Publicadas el 23 de marzo de 2012

Migraciones internas no programadas: asignatura pendiente

Me incluyo entre los que piensan que las migraciones internas no programadas son un tema preocupante y susceptible, por lo que hay que dedicarle tiempo y espacio, ya que toda la sociedad está involucrada. Me limitaré a decir que afrontamos un gran reto para el mejoramiento del entorno social capitalino.

Considero que en ocasiones no se les ha dado el mejor de los tratamientos. Se ha hecho un colosal esfuerzo y se han empleado cuantiosos recursos, pero al resolverse debidamente la esencia del fenómeno, hemos creado complicaciones sociales mayores. Al final, no hemos logrado el efecto deseado, debido a algunas acciones carentes de una labor preventiva y educativa, y a la falta de una respuesta oportuna y coordinada.

Por lo general, el impacto social de estos éxodos descontrolados y no programados hacia la capital, ha sido un tema indefendible. Se trasladan malos hábitos, comportamientos inadecuados y modos de vida incompatibles que son rechazados por la población, ya que algunas de estas conductas traen aparejados otros conflictos y costosos riesgos.

No son pocos los que se desplazan hacia la capital sin haber creado un mínimo de condiciones de vida y de trabajo, pensando que encontrarán mayores y mejores dividendos económicos. Con sus altas y bajas, estos desplazamientos vienen ocurriendo desde hace algunas décadas. Sin embargo, en los últimos tiempos, la tendencia hacia la migración desordenada recae en jóvenes adultos de ambos sexos, desvinculados del estudio y del trabajo, que presentan una escala de valores debilitada, inadaptados socialmente y que han decidido romper con su entorno socio-familiar de pertenencia. Este flujo migratorio desajusta programas y proyectos sociales, y unido está el traslado escalonado del resto de la familia, sin aún tener definidas las condiciones de vida y trabajo, y mucho menos un poder adquisitivo para atender sus necesidades.

Otro elemento asociado son las secuelas de la población flotante, en su mayoría ilegales, al punto que perjudican sensiblemente el acceso al transporte urbano, a los servicios básicos, la vivienda y como este estrato social no logra insertarse adecuadamente, de forma gradual se vuelven portadores de una conducta antisocial, al atravesar por un deterioro paulatino de su comportamiento individual y, en el peor de los casos, terminan cometiendo actos delictivos.

Este fenómeno también guarda su relación con algunos signos visibles de la conducta social que proyecta la capital, los cuales son nocivos, dado su efecto indeseado en el seno de la comunidad. Convivimos con ellos y, sin darnos cuenta, se van creando las condiciones para introducir un ambiente marginal y delictivo. Son el reflejo más despreciable de una realidad socio-cultural que, de alguna forma, altera el sistema de valores y la imagen de nuestro pueblo.

Es posible que La Habana pueda sostener un flujo migratorio, pero ha de ser planificado y bien justificado. No podemos darnos el lujo de descuidarnos y que, por negligencia, provoquemos una abierta migración interna y de una población flotante que nada aporta y mucho perjudica.

Este es un tema complejo y también lo es en la capital. Si hay que buscar fuerza de trabajo, ¡correcto!, pero debemos crear las condiciones necesarias, de manera controlada y organizada, para que de nuestras necesidades no se deriven hechos lamentables. Nadie duda que los movimientos migratorios son inevitables y en muchos casos necesarios, con estos se insertan nuevos patrones que favorecen y diversifican la vida socio-cultural y política de la ciudad, haciéndola mucho más representativa y enriquecedora.

Este es un asunto de todos, pero con orden, control y planificación, lo cual lleva su tiempo. Todos los implicados, con un enfoque adecuado y ajustado, deben asumir lo que les corresponde, aportando ideas y estrategias con mucha austeridad y responsabilidad.

