando no había guerra fratricida y los militares no estaban al servicio de la opresión y el crimen.

Dice así la carta del soldado Carlos Urquiza Cabrera, perteneciente al Escuadrón 26 de la Guardia Rural, Regimiento 2 Agramonte, Guáimaro, Camagüey:

Al Comandante Jefe Dr. Fidel Castro Ruz, Cuartel General de las Fuerzas Revolucionarias, Sierra Maestra, CUBA.

SEÑOR

Tengo el honor de dirigir a Ud. las presentes líneas, para, entre otros, hacer llegar hasta Ud. mi más cálido y afectuoso saludo, brindándole mi más decidida cooperación en el Movimiento "26 de Julio", para libertar a Cuba, nuestra Patria querida, del yugo opresor.

Al mismo tiempo aprovecho la oportunidad para hacerle presente que soy un hombre que me encontraba en el Ejército hasta el día primero del actual en que decidí unirme a las fuerzas que Ud. se digna en comandar; desde mucho antes hubiera podido [hacer hacerlo], pero por razones de haber venido padeciendo mis hijos y esposa de enfermedades, no lo había podido realizar, pero pienso que nunca es tarde para ofrecer a Ud. mi sacrificio personal en beneficio del Pueblo y de la Democracia.

Comandante en Jefe, quiero sepa [que] yo ingresé al ejército el día 14 de Febrero de 1948, esto es, cuando en Cuba existía un ejército disciplinado y leal al gobierno debidamente constituido y elegido por la mayoría del Pueblo de Cuba, cosa ésta que hoy no existe.

Hoy me encuentro bajo las órdenes del Teniente Concepción Rivero, bajo cuyo mando estoy sirviendo; pero sobre mi persona puede obtener referencias por mediación del Teniente Machado, que opera en la zona de Cauto el Paso, ya que con él mismo fueron dos sobrinos míos que a esta fecha deben de estar en esa. Nómbranse éstos: Gerardo Urquiza Guerrero y Gerardo Echenique Urquiza. Además, sepa que soy primo hermano del Capitán Ciro Frías Cabrera, muy identificado con Ud., del cual, según tengo entendido, murió en un combate en el mes de Marzo pasado, así como del hermano de éste, que fué vilmente asesinado al principio de la contienda en el Macho, donde tenía Ciro una tienda de víveres, por el solo hecho de ser hermano de Ciro. También le diré que el día que me fuí traje conmigo a un sobrino mío, hermano del antes mencionado Gerardo Echenique, nombrado éste Fernando Echenique Urquiza, dispuesto a defender la causa del Movimiento "26 de Julio".

De mí puedo decirle que soy experto tirador de fusil y certero en ametralladora y distinguido en revólver, aparte de conocer todas las armas automáticas.

No puedo relatarle tantos miembros de mi familia porque sería interminable la lista de hermanos, sobrinos, primos y parientes que se encuentran precisamente junto a Ud. en ese lugar, sirviendo una causa noble y justa como verdaderos cubanos.

Solo me resta decirle que me tiene a sus órdenes y espero de Ud. única y exclusivamente su reconocimiento oficial como un miembro más en sus filas del Movimiento Revolucionario "26 de Julio".

De Ud. respetuosamente,

POR UNA CUBA LIBRE

Carlos Urquiza Cabrera (Mérito Militar)

NUESTRA RESPUESTA AL SOLDADO URQUIZA CABRERA

La Revolución lo recibe con los brazos abiertos. El soldado que abandona las comodidades del cuartel y el sueldo que le paga la Tiranía para venir a soportar la vida dura y sacrificada del Rebelde, merece el reconocimiento especial de su Patria. Aquí experimentará Ud. la satisfacción infinita de defender una causa justa; aquí tendrá Ud. por compañeros a Hombres que no manchan su Honor con el robo ni el crimen; aquí tendrá Ud. el reconocimiento y el cariño de su Pueblo. Mañana lo respetarán sus conciudadanos; mañana, cuando vuelva al seno de su Hogar, sus hijos se sentirán orgullosos; mañana, cuando la patria sea libre, se contará entre los que ayudaron a forjar su hermoso porvenir y si cae, el pueblo nunca lo olvidará, porque los Valientes que mueren defendiendo la Justicia, viven siempre en el corazón de sus compatriotas y en la Historia inmortal de su tierra.

