[...] ¿Qué es la democracia? La democracia es el
gobierno de las mayorías, dijeron unos; y es verdad. La democracia,
dijeron otros, es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el
pueblo, y es verdad también. ¡Pues aquí gobierna una mayoría del
pueblo, por el pueblo y para el pueblo!
Así que si se llaman demócratas, empiecen por tener
muy presente que democracia es el respeto a la mayoría y que las
mayorías son las que mandan, las que determinan su propio destino, y
que este no es un gobierno de minoría, este es un gobierno de
mayoría [...]
[...] Después que hagamos la ley nueva, después que
hagamos un derecho nuevo, después que haya un tipo de funcionario
nuevo, no tenemos por qué temerles a las elecciones democráticas.
Con la conciencia que está ganando el pueblo de Cuba, con la
generación que vamos a preparar, con la clase de moral, de
instrucción y de espíritu que vamos a darles a los hombres
encargados de mantener aquí la vigencia de las leyes
revolucionarias, ¿quién echa para atrás a la Revolución? [...]
[...] La libertad no es el derecho a poder hablar y
a morirse de hambre, porque, en definitiva, el que pasa hambre no
puede ni hablar; el que pasa hambre, no puede ni escribir; al
analfabeto no se le puede hablar de libertad de prensa, porque no
sabe escribir; al que está enfermo no se le puede hablar de ninguna
libertad, sino de la libertad de morirse.
Aquí la libertad para nosotros no es una simple
ficción. Para que haya libertad tiene que disponer el hombre de una
serie de elementos sin los cuales no hay libertad posible. El hombre
bajo el hambre no es libre jamás: o se vende, o claudica, o no
escribe, o no habla. Libertad no es la palabra solamente; con la
palabra libertad y con la libertad que puedan dar todas las leyes no
se come, no se come con libertad. ¡Libertad con hambre no es
libertad! ¡Queremos una libertad con pan! Queremos una libertad sin
hambre, queremos una libertad sin miseria, queremos una libertad sin
privilegios [...]