Saque usted sus propias conclusiones

Escándalo en la mafia de Miami

El momento de la verdad

REINALDO TALADRID HERRERO

Tanto el gobierno como periodistas cubanos denunciaron hace poco más de 10 años que la Fundación Nacional Cubano-Americana había creado un Grupo Paramilitar destinado a ejecutar asesinatos y acciones terroristas contra Cuba y sus dirigentes.

Este Grupo Paramilitar fue denunciado también como el que dirigió y financió las acciones de terrorismo que desde Centroamérica realizaron Luis Posada Carriles y sus secuaces.

En una conversación con el periodista investigador del diario The New York Times Tim Golden efectuada en el Palacio de la Revolución el día 12 de agosto de 1998, el Comandante en Jefe Fidel Castro le hizo entrega de un documento que contenía información sobre los actos terroristas que se estaban cometiendo contra Cuba, del cual le leyó este fragmento antes de dárselo:

"En 1992 se creó una estructura clandestina de corte terrorista denominada Comisión de Seguridad de la FNCA o grupo paramilitar, encargado de preparar y ejecutar las acciones de esta índole, tratando de encubrir la participación del fallecido Mas Canosa en este tipo de acciones. El grupo ha sido presidido por diferentes directivos como Alberto Hernández, Luis Zúñiga Rey, Horacio García, Roberto Martín Pérez y Francisco José Hernández, que sustituyó inicialmente a Mas Canosa en la FNCA. Además en estas actividades participaban Guillermo e Ignacio Novo Sampoll y Luis Posada Carriles."

Esta foto, tomada de televisión, muestra el instante del fuerte abrazo entre el presidente W. Bush y el denunciado terrorista Luis Zúñiga Rey.

Una vez entregado el documento sobre los actos terroristas, Fidel le explicó al periodista norteamericano:

"Algunos vienen enviados por otras organizaciones, porque, en general, como norma, la Fundación, como dije, les suministra fondos a otras organizaciones que realizaban actos terroristas.

"Pero aquí hay algunos casos en que fue el aparato de la Fundación, aparato que crearon lo más clandestinamente posible, no era un aparato que estuviera integrado por toda la institución, sino por toda esta gente precisamente, casi todo este grupo de los que están ahí, de los que rescataron a Posada Carriles y lo fueron a recibir en Ilopango, el grupo de más confianza de la Fundación, ese grupo reducido es el encargado de la estructura terrorista. Claro el jefe de ese grupo era Mas Canosa, ellos procuraban encubrir las operaciones lo más posible, pero se trataba ya de acciones directas de ellos, no eran acciones indirectas."

Esta misma información que le entregó el compañero Fidel al periodista investigador del New York Times, había sido facilitada anteriormente a las autoridades norteamericanas, tanto en la ya famosa misión que tan dignamente cumplió Gabriel García Márquez, como en los posteriores contactos que se produjeron aquí en La Habana.

También en la televisión de Miami son notorios y públicos los entrenamientos que diversos grupos terroristas con armas de combate, como los comandos F-4, realizan en el parque Los Everglades, simulando ataques a Cuba.

En su discurso del 20 de mayo del 2005 titulado "Una actitud diferente" el Comandante reveló:

"16-17 de junio de 1998: Se efectúan varias reuniones conjuntas en La Habana entre expertos cubanos y oficiales norteamericanos del FBI sobre el tema de los planes de atentados terroristas. Se entrega a la delegación norteamericana del FBI abundante información documental y testimonial. Los materiales entregados incluían 64 folios en los que se aportaban elementos investigativos acerca de 31 acciones y planes terroristas contra nuestro país, ocurridos entre 1990 y 1998. A la mayor parte de estas acciones estaba vinculada la Fundación Nacional Cubano-Americana que, además, organizó y financió los más peligrosos, especialmente los ejecutados por la estructura terrorista dirigida por Luis Posada Carriles en Centroamérica. Se adjuntaron relaciones detalladas y fotografías del armamento, los explosivos y los medios ocupados en cada hecho. Además, se entregaron 51 folios con información sobre el dinero suministrado por la Fundación Nacional Cubano-Americana a diferentes grupos terroristas para realizar acciones contra Cuba."

¿Qué ha dicho la FNCA ante tantas denuncias y evidencias de diverso tipo?