RADIO REBELDE

Octubre 18 de 1958

Otra noticia de sumo interés para el pueblo de Cuba: parece confirmada la venta de 17 aviones ingleses a la tiranía de Batista. Cuando hasta los propios Estados Unidos, tradicionales abastecedores de armas al ejército de Cuba han decretado el embargo de todo suministro bélico a la dictadura de Batista, Inglaterra viene a comerciar con nuestra tragedia. Sordo al dolor de nuestro pueblo, el gobierno inglés se ha decidido a dar este paso criminal.

No escuchó la voz de la emigración cubana que unánimemente solicitó se cancelase esa operación de suministros bélicos a la Dictadura. No escuchó las razones elevadas y serenas trasmitidas por Radio Rebelde. No escuchó la opinión de América Latina, contraria a ese repugnante comercio con la sangre y el dolor de un pueblo.

¡Inglaterra no es lo suficientemente poderosa para intimidar a los cubanos que luchan por la libertad! ¡Inglaterra no es lo suficientemente poderosa para realizar impunemente esta intervención en la lucha interna de Cuba! ¡Inglaterra no es lo suficientemente poderosa, como para despreciar el sentimiento de un Pueblo heroico destinado a ser masacrado con los aviones que le vende a Batista! ¡Inglaterra traiciona el recuerdo de los bombardeos de Coventry y de Londres, pero olvida la lección que dió su propio pueblo, que no existe poder suficiente en el mundo para doblegar el patriotismo y la dignidad humana. Nosotros tendremos también nuestra [cuota de] "lágrimas, sudor y sangre", pero venceremos en esta guerra aunque Inglaterra le envíe a Batista todos los aviones que sea capaz de fabricar.

Y de este acto de agresión nos defenderemos dignamente. Esos aviones les van a hacer más daño a los ingleses que a los rebeldes. Esos aviones podrán derribar muchas casas campesinas y matar a muchos compatriotas, pero no quedará indemne ni una sola propiedad inglesa. Los ingleses están lejos, pero las propiedades de los ingleses están cerca. En Londres no se sentirán los bombardeos, pero en Cuba, los ingleses van a sentir los efectos de la acción revolucionaria. Mañana, la Comandancia General del Ejército Rebelde dictará una Ley revolucionaria, declarando el embargo de todos los bienes de ciudadanos y compañías inglesas del Territorio Libre; la confiscación de todas sus propiedades en el Territorio Nacional quedará cumplimentada tan pronto termine la contienda y el sabotaje sistemático de las industrias y el comercio inglés establecido en el territorio nacional mientras dure la guerra, que tendrá vigencia desde el momento mismo en que llegue a Cuba el primero de los 17 aviones vendidos a Batista. Como quien vende aviones para asesinar cubanos está en guerra contra Cuba, que no venga el Gobierno Inglés a quejarse después de las consecuencias de sus actos, porque los pueblos poderosos están en el Deber de respetar a los pueblos pequeños, no inmiscuirse en sus cuestiones, no comerciar con su sangre, no pisotear sus sentimientos, no destruir su Libertad. ¿No le bastan a Inglaterra sus conflictos en Chipre en Egipto, en el cercano Oriente, en la Guayana Inglesa, en las Honduras Británicas, y en todas partes del mundo donde intenta mantener su decadente colonialismo, para venir a provocar también conflictos en Cuba? Pues bien, sepa Inglaterra que los rebeldes cubanos están dispuestos a responder la provocación y la agresión, ahora, luego y siempre que haya que defender la soberanía, el derecho y la dignidad de nuestra Patria. Los tiempos del colonialismo y las intervenciones impunes en el destino de las naciones pequeñas, van quedando atrás. Cuba no está sola; por ella vela también el sentimiento de todos los pueblos hermanos de América Latina y la solidaridad de la opinión pública del Mundo.

Cuba no puede ser convertida, como España, en campo de experimentación de guerra para aparatos ingleses; o de cualquier otro país; o al menos no lo será sin que los ingleses tengan que pagar bien caras las consecuencias.

Domingo 19

Radio [Rebelde], Sierra Maestra,

19 de Octubre de 1958.

LEY No 4

Contra la agresión Inglesa al Pueblo de Cuba, dictada por la Comandancia General del Ejército Rebelde. Ejército Rebelde 26 de Julio, Jefatura.

