Consultas  Médicas

 

 

Tumores de hipófisis

JOSÉ A. DE LA OSA

La hipófisis, una glándula del tamaño de un garbanzo situada cerca del cerebro, rige prácticamente todo el funcionamiento hormonal del organismo. Desempeña un papel importante en la reproducción y el deseo sexual, regula el crecimiento de los tejidos orgánicos, dirige el desarrollo y función del tiroides e induce la lactancia materna.

Foto: CAOProfesor Nedel Valdés Lorenzo.

Esas son, de forma directa e indirecta, las funciones principales de la hipófisis, a través de otras glándulas del organismo a las cuales controla, subraya el doctor Nedel Valdés Lorenzo, especialista de segundo grado en Endo-crinología, Profesor Auxiliar, responsable docente del Servicio de Endocrinología y Reproducción del Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, en esta capital.

––¿En qué región del cerebro se sitúa exactamente la hipófisis?

––En la base del cráneo, en un lugar llamado la silla turca, donde justamente se "sienta" esa glándula.

––¿Las causas de su mal funcionamiento se originan exclusivamente por la presencia de tumores?

––Pueden obedecer a una disminución de la función de la glándula, al aumento de sus funciones o a una alteración de su tamaño por la aparición de un tumor.

––¿Esos tumores son en mayor o menor medida de origen benigno o maligno?

––Son casi exclusivamente benignos. En mi práctica profesional durante 20 años no he visto a un solo paciente con un tumor hipofisario maligno.

––¿Podría hablarse de factores de riesgo en el tema que nos ocupa?

––Investigaciones internacionales han mostrado que algunos medicamentos pueden producir un mal funcionamiento de algunas hormonas hipofisarias. Y te cito dos ejemplos: la metoclopramida y la cimetidina cuando se emplean durante largos períodos.

––¿Qué primeros síntomas y, en general, qué manifestaciones nos podrían alertar de que "algo" no funciona bien en la hipófisis?

––Cualquier secreción que se origine por los pezones, tanto en hombres como en las mujeres fuera del puerperio (recién paridas), la alteración del ciclo menstrual y, unido a esas manifestaciones, dolores de cabeza.

––¿El diagnóstico es clínico?

––Resulta indispensable el examen clínico y un buen interrogatorio al paciente, lo que debe ser complementado con estudios imagenológicos (Rayos X de cráneo y silla turca, Tomografía y Resonancia Magnética de Imágenes).

––¿Cuál es la frecuencia de este trastorno?

––De acuerdo con estudios multicéntricos realizados en otros países la frecuencia es relativamente alta, superior al 8% de la población general. Aunque en Cuba no existen estudios similares, señalaría que los tumores de hipófisis constituyen la cuarta causa más frecuente de consulta en los servicios de Endocrinología, antecedida por la obesidad, la diabetes y los trastornos del tiroides.

––¿A qué edades suele presentarse?

––Fundamentalmente entre los 20 y los 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

––¿Aqueja con mayor frecuencia en alguno de los dos sexos?

––Es más frecuente en el sexo femenino. De cada cuatro personas que presentan un tumor de hipófisis, tres son mujeres.

––¿El tratamiento en todos los casos es quirúrgico?

––No. En la mayoría de los pacientes, cuando el tumor es pequeño y no produce hormonas en exceso, el tratamiento que se indica es farmacológico. Ahora bien, cuando el tumor es mayor de un centímetro o produce hormonas en exceso la terapéutica de elección es la quirúrgica.

––¿Podría en dos palabras referir cómo se realiza la cirugía?

––En dependencia del tamaño del tumor se podrán aplicar procedimientos quirúrgicos de "mínimo acceso" con entrada a través de la parte superior de la mucosa de la boca o de las fosas nasales, y, en los casos necesarios, a "cráneo abierto" (craneotomía).

––¿Esta enfermedad es curable o solo controlable?

––El mayor porcentaje de estos pacientes es curable.

––¿Algún comentario final?

––Las personas que puedan sospechar de este padecimiento deben acudir a las consultas municipales o provinciales de Endocrinología, donde se ofrece una calificada atención.