El 24 de diciembre del 2000, Ninoska Pérez Castellón, a la sazón vocera de la FNCA, declaró al diario El Nuevo Herald:

Una de las cuestiones más graves de esta historia, lo constituye el hecho de que muchos políticos norteamericanos conocen perfectamente la actividad terrorista de muchos sujetos de la mafia de Miami y son cómplices, como en este caso, cuando el fiscal Samuel Lewis saluda efusivamente al "capitán araña", José Basulto, ambos complacidos al término del juicio contra los Cinco Héroes.

``La Fundación nunca ha tenido un grupo paramilitar, ni en la junta de directores se ha hablado de esos temas, sencillamente porque nunca han existido.''

El 8 de junio del 2005 Jorge Mas Santos ya presidente de la FNCA expresó en el programa A Mano Limpia del canal 41 de Miami: "Las acusaciones de Castro con relación a la existencia de un brazo militar secreto de la fundación son totalmente falsas, se hacen por una necesidad.

"La FNCA fue creada por el amor al pueblo de Cuba, la Fundación representa lo mejor del sentir cubano y existe para defender los valores de libertad, democracia y justicia."

Y ahora, ante esta denuncia por estafa que ha presentado el ex director de la FNCA José Antonio Llama, donde se describe en detalles cómo se creó el Grupo Paramilitar de la Fundación, con qué objetivos, cómo se financió, qué armas compraron, para qué las iban a usar y quiénes participaban en su dirección, ¿qué han dicho la Fundación y su clon, el Consejo por la Libertad de Cuba, organización creada por buena parte de los directivos de este Grupo Paramilitar cuando decidieron separarse de la FNCA?

La Fundación Nacional Cubano-Americana se constituyó a partir de los principales agentes de la estación CIA JM/WAVE, los cuales fueron "transformados" en la clase política de Miami por mandato de Ronald Reagan. Esa tarea le fue confiada al difunto Jorge Mas Canosa y la siguió después su hijo Mas Santos (en la foto), siempre acompañado de siniestros personajes como Pepe Hernández (primero a la izquierda) y otros dirigentes de la mafia.

Según reportaba El Nuevo Herald el 22 de junio: "Ex integrantes de la FNCA como García (Horacio), Zúñiga (Luis) y Núñez, declinaron comentar sobre el asunto. El CLC no emitió declaraciones. Ninoska Pérez Castellón, directora y portavoz de la agrupación, dijo ayer que los aludidos ``han decidido poner el caso en manos de abogados''.

Por su parte la FNCA, mediante una Declaración del mismo día, expresó que "Las falsas alegaciones del señor José A. Llama, aparecidas originalmente en el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba y recogidas por El Nuevo Herald en el día de hoy, responden a una antigua campaña de difamación orquestada por el régimen castrista. La FNCA reafirma que las acciones de los hombres y mujeres de esta institución han sido siempre servir con todo el corazón al pueblo cubano y trabajar arduamente por su libertad.

Sin embargo, alguien está mintiendo, pues Ninoska, el Consejo por la Libertad de Cuba y la FNCA dicen una cosa y el ex director de la FNCA José Antonio Llama dice otra bien diferente.

Hemos obtenido una copia textual de la explicación a su denuncia que escribió el propio Llama.

Allí se pueden leer estos fragmentos que ponemos a su consideración (aclaramos que la redacción es la original del Sr. Llama):

Lo primero que dice es que esta es "La historia de la traición y estafa perpetrada por un grupo de directores de la Fundación Nacional Cubano-Americana utilizando la causa de Cuba".

"Miguel Ángel Martínez, persona de confianza de Mas Canosa y considerado un buen promotor de ideas en la lucha por la recuperación de la patria, sometió una idea que consistía en crear un grupo BÉLICO para que con nuestros recursos pudiéramos desestabilizar al gobierno Castro-Comunista. Debido a lo delicado del tema, Mas Canosa pidió que esta proposición se discutiera a puerta cerrada por el comité ejecutivo y no en el salón abierto de la matrícula completa de la Fundación."

"Se escogió un grupo que incluya algunos del comité ejecutivo y se invitó a varios directores para que formaran parte... Para esto se tomó en cuenta la capacidad económica de algunos..."

"Miguel Ángel explicó los objetivos generalizados del grupo, que incluía... planificar el ajusticiamiento de Castro y/o figuras relevantes de su nomenclatura si fuera necesario. Proponía llevarle la guerra total sin limitaciones."

