ENERGÍA             

(1 de febrero de 2014)

Sueño con la soberanía electroenergética

Entrevista al Doctor en Ciencias Daniel Stolik Novygrod, reconocido especialista en el tema de la energía fotovoltaica y compositor musical, que recientemente recibió la Orden Carlos Juan Finlay conferida por el Consejo de Estado

Orfilio Peláez

Hijo de polacos que salieron de su país natal por motivos políticos y se asentaron en Cuba en la década del 30 del pasado siglo, Daniel Stolik Novygrod agradece a sus progenitores haberle inculcado desde pequeño ideas progresistas sobre la concepción del mundo, que fomentaron en él un temprano interés por los temas científicos más elementales.


El doctor en Ciencias Daniel Stolik ha sido un infatigable impulsor del empleo de la energía fotovoltaica en el país. Foto: Silvia Diéguez

"Ellos ejercieron sobre mí una gran influencia, poseían una amplia cultura general, gustaban de la música y el canto, mi padre hablaba varios idiomas, y sin duda supieron prepararme para enfrentar los avatares de la vida y superar cualquier dificultad que pudiera aparecer en el camino de convertirme en un hombre de bien".

Stolik cursó el Bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de la Víbora, donde se vinculó a la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista. Luego del triunfo de la Revolución ingresó en la Universidad de La Habana (UH) para estudiar Ingeniería Eléctrica. Sin embargo, una imprevista oferta cambiaría el destino de su vida en el plano profesional.

"Cuando estaba en el segundo año de la carrera, me mandan a continuarla en la extinta Unión Soviética. Ya en Moscú y luego de sacar muy buenas calificaciones en los exámenes de Física y Matemática correspondientes a la preparatoria, junto a otros cuatro cubanos, recibo la propuesta de estudiar Física, porque según me argumentaron, eso sería de mucha utilidad para Cuba cuando volviéramos".

Una vez graduado en la URSS como Licenciado en Física-Matemática con notas sobresalientes en 1966, Daniel regresa al país y comienza a trabajar en el Laboratorio de Telecomunicaciones, del Ministerio de ese ramo.

Como cuenta a Granma, a los pocos meses lo llaman para trabajar en la entonces Escuela de Física de la Universidad de La Habana, donde impartió cursos de electricidad y magnetismo, óptica, electrodinámica teórica y física de los semiconductores.

Apenas dos años después es promovido a subdirector de investigaciones, y desde ese cargo asume la creación de distintos grupos de estudio en Física del Estado Sólido, que incluye por ejemplo a los semiconductores, dispositivos electrónicos, metales, magnetismo y física de los cristales.

"Inmerso en ese trabajo me designan director del citado recinto devenido posteriormente en Facultad de Física, e hice luego el doctorado en la Facultad de Semiconductores del Instituto de Acero y las Aleaciones de Moscú".

El hoy Profesor titular de la UH e investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales (IMRE), perteneciente a la capitalina casa de altos estudios, pasó a laborar en 1976 en el recién creado Ministerio de Educación Superior, con la encomienda de dirigir el proceso para el establecimiento de los sistemas componentes de la enseñanza de posgrado a nivel nacional, sin desvincularse en ningún momento de la investigación y la docencia.

Sus aportes están expresados en numerosos artículos científicos publicados en revistas nacionales y foráneas, así como en las investigaciones desarrolladas en diferentes aristas de la física teórica y aplicada, la energía solar fotovoltaica (FV), y los fundamentos físicos y tecnológicos de la música.

Primer presidente de la Sociedad Cubana de Física y creador de la revista de esa disciplina, Daniel Stolik tiene el mérito de haber presentado hace alrededor de veinte años una propuesta de programa de corto a largo plazo para el desarrollo de la energía FV en el país.

"En aquella ocasión no existían las condiciones para afrontarlo, pero por fortuna hoy existe una clara voluntad política dirigida a promover el uso de las energías renovables, incluida la FV, las cuales se complementan entre todas".

Manifiesta que el monto en financiamiento de la inversión inicial ha sido el principal obstáculo al fomento de esa fuente alternativa, aunque en lo últimos años los costos de los sistemas FV se han reducido de manera notable y esa tendencia continuará en el futuro, propiciada por los adelantos científicos y tecnológicos.

Resaltó que una vez que estos comienzan a operar, el proceso es sumamente barato, pues el combustible a emplear es el Sol y Cuba dispone de ese recurso en cantidades notables.

"Llama la atención que en la actualidad Alemania tenga instalados unos 35 000 megaWatts de potencia fotovoltaica, teniendo menos del 60 % de la radiación solar que recibe el archipiélago cubano. Con respecto al panorama mundial las cifras ascienden ya a unos 135 000 mW, y en el presente año 2014 deben adicionarse más de 40 000".

Stolik sueña con ver que Cuba pueda alcanzar la plena independencia electroenergética, y poner su granito de arena en el logro de tan estratégico empeño es su mayor aspiración como científico, aseveró.

Pero esta personalidad de la Física también ama la música, a la que considera una necesidad espiritual inseparable de su diario quehacer. No por gusto creó y preside la cátedra de Física y Música de la Universidad de La Habana.

"Cuando estaba en segundo grado ya tocaba el redoblante de la banda de música de los alumnos de sexto. Más tarde, de joven aprendí por mi cuenta a interpretar la guitarra, el saxofón, y hasta toqué tumbadora en una orquesta de la institución docente donde estudiaba en Moscú. La composición ha sido parte fundamental de mi vida y hoy tengo más de 140 piezas en los más disímiles géneros, muchas de ellas llevadas a documentales y multimedias".

No duda en expresar algunas preocupaciones vinculadas al estado actual de la ciencia y la docencia en la Facultad de Física y en el IMRE, como son el envejecimiento del claustro y la incertidumbre respecto al relevo, la insuficiente vinculación con la producción y los servicios, el bajísimo nivel de equipamiento para la física experimental, la descontinuación de la carrera de ingeniería física, y la reparación capital a la cual es sometido desde hace años el edificio sede de esa carrera, cuya demora perjudica el desempeño de la vida normal en ese inmueble.

Considera que a pesar de sus 73 años de edad (nació en La Habana el 28 de mayo de 1940), recibir hace unos días la Orden Carlos Juan Finlay, máxima condecoración que entrega el Consejo de Estado en la esfera científica, lo compromete a seguir trabajando mientras las fuerzas se lo permitan.

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