Consultas  Médicas

Saturnismo

Saturnismo, como bien se sabe, es la intoxicación crónica por exposición al plomo, sus sales y compuestos. El tema se inscribe con voz propia en el ámbito de la Medicina del Trabajo, y, por ello, acudimos a una calificada especialista en la materia, la doctora María Elena Reyes García, Jefa del Grupo de Salud Ocupacional del Ministerio de Salud Pública y Profesora Asistente de la Facultad Miguel Enríquez y la de Salud Pública.

—Doctora, con una mirada histórica, ¿se conoce en qué momento el hombre tuvo conciencia de las afectaciones que le podría acarrear el plomo?

—La intoxicación por plomo ha sido reconocida desde hace más de 2000 años, aunque el auge del conocimiento de sus efectos sobre la salud se alcanza a partir del siglo XIX y XX en que aumenta su uso industrial.

—¿Por qué el término saturnismo para denominar esta enfermedad?

—Debido a que a las sales de plomo se les llamaba antiguamente "sales de Saturno".

—¿Cuál es el principal riesgo del plomo y procedente de qué fuentes, fundamentalmente?

—La intoxicación crónica por contaminación del aire, agua, suelo y alimentos producida por diversas actividades del hombre como la minería, fundiciones, fabricación y reparación de baterías, pigmentos, cobertura de cables, vidriado, soldaduras, alfarería y el empleo de gasolinas que contienen plomo. El hábito de fumar constituye otra fuente adicional de plomo. La intoxicación aguda es mucho menos frecuente y aparece por exposición a altas concentraciones en el ambiente laboral o de forma accidental.

—¿Cuál es la vía de entrada al organismo?

—Fundamentalmente respiratoria, aunque puede penetrar por vía oral y algunos pocos compuestos por la piel. En la mujer embarazada puede pasar al feto a través de la placenta.

—¿Qué síntomas y signos origina la intoxicación por este metal?

—Trastornos nerviosos y neurológicos, dolor de cabeza, irritabilidad, cambios de humor, depresión, pérdida de memoria, debilidad muscular y dolores articulares, anemia, cólicos abdominales, diarreas, sabor metálico en la boca, trastornos renales, cardiovasculares y efectos sobre el tiroides, sistema reproductor, bajo peso al nacer y reducción del período gestacional. No hay estudios concluyentes sobre su influencia en la aparición del cáncer.

—¿Tiene tratamiento? ¿En qué consiste?

—El mejor tratamiento es el preventivo, evitar la exposición o limitarla al máximo si es de tipo ocupacional y realizar los exámenes médicos pre-empleo y periódicos que se le indiquen en su centro de trabajo. Una vez diagnosticado el enfermo es imprescindible retirarlo de la fuente de exposición y en algunos casos emplear medicamentos específicos. La ingestión de leche no evita la intoxicación ni la cura. Las intoxicaciones agudas deben ser tratadas con urgencia en las instituciones de salud.

—¿Constituye el saturnismo, aun hoy en el mundo, un problema de salud?

—Sí, fundamentalmente en los países en que no existen programas de prevención y control o no se cumplen adecuadamente. Los grupos más afectados son niños y trabajadores ocupacionalmente expuestos.

—¿Y en nuestro país?

—No, debido a las medidas preventivas y de control para evitar la contaminación ambiental u otras fuentes de exposición y la vigilancia sistemática de los trabajadores expuestos.

—Doctora, las vasijas de cerámica o barro, entre otras, contienen plomo. ¿Su empleo cotidiano como recipientes puede comportar riesgos?

—Los utensilios metálicos de cocina que tengan soldadura de plomo, que sean de peltre o de cobre con recubrimiento de estaño y los de alfarería vidriada constituyen un riesgo cuando son usados para cocinar o almacenar alimentos, agua o bebidas, especialmente si son ácidos.

—¿Y en cuanto a los tintes de cabello?

—Los industriales habitualmente no contienen plomo.

—¿Podría afirmarse que esta es una enfermedad estrictamente profesional, o puede aquejar también a los niños?

—Aunque el saturnismo ocasionado por la exposición profesional es el más frecuente, puede enfermar a niños que residen en la cercanía de centros contaminadores o en casas donde se realizan trabajos con plomo o lo ingieren procedentes de ropas de trabajo de adultos que lo manipulan, alimentos, descascarados de paredes con pinturas que lo contienen, creyones de lápices y otros.

—Un comentario muy particular le pediría con respecto a los llamados "soldaditos de plomo".

—Su producción e importación están prohibidas en el país debido al peligro que representan de intoxicación a los niños que juegan con ellos al manipularlos o llevarlos a la boca.

—En el momento actual no son pocas las personas dedicadas a la reparación y fabricación de baterías, o, en el universo de las artesanías, vitrales, por ejemplo, procesos en el que se emplea soldadura de plomo. En general, puestos en contacto directo con este metal, ¿qué medidas preventivas son aconsejables?

—Contar con la licencia sanitaria para la ejecución de esa actividad y cumplir las medidas de higiene personal, no fumar o ingerir alimentos en los locales de trabajo, lavarse las manos y la cara antes de comer, fumar o beber, no usar en la casa u otro lugar la ropa con que se trabaja, bañarse al final de la jornada laboral, disponer correctamente los residuales líquidos y la basura que se origine en el proceso de trabajo. Realizarse los exámenes médicos y pruebas de laboratorio que se le indiquen por el médico de familia para el control de su salud. (2002)