¿Con qué contamos? Con la justeza de nuestro sistema educacional, con un clima socio-político que evoluciona favorablemente, con la labor que desempeñan los funcionarios de orden público, con la comprensión y unidad de nuestro pueblo que sabe que esta batalla se gana con una elevada dosis de convencimiento y persuasión. Solo así, las migraciones internas no programadas, dejarán de ser una asignatura pendiente.

J. Pozo Álvarez

La Ley de Leyes y la actualización del socialismo

Me cuento entre los muchos que agradecen este espacio de expresión y debate público, prueba palpable de que todos los criterios cuentan. Que exista y en él puedan exponerse con honestidad puntos de vista diversos, sin que haya tema tabú, estimula el interés de los ciudadanos por los asuntos concernientes a todos, y sirve de acicate a la participación en tanto necesidad y derecho.

En virtud de lo dicho me tomo la libertad de opinar sobre una cuestión que, a mi juicio, reviste una importancia fundamental.

Las modificaciones a la Constitución de la República no deben ser un recurso al que se acuda en demasía, pero tampoco hay por qué no hacerlas si son necesarias y factibles.

Pongo por ejemplo determinadas medidas, sobre todo las relacionadas con el empleo de fuerza de trabajo asalariada por particulares, que contradicen hasta cierto punto el carácter socialista del sistema económico-social. De forma explícita y categórica, en la Constitución se excluye la explotación (artículos 14 y 21, segundo párrafo), y no por gusto. Que tal negación aparezca en la Ley Suprema no constituye en modo alguno un error cometido en el pasado, sino el auténtico sentido de la nueva sociedad, cuya aspiración en este momento histórico queda más allá de nuestras posibilidades, aunque otras leyes hagan prevalecer la indispensable protección al trabajador para ganar un salario mínino y tener el derecho a las garantías de la seguridad social mediante las contribuciones correspondientes.

De nada vale intentar demostraciones —fracasadas de antemano— que pretendan conciliar explotación y socialismo. La inteligencia, instrucción y sentido crítico de la gente no lo admitirá. Por el contrario, se entendería sin inconvenientes si se explica con toda honestidad —prueba de respeto que siempre se agradece— que legalizar esa forma de trabajo contraria a lo que veníamos concibiendo hasta ahora, lejos de ser un avance, como alguien afirmó, significa, como diría Lenin, un repliegue a nuevas posiciones en la lucha revolucionaria, posiciones que representan ventajas tácticas o estratégicas en aras de los objetivos de la Revolución.

Habrá que reformar la Constitución atendiendo a puntos cruciales como los mencionados, pero en la justa medida para dar cabida al repliegue sin abandonar el camino de la construcción socialista, lo cual, dicho sea de paso, va más allá de simples declaraciones: perfectamente podemos declararnos fieles continuadores de la edificación socialista mientras cometemos errores que nos llevan a su liquidación, sobre todo si carecemos de claridad respecto al alcance de cuestiones tan elementales que nos hagan buscar soluciones a los problemas económicos en estos tiempos.

Si se quiere fortalecer la institucionalidad indispensable para el perfeccionamiento y la actualización, debe hacerse sobre la base de la legalidad que a su vez se sustenta en la constitucionalidad. En otras palabras, nada debe hacerse si la letra de la Constitución no lo permite, so pena de socavarla o al menos restarle capacidad reguladora de la vida jurídica, económica, política y social en el país, con las graves consecuencias que ello implica. Flexibles deberemos ser en la búsqueda de formas, vías, métodos y procedimientos para implementar lo que emane de la Carta Magna, siempre dentro de los límites que ella defina.

J. C. Mora Reyes

¿Por qué se incumple el pago de salarios en la fecha fijada?

