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Publicada
el 4 de enero de 2013
Desacuerdo con una decisión
Escribo porque no estoy de acuerdo con una medida
que se está planeando adoptar en mi pueblo. Soy un pescador
aficionado, al que recientemente se le publicó en esta sección una
carta con título: "Pesca de exterminio", y cabe destacar, que nadie
fue a mi casa a preguntar acerca de lo allí escrito.
Vivo en San Juan de los Yeras. Recientemente con los
aguaceros grandes que hubo inundaciones, las presas de mi localidad
se llenaron hasta un punto casi nunca antes visto, en una de ellas
casi se rompe la cortina, poniendo en peligro una pequeña localidad
aledaña.
Hace años a esta presa (que se le llama comúnmente
La Primera, porque es la primera presa entre San Juan y el antiguo
CAI Osvaldo Herrera, hoy Consejo Popular), no se le brinda ningún
tipo de atención, excepto por este acontecimiento, no obstante, la
variedad de peces en esta, es probablemente la mayor en todas las
presas de la localidad, incluso hace poco se realizó la siembra de
alevines, producto de la queja publicada aquí.
Entonces lo que no entiendo es que se plantee que la
mejor solución es romper la presa y no reparar la cortina, y
construir un aliviadero, cuando en esta existe una vaquería, y río
abajo, existen sembrados y otras vaquerías, que en etapa de seca, se
auxilian de dicha presa, para bombear agua río abajo, y utilizarla
para regar estos sembrados.
Además, el país hace tiempo viene diciendo de la
necesidad de ahorrar agua, y de almacenar la mayor cantidad posible,
debido a que no se sabe cómo va a comportarse el clima en próximos
años, y por solo poner un ejemplo, hace apenas tres años, hubo una
gran sequía que si no es porque la presa está ahí, la cantidad de
cabezas de ganado muertas hubiera sido considerable, sin embargo, no
ocurrió ninguna muerte por concepto de sequía.
Ahora me pregunto: ¿Cómo es posible que se plantee
romper la cortina, cuando tantos problemas resuelve esta, cuando se
está yendo en contra de lo recomendado por el Gobierno de nuestro
país, y además, cuando se va a dejar a esta localidad sin uno de los
pocos lugares donde todavía vale la pena pescar? ¿No será mejor
repararla?
E. González Martín
¿Por qué no funciona el comité de prevención en los
lugares donde se producen actos de corrupción y manifestaciones
delictivas?
El pasado viernes 21 de diciembre fue publicada una
carta con el titulo "Es necesario incrementar la interacción con las
masas para contrarrestar toda manifestación negativa", tema con el
cual coincido plenamente con el remitente, debido a que se ajusta a
la realidad de estos difíciles tiempos que vivimos y que con mucha
claridad enumera la diversidad de hechos delictivos que de manera
cotidiana se manifiestan impunemente en todas partes y ante nuestros
ojos, sin una respuesta o solución definitiva contra esa plaga de
delincuentes que te los encuentras hoy aparentando lo que no es
desde un cargo de dirección en alguna entidad administrativa hasta
el que desde su posición de dependiente ofrece algún servicio a
nuestra población y lucra con los recursos que el estado ha confiado
en sus manos.
No pretendo repetir nuevamente lo que ya fue
publicado y que ocupó gran espacio de estas páginas del periódico, y
que a nadie le caben dudas la realidad de lo publicado entonces,
aunque nos duela reconocerlo. Por cuanto me voy a referir a algo que
me llama poderosamente la atención por ser un asunto que hoy está de
moda en todos los medios de difusión masiva, y ha sido tema de
debate en importantes eventos celebrados en el país, me refiero al
tema del control interno.
Me pregunto: ¿en estos lugares donde se producen
todos estos actos de corrupción y manifestaciones delictivas no
funciona el comité de prevención? Porqué la mayoría de esos lugares
son entidades estatales, llámense empresas, fábricas, bodegas,
mercados, tiendas, almacenes y otros que conocemos.
Pregunto nuevamente: ¿qué papel están jugando los
directores, jefes o administradores o como se les denomine, de estas
entidades estatales? La propia resolución no. 60 de la Contraloría
General de la República claramente plantea que son los jefes de las
entidades administrativas los máximos responsables del control
interno en sus respectivas unidades, por cuanto, es evidente que en
los mismos no existe plan de prevención alguno y menos identificados
los riesgos cuando se actúa con tanta impunidad, por lo que se hace
evidente, además, que ni se realizan las reuniones para discutir y
aprobar dicho plan con los trabajadores de la entidad y por lógica
el desconocimiento de esta importante tarea orientada además por la
dirección del país.