"El grupo seleccionado se reunía frecuentemente para cambiar impresiones. Pepe Hernández fue elegido por Mas Canosa para llevar a cabo y dirigir este nuevo grupo."

"El jefe del grupo, Pepe Hernández, tan pronto recibimos el helicóptero, libre de gravámenes, me ordenó que lo financiara. Alegando que tenía planes para una acción inmediata y necesitaríamos el dinero."

Una primera lectura nos revela que al reunirse en secreto reconocen que necesitan que nadie conozca lo que van a planear, ya que lo planeado, comprendía delitos de máxima gravedad en cualquier Código Penal del planeta como son:

El asesinato de un jefe de Estado, aunque por primera vez en público conocemos que planearon también el asesinato de otros dirigentes políticos cubanos, no solo del compañero Fidel.

El término de "guerra total" habla por sí mismo: bombas, sabotajes, guerra biológica, todo lo que después se denunció por Cuba. Sin embargo, qué extraña forma de liberar a lo que llaman "cubanos oprimidos"; lo pensaban hacer de una manera muy sencilla, matándolos o envenenándolos.

Un ejemplo de esta llamada "guerra total" está en el frustrado plan que se conoció en octubre de 1996 donde la Brigada 2506, la misma que dirige Félix Rodríguez, por encargo y pagado por este Grupo Paramilitar de la FNCA, trabajó en habilitar un grupo de avionetas u otros medios aéreos cargados de explosivos que serían dirigidos por control remoto contra una concentración popular en la Plaza de la Revolución y objetivos tales como: las termoeléctricas de Tallapiedra, Mariel y Santa Cruz del Norte así como contra la refinería Ñico López.

O cuando el 20 de marzo de 1995 fueron detenidos en el aeropuerto de La Habana dos cubanos residentes en los EE.UU., enviados por este Grupo Paramilitar de la FNCA, justo cuando se disponían a salir del país. Los dos terroristas una vez detenidos, confesaron que habían dejado puestas cargas de 1,38 kilogramos de explosivo C-4 en un nuevo hotel de Varadero, listos para explotar después que hubieran salido del país.

Una muy precisa operación de las fuerzas especiales del MININT evitó la tragedia y tras la detención, uno de los terroristas reveló que fueron entrenados y pagados por Arnaldo Monzón Placencia y Guillermo Novo Sampoll, ambos mencionados en la denuncia de José Antonio Llama como miembros del Grupo Paramilitar de la FNCA.

¿Puede alguien creer que esto es una campaña difamatoria de Cuba, cuando un probado terrorista como José Antonio Llama, que reconoce en su documento de denuncia que estaba "obsesionado" con la idea de asesinar a Fidel y que sigue manteniendo su apoyo a este tipo de actividad, es quien describe en detalles lo que planeaba este Grupo Paramilitar?

Eso sería irse por la tangente para evadir la responsabilidad criminal. En realidad, no ha sido solo el Gobierno cubano quien denunció o se preocupó por lo que significaban estos graves hechos, el importante diario norteamericano The New York Times, por ejemplo, en su serie de dos artículos del 12 y 13 de julio de 1998, expresó:

"Cualquier prueba de que la Fundación o sus líderes repartían dinero a los republicanos y los demócratas, y al mismo tiempo apoyaban sabotajes con bombas, pudiera debilitar las afirmaciones de legalidad que hace el grupo. Esa clase de actividad pudiera también violar la Ley Logan, que ilegaliza cualquier conspiración para matar, secuestrar, lisiar o lesionar a personas, o causar daños y perjuicios a la propiedad de otro país"

Es en este punto donde queda abocada una de las cuestiones más graves de toda esta historia, porque cabría preguntarse:

¿Conocían o conocen los políticos norteamericanos que reciben donaciones de estas personas y grupos que están hablando y recibiendo dinero de terroristas comprobados?

¿Lo sabía el actual Presidente Bush cuando se estrechó en un fuerte abrazo con Luis Zúñiga en la Casa Blanca o cuando hizo un aparte público con Alberto Hernández recientemente en el aeropuerto en una visita a Miami?

Solo puedo recomendarle, amigo, que saque usted sus propias conclusiones.

26 de junio de 2006

   

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