Consultas  Médicas

Fracturas rebeldes

 Seudoartrosis

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

El prefijo seudo, como sabemos, significa falso. De ahí que cuando el doctor Ricardo J. Tarragona Reinoso me sugirió la seudoartrosis como tema de esta columna, no alcancé a reconocer el significado exacto del término, hasta que me explicó con sencillez: son fracturas rebeldes.

Foto:CAOEl Ortopédico Frank País alcanza resultados altamente satisfactorios con el empleo de los fijadores externos RALCA en el tratamiento de la seudoartrosis.- Doctor Ricardo J. Tarragona Reinoso

Artrosis y seudoartrosis, por tanto, son dos entidades distintas. Artrosis es una enfermedad de las articulaciones en la que la capa protectora situada en los extremos de los huesos, el cartílago (una especie de almohadillado), se desgasta, y entonces los huesos subyacentes empiezan a rozar entre sí; y seudoartrosis es una de las complicaciones más frecuentes de las fracturas óseas: se produce un cese en la consolidación de la fractura, o más popularmente aún: el hueso no termina de "soldarse".

Aclaremos de paso, para los amantes del correcto escribir, que la Real Academia Española mantiene la tendencia en los últimos años a la eliminación de la p que aparece en posición inicial en numerosas voces cultas, atendiendo a que refleja mejor la pronunciación normal de las palabras. Así, prefiere siquiatra en lugar de psiquiatra, seudoartrosis a pseudoartrosis.

El doctor Tarragona, especialista de segundo grado en Ortopedia y Traumatología, y miembro del Equipo de Fijadores Externos del Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País, de Ciudad de La Habana, indica que las causas principales de estas fracturas rebeldes están relacionadas con la intensidad del traumatismo sufrido, una no adecuada aplicación del tratamiento, e igualmente por incumplimiento del paciente de las indicaciones médicas (retirarse el yeso antes de tiempo, por ejemplo), por trastornos del metabolismo del calcio y enfermedades crónicas como la diabetes.

—¿Pueden aparecer al nacimiento?

—Sí, son las llamadas seudoartrosis congénitas, sobre todo de tibia, clavícula y fémur, y citaría también las que se presentan como secuela de una infección o un tumor óseo.

—¿Hay zonas del cuerpo más proclives que otras a la aparición de este trastorno en las originadas por traumatismos?

—Es más frecuente en tibia, porque es el hueso que más se fractura, debido, además, a traumas de mayor energía.

—¿La edad puede constituir factor de riesgo en la aparición de una seudoartrosis?

—Sí. A medida que avanza la edad, el proceso de consolidación de las fracturas (osteogénesis en lenguaje médico) resulta mucho más lento. Lo que sucede con el envejecimiento es que la parte externa del hueso y su cubierta se van afinando, y la zona central (medular) se va rellenando de tejidos adiposos (grasas), lo que obstaculiza, y a veces impide, la correcta cicatrización ósea.

—¿Y en cuanto al sexo?

—La mujer cuando transita por su periodo climatérico puede presentar predisposición a retardar el proceso de cicatrización ósea, por lo que en ocasiones un traumatismo en ellas puede conducir a una seudoartrosis.

—¿Qué manifestación principal indica que estamos en presencia de esta complicación?

—Específicamente el retraso y, finalmente, la detención del proceso de cicatrización de una fractura.

—¿Qué exámenes se requieren para llegar a un diagnóstico de certeza?

—El examen fundamental se realiza mediante un estudio radiológico. En algunos pacientes se indica la gammagrafía, prueba diagnóstica de Medicina Nuclear que ofrece una imagen de la vitalidad o no de la zona lesionada.

—¿El tratamiento es exclusivamente quirúrgico?

—No. Para la consolidación de la fractura se aplican ondas de choque sobre la zona afectada, campos electromagnéticos y también métodos quirúrgicos, con cirugía abierta o cerrada, mediante la aplicación de fijadores externos. A veces es necesario combinar las distintas terapéuticas.