Estoy plenamente convencido que donde existe el
control interno y se prevén las posibles manifestaciones de riesgos
el delito y sus otras manifestaciones se reducen al mínimo y en caso
que ocurra un hecho nos da la posibilidad de poder identificar y
tomar medidas sobre las causas que lo originaron.
A. Ochoa Moré
Mensaje para Maura, Alejandro y otros que atentan
contra el ornato público
Se llaman Maura y Alejandro, o por lo menos así
firman escandalosamente. También pudieran ser Andy y Patricia y
otros por el estilo. He visto estos nombres a gran escala y
enlazados en prueba de amor en la Quinta Avenida, del municipio
Playa. Pero al traerlos a esta nota, no lo hago para exaltar los
sentimientos de esas relaciones amorosas, sino para señalar
críticamente cómo han hecho público ese amor.
Con grandes caracteres, sobre el paseo interior y
los bancos de este en la citada avenida, han inscrito sus nombres
como para que nadie los olvide¼ ni
olviden que estropean y afean el trabajo que en los últimos meses ha
desarrollado una brigada de constructores dedicados a la
rehabilitación de uno de los sitios emblemáticos de la urbanización
capitalina.
En la penúltima reunión de los electores de mi
circunscripción, los vecinos trasladamos a la delegada del Poder
Popular la preocupación por el deterioro del paseo interior de la
Quinta Avenida y la necesidad de adoptar acciones al respecto.
A muchos nos parecía contraproducente que mientras
se le había dado una atención preferente a la doble vía por la que
circulan los vehículos, el separador —uno de los más bellos paseos
habaneros— se estaba degradando a tal punto que pronto sería
intransitable. Incluso, dada la conciencia que existe sobre las
prioridades de una economía como la nuestra, propusimos fórmulas
alternativas, una de ellas la posibilidad de que los recursos para
la reparación del paseo fuera parcialmente cubiertos por las
entidades cubanas, extranjeras y mixtas que radican a ambos lados de
la avenida y se benefician de esa privilegiada ubicación.
Al parecer no hizo falta acudir a esa opción, la
cual pensamos no es desdeñable o por lo menos debe considerarse en
un futuro para garantizar labores de mantenimiento. Debidamente
presupuestada y prevista en el Plan, meses después la reparación del
paseo comenzó a llevarse a cabo. Desde la salida del túnel sobre el
Almendares hasta la calle 60 los trabajos han concluido
satisfactoriamente. Hoy se puede caminar en ese largo tramo, como lo
hacemos muchos en aras de la salud y el bienestar sin el riesgo de
una torcedura. Pueden verse las áreas verdes reanimadas como nunca
antes en la última década.
De ahí que nos asalte una mezcla de tristeza e
indignación cuando personas como Maura y Alejandro se dan el pésimo
gusto de garabatear sus nombres con pintura sobre el paseo y en uno
de los bancos restaurados. O que otros, como ellos, cuando aún
estaba fresca la mezcla, hayan dejado grabadas sus huellas
incivilizadas. No faltan tampoco los que pisotean las áreas verdes o
arrojan latas y botellas donde no se debe.
Esta es una apelación a la conciencia ciudadana para
que cuidemos lo que tenemos, respetemos el trabajo de los que con
tanto esfuerzo devuelven vitalidad y belleza a nuestras ciudades y
eduquemos a las nuevas generaciones en el amor al patrimonio.
Si alguien conoce a Maura y Alejandro, a Andy y
Patricia, por favor, díganles que hay otras formas de expresar el
amor, sin atentar contra el ornato.
V.A. Benítez
Revendedores de juguetes
No soy asidua a escribir a espacios como este, pero
estoy motivada por lo que aquí he leído sobre distintas situaciones
que se dan en el país en su quehacer cotidiano y el malestar que me
ha provocado lo que expreso:
Tengo dos pequeñas, que por supuesto están viviendo
una de las etapas más hermosas del ser humano, por suerte en este
país que defiende los derechos de la infancia a capa y espada, pero
desgraciadamente sin valorar el peso que tiene, se enfrentan a esa
fuerza laboral ilegal, que revenden juguetes (y no voy a tocar el
tema de las chucherías) en parques y espacios donde es asiduo el
público infantil, léanse parque La maestranza, Zoológico de 26,
Parque Metropolitano de La Habana, parque Mónaco.
