Solo soy un simple ser humano, un guatemalteco más/ insignificante
ante el gigantesco monstruo terrorista del norte/ que no puede
permanecer callado y es mi voz o son mis letras las que de nuevo
reclaman la libertad de Cinco Héroes verdaderos, de carne y hueso,
no inventados ni sacados de libretos cinematográficos, que
permanecen encerrados en el ingrato infierno de la injusticia y la
arbitrariedad.
Libertad para Antonio, René, Gerardo, Fernando y Ramón.
M. Ávila