En la actualidad, algunas entidades no presupuestadas presentan serios atrasos en el pago de salario a sus trabajadores; esto, por supuesto, causa dificultades y mucho descontento entre quienes viven de su salario, sin otra entrada de dinero para mantener a su familia. Todos sabemos que es imposible ir a una bodega y decirle al bodeguero que nos preste los insumos hasta que cobremos o ir a una farmacia a decir que nos presten la medicina hasta que cobremos. Para ser más realistas, debemos pensar que algunos obreros, en su desespero de tener algún dinero para comprar las cosas, caen en ilegalidades: tal vez un ordeñador puede desviar un litro de leche, un obrero agrícola vender algunas producciones o cualquier otra persona que manipule dinero del Estado. Ante estas situaciones, cabría preguntarse. ¿Es que acaso no existe un convenio colectivo de trabajo en cada entidad que fija la fecha de pago a sus obreros? ¿Puede un trabajador demandar a su entidad por atrasos en los pagos de salarios?

Escribo, pues nuestra entidad, en el municipio del Pilón, hoy presenta esta situación.

R. Rosales León

¿Cómo recuperar lo quemado?

En el mes de abril del 2010, un alto voltaje me quemó un equipo CD con reloj digital y doble alarma, el cual le compré a mi hijo por su buena conducta y excelentes notas.

En el transcurso de este tiempo, que no es corto, he llamado varias veces al teléfono de Atención a la Población de la Empresa Eléctrica Provincial, y la respuesta que dan es siempre la misma: "No hay presupuesto" o "En la tienda donde podemos comprar no hay equipo igual a este".

Les di la opción de comprar un DVD con valor inferior al costo del CD que fue de $56.00 CUC y los DVD Alllike tienen un valor de $52.00 CUC, llevando ventajas en precio, y ni así me pagan.

Yo me pregunto:

¿Puede una empresa deber a un cliente un equipo por casi dos años sin que aparezca el presupuesto para pagar?

¿Puede una empresa pagarles estimulación en divisa a sus trabajadores y no tiene divisa para pagar lo que le debe a un cliente?

J. A. Pompa Miranda

Sobre los créditos bancarios: ¿se puede o no se puede?

Los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados en el Sexto Congreso de nuestro Partido indicaron establecer los mecanismos y condiciones imprescindibles que garanticen la agilidad en el otorgamiento de créditos y en correspondencia con ello, en fecha 16 de noviembre del 2011, fue promulgado el Decreto Ley 289 de los ‘’Créditos a las Personas Naturales y Otros Servicios Bancarios’’ y en fecha 18 del propio mes y año el Banco Central de Cuba dictó la Resolución No. 99/2011; instrumento jurídico, el primero, que entró en vigor en fecha 20 de diciembre del propio año; ofreciéndose la posibilidad a cualquier persona natural a su solicitud con los fines previstos en la propia norma y que la misma le sea tramitada, al margen de la decisión final, a partir del análisis de riesgo que realicen la institución financiera.

En consecuencia con lo anterior y con el objetivo de presentar mi solicitud como aspirante a que se me otorgara un crédito con destino a la compra de materiales y/o al pago de servicio de mano de obra para realizar acciones constructivas de reparación, mantenimiento y ampliación en la vivienda de la cual soy propietario, me dirigí a la Agencia del Banco Metropolitano sita en la calle Juan Delgado, esquina a Lacret, Santos Suárez, municipio de Diez de Octubre, La Habana, donde fui atendido por la compañera encargada de este trámite, quien me hizo entrega de tres planillas para su llenado y acreditación de los haberes devengados en los últimos 12 meses por mi centro de trabajo; lo que fue realizado y el jueves 18 de febrero retorné a la referida agencia bancaria para presentar mis planillas e iniciar el trámite del financiamiento pretendido y para mi sorpresa, mi solicitud fue rechazada de plano y mediante una breve explicación se me informó que la orientación que tenían era que esos casos no se podían aceptar, dado que mi solicitud de crédito era elevada ($ 70 000) y que la garantía ofrecida (un automóvil) no estaba aún implementada dentro del sistema bancario.

