(27 de mayo de 2004)

De junio a noviembre

El semestre de los ciclones

Orfilio Peláez

Tras la exitosa realización del ejercicio Meteoro 2004, el país tiene listo su engranaje humano y tecnológico para enfrentar, desde el próximo martes primero de junio y hasta el 30 de noviembre, los avatares de la temporada ciclónica del 2004.

Como ha sucedido en los últimos años, en particular desde 1998 a la fecha, de nuevo los pronósticos auguran una temporada bien movida, al esperarse un número de organismos tropicales con nombre (reciben denominación a partir de la categoría de tormenta tropical) por encima del promedio histórico de diez.

Según el criterio de la doctora Maritza Ballester, del Instituto de Meteorología, la ausencia del evento ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) al menos durante los próximos seis meses, las altas temperaturas del mar existentes ya en buena parte del Caribe y la franja tropical del Océano Atlántico, unido a condiciones favorables en la circulación de los vientos, son factores que estimularán el surgimiento de esos fenómenos.

Definido como un sistema de bajas presiones acompañado de nubes de tormenta y lluvia, alrededor del cual el viento gira en sentido contrario a las manecillas del reloj en el hemisferio Norte, los ciclones tropicales se forman en el mar y para ello requieren que la temperatura del agua en la superficie sea superior a los 26,5 grados Celsius.

Poseen una extensa área de influencia capaz de alcanzar un diámetro de hasta mil kilómetros en algunos casos, y de acuerdo con los vientos máximos sostenidos, se clasifican en depresión tropical (si son inferiores a los 63 kilómetros por hora), tormenta tropical (entre 63 y 117), y huracanes (cuando sobrepasan los 117 km.h).

Uno de los factores más peligrosos de un ciclón topical lo conforma la llamada marea de tormenta o surgencia. Se trata de una abrupta elevación del nivel del mar que se produce en la costa, a la derecha de la trayectoria, al penetrar el centro del huracán en tierra.

Otra notable surgencia ocurrió con el llamado huracán de San Marcos, en octubre de 1870, que fue la responsable de una dramática inundación de la ciudad de Matanzas que, según estimados, dejó cerca de 800 muertos.

Para los lectores aficionados a la meteorología, aquí va la lista de los nombres que identificarán en nuestra área geográfica a los ciclones tropicales del 2004: Alex, Bonnie, Charley, Danielle, Earl, Frances, Gastón, Hermine, Ivan, Jeanne, Karl, Lisa, Matthew, Nicole, Otto, Paula, Richard, Shary y Thomas, Virginie y Walter.

   

SubirSubir