Es normal en esos lugares ver expuestos juguetes a
precios elevados el doble, triple y más de su precio de venta al
público en las tiendas mayormente en divisas; además, no se trata
solamente de !a actividad de venta de juguetes, sino que estos o la
mayoría de los que se venden son importados por el país para
ofrecerlos en la red de tiendas casi siempre en la modalidad de
"Todo por un precio", y la pregunta de siempre: ¿De dónde salen esos
juguetes? Pues de donde sale todo lo ilegal revendido, de la burla
de mecanismos establecidos y el actuar de personas inescrupulosas.
No estoy en contra que los cuentapropistas
autorizados vendan juguetes artesanales como está previsto en la
Ley, los he visto y en ocasiones de calidad. Lo que provoca malestar
es la franca y pública violación a lo legislado en este sensible
tema ante la vista de todos y que su eliminación garantizaría, en
alguna medida, la presencia de esos atractivos juguetes en las
tiendas a precios asequibles.
Hasta tanto se tomen o mejor se aplique lo que está
regulado, mis pequeñas continuarán alejándose de esos espacios con
los ojitos llorosos porqué no comprenden por qué mamá no les compra
un simple juguete a 50, 60, 70 pesos (moneda nacional) o más.
T. Casanova Chacón
Gota a gota el agua se agota, ¿y si son chorros?
Desde hace muchos años en la zona aledaña a mi casa
hemos sufrido un suministro deficiente de agua potable. Varias
semanas de ese periodo fueron muy duras, después se regularizó más o
menos el suministro por pipas una vez a la semana. Fue un gran
esfuerzo de nuestro Estado.
El primer año de ese periodo fue realizado un
trabajo de remplazo de las viejas tuberías en la parte alta de
Mantilla. En reunión de rendición de cuentas el delegado de mi
circunscripción nos explicó que tendríamos que esperar otro año pues
el presupuesto para esos trabajos para aquel año se había acabado.
Sin embargo, uno pudo ver que lo que se realizó, al menos en parte
hubo que rehacerlo. No sé si alguien respondió por eso.
Este año, en diciembre al fin llegó el agua por
tuberías. Gran alegría. No obstante estoy seguro que si el agua no
se paga por su cuantía volveremos a la crónica escasez. Muchas casas
con tanques o cisternas no tienen flotantes y los vecinos permiten
el derroche. Les avisé del derroche a unos vecinos y enseguida
solucionaron el problema. Pero en la tienda de divisas un flotante
vale más de 7.00 cuc. En interés del ahorro pudieran ser producidos
más baratos en el país o ser subvencionados los importados. Créditos
a no muy largo plazo, de obligado rembolso sin intereses,
permitirían a algunos vecinos sustituir las tuberías corroídas en
sus casas y patios o jardines. Paralelamente inspectores en horario
nocturno pudieran limitar el derroche, comenzando por la persuasión
personalizada. Claro para ello hay que tener moral. Frente al
policlínico de Mantilla cuando viene el agua de noche corre un
tremendo río de agua. Lo mismo en la farmacia frente al policlínico
y frente a la bodega cercana al mismo. Ya sucede por más de dos
semanas y no se ve ningún trabajador de los que esporádicamente
trabajaron en tender las nuevas tuberías en esta zona. También han
quedado trabajos inconclusos. El agua derrochada debe ser de varias
toneladas. Si esa agua es de la tubería nueva o de la vieja, no
importa, es agua derrochada. ¿Inspeccionan los jefes superiores de
las obras la situación en horario laboral y sobre todo de noche
cuando viene el agua? ¿Exige el inversionista (que pienso debe ser
el Poder Popular)? Sugiero se informe quién es el encargado de las
obras, quién es el inversionista y la persona que lo representa y
sobre todo la cuantía de la inversión en CUC y CUP cuáles son las
obligaciones del ejecutor, por ejemplo relativas a las acometidas y
los materiales.
Si no se logra un efecto adecuado después de una
gran inversión y un gran esfuerzo, el resultado es desmoralizante.
A. Suzarte
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