POR CUANTO: El incontenible desarrollo de la Revolución Cubana, ha lanzado a la tiranía a una desenfrenada carrera de compra de armamentos que en definitiva es impotente para impedir la victoria, compromete más aún de lo que está el crédito de la República, y somete a la población del País a mayores atropellos en su creciente política de asesinatos.

POR CUANTO: La venta a la Tiranía de aviones y equipos bélicos y de otra clase, constituye una ayuda manifiesta a quienes usurpando los mandos públicos mantienen a la población cubana sometida al más inhumano régimen de fuerza, desconociéndose por el Gobierno extranjero que se presta a semejante colaboración, los más elementales principios y derechos de los pueblos y de la persona humana.

POR CUANTO: El Gobierno de Inglaterra, ha desoído cuantas apelaciones se le han formulado por el pueblo de Cuba, y ha accedido a la venta de aviones de guerra al Gobierno de la Tiranía, con los cuales ésta intenta persistir en su macabra tarea de ametrallar pueblos y ciudades abiertas, hogares de campesinos indefensos, aparte del plan de cobardes represalias contra las invencibles columnas del Ejército Rebelde, en combate leal frente al enemigo.

POR CUANTO: La Nación cubana, está obligada a defenderse por igual de los enemigos internos como de los externos y a tomar contra unos y otros las medidas adecuadas contra tales agresiones.

POR CUANTO: Frente a la ayuda militar extranjera a la Tiranía, la Revolución Cubana denuncia la situación beligerante en que se ha colocado el Gobierno de Inglaterra, al tomar partido contra el pueblo cubano, en la guerra que está librando para reconquistar sus libertades.

POR CUANTO: Consecuentemente con la actitud beligerante, de hecho adoptada por el Gobierno Inglés, los bienes de ciudadanos Ingleses deben responder del daño material, moral y en vidas humanas que esos aviones ocasionen a Cuba.

POR CUANTO: Inglaterra no es lo suficientemente poderosa para intimidar a los cubanos que luchan por la Libertad.

POR CUANTO: Inglaterra no es lo suficientemente poderosa para realizar impunemente esa intervención en la lucha interna de Cuba.

POR CUANTO: Inglaterra no es lo suficientemente poderosa para despreciar el sentimiento de un pueblo heroico destinado a ser masacrado con los aviones que le venda a Batista.

POR TANTO: En uso de las facultades de que este mando está investido y como Poder constituido en representación del Pueblo de Cuba, alzado en armas contra la Tiranía, se dicta la siguiente Ley número 4, contra la agresión inglesa al Pueblo de Cuba.

ARTÍCULO 1: A partir del momento en que sean recibidos por el Gobierno de la Tiranía, los aviones ingleses de guerra y equipos bélicos de otras clases, procedentes de Inglaterra, y con autorización de su Gobierno, tendrán vigencia los artículos de esta Ley y los preceptos de la misma serán aplicables solamente a los bienes y funcionarios Ingleses, no así, a los del Dominio del Canadá, o demás naciones que integran el Reino Unido.

ARTÍCULO 2: Se declaran propiedad del ejército Rebelde, todos los bienes de Compañías y ciudadanos Ingleses radicados en el Territorio Libre, cuyo valor será dedicado a la adquisición de armas para combatir la Dictadura.

ARTÍCULO 3: Todos los bienes de Compañías y ciudadanos ingleses radicados en el resto del territorio Nacional se declaran igualmente propiedad del Pueblo de Cuba, para responder a los perjuicios morales, materiales y en pérdidas de vidas que se deriven del suministro de aviones de guerra al dictador Batista.

ARTÍCULO 4: Cualquier funcionario Diplomático, Consular o súbdito Inglés que a los diez días de llegados esos aviones no hayan abandonado el territorio Nacional podrán ser detenidos e internados en el Territorio Libre, como agentes de un Gobierno agresor.

Dada en la Sierra Maestra, a los 19 días del mes de Octubre de 1958.

Dr. Fidel Castro Ruz, Comandante en Jefe

Dr. Humberto Sorí Marín, Auditor General

A mediados de Octubre continuaba la faena de distribuir lo más equitativamente posible armas y balas. Para mí tenía importancia hasta el último fusil. En carta a Eddy Suñol le anuncié que Raúl, desde el Segundo Frente, enviaría una tropa al mando de Carlos Iglesias, Nicaragua, para operar en Banes.

