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Tabaré Vázquez de frente por la unidad sudamericana 27 de Febrero de 2005 Para Tabaré Vázquez, esa integración (que contará con gran cantidad de reservas minerales, petróleo y recursos energéticos) es "la plataforma más adecuada para el desarrollo de relaciones con otros actores internacionales, y para defenderse mejor ante la Organización Mundial del Comercio" CARMEN MORENO (Prensa Latina)
De hecho, ya la inminente administración izquierdista y los partidos de la oposición acordaron la pasada semana fortalecer el bloque aduanero como punto central de la política exterior. Así lo reafirmó el presidente del Partido Socialista, Reinaldo Gargano, designado canciller del nuevo Ejecutivo, al referirse a la CSN, empresa que vio la luz el 9 de diciembre en Cuzco, Perú. También el venidero ministro de Economía, Danilo Astori, adelantó que promoverá la creación de la Comisión Parlamentaria para avanzar hacia el establecimiento de la instancia legislativa del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), principal bloque comercial del área. Todo parece indicar que Uruguay dejará de ser el flanco más débil de las corrientes integracionistas predominantes en esta parte del mundo, agregó. Para impulsar su fortalecimiento institucional, la unión que conforman Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay requiere consolidar el proceso de solución de controversias, mediante el Protocolo de Olivos, explicó Astori. Se trata de hacer de América del Sur una región competitiva, con una moneda común, y que sus integrantes puedan definir el intercambio comercial, energético y de telecomunicaciones, con sus propios aspectos jurídicos, políticos y económicos. Por el momento, ya el MERCOSUR firmó en octubre último un Acuerdo de Complementación Económica con la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para iniciar un proceso de desgravación de aranceles que de lugar, en 15 años, a una zona de libre comercio sudamericana. La CAN está formada por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. El pacto abrió nuevas perspectivas a los vaticinios de que "las subregiones se articularán entre sí, no a partir de un macrodiseño sino con una nueva percepción de sus intereses, es decir, de abajo hacia arriba". Ahora se trata de que, en el 2007, el 85 por ciento del comercio esté libre de gravámenes, un panorama muy distinto al que se dibuja con la firma de tratados de Libre Comercio (TLC) independientes, defendidos por el gobierno de Jorge Batlle. Con su política de alineamiento a Estados Unidos y al neoliberalismo, el Mandatario saliente impuso su voluntad de negociar un TLC con Estados Unidos, como parte de una política exterior dependiente de ese país. El pacto -materializado en octubre- revive la estrategia de la Casa Blanca de negociar acuerdos bilaterales (con países individuales o con pequeños bloques) que le permitan incorporarlos directamente a su esfera de influencia. Ante este nada consolador paisaje, el resto de las naciones confía más que nunca en la importancia de la CSN "para iniciar un nuevo momento en nuestra historia y enfrentar los desafíos que nos plantean las naciones desarrolladas". Así expresó el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva, al proponer que América del Sur negocie en forma colectiva el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que impulsa la Casa Blanca para el 2005. El ALCA es un diseño para abrir una zona de libre comercio de 34 naciones del continente desde Alaska a Tierra del Fuego, con excepción de Cuba. El jefe de la diplomacia del gigante sudamericano, Celso Amorim, estimó que, a diferencia de aquella iniciativa estadounidense, la CSN es más que una zona de libre comercio, pues incluye la integración económica, política y de infraestructura. La Comunidad que nació en diciembre, en el lugar donde se libró la batalla de Ayacucho, podría convertirse en el tercer bloque económico mundial detrás de la Unión Europea y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta). Para Tabaré Vázquez, esa integración (que contará con gran cantidad de reservas minerales, petróleo y recursos energéticos) es "la plataforma más adecuada para el desarrollo de relaciones con otros actores internacionales, y para defenderse mejor ante la Organización Mundial del Comercio".
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Servicio especial del Periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba sobre la Alternativa Bolivariana para las Américas. Año 2005. |
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