Consultas  Médicas

Taquicardia

Investigadora titular, cardióloga del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular del Ministerio de Salud Pública, la profesora Margarita Dorantes Sánchez es una reconocida autoridad científica, y me atrevería a decir también, luego de la entrevista que sostuve con ella para abordar el tema de las taquicardias, que es una comunicadora de altos vuelos, sabedora –como demandaba José Martí—que poner la ciencia en lengua diaria es un gran bien que pocos hacen.

Nos encontramos en el segundo piso del Instituto, en 17 y A, en el Vedado, Ciudad de La Habana. Profesora, le comento, sabemos que el corazón se contrae, en condiciones normales, entre 60 y 100 veces por minuto. Conocemos también que esta frecuencia se acrecienta en personas sanas cuando practican ejercicios o se encuentran bajo los influjos de emociones o del estrés. ¿Se producen entonces en condiciones de sobreesfuerzos manifestaciones propiamente de taquicardia?

—Sí, sería la llamada taquicardia sinusal, originada en el nodo sinusal (batería natural del corazón, que lleva el mando del ritmo). Puede tratarse de una taquicardia fisiológica, apropiada en ciertas condiciones (ejercicio, emociones). Existen variaciones normales según la edad, la hora del día, la vigilia-sueño, después de las comidas. También se produce por fiebre, anemia, dolor, deshidratación, ingestión de bebidas alcohólicas, cafeína y medicamentos, hábito de fumar.

—¿A qué se denomina taquicardia? ¿Es una enfermedad en sí misma, o consecuencia o anuncio de alguna dolencia?

—La taquicardia es un ritmo caracterizado por frecuencia alta (por encima de 100 por minuto, en un adulto en reposo). Puede ser anuncio o consecuencia de enfermedades cardiacas o extracardiacas y también adquirir categoría de enfermedad en sí misma, con frecuencia superior a 150 por minuto.

—Una precisión, ¿a través de qué mecanismos controla el organismo el ritmo cardíaco?

—El ritmo cardiaco es controlado por el sistema eléctrico del corazón y la influencia de otros órganos, en especial del sistema nervioso que jerarquiza y sincroniza esta actividad. El nodo sinusal es el marcapaso natural del corazón, éste genera impulsos eléctricos regulares y ordenados.

—¿Cuáles son los trastornos orgánicos principales que pueden originar una taquicardia?

—Entre los trastornos orgánicos cardiacos: cardiopatía isquémica, enfermedades del músculo cardiaco o sus válvulas, padecimientos congénitos, crecimientos del corazón; y extracardiacos: hipertiroidismo, lupus eritematoso, enfermedades neurológicas. También se origina por alteraciones transitorias o en sujetos sin problemas orgánicos.

—Por lo general, ¿dura escasos latidos o se prolonga varios minutos? ¿Con qué frecuencia se repetiría en el día?

—Es absolutamente variable, se presenta solo ocasionalmente o varias veces al día. Dura segundos u horas, y hasta puede hacerse incesante. Termina espontáneamente o se requieren medidas para hacerla cesar.

—¿Cuál puede ser el detonador que nos alerte (léase los síntomas signos y síntomas) del padecimiento de taquicardia?

—Algunos pacientes la perciben y describen muy bien (corazón "desbocado", "aleteo" de una paloma), precisan si es ordenada, su inicio brusco o progresivo, los factores desencadenantes. Otros, no la perciben en sí, sino refieren los síntomas que suele provocar (falta de aire, dolor en el pecho, mareos, sudoración, palidez, decaimiento, pérdida del conocimiento).

—¿Son sinónimos, o se asocian, taquicardia y arritmia?

—No son sinónimos. Arritmia es cualquier ritmo cardiaco diferente del normal, por alteración en el origen del impulso en el corazón, su frecuencia, regularidad o conducción. Existe gran diversidad de arritmias, y dentro de ellas están las taquicardias.

—¿Cómo se realiza el diagnóstico de certeza?

—La taquicardia no es un problema aislado. En su diagnóstico, todo es importante: el interrogatorio al paciente, su examen físico, los análisis rutinarios, las pruebas de esfuerzo y especialmente la secuencia de electrocardiogramas. La investigación directa del sistema eléctrico del corazón mediante catéteres-electrodos, tiene indicaciones precisas y se practica en servicios especializados (en Cuba, en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular).

—¿Los tratamientos son medicamentosos o quirúrgicos? ¿Tiene cura?

—El progreso en este campo ha sido espectacularmente rápido. Existen tratamientos con medicamentos antiarrítmicos. En el pasado reciente se empleó la cirugía pero en la actualidad el papel protagónico curativo lo tiene la ablación con radiofrecuencia (destrucción de la base de la arritmia con corrientes alternas de alta frecuencia). No es un procedimiento quirúrgico, posee alto índice de éxito y raras complicaciones, y evita la atadura del paciente a los antiarrítmicos. Por supuesto, sus indicaciones solo puede manejarlas el médico. También existen dispositivos electrónicos de alta tecnología para resolver algunas taquicardias. Ambos procedimientos se practican en nuestro Servicio.

—¿Qué consecuencias puede acarrear su no tratamiento?

—Algunas taquicardias ponen en peligro la vida del paciente, llevan a cuadros severos y se impone un tratamiento de urgencia o para prevenir nuevos episodios. Otras, no requieren tratamiento (que podría resultar más nocivo que beneficioso). A veces, será necesario tratar la enfermedad que origina la taquicardia y no ésta en sí misma.

—¿Es frecuente este padecimiento? ¿Aparecen a cualquier edad? ¿Aqueja por igual al sexo masculino que al femenino?

—Son muy frecuentes, constituyen un problema de salud pública en Cuba y en todo el mundo. Aparecen a cualquier edad y en ambos sexos, con variaciones de acuerdo con el tipo de taquicardia.

—Dejo abierta siempre la última pregunta para cualquier comentario o precisión imprescindible...

—Los mecanismos de las taquicardias son complejos, diverso su pronóstico y la conducta a seguir. Solo el análisis cuidadoso del médico conduce a la decisión más sabia. En manos del paciente quedan algunas cosas importantes: acudir al médico, conservar los electrocardiogramas como una historia de gran valor; no iniciar, suprimir ni modificar dosis de antiarrítmicos a voluntad. El paciente con taquicardia debe saber que se han abierto grandes ventanas al diagnóstico y al tratamiento para mejorarla o curarla. En Cuba, estas posibilidades están al alcance de quien las requiera. (2002)