Sierra Maestra

Oct. 19, 58

Suñol:

Te mando seiscientas balas M-1. Espero que tú hayas podido gestionar algunas más por allá.

A Víctor [Mora] le encargué que te enviara otro máuser que él tenía por Canabacoa, y si aparece alguno más te lo envío. Ya sabes que puedes contar con doscientas balas adicionales por cada uno de esos fusiles, pues recibí más.

Raúl mandará una tropa al mando de Nicaragua [Carlos Iglesias], desde el segundo frente, que abrirá una zona de operaciones en el territorio de Banes. Mientras tanto tú te ocupas también de ese municipio en lo que puedas.

Te deseo grandes éxitos.

Saludos a las muchachas y a todos los demás compañeros.

Fidel

Siguiendo órdenes de la Comandancia, durante todo este mes las fuerzas del Tercer Frente asediaron la Carretera Central y las proximidades de Santiago de Cuba.

RADIO REBELDE

OCTUBRE 19/1958

RESUMEN DE ACCIONES REPORTADAS POR LAS COLUMNAS REBELDES:

Se han recibido por radio, en esta Comandancia General, los partes que transcribimos a continuación:

Octubre 9.-FRENTE número 3, SANTIAGO DE CUBA:

Una patrulla rebelde interceptó en la carretera central, un camión que transportaba un equipo de control remoto de Televisión, de la Empresa Tele Mundo, que había venido a televisar un Radio Mitin Gobiernista, en Santiago de Cuba.

Octubre 12.-Fuerzas de la compañía C, Roberto Lamelas, pertenecientes a las columnas 9 y 10, atacaron simultáneamente a las siete antemeridiano, el cuartel, la estación de policía y otros puntos del Poblado del Caney. Mientras otras Patrullas rebeldes se emboscaban en espera de los refuerzos enemigos. Nuestras fuerzas atacaban los objetivos militares, quemaban la Junta Electoral y hacían diversos sabotajes en las comunicaciones y la patrulla rebelde emboscada sorprendía un camión de soldados causándoles numerosas bajas.

En esta victoriosa acción fueron ocupadas nueve armas, una ametralladora Dominicana, San Cristóbal, dos Springfield, 2 M-2, de fabricación Trujillista, dos revólveres y dos pistolas 45, con parque para todas estas armas. Se le causaron al enemigo 8 muertos y varios heridos, y se le hicieron 5 prisioneros, cuyos nombres y unidades a que pertenecían, daremos a conocer próximamente.

Uno de los militares prisioneros fue juzgado en Consejo de Guerra, y hallado culpable de numerosos crímenes cometidos cuando el ataque al Cuartel Moncada, el 26 de Julio de 1953, y de otros asesinatos cometidos recientemente en Santiago de Cuba, por lo que fue condenado a la última pena.

En el combate de el Caney pereció también un civil y fue herido grave un rebelde.

Octubre 13.-Numerosos carros, Jeeps y otros vehículos fueron quemados en distintos lugares de la carretera Central.

Octubre 14.-Una fuerza de la Dictadura trató de cortar los árboles que rodean la carretera Central, siendo atacada con granadas de mano por unidades rebeldes, que hirieron 4 casquitos, huyendo el resto.

Ese mismo día otra fuerza rebelde al mando del Teniente Fonseca, quemó 6 carros, 4 autos y 2 camiones cargados de cemento. Fuerzas del Ejército, que venían en autos de alquiler, tratando de sorprender a nuestros hombres fueron tiroteadas por la misma unidad rebelde que le hizo una baja, según los campesinos de la zona, un oficial de la dictadura.

También fue apresada una rastra de la compañía Interamericana de Transporte, propiedad de uno de los hijos de Batista, que transportaba gran cantidad de ropa y mercancía al Cuartel Moncada, y que ahora se utilizarán por las fuerzas de la revolución.

En estas incursiones a la carretera Central, fueron apresados 4 Masferreristas.