Salí de la institución financiera con muchas dudas, a las cuales la funcionaria que me atendió no pudo ofrecer respuesta, salvo encogerse de hombros ante mis interrogantes y por ello pregunto.

1.- ¿Por qué la institución financiera sita en la calle Juan Delgado esquina a Lacret, Santos Suárez, Diez de Octubre, viola el Decreto Ley aprobado por el Consejo de Estado rechazando de plano mi solicitud, sin someterla al análisis de las autoridades bancarias correspondientes?

2.- ¿Por qué la institución financiera indicada señala que mi solicitud de crédito es alta si en el Decreto Ley 289 no se establece límite máximo para el otorgamiento de los mismos, con destino a la compra de materiales de la construcción y/o pago del servicio de mano de obra?

3.- ¿Por qué razón, se me plantea que al no existir el procedimiento interno mi automóvil no puede constituir una garantía, dada en prenda, para la concesión del crédito, cuando perfectamente es posible de acuerdo con la legislación civil vigente?

4.- ¿Por qué si el Decreto Ley No. 289/2011 entró en vigor el 20 de diciembre del 2011 y se considera por el BCC que resulta necesario un procedimiento para constituir las garantías de las personas naturales frente a la solicitud de créditos no se ha realizado, si la norma legal no le ofrece tiempo para ello? De ser necesario tal procedimiento, ¿por qué no se informa debidamente a la población de que no se tramitarán solicitudes de esa naturaleza?

5.- ¿Por qué, si soy un trabajador estable, con promedio salarial de más de $ 1 200 mensuales, que ofrece como codeudor solidario a su esposa igualmente trabajadora y como prenda, en garantía un automóvil Lada, en perfecto estado técnico-mecánico, no puedo ser valorado para acceder a esa facilidad bancaria?

6.- ¿Por qué se plantea que solamente me pueden recibir la solicitud de crédito si ofrezco en garantía una cuenta bancaria por lo menos con la mitad del valor del financiamiento solicitado, cuando la ley no establece esa condición? Aspecto este que no tiene mucho sentido, ya que si tengo una cuenta bancaria no tengo una real necesidad de que se me otorgue financiamiento.

M. Espinosa Jiménez

La fórmula es producir alimentos a toda costa y a bajo costo

Existen en Santa Clara un sinnúmero de patios actualmente que perdieron las categorías otorgadas por el reglamento del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana (GNAU), muchos otros que no están categorizados que sí producen y otros que ni siquiera están incorporados al movimiento por falta de información o motivación. Sin violar las normas de convivencia y de higiene de las comunidades, podemos convocar a la totalidad de los espacios caseros para producir cualquier alimento necesario para la familia, hasta en macetas se puede producir el cilantro y el ajo puerro que se consume en una vivienda.

Si se hiciera un estimado de los animales de corral que existían cuando se derrumbó el campo socialista y se compara con lo que hoy tenemos, se duplicarían las cifras; pero aún son insuficientes relacionadas con la demanda de la población. ¿Por qué ya no se comercializan los pollitos de tres días de nacidos, de las razas semirrústicos y camperos, que muy buenos resultados dieron en los periodos difíciles? ¿Por qué no fomentar la cría de conejos y cuis como una fuente de proteína sana y aumentar la comercialización de estos para que la población los adquiera y reproduzca?, ¿por qué no divulgar más los resultados de la agricultura urbana en los patios?

La Empresa Hortícola de Santa Clara vive hoy con un estado financiero delicado, con pérdidas acumuladas de una herencia millonaria. ¿Por qué no asociar a la totalidad de los productores de estos patios y comercializar sus producciones, aportando un por ciento a las finanzas de la empresa?

