Consultas  Médicas

Salmonelosis

JOSÉ A. DE LA OSA

Cartas y correos electrónicos dirigidos a nuestra Consulta sugieren el abordaje de la salmonelosis, una infección alimentaria originada por la bacteria salmonella, que fue identificada hace más de un siglo y para la cual no existe aún vacuna preventiva.

Foto: CAODOCTOR ORLANDO ROJAS MARTÍNEZ.

Dentro de las especies del grupo salmonella, que constituyen importantes agentes causales de enfermedad tanto en humanos como en animales, una de las más frecuentes es la denominada científicamente Salmonella enteritidis, la primera causa a nivel mundial de afecciones diarreicas transmitidas por los alimentos, a la cual dedicaremos esta columna médica.

Según el autorizado criterio del doctor Orlando Rojas Martínez, médico epidemiólogo del Grupo Nacional de Control de Enfermedades de Transmisión Digestiva de la Unidad Nacional de Salud Ambiental, del Ministerio de Salud Pública, el reservorio natural de este agente patógeno —es decir, que causa y desarrolla enfermedad— son los animales domésticos y salvajes, incluidos todos los mamíferos (perros, gatos, ganado, cerdos); aves, particularmente las gallinas; pájaros y reptiles. También el hombre, si es un enfermo o está convaleciente de la infección.

¿Por qué vías principales se transmite la salmonella?

Todas las salmonellas se transmiten por vía oral, generalmente vinculadas a ingestión de alimentos contaminados e insuficientemente cocinados. Puede haber también transmisión fecal-oral de persona a persona y de animal a persona.

¿Qué alimentos principalmente se pueden contaminar?

Cualquier carne o derivados procedentes de un animal infectado y también los alimentos contaminados por heces infectadas que no han recibido adecuada cocción, como sucede con la mayonesa casera. Y el agua, por supuesto.

¿Se conoce el periodo de incubación y de transmisión de esta enfermedad?

Los síntomas suelen presentarse en las primeras 36 horas de ocurrido el contagio. La transmisión se produce durante todo el periodo de evolución de la enfermedad y, con posterioridad, fundamentalmente los pacientes menores de cinco años pueden mantenerse como "portadores temporales" durante semanas o meses.

¿Qué manifestaciones —signos y síntomas— nos pueden alertar de este padecimiento?

Son similares a los que causan otras bacterias que originan y desarrollan enfermedades intestinales: vómitos, diarreas, dolor abdominal como consecuencia de cólicos (retortijones) y fiebre alta. Las deposiciones pueden contener sustancias líquidas o semisólidas, viscosas, y también sangre.

¿El diagnóstico es clínico o se indican exámenes complementarios para su confirmación?

La confirmación requiere cultivos microbiológicos de muestras de heces (coprocultivos). Los estudios serológicos (de sueros) no son útiles para la confirmación de esta enfermedad.

¿Cuál es el tratamiento indicado?

Estará determinado por el médico, de acuerdo con los síntomas que presente el paciente. Pero universalmente se recomienda que de inmediato se administre a la persona rehidratación oral, o, en su defecto, abundante líquido.

¿Cómo prevenir?

La enfermedad está relacionada con la ingestión de alimentos insuficientemente cocinados, como las carnes, la leche, los huevos, que deben recibir una total cocción y nunca consumirse ni crudos ni semicrudos. Alto riesgo de infección originan los huevos de gallina y de pato, sobre todo si están cascados o manchados de excretas. Es esencial también adoptar rigurosas medidas de higiene en la manipulación y lavado de frutas y vegetales que se consumen crudos, y evitar el empleo del agua para beber y cocinar que pueda estar contaminada o se contamine incluso en la cocina en el proceso de manipulación de alimentos crudos.

¿Algún otro subrayado?

Dejar claramente establecido que las altas temperaturas eliminan completamente las bacterias, virus y parásitos. Ello permite evitar el contagio cuando se ingieren alimentos de origen animal. No obstante, debe tenerse en cuenta que es posible la contaminación de los alimentos luego de ser cocinados apropiadamente, si son tocados por manos que se encuentren impregnadas con salmonellas. Por tanto, no menos importante resulta el adecuado almacenamiento y manipulación de los alimentos cocinados y crudos listos para consumir.