PARTE MILITAR DE LA COLUMNA 3 SANTIAGO DE CUBA:

Las patrullas rebeldes 2 y 5, dirigidas por los Tenientes [Omar] Ginarte y Santos Mora, hicieron una acción combinada, entre los poblados de Santa Rita y Charco Redondo, sorprendiendo una fuerza del ejército. El fuego de nuestros hombres arrasó una camioneta y dos Jeep, en la que viajaban 20 soldados.

Fueron muertos 14 soldados enemigos. Se le ocuparon: 5 Springfield, 549 balas calibre 30-06 [30.06], con 5 cananas. Y 5 Springfields más inutilizados por el impacto de las explosiones y las balas. 3 soldados de la tiranía fueron hechos prisioneros: Ramón Álvarez Caballero, natural de Baire, Oriente; Agustín González Quiñones, de Consolación del Sur, Pinar del Río y Tomás Hidalgo Ayala, de Mariel, también de aquella provincia. Murió en la acción un valeroso soldado rebelde: Ramón Viamontes.

Día 14.-Las patrullas rebeldes al mando del capitán Calixto García, de la Columna número 3, Santiago de Cuba reportan que el teniente Lázaro [Fortuna Soltura], al frente de una unidad rebelde, quemó un ómnibus en la carretera central, entre Guisa y Bayamo.

También fue interceptado un camión de leche de la compañía Nestlé, de Bayamo.

Octubre 15.-Fueron quemados y destruidos por esta misma fuerza rebelde, 2 carros tanques de petróleo, que transportaban miles de galones de ese combustible, sosteniéndose una escaramuza sin importancia, con fuerzas del ejército.

Octubre 15.-En horas de la noche fue tiroteado el cuartel de Santa Rita, mientras se realizaban numerosos sabotajes en todo el tendido eléctrico y se destruían varios transformadores, quedando sin fluido eléctrico Santa Rita y Guisa.

OTRO PARTE DE LA COLUMNA NÚMERO 9 ANTONIO GUITERAS:

El día 11 de Octubre, fuerzas de esta Columna, ocuparon la carretera Santiago-Guantánamo, en el tramo comprendido entre Cristo y dos Bocas, manteniendo el tránsito bajo el control rebelde durante 9 horas, desde el amanecer hasta las 3 de la tarde, en que se retiraron sin ser molestadas por el Ejército, que desde el Cuartel del Cristo contemplaba la escena. En esta operación murieron dos soldados que no obedecieron la orden de Alto.

El día 12 por la noche, otra fuerza de la columna número 9, tomó el pueblo del Cristo, sin disparar un tiro, dando un mitin revolucionario en el parque, con la asistencia de todo el pueblo. Todo esto ocurrió a tres cuadras del Cuartel del Ejército. Al día siguiente el sargento jefe del puesto fue al cuartel Moncada y pidió su traslado por no haber podido evitar que los rebeldes le dieran un mitin a ojos y oídos de sus soldados.

Al otro día, el 13 de Octubre, otra unidad de la Columna número 9, atacó el mismo cuartel del Cristo, mientras que dos fuerzas rebeldes más esperaban emboscadas los refuerzos enemigos de la Maya y Santiago de Cuba. Mientras el Cuartel era atacado, las emboscadas situadas en la carretera, minada con cargas de más de 100 libras, esperaban los tanques y la artillería enemiga.

Pero el Ejército dejó sola a la guarnición del Cristo, cuyo cuartel fue tomado. Se le ocuparon al enemigo un fusil Springfield, se le causó dos bajas, y tres soldados lograron escapar.

El día 14 de Octubre, otra unidad de la columna 9, ocupó nuevamente la Carretera Santiago-Guantánamo, entre Alto Songo y El Cristo, manteniendo el tránsito bajo control rebelde durante 6 horas a la vista del cuartel de Alto Songo. Un Masferrerista que no obedeció la orden de registro, fue muerto ocupándosele un revólver.

La noche anterior, como represalia por la toma del Cuartel del Cristo, una Avioneta de la Dictadura volando a oscuras, ametralló el poblado del Cristo, hiriendo a dos personas.

Nuevamente el día 15, las fuerzas rebeldes volvieron a ocupar esta misma carretera, desde la mañana hasta las cuatro de la tarde, manteniendo un registro de carros y pasajeros sospechosos.

Esta Carretera desde Alto Songo a Dos Bocas, ha sido declarada por el Comandante de esta columna, Zona Rebelde.

   

SubirSubir