ALBA-Caribe zarpa desde Puerto la Cruz

FÉLIX LÓPEZ

PUERTO LA CRUZ, 29 de junio.— Venezuela es hoy uno de los países más solidarios del planeta, donde los barcos llegan y se van… Llegan y se van cargados de petróleo, integración y amor. Una nación-puerto de la que zarpan itinerarios inéditos, a través de esa cadena de islas sembradas de raíz en el Caribe, o bordean las costas del continente hasta el cono Sur de América Latina… Puerto la Cruz, en el oriente bolivariano, se convirtió desde hoy en Puerto del ALBA, al acoger en su cálida costa la cumbre de PETROCARIBE.

Un encuentro, con una agenda económica y de supervivencia para las pequeñas naciones caribeñas, incluida Cuba, pero, más que eso, con un contenido esencialmente político: una bofetada al capital y a los que se creen "dueños" de los recursos energéticos del mundo…, porque mientras los diarios reseñaban este miércoles que el precio del petróleo está en 58.29 dólares por barril, el Presidente Chávez, con un abrazo a los pueblos hermanos de la región, anunciaba que Venezuela compartiría con ellos, a precios de costo, el combustible necesario para sus países.

Chávez, además, proponía a los mandatarios presentes la creación de un Fondo ALBA-Caribe, y les explicaba, con gráficos y fotos satelitales, cómo el Norte, iluminado, se adueñó de los recursos energéticos del planeta: "Desde hace cien años, contó, Venezuela envía su petróleo a Estados Unidos, y solo hace seis meses, por primera vez en la historia, arribó al Río de la Plata, en Argentina, nuestro primer barco…".

Reunidos y sentados sobre la importante reserva petrolera del oriental estado de Anzoátegui, Fidel, Chávez y los mandatarios de las naciones caribeñas, llamaron la atención sobre la inminente crisis energética que acecha al mundo, con irreversibles daños a la naturaleza y a la especie humana. Chávez y Fidel reiterando, una y otra vez, su negativa al neoliberalismo y a las trampas del libre comercio, mientras la tarde corría, histórica, hacia uno de los momentos trascendentales del ALBA: la incorporación de los caribeños a esa corriente integradora que ha contagiado al continente, desde Cuba a la Argentina.

PETROCARIBE nació en Puerto la Cruz para confirmar a Venezuela como corazón de la integración y alma de la independencia económica de América Latina. Y ello, reconoció Fidel, es gracias al sentido de responsabilidad del Presidente Chávez, ese gran hombre que nació en esta tierra, la de Bolívar: "Es una suerte reunirme con un hombre como tu", decía Fidel emocionado, para luego advertir que es muy difícil conseguir un hombre tan generoso… Conozco, añadió, su sensibilidad, generosidad, su sentido del deber y su responsabilidad. Ojalá hubieran unos cuantos líderes como él en el mundo.

Chávez, por su parte, llamaba a los latinoamericanos y caribeños a bajar de la nube ilusionista del libre mercado y abrazar la integración, como única alternativa de nuestros pueblos.

Una sugerencia nada utópica en un continente donde se fundan alianzas energéticas; sube al satélite la señal de TELESUR, limpia de banalidad y mentira; médicos cubanos salvan vidas en muchos países (y ayudan a convertir en símbolo la Misión Barrio Adentro venezolana); la alfabetización se abre camino en selvas y pueblos olvidados; una Misión Milagro latinoamericana abre los ojos a millones de personas, condenadas al apagón del alma; y ven pueblos que se rebelan contra las reglas del mercado y luchan por enjuiciar a los terroristas que no le han faltado a la historia de América Latina.

Mientras los barcos petroleros llegan y se van, los aviones seguirán surcando el cielo del Caribe, para que 40 000 jóvenes venezolanos se conviertan en médicos en solo 10 años, como anunciaba ayer Fidel, y el ALBA siga amaneciendo en otros puertos. Cuba y Venezuela ya alzaron sus anclas. Y navegan.

 

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Servicio especial del Periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba sobre la Alternativa Bolivariana para las Américas. Año 2005.

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