Hoy contamos con un número importante de viveros de plantas ornamentales y frutales; con criadores de aves asociados a la ornitológica que duplican también las cifras precedentes y hasta alfarerías poseemos en nuestra ciudad, todo ello motivado por la necesidad de materializar el ingenio humano en beneficios económicos. Ejemplos tenemos varios que ostentan las diferentes categorías que otorga el GNAU. No obstante, existen aún muchos locales y terrenos en desuso en nuestras ciudades que pueden producir alimentos para la comunidad, si se les da el uso adecuado. ¿Por qué no arrendarlos a quien esté dispuesto a hacerlo producir?

Todas las alternativas que tomemos son pocas para desarrollar patios productivos con el concurso de toda la familia porque los ancianos, los niños, las amas de casa y hasta los discapacitados pueden contribuir con el desarrollo de cualquier producción en su espacio hogareño.

Lograr que la mayoría se incorpore a este grupo que parece insignificante, pero logra dentro de nuestras comunidades una cantidad considerable de alimentos, es de vital importancia para el futuro. La fórmula es producir alimentos a toda costa y a bajo costo.

R. E. del Valle Guadarrama

Una calle de hoteles llena de huecos

Vivo en Playa, específicamente en Miramar y como a muchos otros me duele ver que una de las calles más turísticas de la Habana, se deteriora cada día más, me refiero a la Avenida 3ra. de playa, a la que ya no le cabe un hueco más, sobre todo en la zona de los hoteles, desde la calle 60 hasta 110, es un hueco y si llegamos a 112 en época de lluvia, es una laguna.

Puede parecer exagerado mi planteamiento, pero los que viajan como yo por esta calle saben de lo que hablo, pero estoy seguro que los responsables de su reparación viajan también por ella y tienen que pasar el laberinto de sus huecos, baches, zanjas, etc.

Digo que es una de las calles más turística de La Habana, por la cantidad de centros de este tipo que en ella se encuentran: Acuario Nacional, Mercado 3ra. y 70, Hotel Panorama, Hotel Neptuno, Hotel Tritón, Hotel Meliá Habana (cinco estrellas), Centro de Negocios, Hotel Comodoro, Casa Central de las FAR y otros círculos, Residencial La Giraldilla, un Centro Comercial en 110, Carpa Trompo Loco, Parque de Recreación La Isla del Coco y La Giraldilla. Todos estos lugares utilizan como vía principal la Avenida 3ra., y la mayoría aportan al presupuesto nacional en divisa.

Ello sin contar que todas las guaguas de turismo, de los centros de trabajo y del transporte público que usan esta calle, así como los autos de alquiler, taxis y almendrones, lo que provoca un gran deterioro a estos equipos, algo que a la economía del país le debe doler. Los ómnibus del transporte público que circulan por esta calle, el 90 % lo hacen muy sobrecargados de pasaje, y si a esto le suman los baches, nos quedamos sin ómnibus.

Sería importante que el gobierno le preste atención a esta calle, es una de las imágenes de nuestro país, que está bloqueado, que es subdesarrollado, pero que no tiene que mostrar ese aspecto deplorable, precisamente por encontarse en una zona de hoteles y del centro de negocios.

No dejo de reconocer que existen aéreas llenas de parches en la calle, muestra de que se ha querido resolver la situación, pero a mi juicio ahora es peor, creo que la real solución es levantar todo el asfalto por lo menos desde la calle 60, hasta 110 y repararlas completamente.

Viajando en un almendrón que hacía maravillas para pasar la esquina de 70 y 3ra., para no chocar con los que vienen de frente, el chofer dijo una frase que me dio fuerzas para este comentario: Parece mentira que esta sea una de las calles que más dinero aporta (por los lugares antes mencionados) y que no puedan cogerse cuatro pesos para arreglarla.

Es cierto que tenemos mucho por arreglar, pero la única calle en la capital que tiene cinco grandes hoteles (incluyendo un cinco estrellas, repito, un hotel cinco estrellas en una calle llena de huecos) y el más grande Centro de Negocios del país, debería tener un poco de prioridad.

A. Alarcón Arrechea

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