Consultamos al pueblo porque somos más demócratas que nadie

El sábado 11 de julio, en el Capitolio, Fidel clausura el Primer Fórum Nacional sobre la Reforma Agraria. Reitera la fuerza de las ideas y el papel del pueblo para llevar adelante un ideal

(...) La Ley de Reforma Agraria se dicta después de que se habían dictado otras muchas medidas revolucionarias que pueden afectar distintos intereses y sin embargo, puede decirse aquí, el entusiasmo, por ejemplo de las instituciones cívicas representativas de la clase media, los profesionales, es tan grande, como el entusiasmo de los campesinos, los obreros y los estudiantes, lo cual garantiza el éxito de esta Revolución. Lo enemigos de la patria, los intereses que quieren seguir perpetuando los métodos que hemos abolido para siempre, no podrán contar con aliados en nuestro país, porque se estrellarán todos los intentos de despertar egoísmo de sectores, porque todos los sectores han dicho unánimemente, que por encima de todo está la patria (...)

Los beneficios que la Revolución ha aportado, aún a aquellas familias lesionadas económicamente, son tan palpables, que no tiene otra explicación, sino ese hecho cierto y el espíritu sensible y digno del cubano, el amor a su tierra, la conciencia que se ha creado en los hijos de esta tierra, es la explicación del respaldo tan unánime que tiene la Revolución cubana.

Y al decir esto, al demostrar que estamos haciendo una Revolución profunda y que la estamos haciendo con el apoyo de todo el pueblo, al decir que nosotros podemos retar a cualquier régimen que se llame democrático a que pruebe si en algún país hay más democracia y más libertad de la que hay en Cuba, no me quedaría sino añadir que otra de las características de esta Revolución es que nosotros podemos someter a la voluntad del pueblo y a la consideración del pueblo, las medidas que estamos tomando y la política que está siguiendo el Gobierno Revolucionario, y la inmensa mayoría del pueblo nos respalda, y en cualquier hora, en cualquier circunstancia, cualquier día, cualquier mes y cualquier año, podemos consultar al pueblo para demostrar que somos más demócratas que nadie.

Hay una fuerza muy superior a cualquier otra fuerza en el mundo, y es la fuerza de la razón, la fuerza de la idea, la fuerza del ejemplo, el estar actuando de acuerdo con el espíritu de justicia de los hombres, que aquí o en cualquier otro sitio de América y del mundo, estarán todos los hombres que sienten la justicia, que por un instinto o por un sentido ético o por una concepción nacional, tengan una noción de los hombres y del papel de los hombres y del papel del ser humano más digna que la de vivir oprimidos, la de vivir explotados, la de vivir maltratados, la de vivir angustiados, la de vivir arrastrados; todos los que tengan una idea limpia del destino del hombre y un sentido elevado del hombre, los que no vean al hombre como un ser miserable y que lo vean digno de que por él se hagan los mayores esfuerzos, los que tengan fe en los pueblos, los que tengan fe en la humanidad, los hombres que crean en que avanza la humanidad por encima de todos los obstáculos, por encima de todas las dificultades, los que crean que existe la solidaridad humana, los que crean que puede sentirse el ser humano más feliz, cuando le hace bien al hombre, al semejante, que cuando lo maltrata o esquilma; todos los que aquí como en cualquier parte de América o del mundo sean capaces de seguir esas verdades, esos estarán de acuerdo con lo que nuestra Revolución está haciendo.

   

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