Consultas  Médicas

¿Cómo funcionan sus riñones?

Uremia

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

Uremia es el conjunto de síntomas y signos, expresión de una falla crónica de todos los órganos y sistemas, que en su etapa más avanzada provocan la pérdida lenta de las funciones de los riñones, afirma el Doctor en Ciencias Médicas Jorge F. Pérez-Oliva Díaz, coordinador nacional del Programa Enfermedad Renal, Diálisis y Trasplante.

Foto: CAODoctor en Ciencias Médicas Jorge F. Pérez-Oliva Díaz.

El término proviene del griego y significa literalmente "orina en la sangre", como resultado de la acumulación de desechos que de manera normal los riñones debían eliminar. En ambiente médico la uremia es conocida también como azotemia o azoemia y en la práctica es sinónimo de insuficiencia renal muy avanzada.

Para Pérez-Oliva, Profesor Auxiliar e investigador del Instituto Nacional de Nefrología Doctor Abelardo Buch López, la uremia más bien representa una etapa del daño renal que se expresa por los muchos síntomas y signos que la acompañan.

—¿Se conocen las causas que la originan?

—Sí, en resumen todas aquellas enfermedades que afectan a los riñones y no son atendidas o controladas a tiempo. Las más frecuentes son la diabetes, la hipertensión arterial, las afecciones renales primarias (como el síndrome nefrótico, por ejemplo), la obstrucción de las vías excretoras y otras.

—¿Y en cuanto a los factores de riesgo para su aparición?

—El no control de las causas señaladas, y, también, la obesidad y el envejecimiento de las personas, fundamentalmente.

—¿Aqueja por igual a personas de cualquier edad y sexo?

—Sí, a cualquier grupo de edad y género, pero los menores de 5 años y mayores de 60 años son identificados como grupos de riesgo incrementado.

—¿Es usual en nuestro medio?

—Sí, al igual que en todos los países es un importante problema de la salud pública por su frecuencia y elevados costos.

—¿Qué síntomas y signos iniciales suele presentar?... ¿Y más tardíamente?

—Los iniciales son los propios de la enfermedad de base. En una etapa más avanzada es común la presencia de presión arterial elevada, inflamación en las piernas (edema), decaimiento y palidez debido a la anemia. Un eminente clínico del siglo XX, para resumir los síntomas tardíos de la uremia, les expresaba a sus alumnos: "Denme un paciente urémico y les resumiré la Medicina Interna".

—¿Cómo se establece el diagnóstico de certeza?... ¿Es clínico o requiere exámenes complementarios?

—Conocer los grupos de riesgo más susceptibles, las enfermedades que la ocasionan y aplicar el método clínico soporta el diagnóstico. Basta efectuar análisis simples de orina o sangre con reactivos de producción nacional para saber si se pierde albúmina o proteínas, el grado de la creatinina sérica, a partir de lo cual el médico aplica una fórmula matemática sencilla que permite detectar el grado de función de los riñones y establecer las conductas que correspondan de existir algún nivel de daño renal.

—¿En qué consiste el tratamiento?

—Te diría de inicio que es esencial identificar tempranamente el daño renal. En la actualidad los avances médico-farmacéuticos y tecnológicos, la existencia de los métodos dialíticos y el trasplante, se han convertido en una alternativa viable y segura para prolongar con calidad la vida de estos pacientes. Antes de la década de los 60 del pasado siglo la presencia de uremia era mortal.

—¿Es posible hablar de prevención en el tema que nos ocupa?

—Por supuesto. Es esencial promover estilos de vida caracterizados por evitar el hábito de fumar, el consumo de alcohol; sistematizar la práctica de ejercicios físicos y costumbres saludables en lo higiénico-dietético, como estimular la ingestión de agua potable, el consumo de frutas y vegetales, ser moderados en el empleo de sal y las grasas de origen animal. Por último, de existir una enfermedad que pueda ocasionarla debe mantenerse una atención sistemática y un estricto control médico.

—Dejo abierta esta pregunta para alguna consideración final.

—Es importante saber que la enfermedad renal crónica no solo es frecuente, sino que puede originar serias complicaciones, incluso la necesidad de vivir gracias a los métodos de diálisis o trasplante. Sin embargo, es susceptible de ser prevenida, tratada y evitada en la gran mayoría de estos pacientes. Atendiendo a lo señalado, especialmente las personas consideradas entre los grupos de riesgo tendrían que saber responder a una sencilla pregunta: "¿Conozco cómo funcionan mis riñones?"... Consulte a su médico.